A pesar de los avances significativos en los derechos y la visibilidad del colectivo LGBT+ en muchas partes del mundo, el siglo XXI todavía se cierne con una sombra persistente de discriminación, prejuicios y, en sus formas más extremas, violencia. La lucha por la igualdad plena y la aceptación sigue siendo una realidad diaria para millones de personas.
El cine, como espejo de la sociedad y poderosa herramienta de empatía, ha jugado y sigue jugando un papel crucial en visibilizar estas realidades, desafiar estereotipos y fomentar la conciencia social. A través de historias conmovedoras y potentes, estas siete películas nos invitan a reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la comunidad LGBT+ y la incansable búsqueda de su lugar en el mundo.
Siete películas para combatir la discriminación LGBT+
1. Philadelphia (1993)
Un drama judicial que marcó un antes y un después en la representación del SIDA y la discriminación contra la comunidad gay. Protagonizada por Tom Hanks (ganador del Oscar a Mejor Actor) y Denzel Washington, narra la historia de un abogado homosexual despedido por su enfermedad. La película expuso al público masivo el prejuicio y la ignorancia en torno al VIH/SIDA y la homofobia en el ámbito laboral, generando un debate crucial en un momento de gran estigmatización.
2. Milk (2008)
Un biopic inspirador que cuenta la historia de Harvey Milk (interpretado por Sean Penn, Oscar a Mejor Actor), el primer político abiertamente gay elegido para un cargo público en California. La película es un testimonio del activismo, la valentía y la lucha por los derechos civiles y la visibilidad LGBT+ en San Francisco en los años 70, mostrando los desafíos y los sacrificios de los pioneros del movimiento.
3. Pride (2014)
Una película británica basada en hechos reales que narra la sorprendente alianza entre activistas LGBT+ de Londres y mineros en huelga en Gales durante la década de 1980. Muestra la solidaridad intergrupal y cómo la adversidad unió a colectivos aparentemente dispares en la lucha por la justicia social. Es una historia inspiradora sobre el activismo y la aceptación.
4. Dallas Buyers Club (2013)
Aunque se centra en la figura de Ron Woodroof (Matthew McConaughey), un electricista heterosexual que contrae VIH/SIDA, la película es un poderoso retrato de la crisis del SIDA en los años 80 y la lucha desesperada por acceder a tratamientos alternativos. Jared Leto interpreta a Rayon, una mujer trans con VIH, cuya amistad con Ron ilumina la estigmatización y la discriminación que enfrentaba la comunidad LGBT+ en ese momento.
5. Moonlight (2016)
Ganadora del Oscar a Mejor Película, es una obra profunda que explora la identidad, la masculinidad, la sexualidad y la raza a través de la vida de un hombre afroamericano en tres etapas. Su forma artística de abordar estos temas la hizo accesible y aclamada, resonando con audiencias masivas sobre la complejidad de crecer y encontrar tu lugar en un mundo que a menudo te margina.
6. Brokeback Mountain (2005)
Un hito en el cine LGBT+. Fue un enorme éxito de taquilla y crítica, ganando tres premios Oscar (incluido Mejor Director para Ang Lee). Su historia de amor prohibido y trágico entre dos vaqueros rompió barreras y llevó una historia gay a una audiencia masiva, mostrando el dolor y la represión en un contexto social conservador.
7. Pariah (2011)
Una película independiente que sigue a Alike, una adolescente afroamericana que navega su identidad lesbiana en un entorno familiar y social complejo en Brooklyn. Es un retrato íntimo y doloroso de la búsqueda de autenticidad, la aceptación personal y el desafío a las expectativas familiares y comunitarias en un contexto de interseccionalidad (raza, clase, sexualidad).
Estas obras cinematográficas no solo entretienen, sino que también educan y movilizan, recordándonos la importancia de la empatía y la continua necesidad de defender los derechos humanos de todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género.
La violencia de género es una de las formas más extendidas de violación a los derechos humanos en el mundo. Aunque tradicionalmente se ha considerado un problema del ámbito privado o estatal, cada vez es más claro que todos los sectores —incluido el empresarial— tienen un rol crucial que desempeñar. Los espacios laborales no solo reflejan las desigualdades sociales, sino que pueden reproducir dinámicas de violencia o, por el contrario, convertirse en motores de cambio.
En este contexto, el involucramiento de las empresas en la prevención de la violencia de género no es solo una cuestión ética, sino también estratégica. Un entorno libre de violencia permite a las personas desarrollarse profesionalmente con seguridad, mejora el clima laboral y refuerza la reputación corporativa. Las organizaciones tienen los recursos, el alcance y la influencia necesarios para transformar realidades y contribuir a la construcción de sociedades más igualitarias y seguras.
El papel de las empresas en la prevención de la violencia de género
Las empresas desempeñan un papel fundamental en la construcción de entornos laborales seguros y libres de discriminación. Su responsabilidad va más allá del cumplimiento normativo: deben ser agentes activos en la promoción de la equidad y la erradicación de cualquier tipo de violencia. La prevención de la violencia de género empieza por reconocer que esta puede manifestarse dentro del lugar de trabajo, ya sea en forma de acoso, exclusión, control o violencia verbal, física o económica.
