Inicio Blog Página 91

El poder de comunicar el impacto: 5 claves para conectar con tu audiencia

Por Aldo Farrugia

Es maravilloso que cada vez más empresas estén impulsando acciones poderosas en temas como sostenibilidad, responsabilidad social o causas sociales. Pero además de hacer, también es necesario contar lo que se hace. Porque cuando el impacto se comunica con honestidad, transparencia y creatividad, su alcance se multiplica.

No se trata solo de presumir logros: se trata de generar conciencia, inspirar a otros y movilizar a la acción.

Estas son cinco claves para lograrlo:

 1. Cuenta historias, no solo datos

Los números son importantes, pero las historias emocionan y conectan. Mostrar el cambio real que vivió una persona o comunidad es mucho más potente que cualquier cifra.

2. Contextualiza antes de impactar

Para que tu audiencia valore lo que hiciste, primero necesita entender por qué era necesario. Explica el problema y el porqué de tu intervención.

3. Muestra el proceso, no solo el resultado

Compartir el “cómo” humaniza tus acciones. Los retos, las decisiones y los aprendizajes hacen que el impacto se sienta más cercano y genuino.

comunicar el impacto

4. Hazlo visual y emocional

Las imágenes y los videos tienen el poder de tocar fibras profundas. Combinar narrativas con recursos visuales ayuda a generar una conexión real.

5. Invita a otros sumarse

El verdadero impacto colectivo comienza cuando tu mensaje activa a otros. Incluye llamados claros a la acción: ¿cómo puede tu audiencia ayudar, participar o replicar?

En una era donde la transparencia y la empatía son clave, comunicar con propósito no es una opción: es una herramienta poderosa de transformación, ¡APROVÉCHALA!


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

¿Voluntariado corporativo asistencial o de impacto?

por Jaime Ulloa

Cada vez más empresas implementan proyectos de voluntariado corporativo que, aunque bien intencionados, terminan siendo asistenciales: mitigan superficialmente síntomas de una problemática social, son puntuales y de bajo impacto. Muchas veces se enfocan más en una actividad social dentro de una agenda corporativa o una actividad de bienestar para los colaboradores que como un proyecto estratégico y de alto impacto que le genere valor a todos los actores involucrados: empresa, comunidad, colaboradores.

¿Por qué ocurre esto? 

Las dos razones más frecuentes suelen ser la falta de tiempo y de presupuesto. Y aunque son comprensibles en el contexto empresarial, vale la pena cuestionar estos argumentos.

¿Realmente no hay tiempo?

La falta de tiempo de los gestores normalmente se debe a que tienen gran cantidad de responsabilidades, y el voluntariado no es su actividad principal. Aunque cada empresa tiene su propia realidad, lo más común es que una sola persona tenga que coordinar a numerosos voluntarios en diversas actividades, lo que hace muy complejo diseñar e implementar proyectos que demandan mayor dedicación y profundidad.

Por otro lado, la falta de tiempo de los colaboradores para participar en actividades de voluntariado suele deberse a que están involucrados en tareas clave para el buen funcionamiento de la empresa. Existen operaciones que no pueden detenerse ni desviarse de cierto estándar, ya que cualquier desajuste impactaría directamente en la calidad del servicio y/o producto.

La escasez de tiempo es algo real tanto para gestores como para voluntarios, sin embargo, también es cierto que los voluntarios necesitan espacios extralaborales que les permitan encontrar un equilibrio, no solo por su bienestar y salud mental, sino porque estas actividades tienen un efecto positivo en su energía y, por ende, en su productividad. En el caso de los gestores, el voluntariado corporativo es un tipo de iniciativa que puede agregar valor a muchas de sus otras iniciativas, generando un efecto multiplicador de impacto en los proyectos en los que se movilicen voluntarios.

voluntariado de impacto

¿Y el presupuesto?

Es común que los programas de voluntariado cuenten con presupuestos limitados, especialmente si se comparan con otras iniciativas que la empresa percibe con mayor alineamiento a sus prioridades estratégicas.

Sin embargo, cuando el voluntariado se plantea con un enfoque claro de generación de valor (contribuyendo de manera tangible a los objetivos del negocio) puede convertirse en un poderoso vehículo al cual se le asignen mayores recursos.

Voluntariado asistencial, ¿vale la pena? 

Cuando una empresa se enfoca únicamente en voluntariado corporativo asistencial, puede enfrentar consecuencias internas como un bajo nivel de compromiso por parte de sus colaboradores, quienes perciben estas acciones como puntuales y desconectadas de un propósito mayor. Además, si estas actividades no están alineadas con la cultura y valores de la organización, se corre el riesgo de que el voluntariado sea visto como una acción aislada, sin relación con el propósito empresarial. Externamente, este enfoque puede generar relaciones de dependencia en las comunidades beneficiadas, en lugar de empoderarlas o generar cambios sostenibles. También existe el riesgo de que estas iniciativas sean percibidas como simples estrategias de greenwashing, lo que puede afectar la credibilidad de la empresa ante sus grupos de interés.

El voluntariado corporativo como motor de impacto

Un programa de voluntariado corporativo orientado a generar alto impacto social y contribuir al desarrollo de las comunidades requiere una planificación estratégica. Es clave identificar problemas profundamente sentidos por las comunidades, decidir con intención dónde y cómo intervenir, y definir acciones concretas que los colaboradores puedan realizar como voluntarios, que además de ser viables, deben apuntar a generar grandes cambios sostenibles y escalables en el tiempo. Para lograrlo, la mayoría de veces se necesita canalizar el talento y las habilidades profesionales de los colaboradores.

voluntariado de impacto

En este tipo de voluntariados la prioridad está en generar un cambio significativo en la comunidad, más que en el número de personas beneficiadas o el número de colaboradores movilizados. Es posible, y cada vez más frecuente, diseñar iniciativas que combinen un enfoque social profundo con un alcance masivo, algo que muchas empresas hoy están buscando para amplificar su contribución y compromiso con la sociedad.

¿Qué tipo de voluntariado predomina en tu empresa?

La respuesta a esta pregunta marcará la diferencia entre ser un agente de cambio o simplemente parecerlo. ¡Seamos todos agentes de cambio!


Jaime Ulloa es fundador y CEO de Osmia. Una organización social dedicada a acelerar la transformación de personas y empresas en agentes de cambio, para que impacten positivamente en la sociedad. Diseña e implementa proyectos de voluntariado corporativo estratégico y de inversión social de alto impacto.

Cuenta con más de 24 años de experiencia creando programas y proyectos de voluntariado para más de 250 grandes empresas en Perú, Colombia, México y otros países de la región.

También es ponente en los principales eventos de voluntariado a nivel mundial y pertenece a varias redes globales relacionadas a voluntariado, emprendimiento e innovación social. Jaime es Fellow de Ashoka y Responsible Leader de la BMW Foundation.

Coppel y Fundación Coppel lanzan campaña para la conservación del lobo mexicano

Coppel y Fundación Coppel, en alianza con el Fideicomiso Pro Zoológicos de la Ciudad de México, lanzaron una campaña para recaudar y donar a favor de la conservación del lobo mexicano, una especie en peligro de extinción desde 1976.

La campaña “Conservación en acción, Lobo Mexicano” estará vigente hasta diciembre de 2025 y contará con el apoyo de los clientes de Coppel, quienes por la compra de cada prenda o calzado de una selección especial de productos de la marca Refill donarán a la causa. Cabe destacar que la marca de venta exclusiva en Coppel usa la imagen de un lobo como símbolo de autenticidad y liderazgo.

En total participan 9 modelos de ropa (5 de dama y 4 de caballero) y 4 modelos de calzado, que estarán marcados con una etiqueta especial con la leyenda “Conservación en acción, Lobo Mexicano”, que indica que esa compra apoya a la conservación de esta especie en peligro de extinción.  

lobo mexicano

Al finalizar la campaña, Fundación Coppel destinará lo recaudado al Fideicomiso Pro Zoológicos de la Ciudad de México, donde se desarrolla un programa de conservación integrada. Gracias a estos esfuerzos de conservación, desde la década de 1970 se han logrado 41 camadas con un total de alrededor de 190 crías en zoológicos de la Ciudad de México.

Esta iniciativa reafirma el compromiso de Coppel y sus aliados con la conservación de especies en peligro y el desarrollo de proyectos sustentables en colaboración con instituciones ambientales.

¿La sostenibilidad corporativa está en crisis? Tu empresa debería seguir estos pasos

0

La sostenibilidad corporativa, tras dos décadas de avances, se enfrenta hoy a un entorno político hostil. Tensiones geopolíticas, populismos que desacreditan la acción ambiental y nuevas resistencias a la regulación han puesto en pausa muchos de los compromisos asumidos por gobiernos y empresas. Como lo plantea un artículo de Harvard Business Review, no se trata de una retirada total, pero sí de una peligrosa desaceleración.

Estados Unidos ha comenzado a desmantelar políticas clave, mientras algunas corporaciones reducen en silencio sus metas. La resistencia a los estándares europeos de reporte y la creciente politización de los temas ESG han dejado a la sostenibilidad en una posición incierta. Esto ha generado la percepción de que la sostenibilidad corporativa está en crisis, al menos en su forma tradicional.

Sin embargo, el hecho de que esté en crisis no significa que su importancia haya disminuido. Por el contrario: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad social siguen intensificándose. Ante estos desafíos estructurales, la sostenibilidad sigue siendo un imperativo ético, una necesidad estratégica y una fuente de ventaja competitiva. Su vigencia no solo persiste: se vuelve más urgente que nunca.

¿Por qué la sostenibilidad ganará la batalla política?

Pese al retroceso en ciertas políticas y narrativas, la sostenibilidad corporativa no ha perdido su fuerza estructural, pues diversas fuerzas de fondo continúan empujando su avance. La actual crisis no marca su final, sino un periodo de transformación turbulenta que las empresas deben aprender a navegar.

  • Avances irreversibles en energía renovable
    China lideró el 40 % de la expansión global de capacidad renovable entre 2019 y 2024. Este progreso, apuntalado por inversiones anuales de hasta 400 mil millones de dólares, ha vuelto las energías limpias económicamente viables y difíciles de revertir. En 2023, un cuarto del consumo energético europeo ya provenía de fuentes renovables.
sostenibilidad corporativa en crisis

Estos avances reflejan una infraestructura consolidada que no se puede desmantelar fácilmente. La sostenibilidad corporativa en crisis convive, paradójicamente, con mercados energéticos que se vuelven cada vez más verdes, impulsados tanto por la eficiencia como por la competencia geopolítica.

  • La crisis ambiental modificará el rumbo político
    La frecuencia e intensidad de los desastres climáticos está moldeando la opinión pública y, con ello, la política. Según el marco de límites planetarios citado por Harvard Business Review, seis de nueve dimensiones críticas del sistema terrestre han sido sobrepasadas, lo que incrementa el riesgo de daños irreversibles.

En este escenario, la sostenibilidad no puede ser descartada sin consecuencias. La presión de la ciudadanía, las pérdidas económicas por eventos extremos y los impactos visibles harán que incluso los actores reacios deban volver a priorizarla. El retroceso actual puede ser el preludio de un renacimiento.

  • Modelos de negocio sostenibles que generan valor
    Empresas como Maersk, al invertir en electrificación y combustibles limpios, han convertido la sostenibilidad en una ventaja competitiva. Plataformas de movilidad compartida, redes solares y sistemas de economía circular ya son rentables y responden a necesidades reales del mercado.

Harvard Business Review enfatiza que la innovación empresarial ha hecho de la sostenibilidad algo más que un deber moral: hoy es también una fuente de ingresos, eficiencia y diferenciación. Esta transformación está en marcha y no se revertirá con facilidad, incluso si el entorno político vacila.

sostenibilidad corporativa en crisis

¿Qué hacer cuando la sostenibilidad corporativa está en crisis?

En momentos donde el contexto político y social parece socavar décadas de avances, las empresas deben actuar con visión estratégica. La publicación de Harvard Business Review advierte que ni el idealismo absoluto ni el abandono total de la sostenibilidad son caminos viables. El reto consiste en navegar este periodo de incertidumbre con pragmatismo, resiliencia y claridad de propósito.

A continuación, se presentan acciones concretas que las compañías pueden implementar para prepararse ante la sostenibilidad corporativa en crisis y, al mismo tiempo, posicionarse como líderes cuando el entorno vuelva a exigir compromisos firmes:

Adopte una visión de largo plazo basada en resiliencia

La sostenibilidad volverá a ser exigida por la sociedad, incluso si hoy la narrativa política parece retroceder. Según Harvard Business Review, anticiparse es clave: las empresas que actúen desde ahora reducirán su exposición a riesgos físicos derivados del cambio climático y estarán mejor posicionadas frente a futuras regulaciones.

Además, una estrategia coherente de largo plazo construye confianza con consumidores, empleados y stakeholders. Este enfoque no solo protege a la empresa, sino que la convierte en agente de transformación ante un panorama que, aunque incierto, tiene dirección clara hacia lo sostenible.

sostenibilidad corporativa

Fortalezca sus valores fundamentales como brújula estratégica

En un mundo polarizado, operar desde valores universales como la protección del entorno o el bienestar generacional es un recurso poderoso. Harvard Business Review sugiere que estos principios permiten construir puentes entre visiones opuestas y sostener decisiones en contextos volátiles.

Una narrativa empresarial basada en valores proporciona consistencia y legitimidad, incluso frente a presiones políticas. Esto facilita el alineamiento interno de equipos y fortalece la reputación externa, especialmente cuando otras organizaciones optan por retroceder o permanecer inmóviles.

Active estrategias locales y policéntricas

La fragmentación de marcos globales ofrece una oportunidad para redescubrir el potencial de lo local. Como lo plantea Harvard Business Review, trabajar con comunidades, gobiernos locales y actores descentralizados puede brindar estabilidad y generar soluciones contextualizadas y efectivas.

Empresas como Nike y New Belgium Brewing ya han demostrado cómo los enfoques policéntricos impulsan resiliencia y adaptabilidad. Al invertir en lo local, las organizaciones no solo reducen su dependencia de políticas nacionales inciertas, sino que además refuerzan la confianza desde las bases.

sostenibilidad corporativa en crisis

Integre sostenibilidad con innovación tecnológica

La sostenibilidad no tiene que ser un ideal abstracto ni un gasto adicional: puede convertirse en eficiencia tangible. Harvard Business Review cita a Interface como ejemplo de cómo integrar la circularidad en el modelo de negocio genera beneficios operativos y reputacionales a la vez.

Fusionar sostenibilidad con innovación tecnológica –desde el uso de materiales reciclados hasta soluciones energéticas inteligentes– permite defender los avances incluso cuando el contexto es hostil. Lo sustentable deja de ser una meta lejana para convertirse en una ventaja competitiva presente.

Cultive una mentalidad pragmática y adaptable

Los líderes deben aceptar que el entorno político evolucionará con reveses y contradicciones. Según la nota de Harvard Business Review, más que resistirse a ese dinamismo, es esencial asumirlo con flexibilidad y dirigir los esfuerzos hacia objetivos sostenibles alcanzables y medibles.

