Hablar de alianzas estratégicas en México es hablar de tener un objetivo en común. En el ámbito empresarial, por ejemplo, es frecuente que las empresas unan sus esfuerzos cuando lo crean conveniente o necesario. Sin embargo, este tipo de alianzas no solo son comunes en el rubro.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera a esta acción realmente relevante, por lo que dentro de la Agenda 2030, el ODS 17, se enfoca a crear alianzas para lograr metas, entre ellas el cumplimiento de dicha agenda.
En ese sentido, resulta de interés conocer cómo se desarrollan las alianzas estratégicas en México en pro de la Agenda 2030. ¡Te compartimos más detalles!
La clave de las alianzas estratégicas en México
Para que las alianzas tengan mayores posibilidades de alcanzar resultados exitosos, hay elementos y características a tomar en cuenta como:
En Grupo Gigante sabemos que las alianzas son clave para maximizar el impacto de nuestros esfuerzos. Es por ello que a través de nuestras distintas marcas nos vinculamos con organizaciones, cuya experiencia es particularmente valiosa para el cumplimiento de nuestros objetivos.
Grupo Gigante.
Por este motivo, durante 2020 unieron esfuerzos para brindar alimentos a personal sanitario en medio de la pandemia de COVID-19, lo que colaboró al cumplimiento del ODS 3: Salud y bienestar. Esto fue posible a través de Fundación Gigante, el alianza con:
Banco Santander México.
Zurich Santander.
Constellation Brands.
Festival Impulso.
Fundación Familia Bocar.
Fundación Ara.
Por si fuera poco, Grupo Gigante reconoce la importancia del trabajo de la sociedad civil y como prueba de ello, confío en Fundación Gigante para establecer más alianzas estratégicas con organizaciones que trabajan en pro del bienestar social y del cumplimiento de los ODS 2: Hambre cero, ODS 3: Salud y bienestar y ODS: 4 Educación de Calidad. Estas alianzas se desarrollaron con las siguientes organizaciones:
Comer y Crecer
Ver Bien para Aprender Mejor
Orden de Malta México
Cabe destacar que las alianzas estratégicas en México trabajan a favor de la Agenda 2030 y específicamente en situaciones que requieren respuesta inmediata, tal es el caso de los desastres naturales, por lo que durante 2020:
World Vision, Santander México y Fundación Gigante beneficiaron a 19,915 personas en Tabasco como parte de su respuesta humanitaria.
Con estas acciones, es claro que las alianzas estratégicas en México ayudan a mejorar las condiciones sociales e incluso fueron una respuesta en los momentos de crisis más agudos de la crisis sanitaria y lo continúan siendo para el cumplimiento de la Agenda 2030.
Las alianzas incrementan las posibilidades de cumplir la Agenda 2030
Entre los diversos objetivos que tiene la Agenda 2030 se encuentran: mejorar las condiciones de vida de la humanidad, cuidar al planeta, erradicar el hambre, mejorar la educación y el trabajo, lograr la igualdad de género, entre otros.
De acuerdo con la ONU: “Los ODS solo se pueden conseguir con asociaciones mundiales sólidas y cooperación. Y ahora más que nunca es necesaria una sólida cooperación internacional con el fin de garantizar que los países que poseen los medios para recuperarse de la pandemia reconstruyan mejor y consigan los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
Empero, dicha colaboración debe empezar desde el interior de los países, quienes cooperan para impulsar el bienestar social, medioambiental y más. En el caso de Grupo Gigante, este ha buscado las alianzas perfectas, tanto con otras empresas como con organizaciones de la sociedad civil, las cuales trabajan por el mismo objetivo: Cumplir la Agenda 2030.
Juntos somos más fuertes y las alianzas son una herramienta de la cual no podemos prescindir para alcanzar el bienestar que el planeta y la sociedad requiere.
En todas las sociedades existen poblaciones vulnerables que necesitan ayuda para salir adelante, para apoyarlos se crean proyectos sociales con los cuales se busca impulsar a otros a cambiar la vida de muchas personas, pero también de perros y gatos.
Pensando en la importancia y el impacto que tienen estos proyectos, el 8 de diciembre de 2020, Royal Canin® anunció el lanzamiento de la Fundación Royal Canin, con sede en Aimargues, Francia, cuyo objetivo es demostrar que los perros y los gatos tienen un lugar especial en la sociedad, respaldando proyectos clave que hacen que el mundo sea más amable y gentil tanto para las personas como para las mascotas. El lanzamiento de la Fundación es una demostración concreta del compromiso de Royal Canin de ser una organización con un propósito.
En la Fundación, se han establecido tres áreas de enfoque, la salud y el bienestar de:
Perros de trabajo
Mascotas en apoyo de la salud médica
Mascotas en apoyo de la salud mental de los humanos
Actualmente, Royal Canin® quiere que sus asociados, sean el corazón de la Fundación. Esto significa que todos en la compañía tienen la oportunidad de involucrarse desde las primeras etapas de la propuesta de un proyecto, hasta votar por aquellos que creen que deben ser apoyados por la Fundación.
En 2021, los empleados nominaron 44 proyectos, mismos que fueron evaluados por la Junta Directiva, de acuerdo con la alineación del proyecto y con criterios clave que incluyen viabilidad, impacto, credibilidad y el propósito de la Fundación, de esa votación se eligieron diez proyectos de diferentes partes del mundo para los cuales se destinó cerca de un millón de dólares para su desarrollo.
Los proyectos seleccionados tratan temas como el COVID-19 y la detección del cáncer, la crianza de perros de asistencia saludables y felices, el uso de perros en el entrenamiento de habilidades de comunicación para niños con autismo, y desarrollo de certificaciones para los adiestradores de perros de asistencia médica. En México se trabaja en un proyecto para 2022 con la brigada de perros de rescate BREC-K9.
Fabrice Mathieu, administrador de la Fundación Royal Canin y director de sostenibilidad de Royal Canin®, dijo: “En Royal Canin, creemos que las mascotas mejoran nuestras vidas, por eso nuestro propósito es UN MUNDO MEJOR PARA LAS MASCOTAS. Con la Fundación Royal Canin, estamos financiando proyectos que apoyan el papel positivo de las mascotas en la salud y el bienestar humanos. Hemos elegido este enfoque porque queremos resaltar su papel en la sociedad y la forma en la que benefician nuestra salud y nuestras vidas”.
¿Te has preguntado qué pasa con tus residuos? ¿Se reciclan? ¿Contaminan el mar? ¿Van a rellenos sanitarios? Estos cuestionamientos no son inquietudes menores, ya que según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en 2018 se recolectaron más de 100 toneladas de residuos sólidos urbanos diariamente en México.
Además, de acuerdo con Arcadio Monroy Ata, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza, UNAM, el 4% de los residuos sólidos son plásticos: “México es uno de los principales consumidores de bebidas envasadas en PET”, afirma.