Cuando una empresa adopta políticas y protocolos claros para prevenir, detectar y sancionar la violencia de género, no solo protege a sus colaboradoras: también mejora su productividad, retiene talento y fortalece su cultura organizacional. La ausencia de medidas puede generar entornos tóxicos y perpetuar la impunidad. Por el contrario, la acción responsable fomenta la confianza entre el personal y refleja un compromiso genuino con los derechos humanos.
Además, las empresas tienen la capacidad de influir en su cadena de valor, proveedores, clientes y comunidades. Por eso, su impacto puede ir mucho más allá de sus oficinas o plantas de producción. Su liderazgo en este tema es crucial para lograr una transformación estructural. Por eso, hablar de empresas en la prevención de la violencia de género es hablar de sostenibilidad, justicia y futuro.
¿Por qué las empresas deben actuar ante la violencia de género?
Según datos de ONU Mujeres, una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual en algún momento de su vida. Esta cifra alarmante no distingue edad, clase social ni país, y se recrudece en contextos de desigualdad económica, falta de acceso a derechos y tolerancia institucional. En muchos casos, las mujeres que trabajan en entornos hostiles no tienen canales eficaces para denunciar ni reciben apoyo cuando lo hacen.
Por otro lado, el lugar de trabajo puede ser tanto un espacio de protección como de revictimización, ya que el acoso sexual laboral, por poner un ejemplo, continúa siendo una realidad invisibilizada que afecta la salud mental, la productividad y la estabilidad laboral de miles de mujeres. En este sentido, la omisión por parte de las empresas se traduce en una forma de complicidad estructural.
Por otro lado, el sector empresarial tiene un potencial transformador si asume una postura activa. Existen ejemplos positivos de empresas que han adoptado la norma mexicana NMX-R-025 en Igualdad Laboral y No Discriminación, o que han aplicado los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres (WEPs, por sus siglas en inglés) de Naciones Unidas. Estos marcos ofrecen guías concretas para que las empresas en la prevención de la violencia de género actúen con coherencia, convicción y resultados verificables.
Finalmente, actuar contra la violencia de género desde el ámbito corporativo implica asumir una visión integral de sostenibilidad. No se trata únicamente de cumplir una norma o responder a una crisis mediática, sino de construir una cultura organizacional basada en el respeto, la equidad y el cuidado. Las empresas en la prevención de la violencia de género no deben esperar a que ocurra una denuncia para intervenir: deben adelantarse, formar, transformar y liderar. Su influencia, si es bien dirigida, puede marcar una diferencia real en la vida de millones de mujeres.
5 acciones clave para prevenir la violencia de género desde las empresas
1. Implementar políticas internas claras y con enfoque de género
Toda organización debe contar con una política de prevención y atención de la violencia de género. Esta debe incluir definiciones precisas de lo que constituye violencia, canales de denuncia seguros, medidas de protección y sanciones claras. También es importante que las políticas estén redactadas en lenguaje accesible y sean socializadas entre todo el personal.
Una política escrita no es suficiente si no se respalda con una cultura organizacional que la sostenga. Para ello, es fundamental que el liderazgo de la empresa se involucre activamente y que se promueva un entorno donde las personas se sientan escuchadas y protegidas. La implementación debe ir acompañada de recursos y de un equipo capacitado para su correcta aplicación.
2. Capacitar al personal y a los líderes en igualdad y prevención de la violencia
Formar a directivos, mandos medios y colaboradores sobre la violencia de género y sus manifestaciones es clave para erradicar estereotipos y prevenir abusos. Estas capacitaciones deben ser periódicas, obligatorias y adaptadas al contexto de cada empresa.
Los líderes de equipos deben aprender a detectar señales de alerta y a actuar de manera adecuada cuando se presenta una situación de violencia. Esta acción no solo permite prevenir conflictos, sino también generar redes de apoyo dentro de la organización que fortalezcan la prevención y el acompañamiento a posibles víctimas.
3. Ofrecer apoyo a trabajadoras que hayan vivido violencia de género
Las empresas pueden marcar una diferencia significativa en la vida de sus trabajadoras si diseñan mecanismos de apoyo para quienes enfrentan situaciones de violencia. Esto puede incluir flexibilidad laboral, asesoría legal y psicológica, canalización a servicios especializados o días libres con goce de sueldo.
Estas medidas no deben verse como favores, sino como parte de un enfoque integral de derechos humanos y responsabilidad social. Apoyar a una víctima de violencia contribuye a su recuperación y reafirma el compromiso de la empresa con una cultura de respeto y equidad.
4. Fomentar la equidad salarial y la participación de mujeres en puestos de liderazgo
Eliminar las brechas salariales entre hombres y mujeres y garantizar oportunidades reales de ascenso para las mujeres fortalece la autonomía económica, lo cual es clave en la prevención de la violencia. Cuando las mujeres cuentan con independencia financiera, tienen más posibilidades de salir de contextos violentos.
Además, tener mujeres en espacios de decisión ayuda a construir una visión más inclusiva e igualitaria de la empresa. La paridad no solo mejora los resultados organizacionales, sino que también previene prácticas discriminatorias estructurales.
5. Involucrarse en campañas externas y alianzas multisectoriales
Las empresas pueden sumar esfuerzos con ONGs, organismos internacionales, gobiernos y otras compañías para lanzar campañas, compartir buenas prácticas y apoyar iniciativas de prevención. Esta colaboración intersectorial permite ampliar el alcance de los mensajes y generar un mayor impacto en la sociedad.
