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Buches de responsabilidad: lo que el mundo NO necesita son más empresas responsables

Por Edgar López

Ayer me topé con el episodio de Last Week Tonight con John Oliver sobre los Deferred Prosecution Agreements (DPAs): esos mecanismos legales que permiten a empresas acusadas de delitos graves evitar un juicio penal si aceptan su culpa, pagan una multa, cooperan con la investigación y prometen mejoras.

Last Week Tonight - John Oliver
Last Week Tonight – John Oliver

No es un tema nuevo, pero el repaso de casos me dejó pensando no en los acuerdos en sí, sino en el tipo de responsabilidad que detonan.

Fallaron. Pagaron. ¿Fueron responsables?

  • General Motors aceptó una DPA tras ocultar un defecto en el sistema de encendido de varios vehículos, provocando al menos 124 muertes. Pagó 900 millones de dólares. Nadie fue a prisión.
  • HSBC facilitó operaciones de lavado de dinero a gran escala, incluyendo fondos vinculados a cárteles. Pagó una multa de 1,900 millones.
  • Boeing, tras los accidentes del 737 MAX, firmó un acuerdo en 2021. Pero en 2023, ya con el acuerdo aún vigente, volvió a fallar: un panel de puerta se desprendió en pleno vuelo.

En estos casos, las empresas respondieron ante la presión legal y reputacional. Pero… ¿esa respuesta basta para reconocerlas como empresas responsables?

Responsabilidad Social, qué es…

La norma ISO 26000 define la responsabilidad social como la capacidad de una organización para responder a los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente que contribuya al desarrollo sostenible.

Ahí, el verbo clave es responder. Y sí: cuando una empresa asume el impacto que generó —paga, coopera, implementa cambios— está ejerciendo una forma legítima de responsabilidad. En ese sentido, es responsable… y si ser responsable significa simplemente responder, entonces podríamos decir que GM, HSBC y Boeing lo fueron. Pero habría que entender qué motiva esa respuesta.

No es lo mismo reaccionar a una multa que corregir una falla no prevista. No es lo mismo anticipar riesgos que postergar un cambio sabiendo que hay daño. No todas las respuestas son iguales. Y no toda responsabilidad transforma.

Transformación o contención

En el caso de HSBC, aunque el informe mostró que hubo conocimiento pleno de los hechos, la empresa respondió legal y financieramente. Y desde entonces ha reforzado sistemas internos, fortalecido su cultura de cumplimiento y extendido prácticas más rigurosas a su cadena de valor.

Ese tipo de reacción puede ser positiva: no por la falta inicial, sino por la transformación posterior que eleva estándares hacia adelante.

En contraste, Boeing también respondió. Pero no garantizó que los cambios fueran suficientes para evitar nuevas fallas. El incidente posterior demuestra que no toda respuesta conlleva transformación efectiva.

Este contraste revela una distinción crucial: hay respuestas que reconstruyen cultura. Y otras que apenas alcanzan a contener el daño.

La responsabilidad que se aplaza

Pero también existen otras formas de responder. No tras un escándalo. No tras una sanción. Sino desde una admisión voluntaria que, aun así, decide postergar el cambio.

Hace unos días, Grupo Bimbo anunció que eliminará los ingredientes artificiales de todo su portafolio global para 2026. El comunicado tiene un tono positivo, enfocado en avanzar hacia productos más saludables.

Pero, en el fondo, también es un reconocimiento: sabemos que estos ingredientes no deberían estar ahí… pero los seguiremos usando un par de años más.

Esto no es un error técnico ni un imprevisto. Es una decisión ejecutiva, consciente, que podría cambiarse de inmediato… pero se pospone.

Y ahí surge otra pregunta incómoda: ¿Estamos poniendo la responsabilidad cerca del límite que la regulación permite, en lugar de ejercer una debida diligencia real?

¿Cómo se interpreta eso desde la responsabilidad? ¿Como un compromiso serio hacia adelante? ¿O como una tolerancia justificada a lo que ya no debería permitirse?

Pensemos esto desde otros sectores:

¿Aceptaríamos que una aerolínea dijera que el 1 % de sus vuelos puede tener fallas, pero que en dos años eso cambiará? ¿O que una automotriz reconociera que cierto porcentaje de sus vehículos podría poner en riesgo a los usuarios, aunque ya están trabajando en corregirlo?

Lo que está en juego no es solo la promesa de mejora, sino el grado de urgencia con que se asume la responsabilidad presente.

Porque si ser responsable es responder al impacto de tus decisiones… entonces también debemos preguntarnos: ¿cuándo se responde? ¿Y con qué velocidad se actúa cuando ya se sabe?

Después del escándalo…

En muchos casos, las empresas se vuelven “responsables” después del escándalo. Reaccionan. Se reforman. Corrigen. Implementan sistemas, indicadores, reportes, comités.

Y sí, a veces ese proceso sí genera cambios de fondo. Pero el costo ya fue pagado: por consumidores, por víctimas, por comunidades, por el medio ambiente.

Por eso, lo que el mundo no necesita es más empresas que se vuelvan responsables después de fallar.

Lo que el mundo necesita es menos empresas que tengan que activar su responsabilidad como reacción. No porque no deban… sino porque no hayan causado el daño en primer lugar.

Buches de responsabilidad

Mientras escribo esto, reconozco que como consumidores también caemos. Aquí estoy, comiéndome un Gansito sin pensar mucho en lo que lleva. Y en un rato me lavaré los dientes con una pasta Colgate Total CLEAN MINT de Colgate-Palmolive… justo cuando COFEPRIS anuncia que hay que tirarla por causar úlceras.

Y aun así, ahí seguimos. Dudando si usarla una vez más o si dejar que la usen los hijos. ¿A poco no?

Al final, todos cometemos errores. Pero una cosa somos las personas… y otra, las organizaciones.

Porque una organización no puede “humanizarse” solo para justificar lo injustificable.

Reconocer errores es valioso, sí. Pero convertir la narrativa del error en recurso de marca o blindaje reputacional, es otra cosa. Ahí deja de ser virtuosa. Y empieza a volverse —cuando menos— mañosa. Y cuando más… perversa.

Porque sí: en la viña del Señor hay de todo. Pero ojo: hasta entre los responsables… hay razas.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

El compromiso de erradicar la violencia sexual infantil

Por Aldo Farugia

Esta semana en mi podcast platiqué con Brisa de Angulo, una abogada, psicóloga especializada en neuropsicología y activista boliviana‑colombiana, que se enfrentó al abuso sexual infantil en su adolescencia y ha dedicado su vida a transformar esa experiencia en un motor de cambio para otros, sin duda uno de los episodios más interesantes y fuertes que he tenido en COMUNAL Podcast.

Desde hace un par de años me he estado involucrado en movimientos, causas y organizaciones que buscan prevenir uno de los actos más inhumanos que considero existen en el mundo, la violencia sexual infantil. Un problema silencioso que crece en todo el mundo y los datos son alarmantes:

  • 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres declaran haber sufrido abuso sexual en la infancia (OMS, 2020).
  • Más de 120 millones de niñas han sido víctimas de relaciones sexuales forzadas u otros actos sexuales forzados antes de cumplir 18 años (UNICEF, 2014).
  • La mayoría de los casos de abuso sexual infantil no se denuncian: se estima que menos del 10% llega a conocimiento de autoridades
  • El 90% de las víctimas de violencia sexual infantil son niñas.
  • La mayor parte de los abusos ocurren entre los 9 y 14 años de edad.
  • En más del 70% de los casos, el agresor es alguien conocido: un familiar, maestro, vecino o figura de autoridad
  • A nivel mundial, menos del 1% de los abusadores son juzgados y condenados (UNICEF, 2020)

Brisa De Angulo tenía solo 15 años cuando sobrevivió a un abuso sexual continuo por parte de un familiar en su natal Cochabamba, Bolivia. Como muchas otras niñas, se encontró con un sistema judicial que no solo no la protegió, sino que la revictimizó. Enfrentó amenazas, fue culpada, y tuvo que abandonar su hogar y su país.

Pero en lugar de rendirse al silencio, Brisa convirtió su experiencia en una poderosa plataforma de cambio. A los 17 años fundó A Breeze of Hope (Una Brisa de Esperanza), la primera organización en Bolivia dedicada a brindar apoyo integral a niños y niñas sobrevivientes de violencia sexual. Desde entonces, su activismo ha impactado no solo leyes e instituciones en su país, sino también conciencias alrededor del mundo.

A Breeze of Hope es más que una organización: es un refugio, una red de apoyo y una vía hacia la justicia. Gracias a su enfoque integral y sostenido, han logrado cambiar cifras escalofriantes. En un país donde la impunidad era la norma, la fundación ha alcanzado una tasa de condenas del 95% en los casos que acompaña. Pero su impacto va más allá de los tribunales: ofrece a las víctimas algo aún más esencial que la justicia legal: la posibilidad de sanar.

El modelo que ha construido Brisa con su equipo ofrece atención psicológica, acompañamiento legal, orientación educativa y trabajo comunitario de prevención. Todo esto, de forma gratuita.

Brisa no solo ha sido una líder en su país; también ha llevado su causa a instancias internacionales. Fue protagonista del caso histórico Angulo Losada vs. Bolivia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que estableció estándares vinculantes para prevenir la revictimización institucional.

A través de foros, universidades, organizaciones multilaterales y medios de comunicación, Brisa ha hecho algo crucial: ha puesto rostro, voz y dignidad a una realidad muchas veces silenciada.

Este crimen deja cicatrices profundas, físicas y emocionales. Impacta el desarrollo, la salud mental, la educación, la confianza y el futuro de millones de niñas y niños. Además, perpetúa ciclos de violencia y silencio en comunidades enteras.

Erradicar esta violencia requiere más que leyes. Exige voluntad política, educación desde la infancia, sistemas judiciales que prioricen a las víctimas, y sobre todo, una sociedad que escuche, crea y proteja.

Brisa nos recuerda que el cambio es posible cuando se acompaña de valentía, compasión y persistencia. Su historia es la de muchas, pero también es la esperanza de miles más.

Combatir la violencia sexual infantil no es una causa solo de las víctimas. Es responsabilidad de todos: padres, madres, educadores, instituciones, medios y ciudadanía. Es hora de abrir los ojos, romper los silencios y convertir la empatía en acción.

Porque toda niña y todo niño merece crecer en un mundo donde su cuerpo, su voz y su dignidad sean inviolables.

¡Te invito a ver esta GRAN entrevista y sumarte a esta causa!


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Filantropía en deuda: solo 9 de 256 millonarios cumplieron el Giving Pledge de Gates y Buffett

Todo comenzó con una carta y una pregunta incómoda: ¿qué sentido tiene acumular fortunas inconmensurables si no se destinan al bien común? En 2010, Bill Gates, Melinda French Gates y Warren Buffett decidieron que ya era hora de cambiar el rumbo de la filantropía global. Así nació Giving Pledge, un compromiso moral que invitaba a los multimillonarios del mundo a donar al menos el 50% de su riqueza durante su vida o al morir.

Más de 250 personas de 30 países respondieron al llamado. Escribieron cartas públicas, compartieron sus motivaciones y se unieron a una comunidad con una visión ambiciosa: movilizar recursos sin precedentes para resolver los grandes problemas del mundo. Quince años después, la pregunta vuelve, más fuerte que nunca: ¿cuántos millonarios cumplieron el Giving Pledge?

Un compromiso que conmovió… pero no se concretó

Desde su inicio, el Giving Pledge fue más que una campaña: fue un movimiento moral. Warren Buffett afirmó: “Reconozco lo absurdo de que tanta riqueza esté concentrada en manos de una sola persona, y creo que lo único responsable que se puede hacer con una fortuna de este tamaño es regalarla”. Pero lo que nació como un acto de conciencia, se diluyó con el tiempo entre fundaciones privadas, deducciones fiscales y la velocidad imparable de la acumulación de capital.

Según el informe “The Giving Pledge at 15”, solo 9 millonarios cumplieron el Giving Pledge. De los 57 firmantes originales en EE.UU., apenas una pareja viva, Laura y John Arnold, ha donado efectivamente la mitad de su fortuna. Entre los fallecidos, solo ocho cumplieron. El caso más notable es el de Chuck Feeney, quien dio todo antes de morir, viviendo sus últimos años en un apartamento modesto, sin lujos, pero con una profunda paz interior.

https://twitter.com/CNBC/status/1953421950514057302

Una red de ideales, más que de acciones

Giving Pledge también funcionó como red de inspiración. Los donantes compartieron causas, se reunieron para colaborar, y fundaron espacios como el Next Gen, un grupo que hoy agrupa a más de 300 herederos de filántropos, de entre 18 y 75 años, que buscan continuar el legado. Melinda French Gates, al unirse en 2010, lo resumió con una frase de su padre: “No hay problema más grande que nosotros”.