En lugar de promesas performativas, se recomienda priorizar metas concretas y defendibles. Esto no solo facilita la gestión interna y la rendición de cuentas, sino que también prepara a la organización para reescalar sus ambiciones cuando el contexto lo permita.

sostenibilidad corporativa

Actúe mientras otros dudan

Los momentos de crisis también son momentos de oportunidad. Harvard Business Review sugiere que, mientras muchos competidores se repliegan, las empresas decididas pueden avanzar, desarrollar nuevas capacidades y ganar terreno en sostenibilidad.

La clave está en enfocarse en imperativos que generen retornos a corto plazo sin comprometer la visión de largo aliento. Eficiencia energética, innovación en productos o resiliencia climática son áreas donde es posible consolidar liderazgo hoy y capitalizar mañana.

La sostenibilidad sigue siendo el camino correcto

Reconocer que la sostenibilidad corporativa está en crisis no implica abandonarla, sino comprender la complejidad del momento. Las tensiones políticas y los retrocesos normativos son reales, pero no anulan las urgencias ambientales ni sociales que la impulsan. Como sugiere Harvard Business Review, se trata de un periodo transitorio, no terminal.

Las empresas deben ver este momento como una oportunidad para consolidar su compromiso, mejorar su propuesta de valor y fortalecer su reputación. Porque más allá de las tendencias del poder, la sostenibilidad no es una opción: es una necesidad, una responsabilidad y, cada vez más, una ventaja estratégica. Estar preparados hoy es decidir quién liderará mañana.

10 equipos de fútbol más responsables

La industria del fútbol mueve millones de personas, pasiones y recursos en todo el mundo. Sin embargo, pocos se detienen a pensar en el impacto ambiental que tienen los estadios, los desplazamientos de los equipos y aficionados, o la producción de mercancía oficial. En tiempos de crisis climática, es fundamental que los equipos que tanto admiramos impulsen la sostenibilidad.

La huella ecológica del fútbol es considerable. Se estima que esta industria genera entre 64 y 66 millones de toneladas de CO₂e al año, lo cual equivale a toda la producción de un país como Austria. La energía, el transporte, los residuos y la alimentación en los estadios son solo algunas de las fuentes de estas emisiones. Por eso, surge una pregunta clave: ¿qué están haciendo los clubes para mitigar su impacto?

Afortunadamente, cada vez más equipos se comprometen con la sostenibilidad. En este artículo conocerás a algunos de los equipos de fútbol más responsables del mundo, cuyas acciones van desde el uso de energías limpias hasta la implementación de políticas educativas y alimentarias sostenibles. El objetivo es claro: reducir su huella ecológica y convertirse en un ejemplo dentro y fuera de la cancha.

¿Por qué los clubes de fútbol deben tomar medidas para ser más sostenibles?

Los clubes de fútbol consumen grandes cantidades de recursos naturales para mantener sus instalaciones. Mantener el césped verde todo el año requiere iluminación de alto consumo, calefacción especializada y sistemas de riego constante. Además, los partidos generan toneladas de basura y una alta emisión de CO₂ por el traslado de aficionados.

La infraestructura de los estadios modernos también representa una carga energética importante. Desde los marcadores digitales hasta las pantallas gigantes y los sistemas de audio, todo funciona con electricidad que, en muchos casos, proviene de fuentes no renovables. Los clubes deben reconocer esta responsabilidad y buscar alternativas para reducir su impacto.

equipos de fútbol más responsables

Ante este escenario, han surgido los equipos de fútbol más responsables, aquellos que lideran con acciones y políticas ambientales reales. Estos clubes entienden que su popularidad puede ser utilizada como plataforma de concientización, y que el deporte más popular del mundo tiene el poder de movilizar a millones en favor del planeta.

10 equipos de fútbol más responsables

1. Liverpool FC

El Liverpool FC encabeza el Brand Finance Football Sustainability Index 2023 como el club más sostenible del mundo, gracias a su estrategia integral The Red Way. Esta hoja de ruta ambiental establece metas ambiciosas: reducir en un 50 % sus emisiones operativas para 2030 y alcanzar cero emisiones netas en 2040. A la fecha, ha logrado reducir en un 15 % sus emisiones totales respecto a la temporada base 2019/20, y un impresionante 89 % en las emisiones de Alcance 1. Esto se debe en parte a la transición hacia tarifas de gas verde y tecnologías de eficiencia energética.

Además, el 96 % de la energía utilizada por el club proviene de fuentes renovables o bajas en carbono, incluyendo paneles solares instalados en sus instalaciones. Liverpool FC ya compensa el 100 % de sus emisiones residuales de Alcance 1, 2 y 3, adoptando un enfoque holístico que abarca desde el uso de biocombustibles hasta la eliminación de vuelos chárter nacionales cuando es posible. En los pocos casos donde los vuelos siguen siendo necesarios, el club invierte en combustibles alternativos de aviación (SAF) a través del modelo “Reserva y Reclama”, en línea con los protocolos internacionales de GEI.

Otra de las áreas clave del club es la gestión de las emisiones de Alcance 3, que representan más del 80 % de su huella total. El LFC ha reducido estas emisiones en un 17 % y ha lanzado políticas de movilidad sostenible que involucran a todo el personal, desde jugadores hasta equipos médicos. Además, colabora con empresas de tecnología como 1PointFive para medir y compensar la huella de carbono de sus productos comerciales. Este compromiso ha sido reconocido internacionalmente como modelo de buenas prácticas, consolidando al Liverpool FC como uno de los equipos de fútbol más responsables y un líder climático dentro del deporte.

2. Forest Green Rovers

El Forest Green Rovers, aunque es un club pequeño en términos de liga, es un gigante en sostenibilidad. Es el primer club del mundo en adoptar una dieta 100 % vegana para sus jugadores y para el menú que ofrece a los aficionados. Su estadio, The New Lawn, funciona con energía 100 % renovable, parte de la cual se genera in situ mediante paneles solares. Además, recolectan agua de lluvia, reciclan aceite de cocina para convertirlo en biocombustible y utilizan un robot cortacésped solar.

Este club también apuesta por la biodiversidad: su campo está rodeado de flora y fauna local, y colabora con agricultores que reutilizan el césped cortado como acondicionador de suelos. Además, ha instalado cargadores para autos eléctricos y ha implementado un sistema de “parqueo y traslado” para reducir las emisiones de los asistentes. Su impacto global ha crecido gracias a una estrategia mediática inteligente que combina el fútbol con la lucha contra el cambio climático, atrayendo a una base de seguidores cada vez más internacional y comprometida.

3. Real Betis

El Real Betis ha consolidado su liderazgo ambiental con la creación de Forever Green, una plataforma abierta para que empresas e instituciones colaboren en la lucha contra el cambio climático utilizando el fútbol como herramienta de cambio. Con una puntuación ESG de 83/100, el club ha desarrollado iniciativas para promover la sostenibilidad tanto dentro como fuera del estadio, incluyendo campañas de sensibilización, proyectos de movilidad sostenible y actividades de educación ambiental.

Además, el club se ha declarado neutro en carbono tras reducir sus emisiones y participar en proyectos internacionales, como la instalación de 25 turbinas eólicas en Costa Rica. Esta combinación de acciones locales y globales refleja una visión integral de sostenibilidad. El Real Betis demuestra que un club puede ser relevante en lo deportivo y también ejercer un liderazgo climático, usando su alcance mediático para multiplicar el impacto de sus mensajes y generar un efecto dominó en otros actores del fútbol.

4. Real Madrid

El Real Madrid, uno de los clubes más influyentes del mundo, también ha tomado medidas concretas para reducir su huella ambiental. A través de un acuerdo con Ecoembes, ha implementado un sistema de recolección y tratamiento de residuos que supera las exigencias de la Unión Europea. En cuanto al uso del agua, la Ciudad Deportiva del club opera con agua reciclada y pluvial, lo que reduce su impacto en el consumo hídrico local.

La sostenibilidad es ya un componente esencial de su estrategia corporativa. Aunque su comunicación en este ámbito es más discreta que la de otros clubes, sus acciones lo colocan entre los equipos de fútbol más responsables. Su alta puntuación ESG (79/100) valida este esfuerzo. El Real Madrid reconoce que el prestigio también se construye fuera del terreno de juego, y que el respeto por el medio ambiente forma parte de lo que hoy se espera de una marca deportiva global.

5. Udinese Calcio

Udinese Calcio ha dado pasos importantes hacia la neutralidad de carbono, convirtiéndose en uno de los primeros clubes italianos en unirse al programa Sports for Climate Action de las Naciones Unidas. Gracias a su alianza con Bluenergy, su estadio Dacia Arena funciona exclusivamente con energía de fuentes renovables. Además, ha conseguido que su recinto sea uno de los primeros estadios carbono neutro de Europa, reforzando su compromiso medioambiental.

Su compromiso también se refleja en los detalles: los uniformes del equipo son fabricados por Macron con tejidos 100 % sostenibles, cada uno hecho con 13 botellas plásticas recicladas. Este enfoque en la circularidad de los recursos muestra cómo las decisiones estratégicas pueden tener un impacto real en la sostenibilidad. Udinese demuestra que el respeto por el entorno puede coexistir con un alto rendimiento deportivo, y que la innovación ambiental es también una inversión en el futuro del club.

6. Stade de Reims

El Stade de Reims destaca por su enfoque en la conciencia ambiental dentro y fuera del terreno de juego. Fue uno de los clubes mejor evaluados en la categoría de Medio Ambiente en el Brand Finance Football Sustainability Index. El equipo promueve activamente iniciativas con la comunidad, como su participación en el World Clean Up Day, donde moviliza a sus seguidores y jugadores para realizar jornadas de limpieza y sensibilización ecológica.

Más allá de los gestos simbólicos, el club ha integrado la sostenibilidad en su identidad. Utiliza su visibilidad en el fútbol francés para cultivar una mentalidad ecológica entre los aficionados, fortaleciendo su vínculo con la sociedad y el entorno. Aunque su comunicación ESG puede mejorar, el Stade de Reims ya demuestra que los equipos de fútbol más responsables no necesitan presupuestos millonarios, sino voluntad y creatividad para generar impacto.

7. RC Lens

RC Lens ha logrado la puntuación más alta en compromiso comunitario dentro del ranking ESG gracias a su estrecha colaboración con la empresa Nexans, especializada en electrificación sostenible. Esta alianza va más allá del patrocinio: involucra operaciones conjuntas con los trabajadores de ambas instituciones, fortaleciendo así la relación entre el club y su entorno económico local.

El club aprovecha esta colaboración para impulsar prácticas responsables tanto a nivel ambiental como social. Aunque aún debe trabajar en una comunicación más proactiva sobre sus políticas de sostenibilidad, RC Lens se posiciona como un referente en la conexión entre deporte, comunidad y medio ambiente. Forma parte de los equipos de fútbol más responsables al demostrar que la sostenibilidad también se construye desde lo local y con vínculos genuinos.

8. Real Sociedad

La Real Sociedad, uno de los clubes con mayor arraigo en el País Vasco, ha adoptado una visión transversal de la sostenibilidad. Aunque su estrategia no ha sido ampliamente difundida, figura entre los equipos mejor evaluados en el índice ESG, lo cual refleja una gestión ambientalmente consciente y socialmente activa. Su modelo de gobernanza también ha sido reconocido como uno de los más responsables del fútbol español.

El club integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su funcionamiento diario y trabaja para alinear sus prácticas con los ODS. Participa activamente en programas de inclusión social y se esfuerza por reducir su impacto ambiental desde su ciudad deportiva hasta su estadio. Su caso demuestra que, aunque algunos esfuerzos no siempre son visibles, la coherencia interna es clave para pertenecer al grupo de los equipos de fútbol más responsables.

9. SC Freiburg

SC Freiburg es un pionero en sostenibilidad dentro del fútbol alemán. En 1995, fue el primer club en instalar paneles solares en su estadio, una decisión revolucionaria en su momento. Su nuevo recinto, el Europa-Park Stadion, continúa esta tradición funcionando exclusivamente con energía solar. Su enfoque en la gestión eficiente de recursos lo convierte en líder en la categoría de Medio Ambiente en su país.

Este compromiso de largo plazo ha tenido un efecto positivo en la percepción del club tanto a nivel local como nacional. SC Freiburg demuestra que la sostenibilidad no es un eslogan, sino una filosofía operativa arraigada. Es uno de los equipos de fútbol más responsables porque ha priorizado el impacto ambiental mucho antes de que fuera tendencia, y hoy recoge los frutos de esa visión a largo plazo.

10. AC Milan

AC Milan, una de las marcas deportivas más prestigiosas del mundo, también se ha sumado a la tendencia de sostenibilidad. Ha establecido alianzas con proveedores de energía renovable y marcas de ropa sostenible para alinear su modelo de negocio con criterios ESG. Su presencia en el ranking global refleja un esfuerzo creciente por reducir su impacto y adoptar prácticas más responsables.

Si bien su transformación aún está en proceso, el club ya se encuentra entre los equipos de fútbol más responsables, sentando bases sólidas para una estrategia ambiental más ambiciosa. Su historia, visibilidad internacional y capacidad de influencia lo convierten en un actor clave para promover el cambio en el fútbol europeo. El reto ahora es consolidar estos esfuerzos y comunicar con mayor claridad sus logros al mundo.

Más allá del marcador: sostenibilidad y fútbol

Aunque la sostenibilidad aún no es un factor decisivo para la mayoría de los aficionados, sí lo es para los patrocinadores. Las marcas no quieren asociarse con clubes que no cumplan con estándares ambientales, especialmente cuando ellas mismas deben rendir cuentas.

La sostenibilidad también puede ser un diferenciador reputacional clave. Un club comprometido con el planeta puede captar nuevos fans, fidelizar a su audiencia actual y generar impacto social positivo. En un mundo donde la conciencia climática crece, los equipos de fútbol más responsables se convertirán en referentes culturales.

Además, estos equipos actúan como educadores. A través de sus canales, pueden promover valores sostenibles, cambios de hábitos y fomentar la participación activa de la comunidad. Si el fútbol es pasión, también puede ser solución.

equipos de fútbol más responsables

El juego sostenible apenas comienza

Los equipos de fútbol más responsables nos enseñan que es posible combinar la pasión por el deporte con el compromiso ambiental. Lejos de ser una moda, la sostenibilidad es ahora una necesidad urgente que debe permear cada decisión institucional. Desde el transporte hasta el merchandising, todo cuenta.

Estos clubes están trazando un nuevo camino, demostrando que las prácticas sostenibles también pueden fortalecer la reputación, atraer patrocinios éticos y generar un mayor sentido de pertenencia entre sus aficionados. No se trata solo de reducir emisiones, sino de liderar con el ejemplo y crear una cultura consciente en torno al fútbol.

El reto ahora es que más equipos se sumen, y que la afición valore estos esfuerzos como parte integral del juego. Si el fútbol puede movilizar multitudes, también puede liderar la transformación hacia un futuro más verde. El marcador ambiental importa, y cada gol en favor del planeta cuenta.

¿Cómo fomentar una cultura de donación en tu empresa?

En medio de los grandes desafíos sociales que enfrenta el mundo —desde la pobreza hasta las emergencias climáticas—, el papel del sector privado ha evolucionado hasta convertirse en una fuerza que ayuda a combatir las desigualdades y promover una mayor conciencia ambiental. En este contexto, fomentar una cultura de donación dentro de las organizaciones representa una vía concreta para contribuir al bienestar colectivo.