Ser parte de redes de empresas comprometidas con la igualdad de género y la no violencia también permite identificar nuevas herramientas, metodologías y experiencias que pueden ser útiles para fortalecer las propias acciones internas. La transformación no ocurre en solitario, y el rol colectivo del sector privado es clave.
Hacia una cultura corporativa libre de violencia
La violencia de género no es un tema ajeno al ámbito laboral: ocurre dentro de las oficinas, fábricas, comercios y cadenas de suministro. Por eso, el compromiso de las empresas en la prevención de la violencia de género no puede ser superficial ni limitado a discursos institucionales. Debe convertirse en una línea estratégica transversal que transforme prácticas, estructuras y relaciones de poder.
Cuando una empresa actúa con responsabilidad, genera un entorno más seguro, digno y humano para todas las personas que la conforman. Este compromiso no solo mejora la reputación corporativa, sino que también contribuye a una sociedad más justa. Prevenir la violencia de género desde el espacio laboral es una acción concreta con impacto profundo. Y las empresas, sin duda, tienen un rol insustituible en ese proceso.
Los programas sociales corporativos son iniciativas estratégicas mediante las cuales las empresas contribuyen al bienestar de las comunidades donde operan. Lejos de ser acciones aisladas de filantropía, estos programas buscan responder a problemáticas estructurales como la pobreza, el rezago educativo, la inequidad de género o el deterioro ambiental. Cuando están bien diseñados, generan valor tanto para la sociedad como para la compañía.
A través de la colaboración con organizaciones civiles, gobiernos locales y poblaciones beneficiarias, estos programas amplían su impacto y garantizan soluciones sostenibles. Además, se convierten en una poderosa herramienta para fomentar una cultura organizacional ética, empática y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A continuación, presentamos diez programas sociales corporativos recientes que destacan por su impacto y enfoque innovador.
10 ejemplos de programas sociales corporativos
1. “Belleza por un Futuro” – L’Oréal México
Este programa forma parte del compromiso global de L’Oréal con la inclusión laboral y el empoderamiento de mujeres en situación de vulnerabilidad. Desde su implementación en México, “Belleza por un Futuro” ha capacitado a mujeres en técnicas de estilismo, maquillaje y cuidados de la piel, brindándoles herramientas reales para acceder al mercado laboral. La iniciativa se desarrolla en alianza con instituciones educativas y fundaciones, como Casa Gaviota y la Fundación Origen.
Además de formar profesionalmente, el programa impulsa la autoestima y autonomía de sus participantes, muchas de las cuales han enfrentado violencia de género o pobreza extrema. Hasta la fecha, más de 4,000 mujeres han sido capacitadas en distintas ciudades del país. Este esfuerzo ha sido reconocido por sus resultados medibles y su enfoque en el desarrollo humano y la empleabilidad como vía para romper ciclos de desigualdad.
2. “Proyectos Productivos” – Grupo Restaurantero Gigante (GRG)
GRG impulsa desde hace varios años un modelo de desarrollo comunitario llamadpo Proyectos productivos, que buscan ayudar a que pequeños productores consigan rentabilidad en sus negocios, mientras fomentan el desarrollo de sus localidades. Con más de 20 años de trayectoria en el impulso a esta iniciativa, GRG ha apoyado a emprendedores de diversos estados de la República, entre ellos Oaxaca, Puebla, Guerreo, etc., generando empleos locales y fortaleciendo la economía social. Estos proyectos han contribuido a mejorar el ingreso familiar, fortalecer redes comunitarias y dar autonomía a cientos de personas, especialmente mujeres.
Proyectos Productivos de Grupo Restaurantero Gigante cumple 20 años de comercio justo, 🥳uniendo productores y mercado. 👨🌾La alianza con Mermelada de Fresa Santa Rosa trasciende, promoviendo equidad y sostenibilidad. 🍓 ¡Entérate!https://t.co/FuHHkVuxIEpic.twitter.com/gpKrBgZCKL
Plantel Azteca , creado por Fundación Azteca de Grupo Salinas, es una escuela de excelencia académica gratuita que ofrece educación media superior a jóvenes de escasos recursos, con un enfoque en ciencia, tecnología, matemáticas y valores cívicos. Desde su fundación, este programa ha sido un referente en educación inclusiva y de alta calidad, incorporando desde 2020 nuevas metodologías tecnológicas y robótica educativa.
El impacto es notable: miles de egresados han accedido a universidades públicas y privadas o se han insertado en el sector productivo con competencias sólidas. Plantel Azteca no solo educa, sino que forma ciudadanos críticos y comprometidos con su entorno. Es uno de los programas sociales corporativos más reconocidos del país por su alcance, constancia y resultados.
Clarios, empresa global en soluciones avanzadas de almacenamiento de energía, ha desarrollado una Estrategia de Impacto Social, entre cuyas áreas de acción se encuentra el pilar “Educación para el Futuro”. En ese marco, creó el programa “Aulas Tecnológicas”, una iniciativa dirigida a estudiantes de secundaria para despertar su interés en la robótica, la programación y el pensamiento lógico desde edades tempranas. Esta propuesta busca contribuir al cierre de brechas educativas, especialmente en comunidades donde la tecnología aún es limitada.