Sin embargo, la inspiración no siempre se tradujo en acción. Muchos firmantes optaron por canalizar sus donaciones a fundaciones propias o fondos que actúan más como depósitos que como motores de impacto.

Se estima que el 80% de los 206 mil millones de dólares donados hasta ahora han quedado en fundaciones, con ritmos de desembolso muy por debajo de lo esperado.

https://twitter.com/CNBCMakeIt/status/1951463121593176445

La paradoja de la riqueza: donar sin dejar de crecer

En estos quince años, el patrimonio de muchos firmantes ha crecido más rápido de lo que han donado. De los 57 estadounidenses que firmaron en 2010, 32 siguen siendo multimillonarios, y su fortuna conjunta aumentó 283%. En términos reales, eso significa que cumplir el Giving Pledge se vuelve cada vez más inalcanzable, no por falta de recursos, sino por el sistema que permite que el capital se multiplique incluso mientras se dona.

¿El resultado? Una filantropía de alto perfil, pero de bajo impacto. Grandes titulares, muchos eventos, conferencias inspiradoras, pero pocas transferencias efectivas de recursos hacia las causas urgentes: el cambio climático, la seguridad alimentaria, la salud, la educación.

El costo fiscal de la filantropía privada

Si todos los firmantes vivos cumplieran hoy con su promesa, se liberarían 367 mil millones de dólares para causas sociales. Pero también implicaría una pérdida de hasta 272 mil millones en recaudación fiscal para el Estado. El sistema actual permite a los donantes deducir hasta el 74% de sus donaciones, lo cual genera una paradoja: la filantropía puede debilitar las finanzas públicas al trasladar decisiones colectivas a manos privadas.

Esto no solo es un dilema técnico. Es una cuestión ética: ¿debe el futuro de la educación, la salud o la investigación depender de la voluntad de unos cuantos?

Giving Pledge de Gates y Buffett

De la generosidad personal al poder estructural

El informe advierte sobre un fenómeno preocupante: la consolidación de fundaciones familiares que no solo donan, sino que también concentran poder, influyen en políticas públicas y moldean agendas globales. Es lo que algunos expertos llaman la filantropía del siglo XXI: más que generosidad, es estrategia.

Si bien el Giving Pledge ayudó a cambiar normas filantrópicas y generar conexiones entre donantes, su falta de mecanismos vinculantes lo ha convertido, en muchos casos, en un gesto simbólico más que en una transformación real. El hecho de que tan pocos millonarios cumplieron el Giving Pledge expone las grietas de un modelo basado en la autorregulación.

¿Y ahora qué? Un llamado al rediseño de la filantropía

El informe del Institute for Policy Studies propone medidas claras: establecer reglas más estrictas para las fundaciones, aumentar los porcentajes mínimos de desembolso anual, y fomentar donaciones directas a organizaciones operativas. Pero también hay un mensaje profundo: volver a poner en el centro el concepto de “dar mientras se vive”, como hizo Chuck Feeney.

Bill Gates lo dijo en su carta de compromiso: “Me honra formar parte de esta comunidad de personas que resuelven problemas”. La pregunta hoy es: ¿puede una comunidad resolver problemas si no cumple su promesa?

https://twitter.com/ElEconomista_/status/1929911216308138218

Cuando las cartas no bastan

Las cartas públicas, las promesas y las buenas intenciones no bastan si el dinero no se mueve. Quince años después, la gran lección del Giving Pledge es que no se trata solo de donar, sino de entender el poder que implica donar, y actuar con responsabilidad y transparencia.

La filantropía del futuro no puede descansar en compromisos morales sin seguimiento. La verdadera pregunta no es cuántos millonarios cumplieron el Giving Pledge, sino cuántos están dispuestos a cambiar un sistema que les favorece. Solo entonces podremos hablar, realmente, de un legado transformador.

¿Qué significa ser una empresa feminista? Más allá del 8 de marzo

Cada año, el 8 de marzo se llena de comunicados, moños morados y publicaciones que buscan solidarizarse con las mujeres. Sin embargo, más allá de las campañas conmemorativas, surge una pregunta fundamental: ¿cómo luce el compromiso real de una empresa con la equidad de género durante todo el año?

Hablar de una empresa feminista implica ir más allá del marketing y de la corrección política. Es asumir un posicionamiento estructural que transforma sus procesos internos, su cultura laboral y su impacto social. Para las personas profesionales en responsabilidad social, esto representa una oportunidad y también un reto profundo: pasar del discurso a la acción.

De la conmemoración al compromiso permanente

Una empresa feminista no se define por lo que publica en marzo, sino por las decisiones que toma los otros 364 días del año. Esto incluye revisar sus prácticas laborales, políticas de contratación y criterios de liderazgo con una mirada interseccional y de justicia de género.

Muchas empresas todavía caen en el “feminismo performativo”: lanzan campañas emotivas pero no respaldan internamente los valores que promueven. El riesgo de caer en el llamado “purplewashing” —una forma de lavado de imagen con causas feministas— es alto si no hay una coherencia estructural.

Por ello, asumir este compromiso implica una transformación sistémica. Desde los protocolos para prevenir el acoso hasta la participación equitativa en la toma de decisiones, cada acción cuenta. No es una moda, es una convicción ética y estratégica.

qué significa ser una empresa feminista

Liderazgos que rompen techos de cristal

Una empresa que se autodefine como feminista no puede seguir operando con modelos verticales donde las mujeres apenas tienen acceso a puestos directivos. Invertir en liderazgos femeninos —y diversos— no es sólo un tema de equidad, también mejora la rentabilidad y la innovación.

Los estudios son contundentes: los equipos con mayor diversidad de género toman mejores decisiones y generan mayores retornos financieros. Aun así, muchas compañías siguen operando bajo sesgos inconscientes que frenan el desarrollo profesional de sus colaboradoras.

Una empresa feminista cuestiona estos sesgos, redefine el concepto de liderazgo y apuesta por modelos más horizontales, participativos y empáticos. Impulsa redes de mentoría, programas de capacitación y procesos transparentes de promoción.

Cultura organizacional con perspectiva de género

Una verdadera transformación comienza por dentro. Si la cultura organizacional refuerza estereotipos o tolera actitudes sexistas, no importa cuántas campañas se lancen hacia afuera: la incoherencia será evidente.

Una empresa feminista cultiva espacios seguros, inclusivos y libres de violencia. Esto se traduce en protocolos efectivos, canales de denuncia confidenciales, acompañamiento psicológico y sanciones claras para casos de acoso o discriminación.

Además, se fomenta un lenguaje inclusivo y se valoran distintas formas de liderazgo. Se reconoce que el trabajo de cuidado también es parte de la conversación, permitiendo esquemas flexibles y condiciones que favorezcan la corresponsabilidad.

qué significa ser una empresa feminista

El poder de la cadena de valor

Una empresa que se asume feminista también debe extender su compromiso a su cadena de valor: proveedores, aliados, contratistas y comunidades deben alinearse a una visión de equidad. No basta con aplicar buenas prácticas en casa.

Por ejemplo, revisar si los productos provienen de entornos laborales dignos para las mujeres, o si las campañas de marketing reproducen estereotipos, es parte de la coherencia esperada. También lo es impulsar alianzas con cooperativas de mujeres, emprendimientos sociales o liderazgos femeninos en territorios vulnerables.

Una empresa feminista ve en su cadena de valor una palanca para el cambio sistémico. Integra criterios de género en sus compras, licitaciones y alianzas estratégicas, generando así un impacto más profundo y sostenible.

Indicadores y rendición de cuentas

El compromiso sin medición es sólo una declaración. Una empresa feminista debe construir indicadores claros que le permitan monitorear avances, corregir el rumbo y rendir cuentas de manera pública y periódica.

Estos indicadores pueden incluir la brecha salarial, la representación femenina en distintos niveles jerárquicos, la implementación de protocolos, o la satisfacción de las empleadas respecto a la cultura organizacional.

Transparencia, trazabilidad y mejora continua son claves. Incluir auditorías externas con perspectiva de género y abrir canales de participación para escuchar las voces de las mujeres dentro de la organización también forma parte del compromiso.

qué significa ser una empresa feminista

Narrativas coherentes y éticas

Una marca que quiere posicionarse como empresa feminista debe cuidar con rigor el tipo de mensajes que comunica. Usar causas sociales como estrategia de venta puede ser contraproducente si no hay coherencia entre el decir y el hacer.

El storytelling corporativo debe reflejar las voces reales de las mujeres de la organización, visibilizar su liderazgo y mostrar el impacto concreto de las políticas aplicadas. No se trata de romantizar el empoderamiento, sino de mostrarlo con hechos.

Además, hay que ser sensibles a la diversidad: no todas las mujeres viven las mismas realidades. Una empresa feminista se comunica desde una postura ética, plural y responsable, evitando apropiarse de luchas ajenas para fines comerciales.

Un compromiso que trasciende lo simbólico

Convertirse en una empresa feminista no es un destino, sino un camino constante de revisión, aprendizaje y transformación. Es una postura política —en el mejor sentido del término— que exige coherencia, valentía y visión de futuro.

Más allá del 8 de marzo, el verdadero activismo empresarial se vive en la toma de decisiones diaria, en los presupuestos, en las políticas y en la forma en que se distribuye el poder. Las empresas tienen hoy una oportunidad histórica de contribuir a un cambio profundo.

Y como profesionales de la responsabilidad social, nos corresponde impulsar esta conversación, cuestionar lo establecido y acompañar a las organizaciones en su tránsito hacia una cultura más justa, más equitativa y, sí, más feminista.

Así es la laptop ecológica de Acer: conchas de ostra y reciclaje en su diseño

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En un mundo en el que los residuos electrónicos crecen más rápido que la capacidad para reciclarlos, la industria tecnológica se enfrenta al reto de reinventarse. Acer, una de las marcas más conocidas en el ámbito del hardware, ha dado un paso audaz hacia el futuro con la presentación de su nueva laptop ecológica, que no solo innova en funcionalidad, sino también en materiales.

El modelo Aspire Vero 16 no es una portátil más: representa un cambio en la manera en que concebimos el diseño tecnológico. Su chasis está elaborado con un 70% de plástico reciclado y biomateriales derivados de conchas de ostra, lo que convierte a esta laptop ecológica en un símbolo tangible de economía circular aplicada a gran escala.

Una laptop ecológica pensada desde su estructura

De acuerdo con Technology Magazine, la carcasa del Aspire Vero 16 es más que una cubierta: es un manifiesto. Acer ha demostrado que es posible crear dispositivos funcionales, resistentes y con bajo impacto ambiental, integrando materiales de origen biológico que usualmente no se asocian con la tecnología, como la concha de ostra.

El diseño, además de innovador en su composición, tiene en mente la reparación y actualización, una rareza en la industria actual. La laptop puede abrirse con herramientas estándar, facilitando futuras mejoras o el reciclaje de componentes al final de su vida útil, enfrentando directamente la obsolescencia programada.

Con un panel táctil hecho de plástico oceánico y empaques completamente reciclables —incluyendo tinta ecológica y papel certificado por el FSC— esta laptop ecológica está diseñada para que cada componente cuente en la reducción del impacto ambiental.

Del mar al escritorio: innovación con impacto

Acer estima que la producción del Aspire Vero 16 reduce más del 30% de emisiones de carbono en comparación con procesos tradicionales. Esto se traduce no solo en una menor huella ambiental, sino en una invitación al consumidor a tomar decisiones conscientes.

Cada unidad representa la reutilización del equivalente a 5,000 botellas de plástico. Y como parte de su estrategia, la compañía ha establecido un programa con Plastic Bank para recolectar 30 toneladas de residuos plásticos en 2025. Este plan podría evitar que más de 2.5 millones de botellas terminen en nuestros océanos.

Con ello, la laptop ecológica de Acer se convierte en un eslabón entre el consumidor y la acción climática, demostrando que nuestras elecciones cotidianas pueden tener un alcance mucho más profundo.

laptop ecológica

Cuando la sostenibilidad no cuesta más

Uno de los obstáculos más grandes para el consumo responsable ha sido el precio. Muchos productos sustentables han permanecido en la periferia del mercado debido a su costo elevado. Sin embargo, Acer rompe esa lógica con un precio competitivo de $1,257 USD, dentro del rango estándar de laptops convencionales.

Al estar disponible en tiendas de gran distribución como Currys en Reino Unido, el dispositivo no solo democratiza el acceso a la tecnología verde, sino que también abre la puerta a un nuevo estándar: que la sostenibilidad no sea un lujo, sino la norma.

Este equilibrio entre funcionalidad, diseño ecológico y precio posiciona al Aspire Vero 16 como una laptop ecológica que no compromete el rendimiento, sino que suma valor ambiental al día a día del usuario.