Este tipo de cultura va más allá de transferencias económicas: implica generar conciencia, empatía y compromiso social entre los colaboradores. Cuando las empresas promueven activamente acciones de donación, se convierten en agentes de cambio capaces de multiplicar su impacto a través de cada persona que forma parte de su comunidad laboral.

¿Por qué deberías fomentar una cultura de donación en tu empresa?

Integrar la cultura de donación en la estrategia empresarial es una forma de crear valor compartido. No solo se trata de apoyar causas, sino de involucrar activamente a los equipos en prácticas solidarias. Esto permite que los colaboradores comprendan las distintas realidades sociales y descubran que, desde su rol cotidiano, pueden marcar una diferencia.

Además, esta cultura fortalece la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), impulsando una identidad corporativa alineada con principios éticos y humanitarios. Acciones como donar tiempo, dinero o talento crean espacios de sentido y pertenencia, lo que impacta positivamente en la motivación y el clima laboral.

Empresas que practican la donación de manera regular también construyen reputación y confianza, no solo hacia fuera, sino al interior. Colaboradores que sienten que su trabajo contribuye al bien común se vuelven más leales, comprometidos y conscientes de su papel en la sociedad.

fomentar una cultura de donación

Consejos para fomentar una cultura de donación en tu empresa

Implementar acciones para fomentar una cultura de donación no requiere grandes presupuestos, sino voluntad, estrategia y constancia. Aunque cada organización tiene su propia identidad, existen prácticas comunes que pueden adaptarse a diferentes contextos para lograr un impacto sostenible y coherente con los valores institucionales. Aquí te presentamos algunas estrategias para activar este tipo de cultura dentro de tu empresa:

Establece alianzas con causas sociales cercanas a los valores de tu empresa

Colaborar con organizaciones de la sociedad civil, fundaciones o iniciativas comunitarias permite enfocar los esfuerzos de manera eficiente y generar vínculos de confianza. Es importante que las causas estén alineadas con los objetivos sociales de la empresa y que se mantenga una comunicación abierta y respetuosa entre ambas partes.

Estas alianzas no solo fortalecen la legitimidad de las acciones de donación, sino que también aportan experiencia y contexto sobre las verdaderas necesidades sociales. Esto ayuda a que las donaciones se canalicen de forma estratégica, generando mayor impacto y evitando duplicidades o asistencialismos poco efectivos.

Diseña campañas de donación internas y participativas

Las campañas pueden desarrollarse en torno a fechas clave, como el Día Internacional de la Solidaridad, o responder a emergencias sociales o climáticas. Involucrar a los colaboradores desde la planeación —por medio de encuestas, votaciones o propuestas abiertas— fomenta el sentido de pertenencia y colaboración.

Esta participación activa aumenta el compromiso, ya que las personas se sienten parte del proceso y no solo como donantes pasivos. Además, la comunicación clara y visual de los objetivos, metas y resultados refuerza la transparencia, el entusiasmo y la continuidad de las campañas a lo largo del tiempo.

fomentar una cultura de donación

Crea espacios para el voluntariado corporativo

Fomentar el voluntariado es una forma poderosa de involucrar al equipo en acciones con impacto social directo. Las empresas pueden ofrecer días de permiso pagado para que sus colaboradores participen en actividades comunitarias, como reforestaciones, apoyo en albergues o mentorías educativas.

Estos espacios no solo promueven la solidaridad, sino que también fortalecen habilidades como el liderazgo, la empatía y el trabajo en equipo. Además, vivir estas experiencias genera una conexión emocional entre el colaborador y la misión de la empresa, lo cual se traduce en una cultura organizacional más comprometida y humana.

Facilita canales seguros y transparentes para donar

Contar con plataformas o mecanismos accesibles para realizar donaciones voluntarias, ya sea económicas, en especie o de tiempo, simplifica el proceso y aumenta la participación. Estos canales deben garantizar la seguridad de los datos, así como una trazabilidad clara de los recursos.

Es recomendable que la empresa ofrezca reportes periódicos sobre el uso e impacto de las donaciones, mostrando cómo cada contribución ha ayudado a mejorar una situación específica. La transparencia no solo genera confianza, sino que también educa y motiva a seguir participando.

Reconoce y comunica los logros obtenidos

Celebrar los resultados de las campañas de donación o del voluntariado genera orgullo colectivo y fortalece la cultura interna. Se pueden utilizar boletines internos, redes sociales o eventos breves para compartir historias, testimonios y cifras que evidencien el impacto alcanzado.

El reconocimiento también puede ser personalizado, mediante certificados, menciones o agradecimientos especiales, que refuercen la conexión emocional con la causa. Cuando los colaboradores sienten que su esfuerzo fue valorado, están más dispuestos a seguir participando en futuras iniciativas solidarias.

fomentar una cultura de donación

Más allá del apoyo económico: construir una cultura solidaria

Fomentar una cultura de donación implica adoptar una visión más profunda de la solidaridad. No se trata únicamente de dinero: se puede donar tiempo, talento, alimentos, conocimientos o hasta espacios de escucha. Las empresas pueden convertirse en catalizadoras de ese tipo de generosidad cotidiana, donde cada persona aporta desde sus posibilidades.

Además, una cultura organizacional solidaria puede extenderse al entorno. Al promover estas prácticas entre colaboradores, se crea un efecto dominó que impacta también a sus familias, comunidades e incluso otras empresas que se inspiran en el ejemplo.

En un contexto donde muchas organizaciones buscan tener un propósito claro, la cultura de donación puede ser el puente entre los valores institucionales y las acciones concretas. Una empresa que da, también recibe: reputación, sentido y compromiso a largo plazo.

fomentar una cultura de donación

El poder transformador de la generosidad colectiva

Fomentar una cultura de donación al interior de la empresa es una inversión social que trasciende métricas tradicionales. Su impacto se mide en conciencias despiertas, equipos solidarios y comunidades más resilientes frente a los desafíos.

Más que una tendencia, es una necesidad ética en un mundo donde las soluciones deben construirse desde todos los frentes. Cuando las empresas adoptan esta visión y la convierten en hábito, siembran un legado de empatía y responsabilidad que permanece.

Organizaciones climáticas VS Trump: ¿están en riesgo de pagar impuestos?

Las tensiones entre la administración Trump y los grupos ambientalistas han alcanzado un nuevo punto crítico. Recientes rumores sobre un posible intento presidencial por revocar exenciones fiscales a organizaciones sin fines de lucro han encendido las alarmas entre las ONG climáticas en Estados Unidos. Las acciones que el expresidente podría tomar representarían un giro drástico en la relación entre gobierno y sociedad civil.

Este posible escenario amenaza con afectar directamente los recursos y la operatividad de organizaciones cuya labor resulta esencial en la lucha contra el calentamiento global. Para quienes defienden el medio ambiente, los impuestos en organizaciones climáticas no solo representarían una carga económica, sino una estrategia de intimidación para desincentivar su misión ética y social.

¿Qué está ocurriendo con los impuestos en organizaciones climáticas?

Desde hace días circulan rumores sobre órdenes ejecutivas que buscarían redefinir qué temas califican como “caritativos” ante el IRS. Las ONG climáticas temen que el presidente Donald Trump utilice esta vía para revocar la exención fiscal de organizaciones 501(c)3, con argumentos similares a los que usó contra Harvard. La exclusión del cambio climático como causa benéfica podría ser el primer paso.

Estas preocupaciones se han intensificado a raíz de declaraciones del propio Trump, quien señaló públicamente que estaba considerando eliminar el estatus fiscal de Harvard. Aunque no mencionó directamente a las organizaciones climáticas, su estrategia parece orientada a debilitar el campo filantrópico progresista, al que históricamente ha mostrado rechazo.

De concretarse, los impuestos en organizaciones climáticas serían un golpe no solo financiero, sino simbólico: implicaría que proteger el planeta ya no es considerado un bien público. Esta amenaza ha generado temor y movilización entre ONG, fundaciones y líderes del sector filantrópico.

Una respuesta organizada ante el miedo jurídico

Frente a la incertidumbre, la respuesta de la sociedad civil no se ha hecho esperar. La ACLU y Public Citizen organizaron una videollamada por Zoom que reunió a más de 5,000 representantes de organizaciones sin fines de lucro. El objetivo: comprender los límites legales del poder presidencial y prepararse ante cualquier escenario.

Durante la llamada, se compartieron memorandos y opiniones legales que ofrecieron cierta tranquilidad. El bufete Sandler Reiff explicó que el presidente no puede revocar por decreto el estatus fiscal de una organización. Cualquier intento en esa dirección carecería de validez legal y enfrentaría un rechazo inmediato en tribunales.

Lawrence Lessig, profesor de Derecho en Harvard, también fue enfático: “No hay posibilidad de que un tribunal avale un cambio fiscal sin evidencia previa de que la organización violó la ley”. Así, aunque la amenaza es real, las protecciones jurídicas también lo son, lo cual permite a las organizaciones mantener su labor mientras se preparan para lo que pueda venir.

impuestos en organizaciones climáticas

Preparación estratégica frente a una amenaza política

Aunque aún no se ha emitido ninguna orden oficial, muchas organizaciones han comenzado a tomar precauciones. Fundaciones con grandes fondos, como MacArthur, han reafirmado su compromiso con el financiamiento ambiental, incluso ante un entorno hostil. Su presidente llamó a eliminar temores y aumentar la acción.

En la reunión anual de grupos filantrópicos realizada en Reino Unido, el mensaje fue claro: la misión es más importante que nunca. Impuestos en organizaciones climáticas serían un obstáculo, pero no un freno. Las fundaciones deben actuar con decisión y aprovechar su capacidad de acción legal y financiera para resistir.

Estas organizaciones están reforzando sus estructuras legales, diversificando sus fondos y promoviendo alianzas internacionales. En muchos casos, también han comenzado a capacitar a sus equipos jurídicos y a diseñar campañas de comunicación para explicar que, pese a todo, seguirán cumpliendo su deber con el planeta.

Un obstáculo deliberado contra la acción ambiental

La posibilidad de imponer impuestos en organizaciones climáticas no es un mero tecnicismo tributario: sería un intento deliberado de debilitar al ecosistema de actores que hoy lideran la defensa ambiental y social en EE. UU. En un contexto global donde las lluvias extremas, los incendios forestales y la inseguridad climática son cada vez más frecuentes, obstaculizar el trabajo de estas organizaciones no puede interpretarse de otro modo que como un retroceso político intencional.

impuestos en organizaciones climáticas

La magnitud de esta amenaza trasciende lo financiero: se trata de frenar la capacidad de las ONG para articular soluciones, incidir en políticas públicas y proteger a comunidades vulnerables. No se trataría de un ajuste administrativo, sino de una ofensiva política contra quienes cuestionan el modelo extractivo y proponen alternativas sustentables y justas.

Aplicar esta medida equivaldría a ignorar la urgencia climática y debilitar una red de apoyo que resulta fundamental para el cumplimiento de metas ambientales, nacionales e internacionales. Significaría transformar una herramienta fiscal en arma ideológica, y poner en entredicho el compromiso institucional del país con el bienestar común y el futuro del planeta.

La vigilancia sigue siendo clave

Hoy más que nunca, las organizaciones climáticas deben mantenerse firmes, informadas y listas para defender su legitimidad. Si bien las amenazas del presidente Trump generan incertidumbre, el marco legal y la cohesión del sector ofrecen un respaldo sólido. La posibilidad de que se impongan impuestos en organizaciones climáticas no solo pondría en jaque su operatividad, sino también los valores que defienden.

La defensa del planeta es también una defensa de la democracia, la equidad y la verdad científica. Estas organizaciones existen porque el cambio climático es real, urgente y necesita acción. Cualquier intento de frenarlas, directa o indirectamente, es una señal de que su trabajo está marcando la diferencia. Y eso, por incómodo que resulte, es exactamente lo que las hace indispensables.

¿Cómo la estrategia de RSE de Corporativo Kosmos está impulsando la alimentación en México?

En México, la inseguridad alimentaria afecta a millones de personas. De acuerdo con el Coneval, más de 53.5 millones la padecen en algún grado, mientras que 10.2 millones enfrentan una situación severa de carencia de alimentos por la que se ven obligados a saltarse una o más comidas al día. Este escenario evidencia una realidad preocupante que vulnera uno de los derechos humanos más básicos: el derecho a la alimentación.

Garantizar que cada persona pueda ejercer este derecho de forma efectiva es esencial para construir una sociedad con igualdad de oportunidades, ya que no es posible hablar de progreso cuando hay familias que no pueden cubrir sus necesidades más elementales. La alimentación adecuada es el primer peldaño para desarrollar las capacidades físicas, mentales y emocionales de una persona.

La lucha contra el hambre en México es una tarea que exige la colaboración del gobierno, la sociedad civil y el sector privado y en la que la responsabilidad social empresarial (RSE) puede jugar un papel fundamental, tal como lo ha demostrado Corporativo Kosmos, una compañía que se ha posicionado como un actor en el combate al hambre a través de diversas alianzas con las que brinda apoyo alimentario en México a los sectores más vulnerables.

La RSE de Corporativo Kosmos: un compromiso firme con el apoyo alimentario en México

Corporativo Kosmos ha asumido la lucha contra el hambre como uno de los pilares de su estrategia de RSE, mismo que ejecuta a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), cuyo objetivo es fortalecer y ayudar a la población vulnerable en aspectos como el acceso a la alimentación. En concordancia con este objetivo, la FPL ha establecido alianzas con más de 30 organizaciones a las cuales entrega alimentos de manera continua.

Dichas colaboraciones han permitido a la fundación beneficiar a menores de edad, adultos mayores, mujeres y migrantes, quienes acceden a una alimentación suficiente y saludable que les permite enfocarse en su desarrollo. Por ello, en el marco del Día Nacional de la Responsabilidad Social, que se celebra el 23 de abril, reconocemos el impacto social positivo que el conglomerado de empresas de servicios de alimentación, a través de la FPL, ha logrado generar entre los diferentes sectores a los que apoya, demostrando el importante rol que el sector privado puede desempeñar cuando se trata de construir un México más justo para todas y todos.

Tan solo en 2024, la Fundación Pablo Landsmanas logró entregar 450 mil comidas mensuales, beneficiando a cerca de 5 mil familias a lo largo del país. Estas cifras evidencian no solo la capacidad logística de la organización, sino también su compromiso constante con garantizar un apoyo alimentario en México que genere impactos positivos en la calidad de vida de quienes más lo necesitan.

¿Cómo ayuda Corporativo Kosmos a combatir la inseguridad alimentaria?

Corporativo Kosmos brinda apoyo alimentario en México mediante dos líneas de acción principales: la entrega de despensas a organizaciones sociales y la colaboración con uno de los bancos de alimentos que operan en el país. Ambas estrategias permiten atender diferentes necesidades y perfiles de población vulnerable de manera eficaz, tal como se muestra a continuación:

Donación de despensas a organizaciones sociales

Corporativo Kosmos, a través de la Fundación Pablo Landsmanas, dona mensualmente despensas a organizaciones que atienden a personas en condiciones vulnerables, garantizando el acceso continuo a alimentos básicos y nutritivos. Estas donaciones permiten que las organizaciones enfoquen recursos en otras necesidades urgentes como salud, educación o vivienda.