En este contexto resulta urgente que se generen iniciativas de reciclaje de PET desde todos los sectores. Por lo que hoy resaltamos algunas acciones que se llevan a cabo a favor del reciclaje. ¡Conócelas y súmate!
Iniciativas de reciclaje de PET
Parte de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es generar acciones que beneficien al medioambiente y las comunidades en donde operan las compañías, y tener impactos positivos.
Es por ello que la Industria Mexicana de Coca-Cola (IMCC), como empresa socialmente responsable, se preocupa y se compromete con el medio ambiente a través de fomentar un modelo de producción y consumo más sostenible con cada botella de PET.
Las iniciativas de reciclaje de PET se centran en que cada botella entre en un ciclo de economía circular y se convierta en una nueva botella. Este compromiso no es nuevo para la IMCC, ya que desde hace más de 18 años realiza acciones de acopio y reciclaje, por lo que en 2019 sumó dos objetivos a cumplir para el 2025:
100% de sus empaques sean reciclables.
Contar con un portafolio compuesto al menos por un 50% de envases retornables.
Además, su compromiso para 2030 es recolectar y reciclar el equivalente al 100% de todos los envases que pone en el mercado, y que todos sus empaques sean fabricados con al menos 50% de materiales reciclados.
Para lograrlo, la IMCC sabe que la clave está en el acopio, reciclaje y reuso. Por lo que sus iniciativas para el reciclaje de PET son las siguientes:
Acopio y reciclaje
La Industria Mexicana de Coca-Cola es el principal reciclador de PET grado alimenticio en el país, esto lo hace a través de sus plantas:
PetStar, la más grande del mundo.
IMER, la primera en Latinoamérica.
La IMCC tiene la capacidad de procesar más de 4,100 millones de botellas, que son equivalentes a 85 mil toneladas de PET al año, es decir, ¡llenar 3 veces el Estado Azteca! Y para lograr el reciclaje, el primer paso es el acopio del material. Una forma de hacerlo es a través deMi Tienda Sin Residuos, iniciativa de IMCC que fomenta el acopio de PET en las tienditas de México. Si te quieres sumar puedes encontrar tu tiendita más cercana aquí.
Inversión
Por más buenas intenciones que existan es necesario diversos elementos para que las iniciativas de reciclaje de PET lleguen a buen puerto. Una de ellas es la participación de las y los consumidores, sin embargo, otra fundamental tiene que ver con los recursos económicos, y en ese sentido:
La Industria Mexicana de Coca-Cola anunció la inversión de casi 11 mil millones de pesos para fortalecer las cadenas de retornabilidad, reciclaje y acopio.
IMCC.
Reúso
Otra clave para salvar el planeta es el reúso, por ello la Industria Mexicana de Coca-Cola pone a disposición de sus consumidores botellas retornables que se pueden utilizar hasta 25 veces para después ser recicladas. Con ello no solo se reúsa, sino que también se reduce en consumos de PET.
¿Por qué reciclar?
Si bien las iniciativas de reciclaje de PET que realiza la Industria Mexicana de Coca-Cola son de gran ayuda, es necesario recalcar la importancia de reciclar, ya que gracias a esta acción se ahorra energía, hay menos consumo de materias primas, se crean puestos de trabajo, hay nuevos productos y se preserva el medio ambiente.
Por lo que para lograr que las iniciativas del reciclaje del PET y de todos los residuos sólidos se lleven a cabo, se necesita de acciones concretas de las y los consumidores, por lo que a continuación te compartimos las 10 acciones a realizar:
Reducir: Compra solo lo necesario y aplasta tus desechos.
Reutilizar: Antes de reciclar tus residuos dales otro uso.
Reciclar: Aprende a clasificar tus residuos y llévalos a centros de acopio.
Recuperar: Vuelve a entregar valor a los objetos que ya no utilizas.
Rechazar: Dile no a los objetos más contaminantes.
Reparar: Antes de comprar algo nuevo dale la oportunidad a lo viejo.
Renovar: Cambia tus hábitos en pro de la naturaleza.
Reflexionar: Cuestiona los productos que usas y piensa en sus consecuencias.
Reclamar: No te quedes tranquilo si ves que otros contaminan.
Respetar: Respeta a los demás, a ti mismo y al medio ambiente.
Recuerda que la Industria Mexicana de Coca-Cola realiza iniciativas para reciclaje de PET en las que tú puedes participar al menos con las 3R convencionales: reducir, reutilizar y reciclar. Sin embargo, buscar más acciones a las que te puedas sumar, será fundamental para el planeta, y con ello, juntos lograremos un mundo mucho más limpio.
Ayudar y apoyar a las personas debería ser una vocación innata para la humanidad, sin embargo, estas acciones no siempre se realizan de manera individual o por iniciativa propia, y se cree que otras personas u organizaciones se deben de encargar al respecto.
En ese sentido, con la finalidad de brindar apoyo al Tercer Sector y también a las empresas y al sector público, nace en México la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac.
Para destacar la labor que ha realizado y que continúa haciendo esta institución educativa, en Expok tuvimos la oportunidad de platicar con Arantxa Melissa Jaramillo Morales, egresada de la Licenciatura en Dirección en Responsabilidad Social y Desarrollo Sustentable, quien comparte la importancia de la Responsabilidad Social (RS) para brindar apoyo al tercer sector.
¡A continuación puedes ver la entrevista completa!
Apoyo al… ¿Tercer Sector?
La sociedad civil se ha organizado en torno a diferentes figuras legales como: Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) , Asociaciones Civiles (AC) o Instituciones de Asistencia Privada (IAP) con la finalidad de mejorar las condiciones sociales a través de la ayuda filantrópica, a esto se le denomina Tercer Sector.
El Tercer Sector representa a la sociedad civil organizada, en un término acuñado de la economía y se refiere al conjunto de actividades sociales que no se conducen con afán de lucro y no dependen ni del Estado ni del mercado para funcionar.
Dra. Jacqueline Butcher, directora del Centro de Investigación y Estudios sobre Sociedad Civil A.C.
Dentro de los objetivos de la Responsabilidad Social (RS) se encuentra el apoyo al Tercer Sector. Bajo esa lógica, se rescata la experiencia de Arantxa Melissa Jaramillo, quien desde el inicio de su formación profesional en RS comparte: “Para todo levanté la mano”, este interés le permitió tener una experiencia en el mundo laboral desde el inicio, desarrollándose como becaria o voluntaria.
En especial, destaca su labor en las siguientes fundaciones:
Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC).
En cada una de ellas, Jaramillo comparte que se enamoró de las causas y observó la necesidad urgente de brindar apoyo al Tercer Sector. Y gracias a puestos que ocupó, se incluyó en la procuración de fondos en donde su formación fue vital.