El programa se ha implementado en escuelas públicas de García y Sierra Ventana, Nuevo León, beneficiando a 60 estudiantes, de los cuales el 60% son niñas. A través de clases prácticas en electrónica y construcción de robots, las y los participantes desarrollan habilidades clave en STEM, mientras enfrentan retos de innovación y trabajo colaborativo. Este enfoque convierte al programa en uno de los programas sociales corporativos más destacados por su impacto educativo y su compromiso con la equidad de género.
Desde 2014, Starbucks México impulsa el programa “Todos Sembramos Café”, que promueve la reforestación de cafetales en zonas productoras del país afectadas por la roya y el cambio climático. A través de la donación de árboles resistentes, la empresa busca fortalecer la cafeticultura sustentable, mejorar los ingresos de productores y garantizar la calidad del grano a largo plazo.
En colaboración con Agroindustrias Unidas de México (AMSA) y organizaciones locales, el programa ha distribuido más de un millón de plantas en Chiapas, Veracruz y Oaxaca. Este esfuerzo no solo tiene impacto ambiental, sino también económico y social, al fortalecer las capacidades productivas y técnicas de pequeños caficultores. Starbucks demuestra así que el compromiso con sus proveedores también es una forma efectiva de hacer responsabilidad social.
La Fundación Carlos Slim ha trabajado desde hace años para democratizar el acceso a la educación en México. Uno de sus programas más destacados es la traducción y adaptación de Khan Academy al español, disponible gratuitamente a través de Aprende.org. Esta plataforma ofrece contenido interactivo en matemáticas, ciencias, economía y programación para estudiantes, docentes y padres de familia.
Desde 2020, se han ampliado los cursos y recursos, beneficiando a millones de usuarios en el país, particularmente durante la pandemia, cuando la educación a distancia se volvió indispensable. El programa no solo fomenta el aprendizaje autónomo, sino que también reduce las brechas educativas. Es un ejemplo sólido de cómo los programas sociales corporativos pueden transformar la educación con impacto sostenido.
7. Del Amor Nace la Vista – Fundación Cinépolis
“Del Amor Nace la Vista” es una iniciativa de Fundación Cinépolis que ofrece cirugías gratuitas de cataratas a personas de escasos recursos en México. A través de la recaudación voluntaria de los clientes en taquillas y dulcerías, el programa ha devuelto la vista a más de 50,000 personas desde su creación, y continúa activo con fuerza.
Durante los últimos cinco años, el programa se ha fortalecido gracias a alianzas con el sector salud, ONGs y gobiernos locales. Además de cambiar vidas a nivel individual, tiene un profundo efecto en la economía familiar de quienes recuperan la vista. Este modelo de recaudación colectiva y alto impacto lo convierte en uno de los programas sociales corporativos más reconocidos del país.
Agrovita es un programa emblemático dentro de la estrategia de PepsiCo México, lanzado en 2021 para impulsar prácticas agrícolas regenerativas en el sureste del país. En los estados de Tabasco, Chiapas y Campeche, ha capacitado a más de 13,700 pequeños productores —37 % mujeres— en técnicas de cultivo sostenible, captación de agua y educación financiera. Además, ha intervenido en 4,488 ha de cultivo, promoviendo biodiversidad y mejorando la salud del suelo.
Además, Agrovita incluye parcelas demostrativas, huertos comunitarios y sistemas de captación pluvial, beneficiando indirectamente a miles de familias locales. Al integrar la sostenibilidad ambiental con el empoderamiento económico, el programa fortalece las comunidades rurales, reduce brechas de género y prepara terrenos más resilientes ante el cambio climático. Es un ejemplo contundente de programas sociales corporativos con impacto real y reforzado por alianzas con organismos como USAID y Technoserve.
👩🌾Tenemos el compromiso de fortalecer a las mujeres en la agricultura. Descubre con Dulce Santana, directora de la Fundación PepsiCo México, el papel crucial que tiene el programa "Agrovita", para alcanzar nuestra meta de empoderar a las agricultoras mexicanas. 📹 pic.twitter.com/f6hggY5QP6
Este programa, lanzado en 2023, es resultado de la primera alianza global entre una empresa privada en México y el PNUD. Su objetivo es prevenir la violencia de género en comunidades de Nuevo León, Oaxaca y Puebla. A través de capacitaciones a docentes, funcionarios públicos y actividades para niños y adolescentes, se buscan construir masculinidades no violentas y una cultura de respeto e igualdad.
Está diseñado para impactar directamente a más de 70,000 personas durante dos años, utilizando metodologías de empoderamiento femenino, teatro, radionovelas y talleres didácticos. Estas acciones buscan sensibilizar sobre la violencia de género desde un enfoque intercultural y preventivo, extendiendo los beneficios más allá del aula, hasta trasformar actitudes comunitarias y fortalecer la protección de los derechos de las mujeres.
El programa de Grupo Bimbo, denominado “Alimentos para Todos”, es una iniciativa de voluntariado corporativo que combate la inseguridad alimentaria. En 2023, los colaboradores participaron en jornadas de recolección y distribución de alimentos a través de bancos comunitarios, logrando donar más de 10 millones de raciones a familias en pobreza extrema.
Además de la entrega de alimentos, se realizaron actividades de sensibilización y capacitación sobre desperdicio y nutrición consciente, involucrando tanto al personal de la empresa como a las comunidades beneficiadas. Este modelo combina acción directa y aprendizaje, promoviendo una cultura interna de responsabilidad social y un impacto tangible en el bienestar alimenticio de miles de personas.