  • Fundación Ser Humano
    La FPL dona despensas mensuales a esta fundación que atiende a niñas, niños y jóvenes con VIH. Gracias a este apoyo alimentario, se mejora la nutrición de los menores, lo cual es crucial para fortalecer su sistema inmunológico y favorecer una respuesta positiva a sus tratamientos. Además, la fundación puede enfocar su presupuesto en medicamentos y otros servicios esenciales.
  • Banco de Tapitas
    Esta alianza permite que menores de 21 años con cáncer y sus familias reciban despensas nutritivas cada mes. La alimentación adecuada fortalece sus defensas durante tratamientos agresivos como la quimioterapia. Para muchas familias, este apoyo es la diferencia entre una alimentación digna y el riesgo de desnutrición.
  • DAR
    FPL entrega despensas a familias de menores con insuficiencia renal que enfrentan altos gastos médicos. Esta ayuda garantiza que los niños reciban una dieta balanceada, indispensable para sobrellevar su enfermedad. Además, alivia la carga económica de las familias, permitiéndoles enfocarse en la recuperación de sus hijos.
  • Casa de las Mercedes, I.A.P.
    Esta organización brinda refugio y atención integral a niñas y adolescentes víctimas de violencia. A través de las despensas donadas, FPL garantiza una alimentación constante y saludable, fundamental para su bienestar físico y emocional. La nutrición adecuada también contribuye a su proceso de recuperación y empoderamiento.
  • Centro SUMA
    El centro atiende a menores con labio y paladar hendido que requieren intervenciones quirúrgicas. FPL asegura, mediante despensas mensuales, que estos niños reciban los nutrientes necesarios para prepararse y recuperarse con éxito de sus tratamientos. Muchas de estas familias no pueden costear una alimentación adecuada por sí mismas.

Estas acciones no sólo ayudan a garantizar el derecho a la alimentación de quienes reciben la ayuda, sino que también amplían las posibilidades de desarrollo, recuperación y bienestar de poblaciones que enfrentan múltiples carencias.

Donación de alimentos al banco de alimentos AMA

La segunda línea de acción clave es la colaboración entre Corporativo Kosmos y Alimentos de México a Compartir, A.C. (AMA). Esta alianza se enfoca en rescatar alimentos no comercializables pero en buen estado para su distribución entre comunidades en situación de pobreza extrema.

Desde que se estableció esta colaboración, se han distribuido más de 990 toneladas de alimentos en todo el país. Este volumen ha permitido alimentar a miles de personas y reducir significativamente el desperdicio de alimentos en la cadena de suministro de Corporativo Kosmos, fortaleciendo así una economía circular solidaria.

Gracias a esta estrategia, el grupo no solo amplía el impacto de su apoyo alimentario en México, sino que también contribuye a disminuir el impacto ambiental derivado del desperdicio de productos alimenticios. Esta colaboración refuerza la visión integral de su RSE, que une impacto social con sostenibilidad.

Además, la directora de AMA ha destacado cómo esta alianza ha permitido extender su cobertura y atender a comunidades marginadas que anteriormente no podían ser beneficiadas. De esta manera, Corporativo Kosmos suma esfuerzos con aliados estratégicos para transformar realidades a través de la alimentación.

Un ejemplo de RSE que transforma vidas

Corporativo Kosmos ha logrado posicionarse como un referente en el combate a la inseguridad alimentaria en México. Su modelo de RSE, enfocado en la entrega continua y estratégica de alimentos, demuestra que el sector privado puede tener un rol decisivo en la transformación social del país.

En el marco del Día Nacional de la Responsabilidad Social, es esencial reconocer el valor de iniciativas como las de Corporativo Kosmos, pues gracias a su compromiso, miles de personas tienen hoy acceso a una alimentación digna que les permite vivir con mayor salud, bienestar y esperanza.

Sin duda, Corporativo Kosmos ha entendido que el apoyo alimentario en México no sólo cubre una necesidad básica, sino que es una herramienta poderosa para construir un país más justo, ya que con cada despensa y comida entregada, contribuye a asegurar un futuro más equitativo para todas y todos.

Citi Argentina es la primera institución en el país en recibir la certificación WELL Platino

Las nuevas oficinas del edificio Citicenter en Buenos Aires son las primeras en el país, y uno de los 50 proyectos de LATAM, en recibir la prestigiosa certificación WELL en nivel Platinum, el más alto reconocimiento en su tipo enfocado en que el diseño, construcción y operación de un espacio laboral constituyan un ambiente saludable que brinda un mayor nivel de bienestar a los ocupantes.

Esta certificación, que fue desarrollada por el International Well Building Institute y respaldada por el Consejo de Edificios Verdes de Estados Unidos (USGBC), es la primera para Citi en América Latina, seguida luego por las instalaciones The Summit, en México.

Entre los aspectos clave que contribuyeron a esta certificación se destacan:

● Aire: Instalación de filtros de alta eficiencia.

● Agua potable segura: Cumplimiento de estrictos estándares internacionales en cada estación de agua, asegurando su calidad óptima.

● Nutrición: Fomento de una alimentación saludable con opciones nutritivas y etiquetado informativo.

● Iluminación natural: El 100 % de los espacios cuentan con acceso a luz natural, favoreciendo el ritmo circadiano.

● Movimiento y ergonomía: Contamos con estaciones de trabajo ajustables, lo que facilita la reducción del sedentarismo.

● Bienestar mental: Espacios diseñados para reducir el estrés, incluyendo cuartos para aislamiento y relax, y vistas al exterior en todas las áreas.

Citicenter Buenos Aires

Además, las instalaciones han recibido la certificación LEED GOLD. Se trata de un reconocimiento al alto nivel de sustentabilidad en los espacios, que se evalúa a través del diseño y el enfoque innovador en relación con la conservación de la energía, la reducción del uso del agua y la calidad del aire, entre otros beneficios ambientales.

“Recibir estas certificaciones es un orgullo para Citi Argentina, ya que constituyen una validación a nuestro objetivo de crear espacios confortables con el mejor ambiente para nuestros colaboradores. Cada escritorio, salas de reunión o amenities, están pensados para conformar un entorno de trabajo cómodo, saludable y luminoso. Nuestras oficinas en la Fase 1 de Citicenter son las primeras en el país que han logrado un reconocimiento de este tipo, y solo tengo palabras de agradecimiento para los equipos que han trabajado para alcanzar este hito”, menciona Federico Elewaut, CCO ARG & South Cluster Banking Head.

Con la certificación WELL Platino y al invertir en la creación e integración de espacios de trabajo que priorizan la salud, bienestar y desarrollo de los usuarios, Citi fortalece su liderazgo en el sector financiero, abriendo el camino para que más empresas prioricen la salud y el confort en el diseño de sus oficinas; además se consolida como un referente en innovación de la arquitectura y el diseño de oficinas corporativas socialmente responsables.

FSC y Google redefinen el Manejo Forestal Responsable con data geoespacial

La certificación FSC continúa liderando la protección de los bosques al integrar Google Earth Engine (GEE), una de las plataformas más poderosas para el análisis de datos geoespaciales y la monitorización satelital, en sus esfuerzos por salvaguardar los ecosistemas forestales en todo el mundo. A través de este uso innovador de la tecnología satelital, FSC está transformando la manera en que los bosques son monitoreados, gestionados y protegidos, contribuyendo de manera crucial al cumplimiento de las regulaciones y al impulso de un Manejo Forestal Responsable a nivel global.

Gracias a la capacidad de GEE para procesar enormes volúmenes de datos satelitales, FSC puede analizar con mayor precisión y rapidez los cambios que ocurren en los bosques de todo el mundo. A través de imágenes satelitales de alta resolución y potentes algoritmos de análisis, es posible detectar alteraciones sutiles o grandes en la cobertura forestal, ayudando a medir cuánto ha sido modificado un bosque por actividad humana.

Uno de los conceptos clave en esta labor es el de naturalidad, que evalúa qué tan intacto o alterado está un ecosistema forestal. Este concepto se mide considerando variables como la densidad y la altura de los árboles, así como huellas humanas como carreteras. El uso de GEE permite a FSC monitorear esta evolución en tiempo real, aportando una herramienta vital para evaluar la salud de los ecosistemas y tomar decisiones de manejo basadas en datos.

Manejo Forestal Responsable

Además de monitorear la salud forestal, FSC ha utilizado GEE y la base de datos Dynamic World para identificar áreas con potencial de restauración. Esta labor va más allá de la reforestación: busca restablecer ecosistemas completos, con enfoque en biodiversidad, resiliencia climática e integridad ecológica. Gracias a esta combinación de datos históricos y actuales, FSC puede diseñar planes de restauración más precisos y efectivos.

El Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) es una guía de lo que pronto América podría estar implementando. Dicha regulación exige que las empresas demuestren que sus productos no contribuyen a la deforestación, y el uso de GEE permite a FSC colaborar con autoridades y empresas para cumplir este estándar de forma más efectiva y transparente.

El futuro: innovación continua y escalamiento global

El uso de Google Earth Engine marca un hito para FSC, pero es solo el comienzo. En los próximos meses, se planea seguir perfeccionando estas herramientas tecnológicas en respuesta a las necesidades del sector forestal, y llevarlas a regiones con alta deforestación y vulnerabilidad climática.

Con más de 150 millones de hectáreas de bosques certificados globalmente, FSC continúa consolidando su liderazgo en conservación, restauración y manejo sostenible. La tecnología, aplicada con propósito y colaboración, será clave para asegurar que los bosques del mundo sigan cumpliendo sus funciones vitales para el planeta y para las generaciones futuras.

Día de la Tierra: recomendaciones para un Gaming sostenible de Xbox

El Día de la Tierra, celebrado cada 22 de abril, es una fecha clave para reflexionar sobre el impacto ambiental y promover iniciativas que protejan el planeta en cada aspecto de nuestras vidas, y eso incluye a los videojuegos. Por lo anterior, queremos invitarte a evaluar el impacto que tenemos todas las personas en el medio ambiente y compartirte algunas de las iniciativas y herramientas que Xbox está impulsando para alcanzar un futuro más sostenible desde el universo del Gaming.

Todo parte del compromiso de Xbox por reducir su impacto ambiental para contribuir al objetivo de Microsoft de ser una empresa carbono negativa, positiva en agua y con cero residuos para 2030. Es así como Xbox diseña, fabrica y distribuye sus productos de tal manera que ofrezca oportunidades para que la comunidad global de jugadores también pueda contribuir con acciones cotidianas.

Sabemos que crear un impacto positivo en el medio ambiente es un esfuerzo colectivo. Por eso, desde Xbox hemos desarrollado el Xbox Sustainability Toolkit, una herramienta diseñada específicamente para ayudar a los desarrolladores a crear juegos más eficientes en el consumo de energía.

Este conjunto de herramientas permite a los estudios implementar medidas de ahorro energético directamente desde el diseño de sus juegos, identificar oportunidades para reducir el impacto ambiental de sus títulos y continuar su camino hacia prácticas más sostenibles en cada etapa de desarrollo. Cada vez más estudios están aprovechando esta tecnología para innovar en sostenibilidad sin sacrificar la experiencia de juego que los fans esperan.

“El Gaming trae alegría a los jugadores, pero también reconocemos su impacto en el medio ambiente. Nuestro compromiso es minimizar ese impacto mediante herramientas, soluciones y colaboración para construir juntos un futuro más sostenible para el gaming.”

Trista Patterson, Directora de Sustentabilidad en Gaming, Xbox.
Xbox Dia de la Tierra

Entre otros compromisos, Xbox ha establecido características sostenibles clave en su hardware y accesorios:

  • Las consolas Xbox Series X|S son carbon aware: Las consolas Xbox pueden programar actualizaciones y descargas de juegos y apps en horarios donde la red eléctrica utiliza una mayor proporción de energía renovable. Esto reduce la huella de carbono, disminuye la dependencia de combustibles fósiles, e incluso puede representar un ahorro en el consumo de energía del hogar. Además, el modo de apagado (ahorro de energía) permite a las consolas Xbox Series X|S consumir hasta 20 veces menos energía en reposo sin comprometer el rendimiento.

¿Cómo puede sumarse la comunidad de jugadores a este compromiso por un Gaming sostenible? 

Aquí van algunas acciones simples con gran impacto:

  • Activa el modo “Shutdown (energy saving)” en tu consola (ve a Configuración > General > Opciones de energía).
  • Apaga tu consola y dispositivos electrónicos cuando no los estés utilizando.
  • Si vas a deshacerte de desechos electrónicos, considera llevarlos a centros de recolección.
  • Informa a tu comunidad, compartiendo estas iniciativas y animando a otros a ser parte del cambio.

Este Día de la Tierra, recuerda: proteger el planeta también puede empezar con un botón.

Crest, Sensodyne y otras pastas dentales: contaminadas con plomo y metales

Una nueva investigación reveló que muchas pastas dentales comerciales contienen metales pesados peligrosos, incluidos productos dirigidos a niños y los que se promocionan como ecológicos. Las pruebas, realizadas por la organización Lead Safe Mama y publicadas por The Guardian, analizaron 51 marcas y encontraron niveles preocupantes de plomo, arsénico, mercurio y cadmio.

La información es alarmante: 90 % de las muestras contenían plomo, 65 % arsénico, casi la mitad mercurio y un tercio cadmio. Estos elementos son altamente tóxicos y han sido identificados como carcinógenos. Ningún nivel de plomo se considera seguro para el cuerpo humano, y su presencia en productos de uso cotidiano, como las pastas dentales contaminadas que ha señalado este estudio, representa una seria amenaza para la salud pública.

Una amenaza oculta en los hábitos diarios

Entre las marcas con resultados positivos a metales pesados se encuentran Crest, Sensodyne, Tom’s of Maine, Dr Bronner’s, Davids y Dr Jen. Algunas pastas dentales contaminadas fueron desarrolladas específicamente para niños o etiquetadas como naturales, lo que ha despertado especial preocupación entre padres de familia y especialistas en salud ambiental.

Tamara Rubin, fundadora de Lead Safe Mama, explicó que la contaminación proviene de ingredientes específicos como la hidroxiapatita, el carbonato de calcio y la arcilla bentonítica. Estos se utilizan comúnmente para fortalecer el esmalte o eliminar manchas, pero en pruebas individuales demostraron contener metales pesados peligrosos. Las pastas con arcilla bentonítica presentaron los niveles más altos.

La hidroxiapatita —extraída de hueso de vaca— es especialmente cuestionada. Aunque se le atribuyen propiedades remineralizantes, Rubin afirma que no existe evidencia sólida que respalde su eficacia. Los análisis revelaron que incluso estos ingredientes por sí solos pueden ser la fuente de metales pesados en muchas pastas dentales contaminadas.

Lo más inquietante es que, hasta ahora, ninguna de las compañías señaladas ha asumido responsabilidad pública ni ha anunciado medidas correctivas. Algunas, en lugar de atender el problema, respondieron con cartas de cese y desistimiento contra Rubin, según publicó en su blog.

¿Dónde están los controles regulatorios?

Las pastas dentales contaminadas no superaron los límites establecidos por la FDA, lo que expone una enorme brecha regulatoria. Mientras la agencia permite hasta 10,000 ppb de plomo en pastas sin flúor y 20,000 ppb en las que lo contienen, el estado de Washington ha adoptado normas más estrictas de solo 1,000 ppb. Varias marcas analizadas violaron estas últimas.