Jaramillo formó parte de la séptima generación de la Licenciatura en Dirección en Responsabilidad Social y Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac, en la que aprendió sobre:
Objeto social.
Indicadores.
Métricas.
Impacto.
La licenciatura me dio esta estructura: Hay un método, un desarrollo, el porqué de las cosas, el poder tener un indicador y poner metas.
Arantxa Melissa Jaramillo Morales, especialista en Desarrollo Filantrópico de la Región Ciudad de México en el Tecnológico de Monterrey.
Por si fuera poco, durante su formación profesional, Jaramillo pudo adentrarse en el mundo laboral, esto le permitió entender la importancia de una formación continua en la que a la par que se aprende, se actualiza y es posible aplicar esos conocimientos de manera tangible.
Bajo esa inquietud su formación ha continuado y ha cursado:
Diplomado de “Modelo de Gestión de Proyectos Sociales” por el INDESOL.
Diplomado en “Liderazgo en Compromiso Social”.
Diplomado “Empresarial y Medio ambiental” por la Universidad Anáhuac.
Diplomado de “Diseño y Creación de un Emprendimiento Social”.
Maestría en Dirección de Empresas enfocándola a la alta dirección en áreas de Responsabilidad Social y Desarrollo Filantrópico (en curso).
La maestría en Dirección de Empresas tiene la finalidad de que la RS sea de alta dirección, pues a pesar de que existen compañías comprometidas con la RS, es necesario robustecer esa área, y darle la importancia que merece el Tercer Sector dentro del mundo empresarial.
Si bien la experiencia laboral de Jaramillo la ha llevado a brindar apoyo al Tercer Sector, es claro que la RS se encuentra en todos ámbitos.
La empresa tiene responsabilidad social con sus empleados, no solo la parte de ONG. Hay empresas que tienen temas que te involucran a ti y que te impactan directamente.
Arantxa Melissa Jaramillo Morales, especialista en Desarrollo Filantrópico de la Región Ciudad de México en el Tecnológico de Monterrey.
Con esto, Jaramillo resalta la necesidad imperante de ayudar y la urgencia de poner en el centro de todas las acciones a la RS.
“Enamorar” a la gente con RS
Para Arantxa Melissa Jamarillo existe una necesidad de apoyar al Tercer Sector, así como fomentar una cultura filantrópica, comparte: “Tenemos que fomentar algo que debería estar allí desde la niñez”, y en especial, recordar un elemento central dentro de la RS: la empatía.
Es decir, tener la capacidad de entender las circunstancias ajenas y saber que todas las personas necesitan o incluso han recibido ayuda. Y es que “la sociedad necesita gente que quiera hacer el cambio”, señala la experta. Ella encontró esa forma de realizar un impacto positivo a través de la procuración de fondos para causas sociales desde la RS.
Se trata de enamorar a la gente con la Responsabilidad Social y decirle: ‘Mira lo que hago, lo que podemos impactar en la sociedad y en el medio ambiente’.
Arantxa Melissa Jaramillo Morales, especialista en Desarrollo Filantrópico de la Región Ciudad de México en el Tecnológico de Monterrey.
La RS se desarrolla como el espacio idóneo para impulsar cambios sustanciales desde lo privado, público y el Tercer Sector. Y en la Facultad de Responsabilidad Social se pueden encontrar las herramientas para ser un verdadero agente de cambio.
Si te interesa acercarte más al tema y conocer las oportunidades educativas que brinda la Universidad Anáhuac, solo da click aquí y comienza a poner tu granito de arena como Arantxa Melissa Jaramillo.
Con el objetivo de disminuir e incluso erradicar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por los diversos medios de transporte, muchos gobiernos y empresas se han comprometido a priorizar la transición hacia una movilidad sostenible por medio del uso devehículos eléctricos.
Según el informe, las ciudades latinoamericanas que más han destacado por su avance en materia de electrificación del transporte público en el 2020, fueron la ciudad de Bogotá en Colombia con la adquisición de 406 unidades, y Ciudad de México que sumó 183 trolebuses eléctricos.
El futuro de la movilidad en México
Con el objetivo de brindar nuevas perspectivas sobre la movilidad urbana y promover el debate acerca de la evolución del transporte compartido y sus procesos de desarrollo e investigación,Movimentistas —submarca de la empresa mexicana experta en movilidadMOBILITY ADO— llevó a cabo el pasado 14 de diciembre la mesa panel Juntos avanzamos hacia la nueva movilidad en las ciudades: Las tendencias y la innovación como caminos estratégicos durante el 2022.
Reserva 📅 14 de diciembre ⏰ 10:00 – 11:00 am 🚌🚗🚙🛴🚍🚃🚦🔋 *INVITACIÓN MESA PANEL MOVIMENTISTAS* “Las tendencias y la innovación como caminos estratégicos durante 2022”.
La mesa fue moderada por Arturo Juárez Altamirano, director corporativo de Mercadotecnia en MOBILITY ADO, y contó con la participación de:
Juan Carlos Abascal, director corporativo de Soluciones de Movilidad LatAm en MOBILITY ADO.
Santiago Alanís, gerente general de CITI Metrobús.
Jorge A. Suárez Velandia, director comercial de VEMO.
Transporte compartido y digitalizado
Como sucedió en muchos otros países, México no planeó de manera eficaz su infraestructura urbana porque no visualizó el incremento exacerbado de la población, así como el aumento del número de diferentes tipos de vehículos que transitan por sus calles y avenidas.
Por lo que, según la opinión de Juan Carlos Abascal, director corporativo de Soluciones de Movilidad LatAm en MOBILITY ADO:
El futuro de la movilidad urbana del país, no está en seguir construyendo segundos o terceros pisos de avenidas, sino en atender las necesidades de cada individuo de la población a través de medios masivos.
Juan Carlos Abascal, director corporativo de Soluciones de Movilidad LatAm en MOBILITY ADO.
Esto significa, que se deberá impulsar el transporte compartido para dejar de lado el transporte individual, con la finalidad de disminuir la cantidad de vehículos que transitan por la urbe y para que las personas se puedan transportar de una manera más fluida, priorizando su seguridad.
Para poder cubrir las necesidades en materia de movilidad de todos los mexicanos, Santiago Alanis, aseguró que la mejor manera de lograrlo es a través del uso de la tecnología, ya que la sociedad está cada vez más conectada, el uso de dispositivos y plataformas. Así como del Big Data, el cual ayudará a que las empresas de transporte sean más eficientes y que las personas puedan planear mucho mejor sus viajes.