Un sector en transformación

Si bien Acer no es la única empresa en experimentar con materiales sostenibles, su enfoque se distingue. Dell y HP han integrado plásticos reciclados, Lenovo ha apostado por el diseño modular, y Apple ha logrado la neutralidad de carbono en algunos modelos. Sin embargo, ninguna ha incorporado biomateriales como la concha de ostra en la estructura central del producto.

Esto coloca a Acer a la vanguardia de un nuevo modelo de producción: uno que combina innovación en materiales con accesibilidad y visión de largo plazo. Su apuesta por el mercado educativo y doméstico también le permite influir en un segmento clave para la transformación cultural en torno al consumo responsable.

A medida que más marcas se suman a la ola verde, la laptop ecológica de Acer podría marcar el ritmo para una industria que ya no puede darse el lujo de ignorar su impacto ambiental.

laptop ecológica

Inspirar desde la funcionalidad

El respaldo de figuras públicas como Ben Fogle en la campaña de promoción no es casual: Acer busca conectar con consumidores que valoran tanto la funcionalidad como el propósito. El mensaje es claro: cualquier persona, desde estudiantes hasta profesionistas, puede hacer una diferencia al elegir productos más conscientes.

Además, el enfoque en educar sobre los materiales y procesos que hacen posible esta laptop ecológica ayuda a visibilizar las cadenas de valor detrás de cada dispositivo. Acer no vende solo una computadora, sino una historia de transformación.

Este storytelling se convierte en una herramienta poderosa para marcas que deseen liderar desde la acción y no solo desde la intención.

¿Puede esta laptop ecológica crear un efecto dominó?

La innovación no siempre viene del tamaño de la empresa, sino del tamaño de la apuesta. Con el Aspire Vero 16, Acer no solo compite en el mercado tecnológico, sino que plantea una nueva visión: que la sostenibilidad es parte esencial de la calidad y no un extra opcional.

El uso de biomateriales como la concha de ostra podría abrir un nuevo camino para el diseño de productos electrónicos, si logra demostrar su durabilidad y rendimiento a largo plazo. De ser así, podríamos estar frente a un hito que redirija toda la industria hacia prácticas más responsables.

En el contexto de una crisis climática urgente y de consumidores cada vez más exigentes, esta laptop ecológica tiene el potencial de cambiar no solo las reglas del mercado, sino también las expectativas sociales hacia la tecnología.

laptop ecológica

Cuando la innovación respira sostenibilidad

La laptop ecológica de Acer no es solo una propuesta tecnológica, sino un llamado a repensar nuestras prioridades como sociedad y como industria. Con cada componente, decisión de diseño y alianza estratégica, la marca da un paso hacia un modelo más regenerativo.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este tipo de innovaciones representan la evolución natural de la sostenibilidad: aquella que se integra, se vive y se elige todos los días. El Aspire Vero 16 no es el final del camino, pero sí un poderoso inicio. Y su éxito, más que medirse en ventas, se medirá en su capacidad de inspirar cambios reales.

Julio de 2025 se coloca entre los 3 meses más calurosos de la historia

Julio de 2025 no rompió todos los récords, pero sí rompió la calma. Con una temperatura media global de 16.68 °C, el mes se posicionó como uno de los tres meses más calurosos de la historia, apenas por debajo de los extremos vividos en 2023 y 2024. Lo que pudo parecer una pausa en la tendencia ascendente, en realidad, es un recordatorio silencioso de que el calentamiento global no ha terminado.

Según El Economista, la marca histórica registrada en Turquía, con 50.5 °C, fue un símbolo ardiente de la realidad climática actual. Detrás de cada cifra, hay implicaciones tangibles: inundaciones, sequías, crisis alimentarias y sociales. Entender este contexto no es una opción, es una obligación estratégica y ética.

Julio de 2025: un mes más en la lista roja

Aunque este julio no rompió el récord absoluto, sí se consolidó como uno de los meses más calurosos de la historia, situándose solo detrás de los de 2023 y 2024. El análisis del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) confirma que la temperatura media global estuvo 0.45 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.

Lo más alarmante no es solo la cifra, sino la constancia del patrón. Desde hace varios años, julio ha dejado de ser un mes veraniego para convertirse en una alerta climática global. Cada año que pasa sin una reducción significativa en las emisiones, la nueva normalidad se vuelve más extrema.

Y aunque esta vez no hubo récord planetario absoluto, sí hubo una marca regional inquietante: Turquía alcanzó los 50.5 °C, algo que hubiera sido impensable hace tan solo una década.

meses más calurosos de la historia

Más allá del dato: lo que nos dice el Acuerdo de París

El Acuerdo de París fijó el límite del calentamiento global en 1.5 °C respecto a niveles preindustriales. Julio de 2025 y los 12 meses previos ya rebasaron este umbral, con un aumento de 1.53 °C. Si bien esta cifra aún no representa una media a largo plazo, es una llamada de atención ineludible.

En responsabilidad social, estos datos se convierten en ejes de acción para empresas, gobiernos y sociedad civil. No es solo una cifra: es una frontera ética que define si actuamos a tiempo o normalizamos lo irreversible.

Las metas de sostenibilidad ya no son un diferencial, sino un deber ineludible. ¿Estamos actuando con la urgencia que amerita la situación?

El costo humano del calentamiento global

Cada uno de los meses más calurosos de la historia ha dejado tras de sí un rastro de tragedias humanas. Julio de 2025 no fue la excepción: olas de calor mortales, incendios forestales fuera de control e inundaciones catastróficas afectaron a millones de personas en distintos continentes.

Estas crisis no golpean a todos por igual. Las comunidades más vulnerables, muchas veces desprovistas de acceso a servicios básicos, son las que más sufren. Para quienes impulsamos proyectos de responsabilidad social, esta desigualdad es un reto que debe abordarse con enfoque de justicia climática.

El clima extremo no es solo un fenómeno natural, es también una cuestión de derechos humanos.

meses más calurosos de la historia

¿Pausa o antesala de algo peor?

El director del C3S, Carlo Buontempo, afirmó que la “racha de récords” ha terminado por ahora. Esta aparente pausa ha sido malinterpretada por algunos como una señal de alivio, cuando en realidad podría ser solo una fluctuación temporal en una curva ascendente.

El cambio climático no se detiene porque un mes no batió récords. La acumulación de gases de efecto invernadero continúa, y con ella, la alteración del equilibrio del planeta.

La pausa no es victoria. Es una oportunidad para actuar antes de que la siguiente marca histórica llegue, inevitablemente, a golpearnos más fuerte.

La urgencia de descarbonizar: ¿vamos tarde?

El consenso científico es claro: si no se reducen drásticamente las emisiones de CO₂, los meses más calurosos de la historia serán cada vez más frecuentes. Muchos expertos ya consideran que mantenerse por debajo de los 1.5 °C es irrealista, lo que obliga a replantear metas y acelerar la acción.

Para el sector empresarial, esto significa repensar modelos productivos, inversiones y cadenas de suministro desde una lógica de neutralidad climática. Las soluciones ya existen: energías renovables, eficiencia energética, economía circular.

La pregunta ya no es qué hacer, sino cuánto estamos dispuestos a invertir para hacerlo en tiempo.

meses más calurosos de la historia

Medición, narrativa y rendición de cuentas

En el contexto de responsabilidad social, la transparencia climática se vuelve crucial. ¿Cómo medimos nuestro impacto? ¿Qué contamos al respecto? ¿Estamos rindiendo cuentas más allá del greenwashing?

Las marcas y organizaciones tienen hoy una oportunidad (y responsabilidad) de contribuir a la conciencia pública, vinculando sus acciones con los eventos globales como los meses más calurosos de la historia.

El storytelling en torno al cambio climático debe dejar de ser catastrofista y pasar a ser movilizador. No solo informar, sino inspirar transformación.

Julio de 2025 no fue el más caluroso, pero sí fue una señal más de una tendencia que ya no admite evasión. Estar entre los meses más calurosos de la historia no es un título honorífico, sino un grito del planeta.

Para quienes trabajamos desde la trinchera de la responsabilidad social, cada grado de aumento es también una medida de nuestra capacidad (o incapacidad) para actuar. La historia climática se escribe mes a mes, y aún estamos a tiempo de incidir en su desenlace.

Pero el reloj climático no perdona aplazamientos. El momento de actuar con visión, coherencia y urgencia es ahora.

Cercanía dentro del ambiente laboral para hacerlo uno de los Mejores Lugares para Trabajar® en México 2025

En tiempos donde la automatización, la eficiencia y la inteligencia artificial ocupan titulares, un valor profundamente humano está demostrando ser un diferenciador silencioso pero poderoso en el entorno laboral: la cercanía emocional entre colegas.

Según Great Place to Work® México, el 83% de los colaboradores considera que “las personas se preocupan por los demás”. No como una simple amabilidad, sino como una de las claves para tener una mejor cultura organizacional; tener confianza, empatía y conexión humana.

Una cultura que da la bienvenida desde el primer día

Pocas experiencias laborales son tan definitorias como el primer día en una empresa. ¿Te sentiste bienvenido? ¿Alguien se tomó el tiempo de explicarte cómo funcionan las cosas? ¿Notaste un interés genuino por tu integración?

En las organizaciones reconocidas por Great Place to Work®, 9 de cada 10 personas respondió que sí. Este pequeño gran gesto se correlaciona fuertemente con el orgullo de pertenecer y con la probabilidad de recomendar la empresa como un excelente lugar para trabajar. La cultura de bienvenida, muchas veces subestimada, se convierte así en una poderosa herramienta de marca empleadora.

En los últimos años, lo que distingue a estas empresas no son sus oficinas, es el compromiso real con crear entornos donde las personas puedan contar unas con otras, se sientan acompañadas al cambiar de rol o de equipo, y sepan que no están solas frente a los retos laborales.

Cercanía dentro del ambiente laboral

No es casualidad que sectores como Tecnologías de la Información (89% de los colaboradores son cercanos), Hospitalidad (87%) o Servicios Financieros (84%) destaquen por su cercanía. En industrias dinámicas y de alta exigencia, el sentido de comunidad puede ser el salvavidas emocional que sostiene el bienestar colectivo.

¿Qué está en juego si no hay cercanía?

Donde no hay cercanía, crece el aislamiento, la rotación y el estrés. Las personas se desconectan emocionalmente y los equipos operan con frialdad, sin propósito común. Una empresa puede tener talento, presupuesto e infraestructura, pero si no tiene vínculos humanos, no tiene cultura.

En contraste, las organizaciones que apuestan por la cercanía crean espacios donde las personas se sienten vistas, escuchadas y valoradas.

La cercanía no es un adorno emocional: es el tejido invisible que mantiene unidos a los equipos. Es lo que hace que alguien se quede cuando podría irse, que ayude cuando no le toca, que recomiende a su empresa no por obligación, sino por orgullo.

Alianza Multiplicando Alegrías inaugura 3 escuelas rehabilitadas en el estado de Guerrero en beneficio de más de mil alumnos

Gracias a la Alianza Multiplicando Alegrías y a la colaboración estratégica con la sociedad civil y el gobierno del estado de Guerrero, se rehabilitaron las escuelas primarias públicas Francisco I. Madero, Mariana Rodríguez del Toro y Pedro Moreno en el municipio de Acapulco de Juárez, afectadas por los huracanes, en beneficio de más de mil alumnos y sus docentes.

Las mejoras realizadas incluyeron impermeabilización de techos, colocación de luminarias, cancelería, construcción de bardas perimetrales, pintura de aulas, instalación de ventiladores y sistemas de captación de agua pluvial —una apuesta clara por la sostenibilidad—, así como la construcción de aulas didácticas, sanitarios y otros espacios clave para el aprendizaje, y fueron entregadas el pasado 4 de junio.

La Alianza Multiplicando Alegrías está conformada por Fundación CAAAREM, Fundación Chedraui, Fundación Coca-Cola México, Fundación Compartamos, Fundación Diez Morodo, Fundación Familia Bocar, Fundación Gigante, Fundación Kaluz, Niños en Alegría, Fundación Posadas, Promotora Social México, Banco Santander México y la Secretaría de Educación del Estado de Guerrero con el objetivo generar condiciones de calidad para elevar el nivel de educación en México, impactando positivamente a alumnos, docentes y beneficiarios indirectos, con la rehabilitación de las 17 escuelas primarias públicas que abarca el proyecto, impulsando la economía local mediante la generación de cerca de 50 empleos directos, fortaleciendo el desarrollo de las comunidades.

En compañía de padres de familia, alumnos, docentes y miembros de las comunidades beneficiadas, Alejandra Alemán, vocera de la alianza, dirigió unas palabras emotivas:

“Hoy estamos aquí para celebrar algo mucho más grande que una obra terminada. Celebramos la fuerza de una comunidad que se levanta, la determinación de quienes no se rinden y la generosidad de quienes creen en el poder transformador de la educación”.