En contraste, el límite de plomo para alimentos infantiles en California es de apenas 6 ppb, y un proyecto de ley federal propone fijarlo en 10 ppb para todo el país. Sin embargo, ninguna de estas medidas contempla productos como la pasta dental, a pesar de su uso diario y riesgo de ingestión accidental, sobre todo en menores de edad.

pasta dentales contaminadas

Esta omisión es preocupante. The Guardian destaca que algunas fórmulas infantiles como Dr. Brown’s Baby Toothpaste no contenían ninguno de los ingredientes asociados con metales pesados y no dieron positivo a ningún metal en los análisis. Este hallazgo demuestra que sí es posible fabricar productos seguros cuando hay voluntad.

La falta de legislación específica para pastas dentales contaminadas deja a millones de consumidores expuestos a tóxicos sin saberlo. Urge que las autoridades sanitarias revisen los marcos regulatorios y extiendan las normas de seguridad a productos de cuidado personal, no solo a los alimentarios.

El desafío de las empresas y la responsabilidad ética

La controversia sobre las pastas dentales contaminadas pone sobre la mesa la responsabilidad ética de las empresas. Las marcas afectadas no han asumido públicamente ningún compromiso por eliminar metales pesados de sus productos, lo cual resulta alarmante dado el conocimiento disponible sobre su toxicidad acumulativa.

Desde una perspectiva de salud pública, las acciones (o la omisión) de estas compañías podrían derivar en impactos graves en poblaciones vulnerables, especialmente en la infancia. El plomo daña el desarrollo neurológico, puede afectar el sistema renal y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. La exposición prolongada a mercurio, arsénico o cadmio se vincula con distintos tipos de cáncer.

pasta dentales contaminadas

Rubin comenzó su investigación hace más de una década, al notar niveles inusuales de plomo en niños cuyos padres usaban ciertas marcas de pasta dental. A través de pruebas con tecnología XRF y posteriormente en laboratorio, logró reunir evidencia suficiente para visibilizar este problema. El trabajo independiente ha sido clave ante la falta de respuestas institucionales.

Desde el punto de vista de la responsabilidad social empresarial (RSE), este caso es un claro recordatorio de que la transparencia y la rendición de cuentas no son opcionales. Las empresas deben anticiparse a los riesgos y asegurar productos seguros, en lugar de escudarse en los límites normativos mínimos o en la idea de que el plomo está “en todas partes”.

Una urgencia que no puede posponerse

La publicación de estos datos por The Guardian marca un punto de inflexión. Las evidencias científicas, las lagunas regulatorias y la falta de respuesta empresarial hacen necesario actuar de inmediato para proteger la salud de los consumidores. La regulación debe avanzar y cerrar el vacío legal que permite la presencia de metales pesados en productos de uso diario sin consecuencias legales claras.

Mientras tanto, corresponde a la sociedad civil, a las y los especialistas en salud y sostenibilidad, y a las propias empresas responsables, presionar por estándares más estrictos, procesos más seguros y mayor transparencia. Solo así se evitará que el cepillado diario, una práctica que debería ser símbolo de cuidado, se convierta en una fuente de exposición a toxinas.

Cerveza Victoria reciclará botellas de cerveza sin distinción de marca

0

En el marco de una tendencia creciente hacia modelos de producción más sostenibles, Cerveza Victoria ha decidido dar un paso significativo en favor del medio ambiente. Bajo la iniciativa “Six Back”, la marca ha lanzado un proyecto que recicla botellas de cerveza de distintas marcas para llenarlas con su propia bebida, demostrando que la circularidad es posible si se le da una segunda vida a los envases.

El reciclaje de botellas de cerveza es una de las prácticas más efectivas para reducir el impacto ambiental de la industria cervecera. En lugar de fabricar nuevos envases, que requieren altos niveles de energía y recursos, esta estrategia se enfoca en reutilizar lo que ya existe. Con este enfoque, Cerveza Victoria no solo aporta a la reducción de residuos, sino que también fortalece su papel como una marca comprometida con la sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial.

El vidrio: un material que cobra nueva vida gracias al reciclaje de botellas de cerveza

El vidrio es un material que puede reciclarse infinitamente sin perder su calidad. A diferencia de otros materiales que se degradan con cada proceso de reutilización, el vidrio mantiene intactas sus propiedades si se gestiona adecuadamente. Sin embargo, su verdadero potencial depende de una recolección efectiva y de sistemas bien organizados para su procesamiento.

Por eso, la reutilización de botellas es clave para maximizar los beneficios del vidrio. Esta práctica evita la producción innecesaria de nuevos envases y reduce la huella de carbono. Las botellas recicladas necesitan menos energía para ser procesadas que las fabricadas desde cero, lo cual genera ahorros significativos en términos ambientales y económicos.

En este contexto, Cerveza Victoria ha dado un paso audaz al implementar una estrategia que no discrimina entre marcas. Se trata de su nueva campaña “Six Back”, que permite recoger botellas de diversas etiquetas para reutilizarlas en su propia línea de producción. De esta manera, amplía la escala del reciclaje y contribuye al desarrollo de una cultura de consumo más consciente.

cerveza victoria six back

La propuesta también tiene una carga simbólica poderosa. Inspirada en el Día de Muertos, celebra la idea de que lo que parecía haber terminado puede volver a la vida con más fuerza. Así, cada botella recuperada no solo evita el desecho, sino que se transforma en un nuevo producto que honra tanto al Planeta, como a las tradiciones mexicanas.

“Six Back”: la apuesta de Cerveza Victoria por la economía circular

“Six Back” es una iniciativa con doble propósito: por un lado, busca dar una segunda vida a millones de envases que normalmente se desechan; por otro, promueve una cultura de reciclaje entre los consumidores. El reciclaje de botellas de cerveza cobra así un nuevo sentido, al integrarse a una narrativa que apela a la conciencia ambiental y al orgullo por lo local.

Dicha propuesta permite reutilizar botellas de distintas marcas, siempre que sean de vidrio y cumplan con ciertas condiciones. Estas botellas llegan a la planta de producción de Victoria, donde son cuidadosamente tratadas y rellenadas con su clásica cerveza. El proceso garantiza calidad e higiene, al tiempo que reduce el uso de recursos naturales.

Para facilitar la recolección, los consumidores pueden devolver sus botellas vacías durante todo el año a través de TaDa —la plataforma de delivery de alcohol más importante del país— y en cualquier Modelorama. Este sistema de logística inversa completa un ciclo sustentable que hace tangible la economía circular.

cerveza victoria six back

Además, la diversidad de diseños de las botellas forma parte de la experiencia del consumidor. A pesar de las diferencias visuales, todas comparten un mismo destino: convertirse en una Cerveza Victoria y celebrar el valor de la reutilización. Con esta apuesta, la marca da un paso innovador en la industria cervecera de México.

Una acción con impacto ambiental, cultural y empresarial

El reciclaje de botellas de cerveza que impulsa Victoria no solo beneficia al medio ambiente. También refuerza la reputación de Grupo Modelo como una empresa con visión a largo plazo y capacidad de innovación social. Esta iniciativa es coherente con otras campañas sostenibles como “Cada Botella Cuenta”, que ya ha recuperado más de 900 millones de envases.

La apuesta por una reutilización sin distinción de marca demuestra que el liderazgo ambiental no requiere competir, sino colaborar. Al adoptar un enfoque abierto, Victoria contribuye a generar alianzas más resilientes dentro del ecosistema cervecero. Esto fortalece tanto su modelo de negocio como su compromiso con la sostenibilidad.

Desde la perspectiva de la RSE, esta estrategia tiene múltiples beneficios, ya que sensibiliza a los consumidores, promueve hábitos responsables y reduce el impacto ambiental. Además, crea una narrativa poderosa que conecta con las tradiciones mexicanas y da sentido cultural a una acción sustentable.

cerveza victoria six back

Reciclar para transformar el presente

El reciclaje de botellas de cerveza es mucho más que una tendencia: es una necesidad urgente para enfrentar la crisis climática. Con proyectos como “Six Back”, Cerveza Victoria demuestra que es posible construir un modelo de producción sustentable, que honre al planeta y a las tradiciones del país.

A través de una iniciativa innovadora, la marca impulsa el cambio desde lo cotidiano: una botella, una acción, una nueva oportunidad. Con este enfoque, Cerveza Victoria no solo transforma envases, también transforma hábitos, modelos de consumo y la forma en que entendemos la responsabilidad empresarial

¿Por qué ha aumentado la discriminación de precios con la IA?

El avance acelerado de la inteligencia artificial ha redefinido la manera en que las empresas determinan los precios de sus productos y servicios. Lo que en principio prometía eficiencia y personalización, hoy genera nuevas formas de desigualdad. El aumento de discriminación de precios es uno de los efectos más preocupantes de esta evolución tecnológica. Se basa en cobrar más a quienes tienen menos opciones, y en ofrecer menos calidad a quienes menos pueden exigirla.

Un reciente estudio publicado por The Conversation señala cómo las herramientas de IA están permitiendo a las compañías identificar qué tan flexible es cada consumidor. Si la persona no puede cambiar fácilmente de proveedor, los precios aumentan. Si además es de bajos ingresos, la calidad disminuye. Así, el aumento de discriminación de precios se convierte en una amenaza para el bienestar de los sectores más vulnerables.

El estudio que revela el aumento de discriminación de precios con IA

Una reciente investigación académica se propuso analizar cómo la discriminación de precios basada en la flexibilidad del consumidor impacta no solo en la rentabilidad empresarial, sino también en el bienestar de los usuarios. El estudio empleó modelos económicos para simular escenarios donde los consumidores tenían distintas capacidades para buscar alternativas y detectar mejores precios. Los hallazgos fueron contundentes: las personas con menos posibilidades de cambiar de proveedor enfrentan precios más altos y productos de menor calidad.

Las empresas, al identificar a estos consumidores con menor capacidad de maniobra —como quienes viven en zonas alejadas, carecen de conectividad o dependen de ciertos establecimientos— tienden a ajustar su estrategia comercial para maximizar ganancias. Esto implica tanto el aumento de precios como la reducción de la calidad de los bienes, una doble penalización que, según los autores del estudio, agrava la desigualdad estructural existente entre distintos sectores sociales.

La tecnología, especialmente la inteligencia artificial, juega un papel crucial en este proceso. Al recolectar datos sobre patrones de compra, ubicación geográfica y comportamiento digital, los algoritmos permiten predecir hasta qué punto un consumidor está dispuesto —o no— a desistir de una compra. Así, se establece una segmentación que beneficia a quienes tienen mayor flexibilidad, generalmente consumidores con mayor poder adquisitivo y más acceso a recursos digitales.

aumento de discriminación de precios

El estudio concluye que la flexibilidad del consumidor es cada vez más valiosa, y su ausencia se convierte en una vulnerabilidad económica. Mientras los usuarios con más opciones pueden evitar prácticas injustas, los más limitados en su movilidad, tiempo o conectividad son quienes pagan el precio más alto. Este hallazgo resalta la necesidad de diseñar políticas que nivelen el campo de juego y que garanticen que los avances tecnológicos no amplíen aún más la brecha entre consumidores privilegiados y vulnerables.

Grupos más afectados por la discriminación de precios

Los efectos de la discriminación de precios no se distribuyen de manera uniforme entre la población. Los consumidores más afectados suelen ser aquellos con bajos ingresos, residentes en zonas rurales o remotas, personas mayores, comunidades indígenas y padres de familia con horarios laborales inflexibles. Todos ellos enfrentan barreras estructurales que limitan su capacidad de comparar precios o buscar alternativas accesibles.

Por ejemplo, las comunidades que dependen de tiendas de dólar —frecuentes en áreas marginadas— se ven particularmente perjudicadas. Estas tiendas, al saber que sus clientes tienen pocas opciones, suelen ofrecer productos de menor calidad y subir los precios cuando pueden hacerlo sin temor a perder clientes. Investigaciones en EE.UU. y Canadá revelaron que algunos productos infantiles vendidos en estas tiendas contenían sustancias peligrosas como plomo o ftalatos, evidenciando un problema no solo económico, sino también de salud pública.

Además, quienes carecen de conectividad digital se enfrentan a una brecha aún más grande. En contextos donde los subsidios al internet han sido eliminados, como en algunas zonas rurales de Estados Unidos, los consumidores pierden acceso a comparadores de precios, reseñas de productos y promociones exclusivas en línea. Esta falta de herramientas digitales reduce su flexibilidad de consumo y los deja más expuestos a precios injustos.

aumento de discriminación de precios

Finalmente, los consumidores urbanos también pueden ser víctimas si carecen de tiempo o transporte para desplazarse entre distintas tiendas. Padres y madres que trabajan largas jornadas o personas sin vehículo propio pueden encontrarse obligadas a comprar lo que esté disponible cerca, sin margen para evaluar otras opciones. Todos estos factores muestran que la discriminación de precios no solo es una cuestión de tecnología o mercado, sino una expresión más de las desigualdades sociales existentes.

Impacto desigual: quienes menos tienen, más pierden

La combinación de precios más altos y menor calidad genera un impacto devastador en los consumidores vulnerables. No solo se gasta más dinero en productos que duran menos o que pueden ser dañinos, sino que se perpetúa el ciclo de pobreza. Esto tiene implicaciones directas en la salud, la educación y la calidad de vida de millones de personas.

En contraste, los consumidores con mayor ingreso tienen acceso a herramientas que les permiten mantener su flexibilidad: smartphones con datos ilimitados, medios de transporte y tiempo libre para investigar. Esa capacidad para decidir los protege del aumento de discriminación de precios, mientras que los demás quedan expuestos.

Esta brecha creciente no puede abordarse únicamente desde la ética empresarial, sino desde políticas públicas que reconozcan la urgencia del problema. A mayor dependencia tecnológica sin equidad digital, mayor será la exclusión. La IA, sin regulación, puede convertirse en una herramienta que erosiona el bienestar colectivo.

aumento de discriminación de precios

¿Cómo evitar ser víctima de discriminación de precios?

