Escuelas de negocios, universidades y consultoras saben que existen quienes mienten, omiten o engrandecen cierta información en busca de ser seleccionados para un cargo u obtener buenas calificaciones. Incentivos tan grandes como los engaños que son capaces de inventar. Ya sea por falta de ética, demasiada creatividad, desconocimiento o mala intención, se están tomando medidas.
Quién no desea enterarse cuándo le están engañando? ¿Qué entidad no quiere descubrir a un mentiroso? Y lo más importante ¿a quién no le han burlado? No por nada, cuando surje la oportunidad de conocer las razones de estos engaños o los mecanismos posibles para evitarlos, nadie queda indiferente. Estas prácticas poco celebradas no discriminan entre entidades gubernamentales, escuelas de negocios, universidades y empresas. Por lo mismo, un grupo bastante amplio de profesionales está interesado en advertir cómo enfrentar a los mentirosos.