¿Cuáles son los programas sociales corporativos más efectivos?
Los programas sociales corporativos más eficaces son aquellos que parten de un diagnóstico claro del contexto y que responden a una necesidad puntual, medible y urgente. Ya no basta con “hacer el bien”: se espera que las empresas diseñen, ejecuten y evalúen sus programas con la misma rigurosidad que cualquier otra unidad de negocio. Esto incluye indicadores de impacto, mecanismos de retroalimentación y transparencia en los resultados.
Una práctica creciente entre las empresas es vincular sus programas con políticas de inclusión laboral, formación de talento local o mejora del entorno ambiental inmediato. Este enfoque evita la desconexión entre el propósito social y la estrategia de negocio, y permite que las acciones se mantengan en el tiempo. De igual modo, integrar a las y los colaboradores en el diseño y la ejecución fortalece el sentido de pertenencia interna.
También se ha vuelto fundamental contar con alianzas multisectoriales: ONGs, gobiernos municipales, universidades y líderes comunitarios. La colaboración permite escalar el impacto, distribuir recursos de forma más eficiente y enriquecer los programas con visiones diversas. Así, los programas sociales corporativos no solo generan beneficios reputacionales, sino que también abren posibilidades reales de transformación social.
El futuro de la acción social empresarial está en la estrategia y la empatía
Los programas sociales corporativos presentados en esta nota son solo una muestra del potencial transformador que tienen las empresas cuando se comprometen con el entorno desde la empatía, la innovación y la corresponsabilidad. La clave está en superar el modelo asistencialista y avanzar hacia propuestas que fortalezcan las capacidades de las personas y las comunidades.
Estos programas también permiten a las compañías construir entornos laborales más conscientes y cohesionados. Cuando las y los colaboradores participan activamente en estas acciones, se eleva el sentido de propósito y la cultura de valores se consolida. Además, se fortalece el vínculo de la marca con los consumidores, cada vez más atentos al impacto social de las organizaciones.
Mirar hacia el futuro exige que más empresas adopten este tipo de iniciativas de forma estratégica. La sostenibilidad, la justicia social y el bienestar colectivo son desafíos que no pueden ser resueltos solo por gobiernos u ONGs. Las empresas tienen recursos, alcance y capacidad de innovación; canalizar todo ello hacia causas sociales es no solo una oportunidad, sino una responsabilidad ineludible.
En las últimas horas, tres instituciones financieras mexicanas han sido señaladas por el Departamento del Tesoro de EE.UU. por presuntas operaciones ligadas al lavado de dinero y al tráfico de fentanilo. El caso ha detonado una cobertura mediática inusual: titulares alineados en los principales medios del país, comunicados institucionales, intervención regulatoria y un amplio despliegue de posturas técnicas, legales y gremiales.
Pero detrás del caso, emerge otra narrativa —menos visible, pero igual de relevante—: la de la responsabilidad social empresarial. Esa que muchas veces se proclama en foros, distintivos y membresías, pero que pocas veces se pone realmente a prueba.
La tercera, Vector Casa de Bolsa , no ha sido intervenida hasta el momento. Curiosamente, su expresidente, Alfonso Romo, lideró desde la Oficina de la Presidencia la implementación de la Agenda 2030 en México durante los primeros años de la administración federal de López Obrador.
Así, mientras las acusaciones avanzan y las defensas se formalizan, me surge una inquietud: ¿de qué manera responden las señaladas?
Las respuestas que llegan… y las que no
Hasta ahora, las respuestas institucionales han comenzado a fluir:
Posturas legales que niegan cualquier relación con actividades ilícitas.
Comunicados que expresan confianza en los mecanismos de cumplimiento.
Mensajes gremiales que apelan a la estabilidad del sistema financiero.
Una intervención regulatoria que busca proteger a los ahorradores.
Todas necesarias. Todas previsibles. Pero, ¿alcanzan para sostener un perfil verdaderamente responsable?
Porque en escenarios como este no basta con activar protocolos ni con apegarse al guion legal. Se trata de algo más profundo: entender el tipo de diálogo que una empresa responsable debe tener con sus grupos de interés.
El deber de responder a todos los públicos
Los grupos de interés a los que estas instituciones deberían hablar no se limitan a las autoridades:
Clientes y usuarios que esperan transparencia.
Colaboradores que necesitan confianza interna.
Socios comerciales, aliados y corresponsables.
Cámaras empresariales y asociaciones gremiales.
Gobierno y entes reguladores.
Medios de comunicación y opinión pública.
ONG’s, sociedad civil, y comunidades locales.
Inversionistas, certificadores y foros multilaterales que observan y evalúan.
Y es que la responsabilidad no es selectiva. Una empresa responsable no elige cuándo ejercerla ni ante quién. La coherencia se prueba cuando la reputación está en juego.
¿Conveniencia o carácter corporativo?
Desde los war rooms, el bajo perfil suele ser cómodo… y para algunos, conveniente. Pero en estos tiempos, eso ya no basta. Y en muchos casos, tampoco es lo más responsable.
Aquí es donde se revela el verdadero carácter corporativo. Donde se distingue el compromiso auténtico del que solo figura en membretes.
Las investigaciones seguirán su curso, como debe ser. Pero mientras tanto, la responsabilidad —entendida como principio rector— no puede quedar en pausa.