Las acciones se seguirán enfocando en los municipios de Acapulco de Juárez y Coyuca de Benítez, beneficiando directamente a 4,920 estudiantes y 229 docentes, y beneficiará a más de 17,220 personas de manera indirecta, una cifra que seguirá creciendo con cada ciclo escolar.

Para conocer más sobre el trabajo y esfuerzo de “Multiplicando Alegrías” te invitamos a que visites: https://multiplicandoalegrias.org

Jóvenes mexicanos desarrollan prototipo que cosecha 30 litros de agua diarios con humedad del aire

Un grupo de estudiantes del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, desarrolló un dispositivo que podría llegar a tener la capacidad de cosechar hasta 30 litros de agua diarios a partir de la humedad del aire. Su objetivo es ofrecer una alternativa accesible para comunidades con escasez de este recurso y promover prácticas sustentables en empresas y organizaciones.

Se trata del equipo Condensación de Agua Atmosférica, conformado por Daniel Guayara, David Hernández, Iker San Juan y Santiago Caire, estudiantes de cuarto semestre del Bachelor of Industrial Engineering (BIE), quienes desarrollaron el proyecto bajo la asesoría del profesor Iván Camps, investigador de tiempo completo en el Departamento de Ciencias de la Escuela de Ingeniería y Ciencias.

Camps retó a sus estudiantes a crear dispositivos para pruebas de campo a partir de una investigación por colaboración con la UNAM sobre nanomateriales y nanotecnologías de superficies en la que él ya trabajaba.

El resultado fue un dispositivo que condensa el agua presente en el medio ambiente en fase vapor hasta alcanzar el punto de rocío, logrando obtener agua en fase líquida. Mediante un sistema automatizado con sensores y microcontroladores, capaz de operar las 24 horas del día, los 365 días del año, y adaptarse a distintas condiciones climáticas. El agua recolectada podría utilizarse para la higiene personal, el aseo y otros usos, pero no para consumo humano.

Condensación de Agua Atmosférica

“Han logrado integrar un sistema de monitoreo y control basado en sensores y programación en Arduino, que les permite operar el equipo en tiempo real y de forma continua. La capacidad modular del prototipo lo hace adaptable a diferentes contextos y necesidades de agua”, destacó Camps, quien forma parte de la Iniciativa de Semiconductores en Nanotecnología en el Tec de Monterrey.

La propuesta ya ha sido reconocida en diversas competencias: ganó el primer lugar en la etapa regional del Hult Prize 2025 y participará en la fase nacional en Monterrey. Asimismo, el equipo participó en IncMTY y en el Xignux Challenge, donde destacó por su desempeño y por el impacto social que persigue, especialmente considerando la fase académica en la que se encuentran los jóvenes.

Los estudiantes planean consolidar su emprendimiento a lo largo de su carrera, buscando aliados que les permitan escalar la producción y llevar el prototipo a pruebas de campo en comunidades que actualmente enfrentan una severa escasez de agua.

Crecimiento con propósito: sostenibilidad en la cadena de suministro

Por Samantha Rodríguez, Senior Manager, Sustainability CHEP LatAm

En un entorno cada vez más cambiante e interconectado, las cadenas de suministro deben ser no solo eficientes y resilientes, sino también generar un impacto ambiental y social positivo. Estos objetivos no se excluyen, sino que se potencian mutuamente. Las empresas que integran la sostenibilidad en el centro de sus operaciones están mejor posicionadas para liderar, ya que hoy la sostenibilidad no es una concesión, sino una estrategia clave de crecimiento.

Lejos de ser un centro de costos, la sostenibilidad se ha convertido en un catalizador estratégico para la creación de valor dentro de las cadenas de suministro. Al integrarse en las operaciones, impulsa la eficiencia, fortalece la resiliencia financiera y ambiental, y permite a las empresas adaptarse con agilidad a regulaciones, cambios en el mercado, eventos inesperados y exigencias de los inversionistas. En un mundo marcado por la incertidumbre, estas capacidades son esenciales. Las compañías que lideran en sostenibilidad no solo gestionan mejor el riesgo, sino que también marcan el ritmo del mercado, atrayendo con mayor fuerza a clientes, talento y capital.

economía circular

Un propósito sólido de sostenibilidad fortalece el valor de marca y genera alineación con socios e inversores que buscan proveedores comprometidos con objetivos ambientales y sociales, especialmente aquellos que contribuyen a metas de cero emisiones netas y reportes ESG con impacto medible. El informe sobre el estado de la sostenibilidad de la cadena de suministro 20241 del Centro de Transporte y Logística del MIT (MIT CTL) y el Consejo de Profesionales de la Gestión de la Cadena de Suministro (CSCMP) destaca la creciente presión de los inversores sobre las empresas para mejorar sus prácticas de sostenibilidad y la alineación de los socios de la cadena de suministro con los objetivos. Estos cambios no son menores, están cambiando por completo las reglas del juego.

La economía circular en acción

La economía circular es un modelo comprobado que genera beneficios tanto comerciales como ambientales. Prácticas como el uso compartido, reparación y reutilización de pallets y contenedores bajo esquemas de “pooling” reducen significativamente residuos, emisiones y costos, al tiempo que mejoran la eficiencia operativa. De acuerdo con una encuesta reciente de Gartner, el 74% de los líderes de la cadena de suministro esperan que las ganancias aumenten hasta 2025 como resultado de la aplicación de estrategias de economía circular2. Al combinar circularidad con colaboración a lo largo de la cadena de valor y el uso de herramientas digitales para monitorear recursos, emisiones y rendimiento, las empresas pueden tomar decisiones más inteligentes, optimizar flujos y avanzar en sus metas de descarbonización. Además, la innovación y la adaptación temprana a regulaciones climáticas emergentes no solo fortalecen la resiliencia empresarial, sino que también ofrecen ventajas competitivas en un entorno cada vez más exigente. 

economía circular

Del Net Zero a la regeneración

La sostenibilidad empresarial está evolucionando de una estrategia de mitigación a una de impacto positivo, donde las cadenas de suministro no solo reducen su huella, sino que restauran activamente el capital natural y promueven la biodiversidad y el bienestar social. Este cambio, que une propósito e innovación, representa una oportunidad clave para construir sistemas resilientes y regenerativos. A través de una mentalidad circular, el uso inteligente de datos y la colaboración a lo largo de la cadena de valor, las empresas pueden alinear sostenibilidad y rendimiento, generando un crecimiento inclusivo que transforma lo posible en realidad.

Zara da marcha atrás: elimina fotos tras quejas por promover delgadez extrema

Zara, una de las marcas más influyentes del fast fashion global, ha vuelto al centro de la polémica. Esta vez, no por su cadena de producción, sino por las imágenes publicitarias que mostraban a modelos con una apariencia extremadamente delgada. Las críticas no tardaron en llegar, y con ellas, la intervención de la Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido (ASA).

De acuerdo con El País, las imágenes, consideradas “irresponsables” por promover un ideal corporal poco saludable, obligaron a la marca a retirar las fotografías y revisar sus criterios de publicación. Aunque Zara aseguró haber cumplido con los estándares médicos establecidos por organismos especializados, la controversia reabre un debate necesario sobre el rol ético de las marcas en la representación del cuerpo humano.

La polémica: ¿imágenes o ideales peligrosos?

Las imágenes que encendieron las alarmas mostraban a las modelos de Zara con clavículas prominentes y rostros que algunos calificaron como “demacrados”. No se trató de un error aislado: eran parte de una campaña rotativa en la web oficial.

Aunque la empresa aclaró que ambas modelos contaban con certificados médicos de buena salud, la queja de una ciudadana ante la ASA llevó al organismo a prohibir dos de los anuncios y exigir medidas correctivas. El argumento fue claro: los anuncios eran irresponsables y no debían volver a difundirse.

Zara reaccionó retirando las imágenes, pero la conversación pública ya estaba en marcha. La pregunta que quedó en el aire fue: ¿hasta qué punto una marca es responsable de los cuerpos que decide visibilizar?

Imagen obtenida de El País

¿Buena salud o buena imagen?

Inditex, matriz de Zara, aseguró haber actuado conforme a las recomendaciones del informe Fashioning a Healthy Future, en particular, la que solicita certificados médicos para confirmar la salud de las modelos.

Sin embargo, el dilema no radica solo en un diagnóstico médico, sino en cómo esos cuerpos son percibidos socialmente y qué mensaje envían. Un cuerpo saludable no necesariamente comunica una imagen saludable en ciertos contextos visuales.

Aquí entra el componente de la responsabilidad social empresarial: incluso cumpliendo con requisitos técnicos, ¿es suficiente cuando se trata de influir en millones de consumidores, muchos de ellos jóvenes?

Modelos de Zara y la representación del cuerpo en la moda

Este no es un caso aislado. Las modelos de Zara —y de muchas otras marcas— se han convertido en reflejo de los estándares estéticos que el sector impone y reproduce. La elección de un cuerpo delgado, posado en ángulos que resaltan huesos y ausencia de curvas, perpetúa un ideal excluyente.

https://twitter.com/euronewses/status/1953071128315896106

La industria ha comenzado a cambiar, lentamente, hacia una representación más diversa, pero episodios como este demuestran que aún hay mucho por avanzar. La responsabilidad de las marcas no termina en la pasarela ni en un certificado médico.

Hoy, las marcas enfrentan consumidores más informados y críticos, que demandan coherencia entre lo que se vende y lo que se representa.

El papel de los organismos reguladores

La intervención de la ASA fue decisiva. La autoridad determinó que las imágenes resultaban inapropiadas por insinuar que una apariencia extremadamente delgada es deseable. Esto marca un precedente importante para la regulación publicitaria en moda.

Zara no recibió quejas directas de sus clientes, lo que refuerza la relevancia de contar con organismos independientes que actúen de oficio cuando se vulneran estándares éticos.

Este tipo de controles no solo regulan contenidos, también impulsan un cambio en las políticas internas de las marcas. La industria necesita más vigilancia activa y menos autocomplacencia.

modelos de Zara

Transparencia y reputación: ¿hasta dónde llegan las disculpas?

Zara explicó que las imágenes no habían sido retocadas, salvo pequeños ajustes de iluminación. También aseguró que se trataba de una misma modelo que ha trabajado con otras marcas reconocidas.

Sin embargo, lo que está en juego no es solo la edición de una fotografía, sino la coherencia entre el discurso de la marca y su impacto social. La transparencia en la explicación fue oportuna, pero no necesariamente suficiente.

En términos de reputación, actuar después del señalamiento ya no es una estrategia eficaz. Las marcas deben anticiparse y revisar sus procesos con una mirada ética desde el principio.

Una oportunidad para liderar con el ejemplo

Zara tiene los recursos, la influencia y la visibilidad global para convertirse en una referente de responsabilidad social en la moda. Este incidente puede convertirse en una oportunidad si la marca decide dar un paso adelante.

El primer paso está dado: retirar las imágenes. Pero el verdadero reto es preguntarse por qué se aprobaron en primer lugar. ¿Qué filtros internos fallaron? ¿Qué criterios se priorizaron al elegir las imágenes?

modelos de Zara

Revisar las decisiones estéticas desde una perspectiva ética no debería ser un acto reactivo, sino parte integral de la gestión de la marca.

El caso de las modelos de Zara vuelve a poner sobre la mesa un tema central para quienes trabajamos en responsabilidad social: la representación importa. No basta con cumplir normativas médicas si el mensaje visual promueve ideales de belleza dañinos.

Las marcas tienen el poder —y por tanto la responsabilidad— de construir nuevos referentes. En tiempos donde los valores pesan tanto como los productos, actuar con ética y sensibilidad ya no es opcional: es parte del negocio.

Negocios con causa: ¿realmente generan más lealtad del cliente?

En un mundo donde los consumidores tienen acceso a miles de opciones con un solo clic, las marcas enfrentan el reto de diferenciarse no solo por la calidad de sus productos, sino por su propósito. Los negocios con causa han ganado terreno al ofrecer más que un bien o servicio: ofrecen una narrativa con sentido, una promesa de impacto positivo. Pero, ¿es suficiente con tener un propósito para ganar el corazón del cliente?

Este fenómeno no es nuevo, pero su relevancia ha crecido conforme las nuevas generaciones —especialmente millennials y centennials— priorizan los valores detrás de sus decisiones de compra. Sin embargo, aún persiste la duda: ¿la estrategia de integrar una causa social realmente genera lealtad a largo plazo o solo es una moda pasajera? Para responder, exploramos experiencias, estudios y retos que enfrentan las marcas con propósito.