Aunque no siempre es posible evitar completamente la discriminación de precios, existen formas de reducir su impacto. Esto requiere tomar decisiones estratégicas como consumidores, estar informados sobre nuestros derechos y utilizar las herramientas tecnológicas de manera crítica. A continuación, te compartimos algunas acciones prácticas para aumentar tu flexibilidad como consumidor y disminuir la probabilidad de ser víctima de precios injustos:

  • Comparar precios antes de comprar
    Utiliza comparadores de precios y consulta distintos sitios web o establecimientos antes de hacer una compra. Esta práctica es especialmente útil para productos recurrentes como alimentos, productos de limpieza o artículos escolares. Las apps móviles también pueden ayudarte a detectar cuándo un producto ha subido de precio sin razón aparente.
  • Navegar en modo incógnito o borrar cookies
    Algunos sitios web ajustan los precios en función de tu historial de búsqueda o ubicación. Al navegar en modo incógnito o borrar regularmente las cookies de tu navegador, reduces la cantidad de información que las plataformas recopilan sobre ti y limitas su capacidad de aplicar precios personalizados.
  • Evitar compras impulsivas o urgentes
    Tomarte el tiempo para investigar tus opciones antes de comprar reduce la probabilidad de pagar más por el mismo producto. Las empresas suelen detectar señales de urgencia, como búsquedas frecuentes en poco tiempo, y elevan los precios para aprovecharse de ello. Si puedes esperar, es probable que encuentres mejores ofertas.
  • Utilizar redes sociales y foros de consumidores
    Grupos de Facebook, Reddit u otras plataformas pueden ayudarte a identificar patrones de precios injustos en ciertas tiendas o productos. La experiencia colectiva puede alertarte sobre cuándo y dónde evitar comprar, además de ofrecer recomendaciones más justas y accesibles.
  • Solicitar descuentos o precios diferenciados de manera activa
    En algunos casos, los consumidores pueden negociar precios o pedir ajustes, sobre todo en servicios como telefonía, internet o membresías. También es válido preguntar si existen precios especiales para estudiantes, personas mayores, desempleados u otros grupos. Hacer valer estos derechos puede marcar una gran diferencia.
  • Invertir, si es posible, en herramientas que aumenten tu flexibilidad
    Contar con un smartphone con datos, transporte propio o tiempo para investigar antes de comprar son factores que pueden ayudarte a tomar mejores decisiones de consumo. Si bien no todos pueden acceder a estas condiciones, reconocer su valor puede impulsar esfuerzos personales o comunitarios para mejorar la resiliencia del consumidor.
compras

El desafío ético de la flexibilidad

El uso de inteligencia artificial para ajustar precios puede tener beneficios, pero también profundiza las desigualdades si se aplica sin principios. El aumento de discriminación de precios es una alerta clara de cómo la tecnología puede marginar aún más a quienes ya enfrentan barreras económicas y sociales.

Si no se actúa desde el ámbito legislativo, empresarial y social, esta forma de discriminación continuará ampliando la brecha entre quienes pueden elegir y quienes no. El desafío no está en detener la innovación, sino en asegurarnos de que avance con justicia, transparencia y responsabilidad.

Diferencia entre circularidad social y economía circular

En medio de una crisis ambiental que se intensifica cada año, enfrentamos también un panorama de desigualdades sociales crecientes. La pobreza, el desempleo, la inseguridad alimentaria y el acceso desigual a servicios básicos son problemas que afectan a millones de personas. Ante esta realidad, las soluciones no pueden ser parciales: necesitamos respuestas integrales que vinculen la sostenibilidad ambiental con la justicia social.

En este contexto, comprender los conceptos de circularidad social y economía circular se vuelve imprescindible. Estas nociones no solo redefinen la forma en que producimos y consumimos, sino que también abren la puerta a modelos que colocan a las personas y al planeta en el centro de las decisiones. Profundizar en estas ideas puede guiarnos hacia un futuro más equitativo, resiliente y sostenible.

¿Qué es la economía circular?

La economía circular es un modelo que propone romper con el esquema lineal de “extraer, producir, desechar”. En su lugar, sugiere un sistema donde los recursos se mantienen en uso el mayor tiempo posible. Esto implica reutilizar, reparar, renovar y reciclar productos y materiales para alargar su ciclo de vida.

Uno de los pilares más importantes de este enfoque es reducir al mínimo los residuos. La idea es que todo residuo se convierta en materia prima para otro proceso, imitando los ciclos cerrados de la naturaleza. Así, se reduce el impacto ambiental al mismo tiempo que se promueven prácticas más responsables en toda la cadena de valor.

La economía circular también es una oportunidad de negocio. Las empresas que adoptan este modelo pueden innovar en procesos, mejorar su eficiencia y reducir costos, mientras cumplen con sus objetivos de sostenibilidad. Pero aunque es un avance necesario, por sí sola no garantiza un cambio profundo si no se considera el factor humano.

circularidad social y economía circular

¿Qué es la circularidad social?

La circularidad social es un enfoque que busca colocar a las personas en el centro de los modelos circulares. Su premisa parte de reconocer que los sistemas sostenibles no deben limitarse a lo ambiental o económico, sino también contemplar la equidad, la inclusión y el bienestar social. Es, en esencia, una forma de integrar la justicia social a la lógica de la economía circular.

Este concepto promueve que comunidades, trabajadores y grupos históricamente marginados participen y se beneficien de los procesos circulares. Esto puede ir desde el reconocimiento y formalización de recicladores urbanos hasta la creación de redes de economía local, donde se intercambian productos, servicios y conocimientos sin depender de grandes cadenas de consumo.

La circularidad social también se refiere a fortalecer las capacidades comunitarias. Por ejemplo, al fomentar empleos verdes con condiciones laborales dignas, capacitar en oficios sostenibles, o habilitar espacios de co-creación donde las comunidades diseñen soluciones para sus propios contextos. De este modo, el impacto del reciclaje, la reutilización o la reparación se multiplica y transforma realidades.

Al incluir esta perspectiva, la sostenibilidad se convierte en una herramienta de transformación social. La circularidad social permite que las personas no solo sean consumidoras pasivas, sino actores clave de la transición. Así, no se trata solo de conservar recursos, sino de redistribuir oportunidades, conocimientos y beneficios de manera justa, equitativa y participativa.

circularidad social y economía circular

Diferencia entre circularidad social y economía circular

La economía circular se enfoca principalmente en la eficiencia de los recursos y la reducción del impacto ambiental. Es decir, su objetivo es conservar materiales, minimizar residuos y rediseñar los sistemas de producción para que sean más sostenibles. Aunque es transformadora, a menudo omite el componente humano.

Por otro lado, la circularidad social amplía este paradigma al integrar de forma explícita los derechos, necesidades y aspiraciones de las personas. No basta con reducir la basura; también es esencial preguntarse quién se beneficia del sistema y cómo se distribuyen las oportunidades. Por eso, lo social no es un apéndice, sino el eje central de una economía verdaderamente circular.

La clave está en comprender que ambas son necesarias, pero una sin la otra es insuficiente. La economía circular puede reducir emisiones, pero sin inclusión puede reproducir desigualdades. La circularidad social garantiza que la transición ecológica también sea justa y solidaria, asegurando que nadie quede fuera del cambio.

Un ejemplo claro es el trabajo con recicladores urbanos. Integrarlos a los sistemas formales de gestión de residuos es tanto una práctica de economía circular como de circularidad social. Sin esta mirada integral, se corre el riesgo de crear sistemas sustentables en lo ambiental, pero excluyentes en lo social.

circularidad social y economía circular

¿Por qué es importante combinar circularidad social y economía circular?

Adoptar la circularidad social y economía circular como enfoque conjunto puede potenciar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Se crean oportunidades económicas inclusivas, se mejora la gestión ambiental y se fortalece el tejido social. En lugar de soluciones parciales, se construyen respuestas más completas a los grandes desafíos globales.

También es una oportunidad para rediseñar políticas públicas y modelos de negocio. Desde gobiernos hasta startups, todos pueden integrar esta visión en sus estrategias. Por ejemplo, repensar los sistemas alimentarios para reducir desperdicios y asegurar el acceso a alimentos sanos es una meta donde ambos conceptos convergen.

Otro punto relevante es el empoderamiento ciudadano. Cuando las personas comprenden su rol dentro de estos sistemas, pueden actuar de forma informada y participativa. Así, el cambio no solo depende de grandes corporaciones o políticas gubernamentales, sino también de una ciudadanía activa que demanda y construye futuro.

¿Cómo impulsar la circularidad social en la práctica?

Para que la circularidad social y economía circular se traduzcan en cambios reales, es necesario adoptar medidas concretas tanto desde la esfera personal como empresarial. A continuación, algunas formas efectivas de fortalecer este enfoque desde distintos ámbitos:

Desde el ámbito personal:

  • Apoyar proyectos de economía solidaria o consumo local que promuevan la participación comunitaria.
  • Separar correctamente los residuos y colaborar con recicladores o centros que los integren a cadenas de valor justas.
  • Participar en iniciativas de trueque, reparación o reutilización en tu comunidad.
  • Informarte y sensibilizar a otros sobre el impacto social del reciclaje y el consumo responsable.
  • Promover la inclusión de grupos vulnerables en actividades de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente.
circularidad social y economía circular

Desde el ámbito empresarial:

  • Incluir criterios sociales en las estrategias de economía circular, como empleos dignos, diversidad e inclusión.
  • Establecer alianzas con cooperativas, recicladores u organizaciones locales que generen impacto social positivo.
  • Diseñar productos pensados para ser reparados y reutilizados, generando empleos locales para estas actividades.
  • Medir y reportar los impactos sociales de las acciones circulares, no solo los ambientales.
  • Ofrecer programas de capacitación a comunidades para que participen activamente en procesos de reciclaje o economía circular.

Una visión integral para el cambio

Enfrentar las crisis actuales requiere algo más que soluciones tecnológicas: necesitamos una transformación profunda en nuestras formas de pensar, producir y convivir. Entender la circularidad social y economía circular como modelos complementarios es un paso estratégico para rediseñar el futuro con justicia y sostenibilidad.

A medida que más empresas, gobiernos y personas adoptan este enfoque, podemos construir sistemas que beneficien al planeta y a quienes lo habitan. La clave está en combinar la eficiencia de los recursos con la dignidad humana, y ahí es donde la circularidad social amplía y fortalece la promesa de una verdadera economía circular.

El legado social y ambiental del papa Francisco

El reciente fallecimiento del papa Francisco a los 88 años marca el fin de un pontificado que transformó significativamente la Iglesia Católica y su relación con desafíos globales contemporáneos. Durante sus 12 años de liderazgo, Francisco estableció un legado distintivo en dos áreas fundamentales: la responsabilidad social y la sostenibilidad ambiental. Su enfoque integral conectó profundamente ambas dimensiones, consolidando una visión que entrelaza el bienestar humano con el cuidado del planeta. Desde su encíclica Laudato Si’ hasta sus reformas institucionales, Francisco promovió un modelo de liderazgo basado en la empatía, la inclusión y el compromiso con los más vulnerables, mientras posicionaba a la Iglesia como una voz influyente en el diálogo global sobre sostenibilidad y justicia social.

Legado en responsabilidad social

Compromiso con los pobres y marginados

El papa Francisco, desde el inicio de su pontificado en 2013, situó a los pobres y marginados en el centro de su misión pastoral. Su llamado a una “Iglesia pobre para los pobres” no fue mera retórica, sino un principio orientador que transformó el enfoque eclesial hacia quienes viven en las periferias sociales. Esta visión estuvo profundamente arraigada en sus experiencias personales, desde su infancia en el barrio de Flores en Buenos Aires hasta su labor durante la dictadura argentina, que moldearon su comprensión de la justicia social y la inclusión.

Francisco demostró este compromiso no solo con palabras sino con acciones concretas. Antes de su elección como papa, vivía en un modesto apartamento y utilizaba el transporte público en Buenos Aires, manteniendo un estilo de vida sencillo que continuó durante su pontificado. Su capacidad para tender la mano a quienes estaban “en la periferia, o cercanos al olvido” se convirtió en un distintivo de su liderazgo y en “un faro de esperanza para muchos”. Esta proximidad con las realidades cotidianas se nutrió también de su experiencia laboral previa a su vocación religiosa, cuando trabajó como portero de discoteca y técnico químico, lo que enriqueció su comprensión de las vivencias ordinarias de las personas.

Su defensa constante de los migrantes, en un contexto global de crecientes crisis migratorias, constituyó otro elemento central de su legado social. Francisco abogó incansablemente por políticas de acogida y solidaridad, denunciando la indiferencia hacia el sufrimiento humano y las estructuras que perpetúan la desigualdad y la exclusión.

Promoción de la justicia social y derechos humanos

El compromiso del Papa Francisco con la justicia social y los derechos humanos fue un pilar fundamental de su pontificado. Desde su elección en 2013, mostró un profundo compromiso con estos temas, convirtiéndose en una de las voces morales más potentes del siglo XXI. Su enfoque en la dignidad humana se manifestó en diversas revisiones doctrinales, como la modificación del Catecismo de la Iglesia Católica en 2018 para declarar la pena de muerte como “inadmisible”, reflejando su firme compromiso con la dignidad de toda vida humana.

Francisco promovió activamente una visión de la justicia social que trascendía las divisiones religiosas y políticas. Organizó seminarios y encuentros que reunieron a académicos y líderes religiosos de diversas partes del mundo para debatir sobre bioética, justicia social, inteligencia artificial, derecho, economía y política. En estos foros, la diversidad de opiniones no se consideraba un obstáculo, sino “la semilla de soluciones innovadoras que contribuyen a toda la humanidad”.

Su enfoque en la justicia social estuvo intrínsecamente vinculado a su visión de una economía más justa y sostenible. Francisco criticó consistentemente los sistemas económicos que priorizaban el beneficio sobre las personas, abogando por modelos que pusieran el bienestar humano y la dignidad en el centro del desarrollo económico. Esta crítica al capitalismo desenfrenado y su llamado a una distribución más equitativa de los recursos reforzaron su imagen como un defensor de los más vulnerables frente a las fuerzas económicas globales.

Diálogo interreligioso e inclusión

Bajo el liderazgo del papa Francisco, el diálogo interreligioso adquirió un renovado impulso y una dimensión más profunda. Su pontificado se caracterizó por un esfuerzo sistemático para tender puentes con otras religiones y promover el diálogo interreligioso como herramienta para la construcción de paz. Este diálogo, en su visión, trascendía “el mero intercambio de ideas” para convertirse en “un compromiso genuino de aprender del otro, de transformar la desconfianza en respeto y de construir un espacio donde la dignidad humana fuera el punto de encuentro”.

Un hito significativo en este ámbito fue el acuerdo histórico que firmó en 2020 con el Gran Imán de Al-Azhar, promoviendo la paz y la cooperación interreligiosa para abordar desafíos globales como el cambio climático y la pobreza[4]. Este tipo de iniciativas consolidaron su reputación como un constructor de puentes entre diferentes tradiciones religiosas y culturales.

La inclusión fue otro aspecto fundamental de su enfoque pastoral. Francisco demostró una apertura sin precedentes hacia grupos tradicionalmente marginados en el contexto eclesiástico, promoviendo un espíritu de acogida que, sin abandonar los principios doctrinales, enfatizaba la misericordia y el acompañamiento por encima del juicio. Su famosa frase “¿Quién soy yo para juzgar?” respecto a personas homosexuales marcó un tono distintivo que priorizaba el respeto a la dignidad humana.

Lo que aprendimos de Francisco es que “el desacuerdo, cuando se aborda con humildad y apertura, puede ser la semilla de un diálogo más enriquecedor”. Esta actitud de escucha genuina y respeto hacia perspectivas divergentes constituyó un elemento transformador en la manera en que la Iglesia se relacionaba con el mundo contemporáneo y sus desafíos.

Reformas institucionales y ética

El papa Francisco implementó reformas significativas en la Curia Romana, buscando mayor transparencia y eficiencia en el gobierno de la Iglesia. Estas reformas no fueron simples cambios administrativos, sino que reflejaron su visión de una institución más transparente, cercana y al servicio de los fieles y del mundo. Su estilo directo y cercano, alejado de pompas y protocolos innecesarios, transformó la imagen del papado, convirtiéndolo en una figura más accesible y humana.

