Nes Ziona, Israel.- Detrás de las casas, más allá de los jardines, pasando la escuela y el comedor de la comunidad de Yavne, existe un patio trasero extraordinario.
Ahí, en el kibbutz (asentamiento comunal israelí), en lugar de un huerto, un área de juegos o un simple tendedero, sus habitantes resguardan un invento con el que quieren cambiar al mundo.
Se trata de una nueva especie de colector solar que ofrece una producción combinada de energía eléctrica y energía térmica.