El auge de los negocios con causa

Los negocios con causa han pasado de ser una tendencia emergente a una estrategia central en muchas industrias. Desde marcas de ropa que donan un porcentaje de sus ganancias hasta empresas de tecnología que desarrollan soluciones para poblaciones vulnerables, el propósito se ha convertido en un diferenciador clave.

Esta evolución ha sido impulsada por consumidores más informados y exigentes. Ya no basta con ofrecer calidad y buen precio: el cliente quiere saber qué hay detrás de la marca, cómo opera, a quién beneficia y si su impacto es real o solo marketing.

La autenticidad se ha vuelto esencial. Las marcas que han logrado conectar genuinamente con sus causas han visto recompensas: mayor visibilidad, engagement y, sí, lealtad. Pero no todas logran ese equilibrio sin caer en el greenwashing o el purpose-washing.

negocios con causa

Más allá del branding: la causa como parte del ADN

Los negocios con causa más exitosos son aquellos que no utilizan la responsabilidad social como un accesorio, sino como parte integral de su modelo de negocio. Cuando la causa está alineada con la esencia de la marca, la comunicación se vuelve natural y poderosa.

Un ejemplo es Patagonia, cuya postura ambiental forma parte de cada decisión empresarial. Su activismo es coherente con sus productos, sus políticas internas y su cultura organizacional. Este tipo de coherencia construye confianza y fidelidad.

Por el contrario, cuando una empresa adopta una causa sin un compromiso real, los consumidores lo detectan. Y lo castigan. La lealtad se convierte entonces en escepticismo.

El cliente leal no nace, se construye

Numerosos estudios han demostrado que los consumidores están dispuestos a pagar más o cambiar de marca si esta respalda una causa con la que se identifican. Pero eso no significa que la lealtad surja de inmediato.

Se necesita tiempo, consistencia y acciones concretas para transformar una compra ocasional en una relación duradera. Las campañas deben ir más allá de la emocionalidad momentánea y traducirse en cambios reales, medibles y sostenidos.

Los negocios con causa deben invertir en transparencia, medición de impacto y diálogo constante con sus públicos. Solo así podrán construir una comunidad de clientes que no solo compre, sino que también recomiende y defienda la marca.

negocios con causa

¿Cuándo la causa deja de sumar y empieza a restar?

Aunque parezca paradójico, una causa mal gestionada puede generar el efecto contrario al deseado. Esto ocurre cuando la narrativa no es clara, no se respalda con acciones tangibles o se siente oportunista.

El consumidor actual es escéptico por naturaleza. Investiga, compara y señala incongruencias con rapidez. Casos como los de empresas que apoyan el medio ambiente pero contaminan en sus procesos muestran que la reputación puede caer con la misma velocidad con la que se construyó.

Por eso, los negocios con causa deben ser extremadamente cuidadosos al elegir sus alianzas, mensajes y estrategias. Una causa no puede usarse como escudo para prácticas cuestionables.

Medir el impacto: la pieza que muchas marcas olvidan

Una de las razones por las que algunos negocios con causa no logran generar lealtad es la falta de indicadores claros de impacto. Decir “ayudamos a la comunidad” ya no es suficiente: se necesita mostrar cómo, cuándo, cuántas personas se beneficiaron y con qué resultados.

Las herramientas de medición de impacto social permiten traducir las buenas intenciones en cifras comprensibles y compartibles. Y esto es clave para construir confianza. Una marca que demuestra, con datos, su compromiso, se diferencia automáticamente del resto.

negocios con causa

Además, compartir estos resultados fortalece la relación con clientes y aliados, generando un círculo virtuoso de colaboración y visibilidad.

Casos que inspiran, pero también enseñan

En México y América Latina hay múltiples ejemplos de negocios con causa que han transformado su comunidad y fidelizado a sus consumidores. Desde cafeterías que emplean a personas en situación de calle hasta marcas de belleza que capacitan a mujeres en zonas rurales.

Estos casos demuestran que no se necesita ser una gran empresa para tener un gran impacto. Lo fundamental es la coherencia, el seguimiento y la claridad en la comunicación.

También nos enseñan que el camino no está exento de errores, pero que cada paso bien dado suma a la construcción de una marca confiable y querida.

negocios con causa

El futuro pertenece a las marcas con alma

Los negocios con causa tienen una ventaja competitiva clara, pero solo si su compromiso es real, transparente y sostenido en el tiempo. La lealtad del cliente no se compra con una campaña emotiva, se construye con acciones consistentes que resuenen con sus valores.

En un entorno saturado de mensajes, los consumidores buscan marcas auténticas. Aquellas que entienden que su propósito no es una estrategia de marketing, sino una forma de hacer empresa.

Porque cuando una causa se convierte en cultura empresarial, deja de ser un recurso publicitario y se transforma en el motor de un cambio genuino. Y eso, en términos de lealtad, vale más que cualquier promoción.

¿Gravar las remesas? La medida de EE.UU. que podría empujar a millones a la pobreza

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Un nuevo impuesto del 1% sobre el dinero que los migrantes envían a sus países de origen podría cambiar drásticamente la vida de millones de familias en situación de vulnerabilidad. La medida, promovida como parte del “Gran y Hermoso Proyecto de Ley” del expresidente Donald Trump, pretende recaudar miles de millones para EE.UU., pero a costa de una fuente crítica de ingresos en países en desarrollo.

A partir de enero, gravar las remesas no solo será una realidad legal en Estados Unidos, sino también un desafío social y económico de gran escala. Las remesas, que en muchos países superan ampliamente a la ayuda internacional, son el sustento de millones de personas. Quitarles una parte, por mínima que parezca, significa poner en riesgo alimentos, salud y educación, comparte eco-business.

Remesas: mucho más que dinero

Para comprender el impacto de gravar las remesas, primero hay que entender su valor. Las remesas no son simples transferencias monetarias: son un salvavidas. En países como México, Guatemala o Haití, ese dinero permite pagar alimentos, medicinas y educación.

La ONU estima que los migrantes envían entre 200 y 300 dólares cada mes o bimestre. Puede parecer poco, pero en contextos de pobreza estructural, esa cantidad representa la diferencia entre subsistir y caer en la miseria.

Según el think tank ODI Global, las remesas tienen mayor alcance que muchos programas de ayuda social, pues llegan directamente a los hogares más necesitados, sin intermediarios y con rapidez.

La doble carga para los migrantes

Gravar las remesas equivale a aplicar una doble imposición. Los migrantes ya pagan impuestos en el país donde trabajan, y ahora se les quiere cobrar nuevamente al enviar dinero a sus familias. Esta decisión desconoce la contribución económica y social de estas personas en ambos extremos del sistema.

El Centro para el Desarrollo Global advierte que esta medida afectará a 48 millones de residentes en EE.UU. nacidos en el extranjero. Muchos de ellos desempeñan trabajos esenciales mal remunerados y, aun así, envían dinero a casa con regularidad.

Con este nuevo impuesto, se penaliza la solidaridad familiar y se institucionaliza una barrera más para quienes ya viven en condiciones de desigualdad y precariedad.

México: epicentro del impacto

México es el segundo mayor receptor de remesas en el mundo, solo detrás de India. En 2024, recibió cifras récord, pero también experimentó la mayor caída en casi 13 años, atribuida a un endurecimiento de las políticas migratorias.

Con la nueva ley, se calcula que el país perderá alrededor de 1.500 millones de dólares anuales por gravar las remesas. Es una cifra alarmante si se considera que millones de familias mexicanas viven gracias a esos envíos.

Este impacto llega en un momento en el que la ayuda internacional también está disminuyendo, lo que agrava aún más la vulnerabilidad estructural de comunidades enteras.

Un golpe silencioso a la cooperación internacional

La ayuda extranjera cayó en 2024 por primera vez en seis años, y se prevé que siga disminuyendo. Las remesas, que ya superan por cuatro veces el monto de esta ayuda, se han convertido en el nuevo eje de supervivencia económica para muchos países.

Gravar las remesas es, en este contexto, una medida regresiva que llega justo cuando el sistema internacional más debería estar reforzando su compromiso con el desarrollo sostenible.

En términos de responsabilidad social, el impuesto refleja una desconexión entre las decisiones de política fiscal y los principios de justicia global. En lugar de fortalecer los lazos de cooperación, se profundiza la brecha entre el norte y el sur global.

remesas

Los países más vulnerables

No solo México está en riesgo. Guatemala, India, Filipinas, El Salvador, Liberia y Haití también verán reducidos sus ingresos por remesas, en algunos casos de forma devastadora.

En Haití, por ejemplo, el gravamen podría reducir un 0,31% del ingreso nacional bruto (INB), en un país donde más de la mitad de la población ya sufre escasez de alimentos. En Liberia, la cifra ronda el 0,16%, que se suma al 2% que perderá por recortes en la ayuda estadounidense.

Estos porcentajes, aunque parezcan pequeños, tienen un efecto multiplicador negativo en economías altamente frágiles. Cada dólar que no llega se traduce en menos alimentos, menos oportunidades y más desigualdad.

Una decisión que exige una respuesta ética

Desde una perspectiva de responsabilidad social internacional, gravar las remesas plantea un dilema ético: ¿es legítimo financiar presupuestos nacionales debilitando economías ya vulnerables?

Las empresas, organizaciones y gobiernos que trabajan en desarrollo sostenible deben alzar la voz. Las remesas son una de las formas más efectivas de redistribución global de la riqueza, y su restricción afecta directamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Este impuesto no solo vulnera derechos económicos, también amenaza la cohesión social en comunidades que dependen del vínculo migrante-familia para sobrevivir.

Un impuesto que cuesta vidas

La entrada en vigor del impuesto para gravar las remesas es más que una medida fiscal: es una sentencia silenciosa que pondrá en riesgo la seguridad alimentaria, la salud y el bienestar de millones.

Mientras se pretende fortalecer la economía estadounidense, se debilita la resiliencia de países que ya cargan con múltiples crisis. Esta decisión, lejos de ser técnica, es profundamente política y exige una respuesta ética y humanitaria.

Gravar las remesas no solo es económicamente injusto. Es, ante todo, una medida socialmente insostenible que podría empujar a millones de personas a una pobreza aún más profunda.

Contaminación química: Advierten que podría ser tan grave como el cambio climático

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Mientras el mundo enfoca su atención en el cambio climático, una amenaza igual de peligrosa crece en silencio: la contaminación química. Según un informe reciente de Deep Science Ventures (DSV), la exposición diaria a sustancias sintéticas representa un riesgo crítico tanto para los seres humanos como para los ecosistemas, aunque aún está muy rezagada en términos de acción pública y conciencia colectiva.

De acuerdo con The Guardian, esta realidad invisible se esconde en lo cotidiano: en el aire que respiramos, los alimentos que comemos y los productos de higiene que usamos. Sin embargo, no existe una evaluación sistemática ni suficiente control sobre miles de químicos con los que convivimos, muchos de ellos con efectos devastadores en nuestra salud y el medio ambiente.

Una amenaza invisible en nuestra vida diaria

Es fácil imaginar la contaminación como humo o desechos visibles, pero la contaminación química opera de forma mucho más sutil. De las más de 100 millones de sustancias creadas por la economía industrial, entre 40,000 y 350,000 están activamente en uso comercial. Muchas de ellas nunca existieron en la naturaleza, y su toxicidad aún no está plenamente comprendida.

El informe de DSV alerta sobre una falsa sensación de seguridad: creemos que si algo está en el mercado, es seguro. Pero en realidad, las pruebas de toxicidad son limitadas y obsoletas. Hoy sabemos que incluso el agua de lluvia contiene químicos permanentes (PFAs), detectados también en casi todos los cuerpos humanos analizados.

contaminación química

Los efectos ya son visibles: desde problemas respiratorios hasta alteraciones endocrinas y reproductivas, pasando por trastornos neurológicos como el TDAH.

El aire, el agua y los alimentos que deberían nutrirnos, están impregnados de amenazas silenciosas.

Las fallas del sistema: ¿por qué no se actúa?

El informe pone el dedo en una llaga incómoda: la regulación actual simplemente no está funcionando. La mayoría de las evaluaciones de seguridad química ignoran los efectos acumulativos, las exposiciones prolongadas o las dosis bajas que pueden ser más dañinas de lo esperado. Esto es particularmente grave en el caso de los disruptores endocrinos, que no siguen un patrón lineal de toxicidad.

La forma en que se evalúa la seguridad está obsoleta. Asume que “menos es menos”, cuando en realidad, algunas sustancias son más peligrosas en microdosis. Esto invalida muchos protocolos actuales de prueba y permite la circulación de productos potencialmente peligrosos sin una supervisión adecuada.

