Por: Mario Amador.
Tradicionalmente, la protección del medio ambiente ha sido considerada como “de interés público” y externos a la vida privada de las organizaciones, esto es porque un ambiente contaminado nos afecta a todos y no sólo a las empresas. Los gobiernos han asumido la responsabilidad principal para asegurar la gestión ambiental, y se han centrado en crear y preservar un ambiente seguro. Han dirigido al sector privado a adoptar un comportamiento ecológicamente racional a través de regulaciones, sanciones y, ocasionalmente, incentivos.
Sin embargo, los papeles de los sectores han ido cambiando, en algunos países el sector privado es un socio activo en la protección del medio ambiente, en México vamos también transitando hacia ese escenario, lento porque muchas empresas aun consideran que ambiente y negocio están enfrentados, esta era una realidad que en los 80´s fue cierta pero ahora que estamos iniciando la segunda década del siglo XXI este paradigma de negocio VS ambiente ha cambiado.