Una transición con muchos retos
Otra de las tendencias que se verá a partir del 2022 en el ámbito de la movilidad urbana, es la transición hacia el transporte eléctrico, la cual, además de ser un avance electrónico muy innovador, es una gran alternativa para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Pero el cambio hacia este tipo de vehículos conlleva muchos retos, más allá del financiamiento, de acuerdo con Jorge Suárez, el factor principal es lograr cambiar el modelo de negocios, esto se debe a que la electro movilidad trae consigo nuevos conceptos, nuevos factores que los transportistas no contemplaban anteriormente.
Significa un cambio cultural en donde se debe debe dejar de pensar en litros de diésel para comenzar a pensar en kilovatios. De igual forma, tiene que haber un cambio en la infraestructura de los transportes y la única manera de hacerlo es creando alianzas con especialistas en el tema.
Los cambios que se aproximan en materia de movilidad son muy interesantes, a veces resulta increíble ver hasta dónde ha avanzado la tecnología, sin embargo, la realidad es que la transición hacia la electromovilidad se realizará de manera paulatina.
Así que, por ahora, una forma de aportar a mitigar el daño medioambiental y disminuir el tráfico tan conocido en nuestro país es utilizar otros medios de transporte, como alguno colectivo o recursos como la bicicleta en caso de recorrer distancias cortas.
Si te interesa conocer más sobre el trabajo que realiza MOBILITY ADO en materia de movilidad urbana, te invitamos a que accedas al siguientelink.
El daño a los ecosistemas y a la salud humana ocasionados por el cambio climático ha llegado tan lejos que actualmente están provocando pérdidas comerciales imprevistas que ponen en riesgo los activos de muchas empresas, por lo que gobiernos junto con el sector privado, han priorizado acciones que permitan disminuir el impacto ambiental, las cuales generarán cambios disruptivos en todos los sectores económicos.
Ante este panorama, es difícil tener una visión clara de qué empresas podrán salir adelante, a medida que evolucionan las regulaciones en temas ambientales y cambian los objetivos de sus proveedores y clientes, por lo que esto se torna un gran riesgo corporativo.
Crisis climática, un riesgo corporativo
En el 2015, ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20 solicitaron al Financial Stabilty Board (FSB) un apoyo para entender cómo el sector financiero podría integrar cuestiones relacionadas con el cambio climático en sus procesos de inversión.
Con el objetivo de identificar cuál era la información necesaria y para elaborar una guía financiera que ayudara a comprender a las empresas e inversionistas cuáles eran los riesgos derivados de la crisis climática, el FSB creó el grupo de trabajo Task Force On Climate-Related Financial Disclosures (TCFD).
En 2017, el TCFD publicó una serie de recomendaciones financieras, estructuradas entorno a cuatro áreas fundamentales de la operación de las organizaciones:
Gobierno.
Estrategia.
Gestión de riesgos.
Métricas y objetivos.
Our 2021 TCFD Status Report highlights increased implementation of TCFD recommendations. For the first time, over 50% of companies reviewed disclosed their climate-related risks and opportunities. Learn more: https://t.co/1CPj1wKmjKpic.twitter.com/MOt9GDzcrL
Actualmente el TCFD cuenta con 31 miembros comprometidos a ayudar a las empresas a implementar las recomendaciones, además de promover y divulgar información relacionada con el clima. ¡Ya son 1,700 empresas, en todo el mundo, que han decidido alinearse a esta organización y apoyar activamente está iniciativa!
Empresas mexicanas se unen a esta iniciativa
En el caso de México, así como en otros países, implementar las recomendaciones del TCFD es todo un reto a nivel empresarial. De acuerdo con Alan X. Gómez Hernández, vicepresidente de Sustentabilidad de Citibanamex, algunos de los puntos que sugiere la organización ya son reportados por las compañías, pero hay muchos otros para los que no están preparadas.
Los riesgos que conlleva el cambio climático no eran tomados en cuenta por las empresas, por lo que es necesario tener un cambio de perspectiva para darle la misma relevancia que a los riesgos operacionales, estratégicos o de reputación, para después incorporarlos al modelo de negocio. Y es precisamente en ese punto donde comienzan las complicaciones.
¿No pudiste acompañarnos al evento de Lanzamiento del Consorcio TCFD México? 🌍🏦
En el país hay 26 empresas que se han comprometido con las recomendaciones de la organización, las que basadas en un modelo japonés, este año crearon el Consorcio TCFD México, con el objetivo de apoyarse, intercambiar ideas e información, así como invitar a que más empresas nacionales se unan a esta iniciativa.
Tenemos todo un reto, no nada más para nosotros sino para todos los que vienen detrás, empresas que también les va a tocar implementar las mismas recomendaciones.
Los inversionistas lo están pidiendo, los temas ya se están hablando en términos regulatorios en algunos países, entendimos el tamaño del reto y creemos que este modelo puede ayudar.
Alan X. Gómez Hernández, vicepresidente de Sustentabilidad de Citibanamex.
América Latina en camino a la sostenibilidad
Para conversar sobre este tema, así como de muchos otros vinculados a la actividad empresarial y financiera,Bloomberg—líder mundial en información financiera y de negocios— llevó a cabo, el pasado 15 de diciembre la Cumbre Bloomberg de Economía Sostenible – América Latina.
En ella se abordaron los retos que enfrentan los gobiernos, las empresas y los individuos en materia de sostenibilidad y Net Zero, con la ayuda de especialistas en el tema, así como representantes de algunas de las empresas más importantes de la región como son:
Alan X. Gómez Hernández, vicepresidente de sostenibilidad, Citibanamex.
Dave Stangis, Socio Senior, director de sostenibilidad, Apollo Global Management.
Denise Pavarina, vicepresidenta del Grupo de Trabajo sobre Información Financiera Relacionada con el Clima.
Gustavo Pimentel, director general, SITAWI.
Introducing the Bloomberg New Economy Gateway, a series of regional events with global audiences, starting with Panama in 2022. The inaugural event will bring regional & global leaders together for action on sustainable investments and the future of trade. https://t.co/43v05lUh2G
Sin duda, el calentamiento global está ocasionando muchos cambios en todos los ámbitos de la sociedad, por lo que es importante no solo mantenernos al tanto de dichas modificaciones, sino tomar acciones para mitigar el daño.
Facebook es objeto de un nuevo informe de Avaaz, una organización sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos, que ha descubierto que cinco editores que producen habitualmente contenidos basados en la desinformación sobre el clima publicaron 136 posts promocionando estos contenidos entre abril y mediados de noviembre de este año.
En conjunto, estas publicaciones promocionadas han tenido más de 61 millones de visitas. La mayoría de ellos (88%) no fueron marcados por Facebook con una etiqueta de verificación de hechos.
Desinformación climática durante la COP26
De acuerdo con edie, los editores evaluados en el estudio fueron PragerU y Turning Point USA, así como los escritores individuales: John Stossel, Bjørn Lomborg y Alan Jones. Los enfoques comunes de estas fuentes fueron negar cualquier evidencia de los efectos adversos del cambio climático provocado por el hombre, o citar estadísticas engañosas o refutadas.