Esta falta de control también se traduce en una enorme disparidad de información entre industrias, autoridades y consumidores. La contaminación química sigue siendo una caja negra para la mayoría de la población.

contaminación química

Impactos en salud: una pandemia silenciosa

El cuerpo humano se ha convertido en un depósito involuntario de compuestos tóxicos. El informe revela que más de 3,600 químicos sintéticos —solo en materiales en contacto con alimentos— están presentes en nuestros organismos. Ocho decenas de estos son considerados de alta preocupación.

La investigación documenta correlaciones y causalidades claras entre estas sustancias y enfermedades graves: infertilidad, cáncer, daños al sistema inmunológico, hepático, cardiovascular y más. Uno de los hallazgos más contundentes fue la relación directa entre pesticidas y pérdida de fertilidad o abortos espontáneos.

Esta no es una amenaza futura: ya estamos viendo los efectos. El 90 % de la población mundial respira aire que excede los límites recomendados por la OMS, y el aumento de enfermedades crónicas no transmisibles parece avanzar en paralelo con el crecimiento del uso de químicos industriales.

Plástico y permanencia: una crisis planetaria

La contaminación química va de la mano con otro desafío global: el uso excesivo de plásticos. Estudios recientes advierten que ya hemos cruzado el límite seguro de presencia de contaminantes ambientales, con plásticos y microplásticos presentes desde la infancia hasta la vejez.

Este fenómeno afecta no solo al entorno natural, sino que se infiltra en nuestros sistemas biológicos. La producción de plástico no solo no se detiene, sino que se acelera, sin control suficiente sobre sus consecuencias a largo plazo.

La llamada “crisis del plástico” es una manifestación palpable de cómo la falta de acción en torno a la contaminación química está alimentando otra emergencia ambiental de gran magnitud.

contaminación química

Innovación y responsabilidad: caminos posibles

A diferencia del cambio climático, la lucha contra la contaminación química podría tener un avance más ágil si se toman medidas inmediatas. El informe de DSV señala que este problema es más susceptible a soluciones impulsadas por el mercado y la innovación tecnológica.

Al identificar puntos críticos, es posible desarrollar nuevos productos, materiales y procesos más seguros para las personas y el ambiente. Las empresas tienen aquí una oportunidad estratégica: liderar con responsabilidad, rediseñando sus cadenas de valor con criterios más estrictos en química verde.

El impulso también puede venir del consumidor, cada vez más consciente. La demanda de productos libres de tóxicos, empaques más seguros y alimentos orgánicos podría redirigir la presión hacia fabricantes y legisladores.

contaminación química

Lo personal es político (y ecológico)

Harry Macpherson, autor del estudio, lo resume con una práctica personal: dejó de calentar alimentos en plásticos y ahora cocina en sartén de hierro fundido. No todos pueden hacer estos cambios, especialmente si los productos más seguros son más caros, pero incluso pequeñas acciones individuales pueden sumar.

Lavar frutas y verduras, elegir productos sin fragancias sintéticas, evitar aerosoles o preferir cosméticos certificados, son pasos realistas hacia una vida menos expuesta. Esta es una de las pocas crisis ambientales donde el consumo informado puede tener un impacto directo.

Por ello, la educación y el acceso a información confiable son clave. La contaminación química no puede seguir siendo invisible. Necesitamos convertir la conciencia en acción.

Ignorar la contaminación química es ignorar una emergencia de salud pública y ambiental que ya está en marcha. Aunque sus efectos son menos espectaculares que los incendios o las sequías provocadas por el cambio climático, sus consecuencias son igual de profundas y duraderas.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, esta es una llamada urgente a integrar criterios químicos en nuestras estrategias de sostenibilidad, innovación, compras responsables y bienestar humano. Porque no se trata solo del planeta: se trata de nosotros.

Y si lo que consumimos nos está enfermando, entonces no hay tiempo que perder.

IA ética y sostenible: ¿realidad cercana o utopía digital?

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El avance de la inteligencia artificial ha transformado la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos con el conocimiento. Sin embargo, detrás de su velocidad e innovación se esconde una creciente preocupación: ¿estamos construyendo un futuro digital que respete los límites del planeta y los principios éticos fundamentales?

De acuerdo con Sustainable Brands, frente a este dilema, un grupo de investigadores ha propuesto una nueva visión para una IA ética y sostenible, inspirada en la naturaleza y anclada en la filosofía, la biología y la ética ambiental. Este enfoque, que fusiona la biomimética con el diseño tecnológico, plantea una pregunta crucial para nuestra era: ¿puede la inteligencia artificial aprender de la vida para beneficiar a la vida?

Una inteligencia artificial con raíces naturales

La propuesta nace en la Universidad de Akron, donde los doctores John Huss y Peter H. Niewiarowski, junto con colegas de Polonia, presentaron un marco biomimético para una IA ética y sostenible. Su enfoque busca inspiración en los sistemas naturales, que llevan millones de años resolviendo problemas con eficiencia, adaptabilidad y equilibrio.

Lejos de la visión tradicional de una IA que reproduce únicamente habilidades humanas, el artículo defiende una tecnología que colabore, aprenda y evolucione con su entorno, tal como lo hacen muchas especies en la naturaleza. Esta simbiosis tecnológica plantea un nuevo paradigma: no se trata de dominar, sino de coexistir.

El modelo se aleja de los algoritmos tradicionales, priorizando la cooperación, la empatía y la humildad. Valores que, aunque más comunes en la biología que en la ingeniería, podrían ser esenciales para redefinir la relación entre humanos, tecnología y medio ambiente.

Universidad de Akron

De la supercomputación al ahorro energético biológico

Los grandes modelos de lenguaje, como los de OpenAI, Google o Meta, requieren una infraestructura energética masiva. A pesar de sus capacidades, su huella ambiental ha generado inquietudes incluso entre sus propios impulsores.

Según datos recientes del Instituto Capgemini, casi la mitad de las empresas que usan IA generativa han visto comprometidos sus objetivos de sostenibilidad debido al alto consumo energético. Aquí es donde la biomímesis cobra relevancia, al ofrecer modelos naturales de eficiencia comprobada.

El cerebro humano, por ejemplo, opera con el equivalente a una bombilla de bajo consumo y, sin embargo, ejecuta procesos sumamente complejos. Replantear el diseño de la IA desde este enfoque podría reducir significativamente su demanda de recursos y contribuir a una IA ética y sostenible en la práctica.

IA ética y sostenible

La ética como principio de diseño, no como agregado

Los sistemas de IA no solo deben ser eficientes, sino también justos. Para ello, los investigadores proponen un cambio de fondo: incluir los principios éticos desde el inicio del diseño de los algoritmos, y no como una corrección posterior.

La ética tecnológica debe basarse en valores como el respeto a los límites ecológicos, la empatía hacia el usuario y la colaboración con otros sistemas de vida. Tal como ocurre en la naturaleza, donde diversas especies cooperan para sobrevivir, la IA debería integrarse armónicamente con el entorno.

Este enfoque no implica detener el desarrollo, sino encauzarlo hacia un futuro que no repita los errores del pasado. En palabras de Niewiarowski: “¿Debe la IA simplemente replicar nuestras capacidades o contribuir al bienestar de todo el ecosistema?”

Modelos de coexistencia, no de supremacía

El artículo también plantea una crítica al modelo dominante de IA: uno centrado en la supremacía algorítmica y el crecimiento acelerado. Frente a esto, los investigadores proponen un sistema de IA que coexista con humanos y su entorno, en lugar de buscar controlarlo.

La propuesta se basa en el estudio de relaciones mutualistas, como las que existen entre ciertas plantas y animales. Estas interacciones equilibradas ofrecen claves para desarrollar una IA que no solo atienda necesidades humanas, sino que fortalezca el tejido ecológico y social.

IA ética y sostenible

La IA ética y sostenible, desde esta óptica, se convierte en una aliada de la vida, no en una amenaza.

Es un agente que aprende a convivir, a respetar y a colaborar, en lugar de competir, reemplazar o colonizar.

Educación y multidisciplinariedad como motor del cambio

Una de las claves de esta propuesta es el enfoque interdisciplinario. Filosofía, biología, informática y ética convergen en un solo marco, demostrando que los retos complejos requieren respuestas desde múltiples saberes.

El Programa Integrado de Biociencias de la Universidad de Akron es un ejemplo de cómo la educación puede ser semillero de innovación. Sus estudiantes ya aplican principios biomiméticos en áreas como robótica y ciencia de materiales, y ahora se adentran en la inteligencia artificial con esa misma visión.

Así, la IA ética y sostenible no es solo una idea académica, sino un campo de acción real para quienes apuestan por la tecnología con propósito. Formar nuevas generaciones de profesionales conscientes, críticos y colaborativos es esencial para avanzar en este camino.

Reconocimiento internacional y próximos pasos

El impacto de este trabajo no ha pasado desapercibido. Los autores fueron reconocidos por la mejor presentación oral en la primera Conferencia Internacional de la revista Philosophies, y presentarán su investigación en septiembre de 2025 en la Universidad Tecnológica de Varsovia.

Este reconocimiento internacional muestra que la propuesta de una IA ética y sostenible no es marginal, sino parte de una conversación global urgente. La sostenibilidad tecnológica, tanto en términos ambientales como sociales, será uno de los ejes del debate en los próximos años.

Universidad de Akron

Pero aún queda camino por recorrer. El verdadero reto será pasar del discurso a la implementación, diseñando políticas públicas, marcos regulatorios y estrategias empresariales que abracen esta nueva forma de pensar la inteligencia artificial.

Hacia una coevolución consciente

La IA no está destinada a ser nuestra sustituta, sino nuestra compañera de viaje. Si decidimos aprender de la naturaleza, podemos construir sistemas que crezcan con nosotros, respeten nuestros límites y contribuyan al equilibrio planetario.

Más que una utopía digital, la IA ética y sostenible es una posibilidad concreta, si se diseña desde la humildad, la colaboración y la inteligencia que ya existe en la vida misma.

El futuro de la tecnología no debe centrarse solo en lo que podemos hacer, sino en lo que deberíamos hacer por el bien común. Y eso comienza por mirar más allá de las máquinas… hacia la sabiduría silenciosa de la naturaleza.

Lekil’Na: proyecto que transforma plástico en hogares en Chiapas

Once familias de la comunidad tzotzil de Monte Sión, Chiapas, son ahora propietarias de viviendas sostenibles y certificadas, gracias a una innovadora colaboración entre CRDC Materials, Hábitat para la Humanidad, Wesco International y Dow en México.

Nombrado Lekil’Na por la propia comunidad—que en tzotzil significa “vivienda sustentable”—las viviendas entregadas son sustentables, asequibles, adecuadas, tienen certeza jurídica sobre la propiedad, utilizan paneles solares y estufas ahorradoras de leña. Fueron construidas con materiales sustentables como bloques de concreto con RESIN8™, una tecnología que transforma residuos plásticos no reciclables para integrarlos en bloques y pisos de concreto, demostrando la mayor durabilidad y fiabilidad en los procesos constructivos. Han sido construidas de manera participativa junto con la comunidad y las familias propietarias, quienes se involucraron en todas las fases: creación del diseño de las viviendas y su construcción.  En total, 42 personas serán beneficiadas, de las cuales hay 23 menores y 19 adultos.

En este caso, los bloques fueron fabricados por Adoblocks® de Chiapas e incorporaron RESIN8™, producido a partir de cartuchos de silicona usados y recolectados por Dow para evitar su disposición en vertederos. Cada vivienda incluyó aproximadamente 232 kilogramos de RESIN8™, lo que permitió el reaprovechamiento circular de 2 toneladas de plástico en total.

“En CRDC Materials estamos convencidos de que la economía circular debe estar al servicio de quienes más la necesitan”, afirmó María Laura Rojas, CEO de CRDC Materials México. “Este proyecto es un paso firme hacia un futuro más justo y sostenible, al que estamos plenamente comprometidos, y nos enorgullece haberlo hecho realidad.”

Con el apoyo de Wesco International y una donación del Fondo de Impacto de Dow, las viviendas fueron construidas bajo un diseño sustentable que obtuvo la certificación EDGE (acrónimo de Excellence in Design for Greater Efficiencies), un sello verde desarrollado por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial. 

Lekil’Na

Lograr la certificación EDGE para un proyecto de vivienda social representa un hito significativo para quienes impulsan la adaptación climática y la equidad habitacional en México, señaló David Domínguez, Director de 3Lotus Consulting, empresa que donó sus servicios para facilitar y obtener dicha certificación.

“Estamos demostrando que es viable construir con calidad, eficiencia energética y responsabilidad ambiental en todos los segmentos” aseguró Domínguez.

Apoyar a las comunidades con viviendas sociales que cumplan con estándares internacionales de sostenibilidad, eficiencia y bienestar fue un objetivo clave para Hábitat para la Humanidad México (HFHM), destacó Vania Monterrubio, Directora de Desarrollo de Recursos y Alianzas de HFHM.