Si estas empresas realmente aspiran a sostener una reputación responsable, este es el momento de demostrarlo.
Y quién sabe… quizá en algunas oficinas —las que otorgan distintivos o promueven principios globales— ya estén valorando si este tipo de reconocimientos también merecen una pausa.
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
El 25 de junio de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), emitió sanciones inéditas contra tres instituciones financieras mexicanas: CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa. Según EE UU, estas entidades habrían facilitado el lavado de dinero procedente de los principales cárteles mexicanos —Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Golfo y Beltrán Leyva—, especialmente en operaciones relacionadas con la cadena de suministro de fentanilo, informó elpais.com
Las órdenes prohíben ciertas transferencias de estos bancos, que en conjunto manejan activos por 22.000 millones de dólares, y bloquean operaciones financieras vinculadas al narcotráfico. El caso reveló que, entre 2013 y 2021, Vector facilitó el envío de 2 millones de dólares desde Estados Unidos a México, y que entre 2018 y 2023 hizo pagos que superan el millón de dólares en favor de empresas chinas proveedoras de precursores químicos para fentanilo, a través de cuentas en México.
Por su parte, Intercam habría sido punto clave en el envío de fondos entre 2021 y 2024, canalizando 1.5 millones de dólares desde empresas mexicanas hacia China, vinculadas al suministro de químicos ilícitos para elaboración de fentanilo. Además, en 2022, altos ejecutivos de Intercam se reunieron con presuntos integrantes del CJNG para negociar esquemas de lavado de dinero.
En respuesta, la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) informaron que revisan a las tres entidades. Hasta ahora, sus investigaciones sólo han derivado en sanciones administrativas por alrededor de 134 millones de pesos, sin evidencia de ilícitos penales. Las instituciones han negado las acusaciones y se ofrecieron a colaborar con autoridades de ambos países.
¿Por qué es relevante?
a) Riesgo reputacional y regulatorio: El señalamiento por parte de la FinCEN coloca a las entidades mexicanas bajo un escrutinio internacional sin precedentes. Más allá de las multas, están en juego relaciones con bancos corresponsales y acceso a divisas globales.
b) Integridad de la cadena de valor financiero: La acusación de lavado ligado a precursores químicos para fentanilo alerta sobre la vulnerabilidad de las instituciones financieras para ser usadas como canales de flujos ilícitos, lo que exige modelos de gestión de riesgos y due diligence más robustos.
c) Cohesión de políticas públicas y ESG: Este caso evidencia la necesidad de alinear regulaciones financieras nacionales con estándares globales. Refuerza la urgencia de integrar criterios ESG rigurosos en las operaciones, no solo por cumplimiento, sino por prevención de impactos sanitarios y sociales.
d) Responsabilidad corporativa: desde lo preventivo hasta lo reactivo: Las respuestas de implementación de controles internos, auditorías, reportes de operaciones inusuales y transparencia serán cruciales para las organizaciones, así como el desarrollo de mecanismos de respuesta corporativa ante sanciones transfronterizas.
¿Qué mirar ahora?
¿Cómo reforzarán CIBanco, Intercam y Vector sus procesos de debida diligencia para evitar nuevos riesgos de lavado?
¿Qué indicadores y métricas deben incorporar las áreas de RSE/ESG para monitorear su exposición a flujos ilícitos y su impacto en la reputación?
¿Cómo puede el sector financiero mexicano colaborar con autoridades internacionales y pares regionales para prevenir el uso de instituciones como facilitadoras del narcotráfico?
¿Qué rol deben asumir los programas de voluntariado corporativo y comunidad para reconstruir confianza tras este tipo de acusaciones?
Comentario de la autora: Reflexionar sobre lecciones aprendidas en otros países afectados por sanciones FinCEN podría ofrecer insumos valiosos para diseñar protocolos de respuesta eficientes.
¿Qué sigue?
Este episodio marca un llamado urgente a la acción: las instituciones financieras mexicanas deben fortalecer sus sistemas de cumplimiento y gobierno corporativo con enfoque preventivo. Recomiendo:
Implementar auditorías externas independientes especializadas en riesgos de lavado y financiamiento ilícito.
Corporativizar comités de ética con representación de áreas legales, RSE y auditoría interna.
Adoptar estándares internacionales (ej. Financial Action Task Force) como parte de la estrategia ESG.
Incrementar la transparencia del reporte de operaciones sospechosas, hacia accionistas y reguladores.
Desarrollar planes de comunicación proactiva con clientes, corresponsales y comunidad para minimizar el daño reputacional.
Solo con estas medidas se podrá recuperar la confianza institucional y alinear las prácticas corporativas con la sostenibilidad financiera y social.
En su casa en Monterrey, HEINEKEN México presentó su Informe de Sustentabilidad 2024, donde compartió los resultados derivados de su estrategia para contribuir al cuidado del medio ambiente, el bienestar de las comunidades donde opera y el consumo inteligente. A través de este informe, la compañía expone las acciones implementadas en sus productos, procesos y cultura organizacional, alineadas con su propósito de Brindar Momentos de Alegría para Inspirar un Mundo Mejor.