Según el estudio, algunos de los editores aumentaron su gasto en publicidad en las redes sociales para la desinformación sobre el clima en el período previo a la COP26, y durante las dos semanas de la cumbre del clima de la ONU.
Ante esto, la asesora principal de Avaaz, Rebecca Lenn, comparte:
A pesar de las promesas de Facebook de abordar este problema, la gran mayoría de las publicaciones no están etiquetadas. Y lo que es peor, la compañía sigue beneficiándose de los anuncios que promueven la desinformación sobre el clima a miles de usuarios.
No podemos contar con que Facebook se mantenga al día con las tácticas cambiantes de los escépticos climáticos actuales.
Rebecca Lenn, asesora principal de Avaaz.
La ONG está trabajando con otras organizaciones para presionar a los responsables políticos de Estados Unidos y Europa para que establezcan nuevos mandatos para las plataformas tecnológicas y de medios sociales. Esto incluiría una definición compartida de la desinformación climática, un mandato de “cumplir o explicar” para no alojar mensajes de desinformación climática patrocinados y mayores requisitos de divulgación.
Facebook —que está cambiando su nombre por el de Meta— ha declarado que rechaza las publicaciones patrocinadas cuando un “socio independiente de comprobación de hechos las califica como falsas o engañosas, y toma medidas contra las páginas, grupos, cuentas y sitios web que comparten repetidamente contenidos calificados como falsos”.
Sostiene que, al mantener los anuncios en una biblioteca pública hasta siete años, permitiendo estudios como el de Avaaz, está añadiendo “una capa extra de transparencia”.
Acusaciones anteriores
No es la primera vez que Facebook es criticado por su forma de abordar la desinformación climática en sus plataformas.
El pasado mes de septiembre, la empresa lanzó un espacio digital donde los usuarios pueden acceder a información “objetiva y actualizada” sobre la ciencia del clima, siguiendo el modelo de su centro de información Covid-19. Esta medida se produjo tras las críticas de grupos ecologistas, periodistas y líderes de opinión.
En octubre de 2020, InfluenceMap publicó su primer informe utilizando datos de la biblioteca de anuncios de Facebook, revelando que al menos 51 anuncios que promueven el negacionismo climático fueron publicados por usuarios con sede en Estados Unidos en la primera mitad de 2020 y fueron vistos por millones de personas.
Otro análisis de InfluenceMap, publicado en enero de 2021, reveló que los gigantes tecnológicos asignaron colectivamente solo el 4% de sus recursos anuales de cabildeo a los esfuerzos para combatir el cambio climático. La actividad de Facebook se evaluó junto a la de Apple, Amazon, Microsoft y la empresa matriz de Google, Alphabet.
En la propia COP26, más de 250 organizaciones y personas apoyaron un nuevo llamamiento para hacer frente a la desinformación sobre el clima en Internet, entre ellas la arquitecta del Acuerdo de París, Laurence Tubiana, WWF, Sky, Virgin Media O2 y Ben & Jerrys. Entre los destinatarios del llamamiento a la acción se encuentran Facebook, Instagram, Twitter y Reddit.
Google bajo los reflectores
El nuevo estudio de Avaaz llega poco después de que el Centre for Countering Digital Hate (CCDH) acusara a Google Ads de publicar al menos 50 artículos de negación del clima de 14 editores entre el 9 de noviembre y el 8 de diciembre. Según el CCDH, estos artículos han obtenido casi 49,000 interacciones en Facebook.
Todo ello a pesar de que Google se comprometió, pocas semanas antes de la COP26, a suspender inmediatamente la aceptación de gastos publicitarios para publicaciones que difundieran el negacionismo climático. Anunciada en octubre, la política establecía que Google “prohibiría los anuncios y la monetización de contenidos que contradigan el consenso científico bien establecido sobre la existencia y las causas del cambio climático”.
Entre los anuncios marcados se incluyen artículos de Breitbart que califican la temperatura global de “engaño” y los informes científicos sobre el clima de “historias de miedo sin fundamento”.
Google ha declarado que su personal ha “revisado las páginas compartidas con ellos” por el CCDH y “ha tomado las medidas de aplicación apropiadas”.
La negación del cambio climático es una estrategia cínica que pretende retrasar la acción necesaria para evitar el desastre ecológico.
Al hacer su anuncio inicial, Google pareció reconocer que ha contribuido a hacer de la negación del clima un negocio rentable y, sin embargo, no ha tomado medidas reales.
Imran Ahmed, director ejecutivo de la CCDH.
El comunicado de Google sostiene que su nueva política es “líder en la industria” y que se mantendrá. Afirma:
Cuando encontramos contenido que cruza la línea del debate político para promover la negación del cambio climático, dejamos de servir anuncios en esa página o sitio.
Los sistemas de armas autónomas —conocidos comúnmente como robots asesinos— podrían haber matado a seres humanos por primera vez el año pasado, según un reciente informe del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la guerra civil libia. La historia bien podría identificar esto como el punto de partida de la próxima gran carrera armamentística, una que tiene el potencial de ser la definitiva de la humanidad.
De acuerdo conThe Conversation, la Convención de las Naciones Unidas sobre Ciertas Armas Convencionales debatió la cuestión de la prohibición de las armas autónomas en su reunión de revisión de cada cinco años, celebrada en Ginebra del 13 al 17 de diciembre de 2021, pero no llegó a un consenso sobre la prohibición.
Establecida en 1983, la convención se ha actualizado periódicamente para restringir algunas de las armas convencionales más crueles del mundo, como las minas terrestres, las trampas explosivas y las armas incendiarias.
Los sistemas de armas autónomas son robots con armas letales que pueden operar de forma independiente, seleccionando y atacando objetivos sin que un humano intervenga en esas decisiones. Los ejércitos de todo el mundo están invirtiendo mucho en la investigación y el desarrollo de armas autónomas. Sólo Estados Unidos ha presupuestado 18,000 millones de dólares para armas autónomas entre 2016 y 2020.
Mientras tanto, las organizaciones humanitarias y de derechos humanos se apresuran a establecer regulaciones y prohibiciones sobre el desarrollo de este tipo de armas. Sin estos controles, los expertos en política exterior advierten:
Las tecnologías disruptivas de armas autónomas desestabilizarán peligrosamente las estrategias nucleares actuales, tanto porque podrían cambiar radicalmente la percepción del dominio estratégico, aumentando el riesgo de ataques preventivos porque podrían combinarse con las propias armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares.