“En Hábitat para la Humanidad sabemos que una vivienda adecuada es un derecho humano que abre la puerta al acceso a otros derechos, como agua y saneamiento”, señaló Monterrubio. “Lekil’Na refleja nuestra misión de trabajar con y para las comunidades, asegurando que la sostenibilidad y la calidad constructiva sean una realidad accesible para todas las personas, incluidas las familias en situación de desigualdad en nuestro país”.

Reutilizar plásticos para crear materiales de construcción de alta calidad es una estrategia comprobada para reducir la huella climática de la industria de la construcción, responsable de cerca del 40% de las emisiones globales de carbono.

Lekil’Na

La certificación EDGE contribuye a la lucha contra el cambio climático al promover la eficiencia en el uso de recursos y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el entorno construido. Esto se logra mediante la adopción de prácticas sostenibles centradas en la conservación de energía, agua y el uso de materiales ecológicos. Al minimizar el impacto ambiental de una construcción, los desarrollos con certificación EDGE ayudan a limitar el aumento de la temperatura global y a impulsar un futuro más sostenible. 

Este es el segundo proyecto de vivienda de Hábitat para la Humanidad que utiliza RESIN8™ y obtiene certificación EDGE. El primero fue Valle Azul, una comunidad de 102 viviendas construida en Costa Rica en 2021.

“Estamos sumamente emocionados de ver otro proyecto con RESIN8™ obtener la certificación EDGE,” dijo Rojas de CRDC Materials. “Este reconocimiento es una poderosa prueba de cómo RESIN8™ contribuye a una construcción verdaderamente sostenible. Contar con un proyecto certificado por EDGE destaca el papel de RESIN8™ en el impulso de una economía circular y en la construcción de un futuro más responsable con el medio ambiente, para todos”.

3Lotus Consulting donó la asesoría y auditoría para obtener la certificación EDGE, mientras que Green Building Certifications Inc. (GBCI) México apoyó el proceso de certificación.

“Nos enorgullece ser parte de una iniciativa que coloca a las personas y al planeta en el centro,” dijo Rebeca Ortiz, representante de GBCI México. “Este proyecto demuestra que la transformación del sector vivienda hacia modelos más sostenibles es posible hoy.”

Hikvision presentó su Informe ESG 2024 

Por séptimo año consecutivo, Hikvision, líder mundial en soluciones de videovigilancia e IoT, comparte sus prácticas y compromisos en su Informe Ambiental, Sociedad y de Gobernanza (ESG) 2024. Cabe destacar que se introdujo por primera vez la filosofía de sostenibilidad THRIVE.

Guiada por la filosofía “Tech for Good”, Hikvision define cinco áreas clave de enfoque: Armonía, Fiabilidad, Integridad, Cadena de Valor y Medio Ambiente, construyendo así una base sólida para un futuro seguro, resiliente e inclusivo.

Como profesionales de la seguridad, la firma sabe que cada decisión tecnológica debe generar valor, no solo eficiencia. Por eso, más allá de soluciones, ofrecen un compromiso tangible con un futuro más próspero.

Soluciones para una ciudad más inteligente y segura

Desde Hikvision, utilizan la inteligencia artificial y tecnologías de vanguardia para transformar la gobernanza urbana. En más de mil intersecciones y cientos de ciudades, sus soluciones inteligentes de gestión de tráfico están reduciendo riesgos y mejorando el flujo vehicular. Esto significa una movilidad más eficiente y menos incidentes, lo cual impacta directamente en la seguridad ciudadana.

Hikvision

Tecnología para el Medio Ambiente

A través de sistemas de monitoreo ambiental basados en AIoT, La firma ayuda a conservar la biodiversidad y prevenir desastres naturales. Hasta 2024, las cámaras térmicas han contribuido a la protección forestal en 264 ciudades, reduciendo incendios y protegiendo ecosistemas vulnerables. 

Tecnología para la Industria

Las industrias necesitan eficiencia, control y seguridad. Con las soluciones AIoT, la compañía colabora con las empresas a digitalizar procesos, optimizar la operación y mejorar su desempeño ambiental. 

Hikvision

Tecnología para la Comunidad

Desde hospitales hasta centros educativos, las tecnología de la marca impactan vidas. En 2024, la tecnología implementada, permitió al Hospital Provincial del Pueblo de Zhejiang mejorar significativamente el cuidado médico a través de una gestión digital avanzada de heridas.

Tecnología para la Cultura

En colaboración con instituciones culturales, Hikvision empleó tecnología para proteger el legado histórico. En 2024, implementó soluciones de prevención de incendios en el Puente Lanxi, joya arquitectónica de China, reforzando su conservación.

Para más información acerca productos de Hikvision, visite nuestra página web: www.hikvision.com/mx

Corporativo Kosmos acompaña el proceso de recuperación de niñas víctimas de trata

En México, cerca del 34% de las víctimas de trata son niñas, niños y adolescentes, un delito que consiste en reclutar, transportar, alojar y recibir personas captadas mediante engaños, soborno o cualquier otra forma de intimidación, a menudo con fines de explotación, otro delito que vulnera los derechos humanos de los infantes y que puede tomar diferentes formas, desde la explotación sexual, hasta la mendicidad, trabajo forzado o extracción de órganos.

Según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), 2 mil 770 menores de edad fueron víctimas de estos delitos de enero de 2015 a noviembre de 2024, de los cuales el 74% son mujeres. Más allá de los números, conviene recordar que esta problemática no es sobre dígitos, sino sobre personas, miles de personas forzadas a repetir, una y otra vez, actos que atentan contra su integridad y que, lamentablemente, han marcado la vida de muchos menores mexicanos.

Ante estas amenazas para la infancia es necesario que todos los sectores de la sociedad emprendan acciones para evitar que más menores sean víctimas de estos delitos y para ayudar a los sobrevivientes a recuperar sus vidas, tal como lo ha hecho Corporativo Kosmos, quien, por medio de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas, se ha unido a la labor de Fundación Camino a Casa, una organización que está ayudando a cientos de infantes a reconstruir sus historias.

Corporativo Kosmos impulsa la recuperación de víctimas de trata y explotación infantil

Ayudar a niñas, niños y adolescentes que han sobrevivido a la trata no sólo implica brindarles un lugar seguro. Implica reconstruir sus vidas, devolverles su dignidad y acompañarlos en un proceso que va mucho más allá de cubrir sus necesidades básicas. Se trata de ofrecer un modelo que los impulse a tomar el control de su historia, a sanar y a soñar de nuevo.

Eso es lo que hace Fundación Camino a Casa, una organización que ofrece atención integral, multidisciplinaria y personalizada a menores sobrevivientes de explotación sexual, trabajo forzado y mendicidad mediante un modelo que se adapta a sus necesidades específicas, desde apoyo psicológico, educativo y legal, hasta la creación de entornos donde puedan volver a sentirse en familia.

En este esfuerzo, el acompañamiento de Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentos, ha sido clave, ya que, a través de su brazo solidario, la Fundación Pablo Landsmanas, la empresa realiza donaciones constantes de alimentos que permiten cubrir una de las necesidades más urgentes de estas niñas: la nutrición, que es un pilar fundamental para impulsar su desarrollo óptimo. De acuerdo con Patricia Prado, cofundadora de la Fundación Camino a Casa, muchas de ellas llegan a su refugio en condiciones de desnutrición severa o con trastornos alimenticios derivados de años de explotación, por lo que contar con una alimentación equilibrada es el primer paso para reconstruir sus vidas:

“Nos dimos cuenta de que había que recuperar años de vida que estas niñas habían perdido. La alimentación era fundamental. Algunas llegaban con mucha hambre, otras con bulimia o desnutrición severa. Lograr que empezaran a disfrutar el alimento ayudó muchísimo a su recuperación física, pero también el estado emocional está muy conectado con una buena alimentación y vimos como esa buena alimentación estaba haciendo una gran diferencia con las niñas en su proceso de desarrollo natural de un adolescente”.

Cicatrices invisibles: lo que viven las sobrevivientes de trata

Las niñas y adolescentes que llegan a Fundación Camino a Casa no sólo enfrentan heridas físicas, sino también profundas cicatrices emocionales. Muchas han sido víctimas de múltiples delitos: violencia sexual, abandono, maltrato físico y psicológico. En palabras de Mayra Hernández Figueroa, secretaria de la junta directiva de la fundación:

“Cuando entramos a asociaciones como esta, tenemos que entender que no es sólo violencia sexual o maltrato infantil, muchas veces son muchos delitos en conjunto, entonces, cuando nosotras estamos con las niñas tenemos que entender que debemos ser empáticas, es importante el entender cada actitud, cada mensaje que ellas den porque todo tiene un detrás de lo que ellas han pasado”.

El proceso de recuperación de víctimas de trata requiere una enorme empatía. Las profesionales que las atienden reconocen que, aunque jamás podrán ponerse en sus zapatos, deben leer cada actitud, cada silencio, como una historia por descifrar, pues la salud mental, como señala Mayra, “es la raíz para poder ir sanando a las niñas”.

En ese camino, el modelo integral de la fundación ofrece servicios psiquiátricos, psicológicos, educativos y sociales. Pero nada de esto sería posible si no existiera primero la base: garantizar que haya alimento en la mesa. “Muchas asociaciones no saben si van a tener comida al día siguiente. Para nosotros es una bendición saber que gracias a Corporativo Kosmos tenemos ese apoyo asegurado”, expresó Mayra.

Además, contar con una nutrición adecuada no sólo mejora la salud de las menores, sino que permite que los recursos de la fundación se destinen a otras áreas fundamentales como la educación. Patricia lo resume así: 

“Si no hubiera sido por el Corporativo Kosmos, en algunos momentos hubiéramos pensado en cerrar la fundación. Nos resolvieron un problema fundamental”.

El valor de una alianza: Corporativo Kosmos brinda tranquilidad y alimentos diarios

El respaldo de Corporativo Kosmos a la Fundación Camino a Casa no ha sido sólo una donación periódica, sino un acompañamiento sensible y humano. Desde el inicio de esta colaboración, la empresa se mostró abierta a escuchar las necesidades reales de la fundación y adaptó sus entregas alimentarias a los requerimientos específicos de las adolescentes. Comparte Patricia Prado, cofundadora de Fundación Camino a Casa:

“Nos preguntaban qué necesitábamos, qué alimentos preferíamos, qué no estaba funcionando. Esa flexibilidad no la encuentras en ningún otro lado. Su ayuda ha sido una de nuestras grandes bendiciones”.

Esa escucha activa por parte de la compañía y su voluntad de ayudar han permitido que el apoyo se mantenga constante y eficiente, con menús diseñados en conjunto con una nutrióloga, para garantizar el equilibrio nutricional de las beneficiarias.

Este acompañamiento no sólo permite sostener el día a día de las niñas, también ha sido una pieza clave en su desarrollo. Gracias a ello, muchas han podido enfocarse en estudiar e, incluso, en llegar a la universidad:

“Cuando ves a una de nuestras chicas graduarse, elegante, feliz, te das cuenta de que eso es el trabajo de muchas personas… y el alimento ha sido parte integral de ese proceso”.

En palabras de Mayra, esta alianza demuestra lo importante que es sumar esfuerzos entre organizaciones:

“Gracias a ustedes, Fundación Camino a Casa ha permanecido durante tantos años. Aquí está un ejemplo de una gran ayuda que ha cambiado vidas. La recuperación de víctimas de trata es posible cuando hay apoyo real, constante y comprometido”.

Corporativo Kosmos, solidaridad que alimenta la esperanza

Apoyar a niñas, niños y jóvenes sobrevivientes de trata requiere mucho más que buenas intenciones. Implica compromiso a largo plazo, empatía profunda y acciones concretas que permitan cubrir necesidades fundamentales. Corporativo Kosmos ha entendido esto y, a través de su alianza con Fundación Camino a Casa, ha hecho posible que muchas menores inicien y concluyan su proceso de sanación.

La recuperación de víctimas de trata no sucede de la noche a la mañana. Es un camino largo, lleno de obstáculos y decisiones difíciles, pero también lleno de posibilidades. Cada alimento donado, cada menú equilibrado, ha sido una herramienta para reconstruir autoestima, salud y esperanza en estas jóvenes.

Gracias al apoyo de esta compañía, cientos de niñas que llegaron marcadas por el dolor hoy pueden ver hacia el futuro con dignidad, y en ese futuro, la solidaridad de Corporativo Kosmos estará siempre presente como un impulso silencioso, pero vital, en sus nuevas historias de vida.

Cambio climático podría detonar nuevos brotes de Zika, Ébola y SARS: Estudio

La crisis climática ya no es un fenómeno futuro: está aquí y comienza a reconfigurar nuestra salud global. Más allá de sequías, inundaciones y olas de calor, sus efectos están despertando viejos fantasmas: virus como el Zika, el Ébola y el SARS podrían volver a surgir con fuerza, esta vez potenciados por un planeta alterado.