Durante el evento estuvieron presentes directivos de la compañía, entre ellos Claudia de la Vega, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de HEINEKEN México, e Inti Pérez, directora de Sustentabilidad y Responsabilidad Social. También participaron aliados estratégicos que han sido clave en el cumplimiento de las metas al 2024 y que formaron parte del panel central del evento. Entre ellos se encontraron: Martha Herrera, secretaria de Igualdad e Inclusión del Gobierno del Estado de Nuevo León; Ana Martínez, consejera nacional y presidenta de la Comisión de PYMES en COPARMEX CDMX; y Antonio Ángel Benavent, director general de Restauremos el Colorado.
Este año, el informe destaca logros significativos en tres áreas: en protección del agua, la cervecería de Tecate alcanzó el balance hídrico, reabasteciendo a la naturaleza un volumen equivalente al agua que se va como parte de sus productos. En el eje social, el 30% de los puestos directivos en HEINEKEN México ya son ocupados por mujeres, reflejando una cultura de trabajo con equidad de género. Y en materia de consumo inteligente, la compañía continúa liderando el mercado de bebidas sin alcohol y fortaleció sus esfuerzos a través de la alianza con la Fundación Mexicana para la Salud, A.C. (FUNSALUD).
Hoy, desde nuestra casa en Monterrey, presentamos el Informe de Sustentabilidad 2024 de HEINEKEN México, un reflejo de cómo transformamos nuestra manera de operar para cuidar el planeta, fortalecer nuestras comunidades y brindar momentos de alegría que inspiran un mundo mejor.… pic.twitter.com/cnL3CnhM22
“La estrategia de sustentabilidad y responsabilidad social de HEINEKEN México está integrada en nuestra forma de operar y orienta nuestras decisiones: desde la elaboración de nuestras cervezas, hasta cómo nos relacionamos con el planeta, nuestras comunidades y nuestra gente. Sabemos que un equipo motivado es clave para lograr nuestras metas, y que la suma de esfuerzos consistentes impulsa resultados significativos. Por eso, seguimos avanzando con determinación, conscientes de la responsabilidad que tenemos de inspirar un mundo mejor,” concluyó Claudia de la Vega, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de HEINEKEN México.
Actualmente, HEINEKEN México cuenta con 135 años de historia en el país, operando siete cervecerías, una maltera, una fábrica de latas, y una fuerza laboral de más de 17,000 colaboradoras y colaboradores que trabajan para ofrecer a los consumidores un portafolio amplio y diverso, con más de 21 marcas hechas en México. La compañía también opera 178 centros de distribución y una red de más de 17,000 Tiendas SIX en todo el país.
Con esta sólida trayectoria en el país, la cervecera sigue subiendo la barra rumbo al 2030, con metas claras que, a través de su estrategia global de sustentabilidad “Brindar un Mundo Mejor”, reafirman su ambición de contribuir a un futuro más sustentable, inclusivo e innovador.
Una de las prioridades centrales para HEINEKEN México en 2024 fue promover el Consumo Inteligente de sus productos, impulsando acciones de concientización para prevenir el consumo nocivo desde tres frentes clave: evitar el consumo de alcohol al volante, prevenir la venta y consumo en menores de edad, y sensibilizar sobre el impacto del consumo nocivo de alcohol. Como parte de este esfuerzo, se destinó el 20% del presupuesto de medios de la marca Heineken a campañas de concientización.
Hoy conmemoramos el Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972.
En los últimos 50 años, esta fecha se ha convertido en una de las plataformas mundiales con mayor alcance en favor de las causas ambientales.
La compañía también ofrece alternativas sin alcohol, como Heineken 0.0 y Tecate 0.0, que permiten al consumidor disfrutar de momentos especiales sin los efectos del alcohol. Asimismo, con la iniciativa Tecate 18+, más de 119,000 personas firmaron un compromiso nacional para evitar el consumo de alcohol en menores. De manera paralela, se reforzó el trabajo conjunto con Cerveceros de México para promover una cultura de consumo moderado en todo el país.
En el eje ambiental, sobresalen las acciones enfocadas en la gestión hídrica. La cervecería ubicada en Tecate alcanzó el balance hídrico, reabasteciendo a la naturaleza un volumen equivalente al agua que se va como parte de sus productos. Además, por segundo año consecutivo, la cervecería de Meoqui, Chihuahua, se posicionó como la número uno en eficiencia hídrica dentro de HEINEKEN a nivel global, con un consumo de 1.7 litros de agua por cada litro de cerveza producido. A nivel nacional, el promedio en las siete cervecerías de HEINEKEN México fue de 2.3 litros por litro de cerveza, muy por debajo del promedio global de la industria.
Todas estas acciones se encuentran alineadas al Acuerdo de París y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En este marco, la compañía ha trazado una hoja de ruta clara para la reducción de emisiones de CO2, acompañada de una política de energía eléctrica renovable que establece lineamientos para su obtención, identifica oportunidades y guía el avance responsable en el uso de fuentes renovables de energía.
Entre otras acciones relevantes en materia ambiental, HEINEKEN México implementó iniciativas de alto impacto durante 2024:
Avances en empaques sustentables: el 98% de los empaques ya son reciclables y el 90% de los anillos plásticos en las latas están fabricados con plástico reciclado posconsumo (PCR). Además, las etiquetas de las marcas Indio y Tecate se elaboran con papel TOTALMENTE reciclado, certificado por el Forest Stewardship Council (FSC).