No obstante, las armas autónomas hacen que los precarios equilibrios y las fragmentadas salvaguardias del mundo nuclear —por ejemplo, la autoridad mínimamente limitada del presidente de EE.UU. para lanzar un ataque— sean más inestables y estén más fragmentados. Dado el ritmo de investigación y desarrollo de las armas autónomas, la reunión de la ONU podría haber sido la última oportunidad para evitar una carrera armamentística.
Errores letales y cajas negras: Robots asesinos
Hay cuatro peligros principales en las armas autónomas. El primero es el problema de la identificación errónea. Al seleccionar un objetivo, ¿podrán las armas autónomas distinguir entre soldados hostiles y niños de 12 años que juegan con pistolas de juguete? ¿Entre los civiles que huyen de un lugar de conflicto y los insurgentes que hacen una retirada táctica?
El problema no es que las máquinas cometan errores y los humanos no. Es que la diferencia entre el error humano y el error algorítmico es como la diferencia entre enviar una carta y tuitear.
La escala, el alcance y la velocidad de los sistemas robóticos asesinos —dirigidos por un algoritmo de selección de objetivos, desplegados en todo un continente— podrían hacer que los errores de identificación cometidos por humanos individuales, como el reciente ataque de un avión no tripulado estadounidense en Afganistán, parezcan meros errores de redondeo en comparación.
El experto en armas autónomas Paul Scharre, utiliza la metáfora de la pistola desbocada para explicar la diferencia. Una pistola fuera de control es una ametralladora defectuosa que sigue disparando después de soltar el gatillo. El arma sigue disparando hasta que se agota la munición porque, por así decirlo, el arma no sabe que está cometiendo un error.
Las armas automáticas son extremadamente peligrosas, pero afortunadamente cuentan con operadores humanos que pueden interrumpir el enlace de la munición o intentar orientar el arma en una dirección segura. Las armas autónomas, por definición, no tienen esa salvaguarda.
Y lo que es más importante, la IA militarizada ni siquiera tiene que ser defectuosa para producir el efecto de pistola desbocada. Como han demostrado múltiples estudios sobre errores algorítmicos en distintos sectores, los mejores algoritmos —que funcionan según su diseño— pueden generar resultados internamente correctos que, sin embargo, propagan rápidamente errores terribles entre la población. Por ejemplo:
Una red neuronal diseñada para su uso en los hospitales de Pittsburgh identificó el asma como un factor de riesgo en los casos de neumonía.
El software de reconocimiento de imágenes utilizado por Google identificó a los negros como gorilas.
Una herramienta de aprendizaje automático utilizada por Amazon para clasificar a los candidatos a un puesto de trabajo asignó sistemáticamente puntuaciones negativas a las mujeres.
El problema no es sólo que cuando los sistemas de IA se equivocan, lo hacen en masa. Es que cuando se equivocan, sus creadores a menudo no saben por qué lo han hecho y, por tanto, cómo corregirlo. El problema de la caja negra de la IA hace casi imposible imaginar un desarrollo moralmente responsable de los sistemas de armas autónomas.
Los problemas de proliferación
Los dos siguientes peligros son los problemas de proliferación de la gama baja y de la gama alta. Empecemos por el extremo inferior. Los ejércitos que están desarrollando armas autónomas en la actualidad parten del supuesto de que serán capaces de contener y controlar el uso de las armas autónomas. Pero si la historia de la tecnología armamentística ha enseñado algo al mundo, es esto: Las armas se extienden.
Las presiones del mercado podrían dar lugar a la creación y venta generalizada de lo que puede considerarse el equivalente en armas autónomas del fusil de asalto Kalashnikov: robots asesinos baratos, eficaces y casi imposibles de contener mientras circulan por el mundo. Las armas autónomas “Kalashnikov” podrían llegar a manos de personas ajenas al control gubernamental, incluidos los terroristas internacionales y nacionales.
Sin embargo, la proliferación de alto nivel es igual de mala. Las naciones podrían competir para desarrollar versiones cada vez más devastadoras de armas autónomas, incluidas las capaces de montar armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares. Los peligros morales de la escalada de la letalidad de las armas se verían amplificados por la escalada del uso de las mismas.
Es probable que las armas autónomas de alta gama conduzcan a guerras más frecuentes porque disminuirán dos de las principales fuerzas que históricamente han evitado y acortado las guerras:
La preocupación por los civiles en el extranjero y la preocupación por los propios soldados.
Es probable que las armas estén equipadas con costosos reguladores éticos diseñados para minimizar los daños colaterales, utilizando lo que la Relatora Especial de la ONU, Agnes Callamard, ha llamado el “mito del ataque quirúrgico” para acallar las protestas morales.
Las armas autónomas también reducirán tanto la necesidad como el riesgo de los propios soldados, alterando drásticamente el análisis coste-beneficio que las naciones realizan al lanzar y mantener las guerras.
Es probable que las guerras asimétricas —es decir, las que se libran en el territorio de naciones que carecen de tecnología competitiva— sean cada vez más comunes. Pensemos en la inestabilidad mundial provocada por las intervenciones militares soviéticas y estadounidenses durante la Guerra Fría, desde la primera guerra por poderes hasta el retroceso experimentado en todo el mundo en la actualidad. Multiplica eso por todos los países que actualmente aspiran a tener armas autónomas de alta gama.
Socavar las leyes de la guerra
Por último, las armas autónomas socavarán la última barrera de la humanidad contra los crímenes de guerra y las atrocidades: las leyes internacionales de la guerra.
Estas leyes, codificadas en tratados que se remontan a la Convención de Ginebra de 1864, son la delgada línea azul internacional que separa la guerra con honor de la masacre. Se basan en la idea de que las personas pueden rendir cuentas de sus actos incluso en tiempos de guerra, que el derecho a matar a otros soldados durante el combate no da derecho a asesinar a civiles.
Un ejemplo destacado de alguien a quien se le exigen responsabilidades es Slobodan Milosevic, ex presidente de la República Federal de Yugoslavia, que fue acusado de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de la ONU.
Pero, ¿cómo se puede responsabilizar a las armas autónomas? ¿Quién es el culpable de que un robot cometa crímenes de guerra? ¿A quién hay que juzgar? ¿Al arma? ¿Al soldado? ¿Los mandos del soldado? ¿La empresa que fabricó el arma? A las organizaciones no gubernamentales y a los expertos en derecho internacional les preocupa que las armas autónomas provoquen un grave vacío en la rendición de cuentas.
Para responsabilizar penalmente a un soldado por desplegar un arma autónoma que comete crímenes de guerra, los fiscales tendrían que probar tanto el actus reus como el mens rea, términos latinos que describen un acto culpable y una mente culpable.
Esto sería difícil desde el punto de vista jurídico, y posiblemente injusto desde el punto de vista moral, dado que las armas autónomas son inherentemente imprevisibles. La distancia que separa al soldado de las decisiones independientes tomadas por las armas autónomas en entornos que evolucionan rápidamente es, sencillamente, demasiado grande.