Un nuevo estudio publicado en Science Advances lo confirma: al menos el 9% de la superficie terrestre —donde viven más de 130 millones de personas— enfrenta un riesgo alto o muy alto de brotes de enfermedades por crisis climática. Esta advertencia no solo cambia el mapa epidemiológico del mundo, sino que interpela a gobiernos, empresas y ciudadanía sobre su papel en la prevención.

El regreso de virus olvidados: alerta por brotes de enfermedades por crisis climática

Zika, Ébola y SARS no son solo recuerdos de epidemias pasadas. Según los autores del estudio, los cambios en el clima —como el aumento de la temperatura, las lluvias intensas o la escasez moderada de agua— están reconfigurando las condiciones ideales para que estas enfermedades zoonóticas resurjan.

El análisis incluyó datos satelitales y registros históricos de brotes entre 1975 y 2020. A través de modelos de aprendizaje automático, se identificaron nueve factores de riesgo que hacen más probable la aparición de estos virus en nuevas regiones del planeta.

brotes de enfermedades por crisis climática

Este hallazgo cobra especial relevancia en zonas tropicales de América Latina y Oceanía, donde la biodiversidad, el cambio de uso de suelo y la alta densidad poblacional se combinan con condiciones climáticas cada vez más extremas.

Las enfermedades zoonóticas: un espejo de la relación humano-naturaleza

Las zoonosis no son nuevas. De hecho, más de 200 enfermedades de este tipo han sido registradas, incluyendo la rabia, la fiebre del Valle del Rift y la gripe aviar. Todas tienen algo en común: surgen del contacto entre humanos y animales silvestres o domésticos.

Lo que es nuevo es la velocidad con la que se están propagando y el papel del clima en ese proceso. Con cada hectárea de bosque perdida, con cada especie desplazada, se incrementan las probabilidades de transmisión.

La Organización Mundial de la Salud ya incluye varias de estas enfermedades en su lista de prioridades para investigación, reconociendo su capacidad de generar emergencias de salud pública. Pero sin una acción coordinada frente a los brotes de enfermedades por crisis climática, los esfuerzos científicos podrían no ser suficientes.

brotes de enfermedades por crisis climática

Un mapa de riesgos con colores alarmantes

Uno de los aportes clave del estudio fue el desarrollo de un mapa predictivo global. A través de datos satelitales y algoritmos, los autores lograron visualizar las zonas con mayor probabilidad de enfrentar un brote zoonótico con potencial epidémico o pandémico.

Los resultados son preocupantes: regiones enteras del hemisferio sur muestran colores oscuros, indicadores de alto riesgo, mientras que Europa y Norteamérica parecen momentáneamente a salvo. Pero esto no es motivo de complacencia: el virus no reconoce fronteras, y la vigilancia debe ser global.

El mapa también sirvió para evaluar la capacidad de respuesta sanitaria de cada país. En este índice, lugares como Papúa Nueva Guinea y la República del Congo emergen como los más vulnerables, tanto por exposición al riesgo como por debilidad institucional.

brote zoonótico

Clima extremo, agua escasa y virus en movimiento

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es la relación entre el clima extremo y la propagación de enfermedades. Por ejemplo, las temperaturas altas y las lluvias intensas permiten que los hospedadores (como mosquitos o murciélagos) prosperen y expandan su territorio.

Por otro lado, la escasez moderada de agua, en lugar de reducir el riesgo, puede aumentarlo: obliga a animales y humanos a compartir fuentes de agua, facilitando el contagio. En cambio, la sequía extrema puede limitar la propagación, al reducir la supervivencia del patógeno o de su huésped.

Estos factores, analizados en conjunto, confirman que los brotes de enfermedades por crisis climática no son azarosos: responden a patrones cada vez más claros, que deben integrarse en los sistemas de alerta temprana y las políticas públicas.

brote zoonótico

Más allá del medio ambiente: una alerta social y económica

Las críticas al estudio no se hicieron esperar. Algunos expertos advierten que se corre el riesgo de atribuir exclusivamente al medio ambiente fenómenos que también tienen causas estructurales, como la pobreza y la falta de servicios de salud.

Otros señalan que los modelos predictivos pueden tener sesgos: por ejemplo, hay más registros de brotes en países con mejor vigilancia epidemiológica, lo que podría distorsionar las estimaciones globales.

Sin embargo, la mayoría coincide en que este enfoque integrado —que une clima, biodiversidad, salud y desarrollo— es fundamental para prevenir la próxima pandemia. La responsabilidad social empresarial también debe entrar en esta ecuación: desde el financiamiento de programas de vigilancia hasta la educación comunitaria.

Cambio de uso de suelo: la puerta de entrada a nuevas epidemias

Uno de los factores más determinantes en el análisis fue el cambio en el uso del suelo. La deforestación, la expansión urbana y la agricultura intensiva han acortado la distancia entre las personas y los ecosistemas silvestres.

Esto no solo representa una amenaza para la biodiversidad, sino que también incrementa el riesgo de contagio con patógenos que antes estaban aislados. La alteración de hábitats crea escenarios ideales para la transmisión de virus desconocidos.

De ahí la urgencia de adoptar modelos de desarrollo sostenible. Proteger los bosques, reducir la ganadería extensiva y regular el uso del suelo son medidas que también previenen brotes de enfermedades por crisis climática.

Brotes y desigualdad: la injusticia sanitaria del cambio climático

El estudio también deja entrever un patrón de desigualdad: las regiones con mayor riesgo de brotes suelen ser aquellas con menor capacidad de respuesta. La falta de infraestructura sanitaria, de laboratorios y de personal capacitado agrava el problema.

Países con altos índices de pobreza y con vastas zonas rurales sin acceso a servicios básicos están particularmente expuestos. Y si bien el virus puede originarse en estos territorios, su propagación es global.

Por eso, los investigadores llaman a reforzar los mecanismos multilaterales, incluyendo los programas de adaptación y cooperación regional, para anticipar los brotes y responder con rapidez. La prevención, una vez más, es más rentable que la reacción.

brotes de enfermedades por crisis climática

Nuevas responsabilidades en un mundo interconectado

Las enfermedades zoonóticas ya no pueden tratarse como un asunto aislado del sector salud. Son el síntoma de un modelo que está forzando los límites de la naturaleza y poniendo en peligro a la humanidad.

Gobiernos, empresas, ONGs y ciudadanía deben integrar esta nueva realidad en sus agendas. El enfoque de “Una sola salud” —que vincula la salud ambiental, animal y humana— es más necesario que nunca.

En un mundo donde los brotes de enfermedades por crisis climática podrían convertirse en parte de la normalidad, la prevención debe ser una responsabilidad compartida, informada y urgente.

Prevenir la próxima pandemia empieza hoy

El estudio publicado en Science Advances no pretende ser una profecía, sino una advertencia respaldada por datos. Nos invita a actuar antes de que la próxima crisis de salud pública nos tome por sorpresa, como lo hizo la COVID-19.

El vínculo entre crisis climática y enfermedades zoonóticas es real. Está sustentado en evidencia, y su impacto será tanto más devastador cuanto más lo ignoremos.

Integrar esta perspectiva en las estrategias de responsabilidad social, en la inversión pública y en la cooperación internacional es una tarea inaplazable. Porque prevenir los brotes de enfermedades por crisis climática no es solo una cuestión de salud: es una decisión de futuro.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, pierden más que reputación

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En tiempos de incertidumbre, nuestras decisiones más importantes no se toman desde la comodidad, sino desde la convicción. Hoy, muchas organizaciones enfrentan una encrucijada: ceder ante el miedo o reafirmar su compromiso con principios que han probado su valor. DEI y ESG no son etiquetas políticas, sino estrategias que definen liderazgo con visión de futuro.

De acuerdo con Fortune, el entorno polarizado actual ha puesto a prueba a las empresas. Sin embargo, el verdadero legado corporativo se construye cuando se lidera con intención, aún cuando el contexto exige cautela. Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo comprometen su reputación: también ponen en riesgo su rendimiento, su resiliencia y su legitimidad.

Más allá del miedo: lo que la evidencia nos dice

El miedo puede desviar el rumbo, pero la evidencia es clara. DEI y ESG no son posturas ideológicas: son prácticas sustentadas por datos que mejoran el rendimiento, fortalecen la reputación y disminuyen el riesgo. Integrar estos criterios permite tomar decisiones más informadas y estratégicas.

Organizaciones como Adasina Social Capital y American Pride Rises Network han sostenido este compromiso incluso cuando el ruido político se intensificó. ¿Por qué? Porque entienden que cuando las empresas abandonan DEI y ESG, se alejan de lo que funciona. Liderar con intención exige permanecer fiel a los principios que han probado ser efectivos.

empresas abandonan DEI y ESG

En lugar de responder con pánico, los líderes responsables preguntan: ¿qué tipo de organización queremos ser? Y, más importante aún: ¿qué mundo queremos ayudar a construir?

La rentabilidad de la diversidad

Los datos no mienten. Las empresas que priorizan la diversidad superan a sus pares menos diversos en un 36 % de rentabilidad. La innovación también florece: un 19 % más de ingresos provienen de equipos diversos. Además, la toma de decisiones mejora hasta un 87 %.

DEI no es solo una cuestión de justicia social; es un motor claro de crecimiento y eficiencia. Ignorarla es ignorar una ventaja competitiva documentada. Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, están renunciando voluntariamente a resultados probados y medibles.

Para los inversores, estos indicadores son señales. Señales de que una compañía entiende el presente y está lista para construir el futuro.

El costo real de la retirada

Target es el caso más reciente de lo que puede suceder cuando se da marcha atrás en DEI. En tan solo unos meses, perdió 5 millones de visitas. Su CEO lo confirmó: fue consecuencia directa de sus decisiones en torno a DEI. Mientras tanto, Costco creció al reforzar su compromiso.

empresas abandonan DEI y ESG

Pero no solo se trata de ventas. Dos de cada tres líderes empresariales en EE.UU. han observado impactos negativos tras recortar programas de DEI: desde menor moral interna hasta la fuga de talento clave. El 62 % de los candidatos afirma que evitaría empresas que no promuevan la diversidad.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo pierden reputación. Pierden conexión con sus audiencias, su talento y su futuro.

ESG: gestionar riesgos con inteligencia

En 2024, los desastres naturales generaron pérdidas aseguradas de 140 000 millones de dólares. No considerar estos riesgos es una negligencia financiera. ESG proporciona la brújula necesaria para navegar un mundo de incertidumbres climáticas, sociales y de gobernanza.

Más del 75 % de las empresas del S&P 500 ya vinculan el desempeño ESG con la compensación de sus directivos. Las razones son claras: fortalece la resiliencia bursátil, mejora la capacidad de adaptación y aporta estabilidad en tiempos de crisis.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, están eligiendo operar a ciegas en un entorno que exige claridad, datos y responsabilidad.

empresas abandonan DEI y ESG

El respaldo de los accionistas es contundente

En 2025, el 97-100 % de las propuestas contrarias a la DEI presentadas en 32 grandes empresas fueron rechazadas. No por capricho, sino porque los accionistas entienden que estas iniciativas son esenciales, no accesorias.

Empresas como Apple, Netflix y Goldman Sachs no solo han mantenido sus políticas DEI: también han contado con el respaldo de sus inversionistas y su alta dirección. Esto demuestra que el mercado distingue entre ruido político y valor estratégico.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, van en contra de una corriente cada vez más clara: la que sigue el dinero inteligente.

Regresar al camino correcto: una decisión de negocio

A pesar del retroceso inicial, muchas empresas ya están restableciendo sus programas de DEI. Un tercio de los líderes reconocen que hacerlo es una decisión impulsada por resultados, no por ideología. El 75 % admite que la continuidad de estas iniciativas se vincula directamente con el impacto financiero.

Esto no se trata de ceder ante la presión, sino de reconocer que hay demasiado en juego. La innovación, el compromiso interno, la atracción de talento y la gestión del riesgo están estrechamente conectados con estos marcos.

empresas abandonan DEI y ESG

Apostar por DEI y ESG no es una posición política, es una postura estratégica.

El legado que decidimos escribir

Los momentos difíciles nos revelan. Hoy, frente a la polarización y el miedo, las empresas tienen la oportunidad de demostrar quiénes son en realidad. No hay liderazgo sin convicción ni legado sin coherencia.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo arriesgan su reputación. Arriesgan su legitimidad, su conexión con la sociedad y su capacidad de generar valor a largo plazo. En cambio, aquellas que deciden mantener el rumbo están construyendo el camino hacia un mercado más justo, rentable y resiliente.

La historia recordará que el dinero inteligente no se dejó llevar por el miedo. Invirtió con visión, coraje y propósito.