En el ámbito ético, Francisco destacó por su capacidad para integrar el conocimiento científico y la reflexión espiritual. Su aproximación a temas éticos complejos se caracterizó por un balance entre la fidelidad a los principios morales tradicionales y la apertura a nuevas perspectivas informadas por los avances científicos y las realidades sociales contemporáneas.

Su crítica a la “cultura del descarte” constituyó uno de los ejes éticos más destacados de su pontificado. Con esta expresión, denunciaba no solo el desperdicio material propio de sociedades consumistas, sino también la tendencia a descartar personas consideradas improductivas o inconvenientes: ancianos, no nacidos, enfermos, pobres y migrantes. Esta crítica se extendía también al trato que recibe nuestro planeta, estableciendo un vínculo directo entre la ética social y la ética ambiental.

Legado en sostenibilidad ambiental

La encíclica Laudato Si’: un llamado a la acción ambiental

Sin duda, la encíclica Laudato Si’, publicada en 2015, representa el pilar fundamental del legado ambiental del papa Francisco. Este documento histórico, titulado “Sobre el cuidado de la casa común”, constituyó un llamado urgente y sin precedentes a toda la humanidad para tomar conciencia sobre la crisis ecológica y actuar decididamente en la protección del planeta. La encíclica se distingue por su aproximación integral a los problemas ambientales, estableciendo conexiones profundas entre la degradación del medio ambiente, la injusticia social y la desigualdad económica.

El impacto de Laudato Si’ trascendió ampliamente los límites de la Iglesia Católica, convirtiéndose en un documento de referencia para ambientalistas, científicos, líderes políticos y activistas de todo el mundo. Uno de sus mensajes centrales, “todo está conectado”, sintetiza la visión ecológica integral propuesta por Francisco, que entiende la crisis ambiental como inseparable de las crisis sociales y económicas que afectan a la humanidad.

La encíclica presentó una crítica contundente al consumismo y al “paradigma tecnocrático” que ha dominado nuestro modelo de desarrollo, señalando cómo este enfoque ha conducido a la explotación desenfrenada de los recursos naturales y a la degradación del medio ambiente. Más allá de la crítica, el documento ofrece una visión alternativa basada en la moderación, la solidaridad intergeneracional y una “ecología integral” que proteja tanto la biodiversidad natural como la diversidad cultural humana.

Laudato Si’ “supuso un hito en la conciencia ecológica desde la Iglesia”, posicionando las preocupaciones ambientales no como un asunto periférico sino como un tema central en la misión de la Iglesia y en la vida moral de los creyentes. El documento reforzó la idea de que “la fe también tiene la responsabilidad de proteger nuestro planeta”, estableciendo el cuidado de la creación como un imperativo ético y espiritual.

Iniciativas concretas de sostenibilidad en el Vaticano

El compromiso ambiental del papa Francisco no se limitó al ámbito teórico o doctrinal, sino que se materializó en acciones concretas para transformar el Vaticano en un ejemplo de sostenibilidad. Durante su pontificado, se implementaron diversas medidas para reducir el impacto ambiental de la Santa Sede y promover prácticas sostenibles dentro de la Iglesia.

Entre estas iniciativas destacan la instalación de paneles solares y sistemas de energía renovable en el Vaticano, demostrando un compromiso real con la transición energética. Asimismo, se implementaron políticas para reducir el uso de plásticos desechables en los eventos vaticanos y se promovieron activamente el reciclaje y la eficiencia energética en todas las operaciones de la Ciudad del Vaticano.

Estas medidas no solo tuvieron un impacto directo en la huella ecológica del Vaticano, sino que también sirvieron como modelo y ejemplo para las diócesis y parroquias católicas de todo el mundo, generando un efecto multiplicador. El liderazgo ambiental de Francisco se manifestó también en su participación activa en foros internacionales sobre cambio climático, como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21) celebrada en París en 2015, donde abogó por acuerdos internacionales ambiciosos para combatir la crisis climática.

El papa utilizó consistentemente su plataforma global para educar y concienciar sobre la importancia de la sostenibilidad. En sus homilías y discursos regulares, enfatizó la necesidad de cuidar la creación y vivir en armonía con la naturaleza, integrando la preocupación ambiental en el mensaje cristiano cotidiano.

Conexión entre justicia ambiental y justicia social

Una de las contribuciones más significativas del pensamiento ecológico del papa Francisco fue su insistencia en la conexión indisoluble entre justicia ambiental y justicia social. En Laudato Si’, articuló claramente que “no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental”. Esta visión integrada representa un avance significativo en la comprensión de los desafíos globales contemporáneos.

Francisco subrayó continuamente que los más vulnerables son quienes sufren de manera desproporcionada los efectos del cambio climático y la degradación ambiental, a pesar de haber contribuido mínimamente a causarlos. Esta perspectiva de “ecología integral” incluye la preocupación por proteger tanto la biodiversidad natural como el bienestar y la dignidad de las comunidades humanas más frágiles.

Su crítica a la “cultura del descarte” se aplicaba tanto al trato que damos a las personas marginadas como al que damos a nuestro entorno natural, estableciendo paralelismos entre el descarte de bienes de consumo, la contaminación resultante, y la marginación de personas consideradas “improductivas” por el sistema económico dominante.

El concepto de “deuda ecológica” entre países del norte y del sur global, desarrollado en Laudato Si’, ofreció un marco ético para abordar las responsabilidades diferenciadas en la crisis climática, abogando por un enfoque que reconozca tanto la responsabilidad histórica de las naciones industrializadas como las necesidades legítimas de desarrollo de los países más pobres.

Influencia en el diálogo global sobre cambio climático

El impacto del papa Francisco en el diálogo global sobre cambio climático ha sido profundo y multifacético. Su intervención en debates internacionales sobre sostenibilidad le posicionó como uno de los líderes morales más influyentes en la lucha contra el cambio climático. La publicación de Laudato Si’ en 2015, estratégicamente timed antes de la crucial Conferencia de París sobre el Clima (COP21), contribuyó significativamente a crear un clima de opinión favorable para alcanzar acuerdos ambiciosos en esa cumbre histórica.

Francisco trabajó activamente para unir a líderes religiosos y políticos en torno a la sostenibilidad, entendiendo que los desafíos ambientales requieren una acción concertada a nivel global. Su colaboración con líderes de otras confesiones, como el acuerdo firmado con el Gran Imán de Al-Azhar en 2020, demuestra su convicción de que la cooperación interreligiosa es esencial para abordar desafíos globales como el cambio climático y la pobreza.

La aproximación de Francisco a los temas ambientales logró trascender divisiones ideológicas y políticas que frecuentemente obstaculizan el avance en políticas climáticas. Su llamado a la acción climática, fundamentado en valores éticos y espirituales ampliamente compartidos como la solidaridad, la justicia intergeneracional y el cuidado por los más vulnerables, encontró resonancia en audiencias diversas más allá del ámbito católico o incluso religioso.

Su insistencia en que “la fe también tiene la responsabilidad de proteger nuestro planeta” contribuyó a movilizar a comunidades religiosas que anteriormente habían permanecido al margen del activismo ambiental. Esta movilización de las comunidades de fe representa una contribución significativa al movimiento global por la justicia climática, aportando nuevas voces, perspectivas y recursos a la causa.

Una huella permanente

El legado del papa Francisco en materia de responsabilidad social y sostenibilidad representa una contribución transformadora tanto para la Iglesia Católica como para el diálogo global sobre los desafíos contemporáneos. Su visión integrada, que conecta profundamente las dimensiones social y ambiental, ha enriquecido sustancialmente el debate público y ha proporcionado un marco ético coherente para abordar las crisis interconectadas que enfrenta la humanidad.

En el ámbito de la responsabilidad social, Francisco renovó el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables, abogando incansablemente por los pobres, migrantes y marginados. Su promoción del diálogo interreligioso y la inclusión sentó las bases para una Iglesia más abierta y en diálogo con el mundo contemporáneo. Las reformas institucionales que impulsó buscaron mayor transparencia y eficiencia, modelando una gobernanza ética que podría inspirar transformaciones en otras instituciones.

En cuanto a la sostenibilidad, su encíclica Laudato Si’ constituyó un hito histórico que posicionó la crisis ecológica como una preocupación central no solo para los católicos sino para toda la humanidad. La implementación de iniciativas concretas de sostenibilidad en el Vaticano demostró su compromiso de traducir los principios en acciones tangibles. Su insistencia en la conexión entre justicia ambiental y justicia social proporcionó un marco conceptual valioso para abordar de manera integral los complejos desafíos socioambientales contemporáneos.

El mayor desafío que deja su legado es la capacidad de traducir su visión en cambios duraderos y transformaciones sistémicas. Como él mismo expresó, su objetivo no era solo inspirar reflexión sino provocar acción concreta a todos los niveles: individual, comunitario, institucional y político. El verdadero test de su legado será la medida en que sus enseñanzas continúen inspirando y motivando esfuerzos concretos para construir un mundo más justo, inclusivo y sostenible.

Apple logra reducir un 60% sus emisiones; busca ser carbono neutro

Apple, una de las empresas más influyentes del mundo, ha anunciado un importante avance en su camino hacia la neutralidad de carbono. Según su más reciente Informe de Progreso Ambiental, la compañía ha logrado reducir un 60% sus emisiones de carbono en todos los niveles operativos. Este hito forma parte de su ambicioso compromiso de recortar el 75% de sus emisiones para 2030 y compensar el 25% restante mediante soluciones de eliminación de carbono, de acuerdo con edie.

La magnitud del logro de Apple no solo se mide en cifras ambientales, sino también en su capacidad para disociar el crecimiento económico del impacto ambiental. Desde 2015, sus ingresos han aumentado más de un 65%, mientras que sus emisiones han disminuido drásticamente. Esto refuerza su papel como referente global en sostenibilidad corporativa y demuestra que el crecimiento verde es posible.

Reducción de emisiones de Apple: un avance sin precedentes

En 2024, Apple evitó aproximadamente 41 millones de toneladas métricas de emisiones de gases de efecto invernadero en sus operaciones globales. Este logro fue posible gracias a sus estrategias integrales que abarcan desde la eficiencia energética hasta la colaboración con proveedores. La empresa mide su huella de carbono en tres niveles: emisiones directas (Alcance 1), indirectas por consumo de energía (Alcance 2) y otras relacionadas con su cadena de valor (Alcance 3).

Las emisiones de Apple se han reducido incluso en contextos globales adversos, donde otras grandes tecnológicas, como Google y Microsoft, enfrentan dificultades debido al aumento de la demanda energética impulsada por la inteligencia artificial. Este contraste posiciona a Apple como líder en la integración de la sostenibilidad con la innovación tecnológica. Lisa Jackson, vicepresidenta de políticas e iniciativas ambientales, enfatizó que el camino hacia 2030 se vuelve más desafiante, pero también más urgente.

emisiones de Apple

La compañía ha adoptado un enfoque riguroso y sistemático en su lucha climática. Al priorizar la transparencia y los resultados medibles, ha logrado credibilidad en un entorno corporativo donde el greenwashing es aún una preocupación latente. Las emisiones de Apple se convierten así en un referente para el resto de la industria.

Emisiones de Apple y energía 100% renovable en operaciones

Desde hace algunos años, Apple alcanzó la neutralidad de carbono en sus instalaciones corporativas, que incluyen tiendas, centros de datos, oficinas y espacios de I+D. Toda esta infraestructura opera ya con energía 100% renovable. El 89% de esa electricidad proviene de proyectos propios o inversiones a largo plazo, lo que garantiza su trazabilidad y permanencia en el tiempo.

El siguiente paso está enfocado en su cadena de suministro, la cual representa la mayor parte de las emisiones de Apple. Para esto, la empresa ya colabora con sus proveedores para migrar hacia energía limpia, y actualmente cuenta con 17,8 GW de capacidad renovable en su red global. Esto no solo implica un compromiso económico considerable, sino también una transformación estructural del modelo productivo.

En 2024, los proveedores de Apple evitaron 21,8 millones de toneladas métricas de emisiones, lo que representa un incremento del 17% en comparación con 2023. Esta evolución refleja el éxito del programa de participación de proveedores, que los apoya en la adopción de mejores prácticas energéticas. Así, las emisiones de Apple se reducen también a través de una visión colaborativa.

Mitigación en semiconductores: una apuesta crítica

Uno de los desafíos más complejos para Apple ha sido la descarbonización de la producción de semiconductores y pantallas planas. Estos procesos industriales suelen implicar el uso de gases fluorados, cuyo potencial de calentamiento global supera en miles de veces al CO2. Sin embargo, Apple ha comenzado a demostrar que es posible abordarlo con resultados tangibles.

En 2024, la empresa logró evitar 8,4 millones de toneladas métricas de emisiones relacionadas con este sector, gracias a la colaboración con 26 proveedores directos de semiconductores y el 100% de los proveedores de pantallas. Estos socios se comprometieron a reducir el 90% de sus emisiones de gases fluorados en sus instalaciones asociadas a Apple antes de 2030.

Este esfuerzo conjunto marca una diferencia importante en la transición hacia una industria electrónica más limpia. Las emisiones de Apple en esta área específica representan uno de los retos más técnicos, pero también uno de los más estratégicos para cumplir con sus metas climáticas.

Circularidad: el otro frente de la sostenibilidad

Apple también ha puesto el foco en el diseño de productos circulares, incorporando materiales reciclados y renovables en su fabricación. En 2024, casi una cuarta parte de los materiales utilizados en sus productos provinieron de estas fuentes, y ha logrado que el 99% del cobalto utilizado en baterías diseñadas por Apple sea reciclado.

Los esfuerzos de la empresa incluyen el uso de elementos de tierras raras recicladas en imanes, así como soluciones logísticas para reducir residuos en la cadena de producción. Además, el programa de Cero Residuos ya ha evitado que 3,6 millones de toneladas métricas terminen en vertederos desde 2015.

A pesar de cuestionamientos recientes sobre el origen de ciertos minerales, Apple ha reafirmado su compromiso con el abastecimiento responsable. Estos esfuerzos reflejan que la circularidad no es solo una estrategia ambiental, sino también una vía para mitigar riesgos sociales y reputacionales.

Agua y biodiversidad: otras dimensiones de impacto

Más allá del carbono, Apple también ha avanzado en el manejo responsable del agua y la regeneración ambiental. Para 2030, la empresa se ha comprometido a reponer el 100% del agua dulce utilizada en operaciones ubicadas en zonas de estrés hídrico. Hasta ahora, ya ha asegurado el 40% de ese objetivo mediante proyectos en EE.UU., India y África.

En 2024, su Programa de Agua Limpia para Proveedores logró ahorrar cerca de 14 mil millones de galones de agua dulce, lo cual también ha mejorado la eficiencia de sus operaciones globales. Esto resalta una perspectiva más holística de la sostenibilidad, que reconoce la interdependencia de los recursos naturales.

Apple entiende que las emisiones de carbono son solo una parte del problema climático. Al ampliar su enfoque a biodiversidad, agua y circularidad, está fortaleciendo su resiliencia ambiental y mostrando un modelo integral de responsabilidad corporativa.

