Testimoniales de mujeres victoriosas del cáncer de mama
Soy una mujer de 52 años y me dió cáncer hace cuatro años, justo cuando mi hija me había avisado que me iba a casar. La noticia me angustió terriblemente, quería detener el tiempo para que en la boda de mi niña aún conservara el pelo. No estaba pensando sólo en mi; sino tambien en ella: no quería que recordar, en ese día tan especial para toda mujer; a una madre frágil y visiblemente deteriorada ante los estragos de la quimioterapia. Necesitaba contar con la fortaleza suficiente para ayudarla en sus preparativos. Pero el tiempo no se detuvo porque yo tuviera cáncer y todo siguió, junto con la ilusión de mi hija de unirse al hombre de su vida.
Pasé mis quimioterapias, seis de una, dos de otras… dentro de todo creo que me fue bastante bien. Los malestares que tuve como consecuencia del tratamiento fueron bastante aceptables, y mantuve la fortaleza que siempre deseé tener. Entre las cosas que más trabajo me costó afrontar estuvo la pérdida de mi pelo. En un principio le daba la espalda al espejo para no ver reflejada mi nueva realidad. Tiempo después lo recuperé y me sometí a una cirugía reconstructiva.