El desafío legal y moral no se facilita trasladando la culpa a la cadena de mando o al lugar de producción. En un mundo sin regulaciones que obliguen a un control humano significativo de las armas autónomas, habrá crímenes de guerra sin criminales de guerra a los que responsabilizar. La estructura de las leyes de la guerra, junto con su valor disuasorio, se debilitará considerablemente.
Una nueva carrera armamentística mundial
Imagínese un mundo en el que los militares, los grupos insurgentes y los terroristas internacionales y nacionales pueden desplegar una fuerza letal teóricamente ilimitada con un riesgo teóricamente nulo en el momento y el lugar que elijan, sin la consiguiente responsabilidad legal.
Es un mundo en el que el tipo de errores algorítmicos inevitables que afectan incluso a los gigantes de la tecnología como Amazon y Google, pueden llevar ahora a la eliminación de ciudades enteras. La realidad es que el mundo no debería repetir los errores catastróficos de la carrera armamentística nuclear. No debe caminar dormido hacia la distopía.
El 6 de marzo de 2020, las universidades de todo Estados Unidos anunciaron el cierre sistemático de laboratorios, políticas de distanciamiento social y prohibiciones de viaje para hacer frente a la creciente epidemia de coronavirus. Estas acciones, aunque prudentes y necesarias, tuvieron un impacto negativo inmediato en el ámbito académico de la ciencia en dicho país y el resto del mundo. Hablemos de COVID en la carrera de las mujeres.
The Conversationpublicó un artículo acerca de un equipo de investigadores que estudia el papel de la ciencia y la tecnología en la sociedad y que forma parte de un proyecto de colaboración multiuniversitaria, denominado SciOPS, que pretende mejorar la comunicación de los científicos con el público, el cual se cita a continuación.
COVID en la carrera de las mujeres
El equipo de The Conversation comparte:
A medida que avanzaba la pandemia, los investigadores empezaron a contarnos los paros laborales, las pérdidas de datos y otras dificultades que estaban experimentando. Nos pareció una información importante, por lo que realizamos dos encuestas para saber cómo estaba afectando la pandemia a los investigadores.
Las dificultades de la pandemia en el mundo académico han sido generalizadas y duraderas, pero nuestros análisis revelaron que las mujeres y los científicos que inician su carrera se enfrentan a impactos más negativos que otros grupos.
Es probable que estas diferencias agraven las disparidades ya existentes y alteren potencialmente las trayectorias profesionales. Los resultados negativos pueden durar mucho más allá del final de la pandemia, sobre todo el impacto de COVID en la carrera de las mujeres.
Una encuesta a los investigadores
El equipo de SciOPS llevó a cabo su primera encuesta COVID-19 en mayo de 2020, con un seguimiento exactamente un año después, en mayo de 2021. Para cada una de ellas, invitamos a participar en el estudio a profesores de una muestra aleatoria de 21 universidades de investigación estadounidenses que trabajan en biología, ingeniería y bioquímica, y unos 300 científicos respondieron cada vez.
Mediante una serie de preguntas de opción múltiple y abiertas, las encuestas preguntaban cómo había afectado la pandemia a los investigadores tanto profesional como personalmente.
Cómo el coronavirus alteró la ciencia
Nuestra primera encuesta reveló que las disrupciones en el trabajo y en casa afectaron negativamente las actividades de investigación de la mayoría de los científicos que respondieron.
En lo que respecta a la investigación, el 93% de los encuestados sufrieron cierres de universidades y el 88% se enfrentaron a interrupciones en el trabajo de laboratorio. Más del 80% tuvo que hacer frente a la cancelación de conferencias y a restricciones en los viajes.
Algunos investigadores también tuvieron que adaptarse rápidamente a los problemas financieros, y esto, junto con otros obstáculos, hizo que muchos científicos retrasaran la recopilación de datos, solicitaran ampliaciones de los plazos o terminaran la recolección de datos antes de tiempo.
Los retos en casa también afectaron al trabajo de los científicos:
Aproximadamente el 80% de los encuestados dijo que no podía concentrarse en las actividades de investigación, el 72% tenía ansiedad por contraer COVID-19 y el 36% tuvo que gestionar responsabilidades inesperadas de cuidado de niños.
La encuesta de mayo de 2021 mostró que, un año después, no había cambiado mucho. Las respuestas fueron casi idénticas: el 92% de los científicos informaron de las dificultades derivadas de los cierres de las universidades, el 89% experimentó interrupciones en el trabajo de laboratorio y el 84% tuvo interrupciones en la colaboración que habían interrumpido su investigación durante el último año.
Los problemas en casa también fueron casi los mismos que el año anterior. La única diferencia importante fue que el 11% de los encuestados declaró haber tenido que hacer frente a la enfermedad de un miembro de la familia, frente a sólo el 3% en 2020.
Inevitablemente, todos estos factores de estrés hicieron mella en el bienestar de los investigadores. Casi el 60% indicó que su salud mental y felicidad general habían disminuido a causa de la pandemia. Esta cifra es superior a la de un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, según el cual el 40% del público estadounidense en general tenía problemas de salud mental en junio de 2021.
Como declaró un investigador, reiterando el sentir de muchos otros en nuestro estudio: “El impacto mental del cierre afectó a todos los investigadores. Fue mucho más perjudicial que cualquier otra cosa y causó grandes caídas en la productividad”.
Los investigadores más jóvenes y las mujeres tuvieron más dificultades
Algunos científicos sintieron el estrés añadido por la falta de límites entre el hogar y el trabajo de forma mucho más aguda que otros. Los aumentos inesperados en el cuidado de los hijos por parte de los padres y la escolarización virtual recayeron en mayor medida en el profesorado femenino y en el que inicia su carrera profesional.
En nuestra encuesta de 2020, respecto a COVID en la carrera de las mujeres, el 34% de científicas declararon haber sufrido interrupciones debidas a responsabilidades inesperadas en el cuidado de los hijos, en comparación con el 21% de los hombres. El profesorado que inicia su carrera también tiene más dificultades.
Aproximadamente el 43% de los profesores asistentes indicaron que las obligaciones inesperadas de cuidado de los hijos causaban importantes interrupciones en su investigación, un 30% más que sus colegas veteranos.
En total, casi el 50% de las mujeres encuestadas y de las profesoras auxiliares declararon no poder concentrarse en las actividades de investigación, mientras que sólo el 29% de los colegas masculinos y el 36% de los más veteranos declararon lo mismo.
Estas cargas desiguales apenas cambiaron entre 2020 y 2021. En todo caso, los problemas empeoraron para las científicas. Muchas informaron de otras complicaciones imprevistas, como la gestión de la salud mental de otros miembros de la familia, el divorcio y el espacio limitado en casa.