El avance de Apple hacia la neutralidad de carbono no solo es ambicioso, sino también ejemplar. La reducción del 60% en las emisiones de Apple es fruto de una estrategia consistente, apoyada en innovación tecnológica, alianzas estratégicas y una clara voluntad corporativa. A medida que se acerca 2030, la empresa enfrenta desafíos cada vez más complejos, pero también oportunidades para profundizar su liderazgo climático.

Con cada tonelada métrica evitada, Apple no solo reduce su huella ambiental, sino que también redefine el rol del sector tecnológico en la construcción de un futuro sostenible. Las emisiones de Apple se han convertido en un indicador clave para evaluar la viabilidad del desarrollo con bajas emisiones en industrias altamente intensivas en recursos.

La ruta no está exenta de controversias ni de obstáculos, pero el caso de Apple demuestra que la sostenibilidad puede integrarse en el núcleo del negocio. Lo que está en juego no es solo el cumplimiento de metas ambientales, sino la posibilidad real de un nuevo paradigma industrial basado en la regeneración.

Las marcas fallan al impulsar el consumo responsable, ¿la razón?

0

Cada vez más consumidores aseguran que quieren tomar decisiones alineadas con sus valores. Sin embargo, una cosa es decirlo y otra muy distinta es actuar en consecuencia. Un nuevo informe revela una desconexión persistente entre lo que las personas declaran querer y lo que realmente hacen al momento de comprar.

Esta brecha entre intención y acción representa uno de los mayores retos para las marcas que buscan impulsar el consumo responsable. Aunque el 76 % de los consumidores se definen como conscientes, solo el 38 % de sus compras se alinea con prácticas sostenibles. ¿Qué está fallando? Las respuestas exigen un cambio profundo en la forma de comunicar y conectar con las audiencias, comparte Sustainable Brands.

La paradoja del consumidor consciente

El informe elaborado por Public Inc. en alianza con Ipsos pone el dedo en la llaga: la mayoría de los consumidores dicen querer productos sostenibles, pero sus decisiones de compra no lo reflejan. Este fenómeno, conocido como la “brecha entre decir y hacer”, limita los avances hacia una economía más responsable.

Impulsar el consumo responsable requiere entender que el deseo no siempre se traduce en acción. Las razones van desde la falta de información clara hasta el precio o la conveniencia. Las marcas deben superar la ilusión de que los valores por sí solos son suficientes para detonar cambios.

La solución no está solo en inspirar, sino en facilitar. Hacer que el consumo responsable sea la opción más obvia, accesible y personal es el camino para acortar esta distancia entre intención y comportamiento real.

impulsar el consumo responsable

Impulsar el consumo responsable con mensajes claros

Uno de los principales hallazgos del informe es que los consumidores abandonan productos por mensajes de sostenibilidad confusos. Casi el 49 % lo ha hecho alguna vez, y la cifra asciende al 87 % entre quienes más se preocupan por el impacto social y ambiental.

Este dato es una llamada de atención: comunicar no es informar, es conectar. Si queremos impulsar el consumo responsable, el lenguaje debe ser claro, directo y enfocado en beneficios concretos. Frases abstractas como “impacto positivo” o “producción responsable” no bastan para motivar decisiones.

En su lugar, se deben usar ejemplos tangibles: “ahorra agua”, “cuida tu piel con ingredientes naturales” o “dura el doble”. El reto es traducir los valores en beneficios inmediatos, comprensibles y relevantes para el consumidor de hoy.

El valor personal como motor de cambio

Otro hallazgo clave: los consumidores reaccionan más ante beneficios personales inmediatos que frente a promesas de impacto futuro. Es decir, la sostenibilidad mueve más cuando mejora el presente que cuando proyecta ideales colectivos.

Esto no significa abandonar la causa, sino cambiar la forma de presentarla. Impulsar el consumo responsable implica vincular la sostenibilidad con salud, ahorro, durabilidad o practicidad. ¿El producto ayuda a vivir mejor hoy? Ese es el mensaje que conecta.

El propósito sigue siendo esencial, pero debe venir acompañado de soluciones concretas. Solo así se despierta la motivación suficiente para transformar intenciones en acciones reales y sostenibles.

impulsar el consumo responsable

Estrategias para un marketing más consciente

Para cerrar la brecha entre intención y acción, Public Inc. ofrece cinco recomendaciones que pueden marcar la diferencia.

  1. Simplificar las afirmaciones de impacto, usando un lenguaje comprensible y orientado a resultados personales.
  2. Enfocarse en beneficios inmediatos. A las personas les importa cómo algo mejora su vida ahora, no en una década.
  3. Apelar a necesidades personales concretas, no a metas abstractas. Impulsar el consumo responsable pasa por entender al consumidor, no por educarlo desde la distancia.
  4. Resaltar la durabilidad y el rendimiento del producto.
  5. No olvidar a los consumidores apáticos, quienes también pueden responder a mensajes como “origen local” o “ingredientes limpios”. Cada grupo tiene una motivación distinta, y el marketing consciente debe hablar en esos términos.

El futuro de las marcas está en la autenticidad

Hoy más que nunca, los consumidores esperan coherencia entre lo que una marca dice y lo que hace. Esto no solo aplica a temas ambientales, sino también sociales, como la diversidad, la equidad y la inclusión. La autenticidad se ha vuelto un valor competitivo.

Impulsar el consumo responsable no es una tarea únicamente ética; es también estratégica. Las marcas que entienden esta lógica y actúan con coherencia ganan confianza, lealtad y diferenciación. El consumidor ya no premia solo el precio, sino la congruencia.

El reto es grande, pero también lo es la oportunidad. Las marcas que abracen esta transformación no solo construirán una mejor reputación, sino un mejor futuro.

La brecha entre lo que las personas dicen y lo que hacen al consumir es real, pero no inamovible. Las marcas tienen en sus manos el poder (y la responsabilidad) de cerrarla con mensajes claros, beneficios tangibles y propuestas auténticas. Impulsar el consumo responsable no debe ser una meta aspiracional, sino una estrategia tangible, cotidiana y urgente. Solo así lograremos que los valores sostenibles pasen del discurso a la acción, donde verdaderamente marcan la diferencia.

¿Qué es el arancel rosa?

0

Durante décadas, millones de mujeres en el mundo han pagado más que los hombres por productos similares o incluso idénticos. Esta diferencia no solo se debe al marketing o al diseño, sino también a políticas comerciales y arancelarias que penalizan el consumo femenino. Uno de los ejemplos más evidentes es el llamado “arancel rosa”, una práctica invisibilizada por años y normalizada tanto en precios de mercado como en impuestos de importación.

Entender qué es el arancel rosa implica mirar más allá de la superficie del consumo y analizar cómo ciertas políticas perpetúan desigualdades estructurales. En un momento en que la equidad de género es un principio clave para las organizaciones socialmente responsables, este tipo de distorsiones pone en evidencia que aún hay mucho por hacer. Las empresas y gobiernos tienen la responsabilidad de revisar estas prácticas si realmente buscan un impacto positivo y sostenible.

¿Qué es el arancel rosa?

El arancel rosa es una tarifa impositiva diferenciada que encarece ciertos productos femeninos al momento de ser importados. Aunque no es un impuesto oficialmente denominado así por las autoridades, el término se ha popularizado para señalar la disparidad de tasas arancelarias entre productos diseñados para mujeres y aquellos pensados para hombres, aun cuando sus características sean prácticamente idénticas.

Este fenómeno no es nuevo: lleva décadas operando bajo los criterios del Sistema Arancelario Armonizado de EE. UU., que clasifica artículos como ropa y calzado en función del género. Como resultado, productos femeninos pueden enfrentar tarifas hasta 3% más altas que sus contrapartes masculinas, encareciendo de manera sistemática el acceso de las mujeres a ciertos bienes de consumo.

Más allá del sobreprecio, el arancel rosa representa una forma de discriminación institucionalizada que perpetúa desigualdades económicas. La paradoja es que, en pleno siglo XXI, los impuestos al comercio exterior sigan operando bajo lógicas binarias y diferenciadas por género, sin que exista una justificación técnica, económica o ética que sustente esa diferencia.

qué es el arancel rosa

Más caro por ser mujer: la absurda lógica del mercado

Varios estudios han documentado que las mujeres pagan más por productos equivalentes a los de los hombres, lo que evidencia una tendencia sistemática en la estructura de precios. Un estudio de la Comisión de Comercio Internacional de EE. UU., citado por Politico, reveló que las tasas para ropa femenina eran hasta 16.7% más altas, mientras que las masculinas rondaban el 13.6%. Esta brecha no obedece a razones de fabricación o insumos, sino a criterios arancelarios heredados y poco actualizados.

El investigador Ed Gresser, del Progressive Policy Institute, lo dijo con claridad: “Es muy extraño y enormemente inapropiado que el gobierno de Estados Unidos tenga tasas impositivas diferenciales que atacan a las mujeres más que a los hombres por esencialmente las mismas cosas”. Su afirmación no solo denuncia una práctica absurda, sino que deja al descubierto una falla estructural en el diseño de políticas comerciales.

El problema no se limita a los aranceles. Esta lógica se replica en otros sectores, como la cosmética, el cuidado personal o incluso los seguros, donde las versiones femeninas de productos genéricos tienden a costar más. Se trata de un sistema que penaliza la feminidad desde el consumo y que, al mantenerse intacto, compromete los avances en igualdad de género.

Esta realidad no solo representa una injusticia económica, sino también un obstáculo para la autonomía financiera de las mujeres. Si el acceso a productos básicos viene condicionado por un sobreprecio sistemático, se refuerzan brechas de ingresos, sobre todo para aquellas en condiciones de vulnerabilidad económica.

qué es el arancel rosa

Guerras comerciales que castigan doble

La política arancelaria impulsada por el expresidente Donald Trump agravó esta situación para las mujeres consumidoras. Aunque las llamadas “tarifas rosas” no fueron el objetivo directo de la guerra comercial, sus efectos colaterales sí recaen con mayor fuerza sobre ellas, dado que los productos femeninos ya tenían una carga arancelaria mayor.

Cuando se impusieron aranceles adicionales a países como China, muchas empresas comenzaron a trasladar los costos a los consumidores mediante recargos visibles en sus facturas o en precios finales. Como la ropa de mujer ya estaba gravada con tasas más altas, cualquier incremento adicional impactó con más fuerza a las mujeres, exacerbando un sesgo que ya existía.

El Instituto de Políticas Progresistas estimó que este recargo de género equivalía a más de 2 mil millones de dólares al año en EE. UU. Si sumamos los efectos de las guerras comerciales y los nuevos impuestos de importación, esta cifra no solo aumenta, sino que perpetúa una lógica de penalización silenciosa. Lo preocupante es que estas medidas se implementaron sin un análisis de impacto de género, dejando intactas inequidades preexistentes.

qué es el arancel rosa

Implicaciones éticas y estratégicas del arancel rosa en el entorno empresarial

El mantenimiento de estructuras arancelarias que penalizan el consumo femenino plantea serias dudas sobre la coherencia ética de los sistemas comerciales actuales. Este tipo de distorsiones, aunque heredadas de normativas antiguas, persisten sin una revisión crítica por parte de los actores económicos y políticos. En un contexto donde la igualdad de género es un valor empresarial reconocido, permitir la existencia del arancel rosa contradice los compromisos públicos de equidad y justicia.

Las consecuencias de esta práctica no son menores. Los sobreprecios diferenciados impactan el acceso de las mujeres a bienes esenciales y refuerzan desigualdades económicas sistemáticas. Este escenario es especialmente problemático cuando se considera que muchas compañías que comercializan estos productos también se promueven como aliadas de la equidad. Persistir en una lógica de precios basada en diferencias de género mina la credibilidad institucional y debilita el propósito social que muchas marcas afirman tener.

La revisión de estas prácticas debe ir más allá de una lógica de cumplimiento normativo. Implica repensar cómo se construyen las políticas de precios, cómo se estructuran las cadenas de suministro y qué papel juega el género en las decisiones comerciales. No se trata de ajustes menores, sino de un cambio estructural que refleje una verdadera alineación entre valores empresariales y prácticas operativas.

Ignorar el arancel rosa en los análisis de sostenibilidad o en los informes de impacto social es mantener una brecha sin resolver. Las organizaciones que aspiran a generar valor compartido deben asumir este reto con seriedad y dejar de considerar estas desigualdades como detalles técnicos. Cuestionar el statu quo es una obligación ética para cualquier empresa que se precie de tener una visión de futuro alineada con la justicia social.

Un impuesto que perpetúa la desigualdad

El arancel rosa no es solo un detalle en el comercio internacional: es una expresión tangible de la desigualdad de género dentro de sistemas que se presentan como neutrales. Mientras las empresas fortalecen sus estrategias ESG y los gobiernos promueven leyes de igualdad, resulta inadmisible que existan estructuras impositivas que penalicen a las mujeres por consumir productos diseñados para ellas.

Eliminar estas prácticas no es una cuestión simbólica, sino una acción concreta hacia la equidad. Implica revisar códigos arancelarios, reformar sistemas regulatorios y asumir compromisos reales con la justicia económica. Las empresas tienen un papel clave como catalizadoras de este cambio, sobre todo aquellas que operan en cadenas globales de valor.

En tiempos donde la transparencia y la ética empresarial son demandas ciudadanas, los líderes corporativos tienen la oportunidad de impulsar reformas que no solo eliminen el arancel rosa, sino que erradiquen toda forma de discriminación de sus operaciones. La equidad de género no se defiende solo con campañas; se garantiza con decisiones firmes, estructurales y valientes.

Norte 19, promotora de hoteles, celebra el Día de la Tierra con acciones más sostenibles

En el marco del Día de la Tierra, que se celebra cada 22 de abril, Norte 19 Promotora de Hoteles reafirma su firme compromiso con la protección del medio ambiente y la promoción de prácticas sostenibles en todas sus operaciones. 

El Día de la Tierra nos brinda una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la urgencia de abordar los desafíos ambientales que enfrenta nuestro planeta, como la contaminación, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

Norte 19 comparte el compromiso de concientización y acción, integrando la sostenibilidad como un eje rector fundamental en su estrategia empresarial.

En este sentido, en 2025, la empresa tiene como meta disminuir en un 5% el consumo de gas, 4% el de agua y 3% el de luz, así como incrementar en un 80% la participación de los hoteles en su programa de voluntariado ambiental. Además, continuar con el compromiso activo en la incorporación y seguimiento de estándares internacionales en materia de ESG (Environmental, Social and Governance) e implementar iniciativas que ayuden a su estrategia en la captura de carbono y su mitigación.

Norte 19 Promotora de Hoteles

Las acciones de Norte 19 están alineadas con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU, demostrando un compromiso activo con los desafíos globales. Este compromiso se materializa a través de prácticas innovadoras y alianzas estratégicas con más de 30 organizaciones e instituciones que promueven el bienestar integral de la sociedad y la preservación de los recursos naturales.

Los esfuerzos y el compromiso de Norte 19 han sido reconocidos con múltiples galardones, incluyendo la distinción como Empresa Socialmente Responsable, su inclusión en el ranking Súper Empresa para Mujeres. Norte 19 Promotora de Hoteles es una compañía líder en el desarrollo, construcción y administración hotelera, con una red que abarca 157 hoteles distribuidos en México, Colombia, Chile y Costa Rica, con presencia en más de 75 ciudades y 30 estados, que se compromete a seguir impulsando acciones en favor del planeta.