Dadas las cargas adicionales a las que se enfrentan los investigadores jóvenes y las investigadoras, no es de extrañar que su trabajo se viera afectado. Otras investigaciones han demostrado que, durante la pandemia, las científicas tuvieron mucho menos tiempo para trabajar en la investigación. Muchas no pudieron cumplir los plazos, por lo que presentaron menos manuscritos en comparación con los niveles anteriores a la pandemia.
No es de extrañar que estos efectos en la productividad fueran aún peores para las mujeres con hijos. La investigación ha demostrado que las interrupciones en el hogar pueden producirse en cascada con el tiempo y dar lugar a retrasos en los ascensos y la titularidad.
Incluso antes de la COVID-19, las madres que trabajaban en el mundo académico abandonaban sus respectivos campos a un ritmo mucho mayor que sus colegas masculinos, y esta tendencia se amplificó aún más con la pandemia.
Adaptarse al nuevo mundo
Sin duda, la pandemia ha tenido efectos devastadores en la investigación académica y en quienes la realizan. Pero ocultos entre el pesimismo de nuestras encuestas había algunos puntos brillantes que ponen de manifiesto la resiliencia de la comunidad científica.
En la encuesta de 2020, el 37% de los científicos afirmó que había desarrollado nuevos temas de investigación y el 22% había establecido nuevas colaboraciones. Las reuniones virtuales resultaron ser una transición valiosa para algunos. Como señaló un investigador:
Gracias a las discusiones periódicas por videoconferencia, se han iniciado y mantenido colaboraciones nuevas y a larga distancia entre cuatro laboratorios de EE.UU. Esto nunca se habría contemplado antes de la era Zoom.
Investigador.
La pandemia puso de manifiesto los problemas existentes dentro de la ciencia, pero también ofreció lecciones que hay que aprender. Muchos en el mundo académico quieren evitar que se agraven las desigualdades existentes en la mano de obra científica, y los estudios han esbozado formas de hacerlo.
Mediante la puesta en marcha de programas como la ampliación del tiempo de permanencia en el cargo, la defensa de una atención infantil asequible y la asignación de fondos para apoyar a las investigadoras que inician su carrera, la comunidad científica podría permitir una mayor participación, capacidad y producción para todos los científicos.
De cara al futuro, creemos que es de vital importancia que las universidades y los financiadores de la investigación aborden de forma proactiva los continuos retos que plantea la pandemia, especialmente para las mujeres y el profesorado que inicia su carrera. Con tanto cambio, existe la oportunidad de cambiar y mejorar un sistema que no funcionaba para mucha gente antes de la pandemia, y de esta manera disminuir las afectaciones que trajo COVID en la carrera de las mujeres.
Los trabajadores de UPS en Nueva York recibirán más de un millón de dólares por parte de la empresa, después de alegar que la misma redirigió ilegalmente el dinero de su nóminas a una campaña benéfica.
La demanda por robo de salarios gira en torno a la recaudación anual de fondos de la compañía de transporte para United Way. Según los trabajadores, en 2019 y 2020 la empresa desvió dinero de sus cheques —normalmente un dólar o dos dólares cada vez— a pesar de que no tenía su permiso por escrito para hacerlo.
Esas pequeñas deducciones aparentemente se sumaron entre un grupo de aproximadamente 6,000 trabajadores. El importe total en dos años ascendió a 789,432 dólares, según los documentos judiciales. Añadiendo otros daños, UPS acordó pagar 1.1 millones de dólares, más los honorarios de los abogados, para resolver las reclamaciones. United Way se quedará con el dinero donado por UPS.
El caso fue presentado por miembros del sindicato Teamsters, que representa a los trabajadores de las 14 instalaciones de UPS.
Donaciones no autorizadas: UPS
Fred Lubarsky, un trabajador de UPS, dijo en una declaración a través del sindicato que se dio cuenta de las deducciones en su cheque de pago hace un par de años.
Cuando le dije a mi gerente que nunca estuve de acuerdo con esto y que quería que se detuviera, me dio largas.
Fred Lubarsky, empleado de UPS y miembro de los Teamsters.
UPS dijo que no haría comentarios sobre el litigio.
Hemos investigado y abordado rápidamente este problema cuando se nos ha comunicado y mantendremos nuestro compromiso con la comunidad.
Portavoz de UPS.
UPS lleva décadas recaudando fondos para United Way. La organización sin ánimo de lucro dice en su página web que la empresa de transporte fue el primer socio corporativo en recaudar 1,000 millones de dólares para ella, y elogia a UPS por “marcar la diferencia en todo el país”.
Vinnie Perrone, presidente de Teamsters Local 804, dijo a HuffPost que, como antiguo delegado sindical, vio cómo los directivos “intimidaban” a los trabajadores para que hicieran donaciones, y que los miembros se han quejado del programa durante años.
Soy un firme creyente en la caridad y en ser una persona que da, pero no es necesario donar a través de United Way.
Lo haces a través de UPS, que es uno de los mayores donantes corporativos de United Way. Lo hacen con un motivo oculto.
Vinnie Perrone, presidente de Teamsters Local 804.
There are more than a dozen unique holidays being celebrated through the end of the year. Join us and help deliver them.
UPS afirma que el fondo común de dinero procede de las contribuciones de los empleados, más una aportación de la fundación benéfica de UPS. Los trabajadores de UPS de todo el país aportaron más de 54 millones de dólares en 2019, según un informe de la Fundación UPS. La empresa tiene más de 450,000 trabajadores en Estados Unidos.
Pero los colaboradores que presentaron la demanda alegaron que los directivos de UPS no siempre han sido honestos a la hora de financiar una campaña que le ha reportado elogios a la empresa.
Según la denuncia, en años anteriores los supervisores de UPS solían tener una conversación con los trabajadores sobre la recaudación anual de fondos, y luego les animaban a firmar tarjetas de autorización en las que aceptaban que se les descontaran cantidades de sus nóminas, ya fuera como contribuciones únicas o recurrentes. Pero en 2019, dicen que esos acuerdos cesaron, y muchos trabajadores no sabían que las deducciones continuaban.
En su demanda, los trabajadores criticaron la forma en que UPS supuestamente incentivó a los gerentes para alcanzar los objetivos de contribución en sus instalaciones. En la demanda se dice que hay “consecuencias adversas convincentes” si un gerente no cumple con las cuotas, y “consecuencias positivas convincentes” si lo hacen.
Los Teamsters dijeron que el dinero que los trabajadores no reclamen del fondo de conciliación se destinará al St. Jude Children’s Research Hospital y al St. Nathaniel Charny, un abogado que llevó el caso para los trabajadores, lo calificó como “un excelente resultado para los miembros del Local 804”.
Lubarsky dijo que pensaba donar su parte del acuerdo “a una organización benéfica de mi elección, no a UPS”.