Agricultura sustentable y origen local: el 70% de la cebada utilizada fue de origen mexicano y el 64% provino de fuentes sustentables, con la meta de alcanzar el 100% para 2030. Como parte de esta estrategia, 90 productores fueron certificados por la FSA-SAI, incluyendo 38 nuevas certificaciones y tres recertificaciones. Asimismo, se inició un proyecto de restauración de suelos en la cuenca del Río Conchos, en Meoqui, Chihuahua
Energía y emisiones: se logró una reducción del 33% en emisiones de CO₂ (alcance 1 y 2) respecto a 2022. La energía eléctrica empleada para los procesos de producción es renovable en su totalidad, y el 82% de la energía usada por el área de logística también provino de fuentes renovables.
Economía circular: el 96% de los residuos provenientes de refrigeradores fueron reciclados, reutilizados y/o remanufacturados, evitando que los residuos lleguen a los depósitos de relleno sanitario, por otro lado, se incorporó material reciclado en el 23% de las botellas de vidrio y en el 46% de las latas y tapas utilizadas. Además, en 2024 HEINEKEN México participó por primera vez en el programa “Reciclamanía Evoluciona”, sumándose a un esfuerzo conjunto con otros socios comerciales, como Walmart de México y Centroamérica, para fortalecer la economía circular en el país.
En el ámbito social, HEINEKEN México impulsa tres iniciativas clave: Diversidad, Equidad e Inclusión; Lugar de Trabajo Justo y Seguro; e Impacto Positivo en las Comunidades. Durante 2024, se lograron avances importantes en equidad de género, alcanzando que el 30% de los puestos de liderazgo estén ocupados por mujeres. En materia de diversidad, se llevó a cabo por primera vez el Censo de Diversidad 2024, un ejercicio interno en el que participaron cerca de 2,500 colaboradores, con el objetivo de conocer y valorar la composición de su fuerza laboral.
¡Felicidades a los ganadores del HEINEKEN Water Challenge 2025! 🏆
Gracias a todas y todos los emprendedores que se sumaron a esta gran iniciativa, sabemos que Cuidar el agua es Brindar un Mundo Mejor, y hoy damos un paso más en ese compromiso.
A través de herramientas de diagnóstico, programas de desarrollo y espacios de diálogo, la compañía continúa promoviendo el bienestar colectivo y construyendo entornos de trabajo seguros, diversos e inclusivos.
Finalmente, con el objetivo de fortalecer su vínculo con las comunidades donde opera, HEINEKEN México invirtió 35 millones de pesos en 2024 en iniciativas sociales alineadas principalmente a tres ejes: la alegría de estar juntos, el acceso a oportunidades de empleo brindando becas profesionales y el acceso al agua.
Entre las acciones más destacadas se encuentra el programa “Comunidades de Agua”, enfocado en mitigar los efectos de la escasez hídrica en diversas regiones del país. Gracias a este esfuerzo, se logró:
La instalación de 10 captadores de agua con capacidad de 10,000 litros en comunidades de Querétaro, Michoacán, Estado de México y Jalisco.
La entrega de 1,195,700 litros de agua mediante pipas para comunidades del Valle de Toluca.
La distribución de más de 180,000 latas de agua potable en más de cuatro regiones del país.
Además, la compañía continúa implementando programas como Un Nuevo Bosque para Brindar un Mundo Mejor, Becas HEINEKEN México, Comunidades de Agua y el HEINEKEN Green Challenge, todos diseñados para buscar generar un impacto social y ambiental positivo en las comunidades mexicanas.
En HEINEKEN México, el propósito de Brindar Momentos de Alegría para Inspirar un Mundo Mejor se refleja: cuidando el planeta, creando marcas legendarias, brindando por la seguridad de su gente y fortaleciendo el vínculo con las comunidades donde opera.
Hasta 2024, más de la mitad de las empresas en México (56%) ya cuenta con estrategias formales para promover la inclusión LGBTQ+ dentro de sus organizaciones, reveló el análisis de tendencias laborales de ManpowerGroup.
En México, se estima que 5 millones de personas se autoidentifican con una orientación sexual e identidad de género LGBTI+, de acuerdo con datos del INEGI.
Las compañías se encuentran en distintas etapas del camino hacia la inclusión: un 26% está escalando sus iniciativas, implementándolas en toda la empresa; 18% ya está transformando su cultura organizacional y otro 12% lidera con acciones innovadoras dentro de su industria. Sin embargo, todavía un 9% no ha tomado acción al respecto.
“Hoy más que nunca, las empresas tenemos la responsabilidad de construir entornos donde todas las personas, sin importar su identidad u orientación, puedan desarrollarse con libertad y equidad. La inclusión no es solo una cuestión ética, es también un pilar para la innovación y el crecimiento de las organizaciones”, afirmó Gabriela Medina, directora de Fundación ManpowerGroup.
Entre las principales acciones que ya se implementan destacan:
● 71% ha establecido políticas de no discriminación por orientación, identidad y expresión de género.
● 66% ofrece capacitación en temas de diversidad.
● 63% ha empezado a contratar con un enfoque en diversidad.
● 54% cuenta con sistemas anónimos de reporte para posibles casos de discriminación.
“La integración de esta comunidad al trabajo formal tiene retos porque el tema del rechazo se manifiesta con la exclusión en la contratación o que existan ambientes laborales hostiles para ellos, por prejuicios, falta de información o sesgos entre los empleadores y compañeros de trabajo”, añadió Gabriela Medina.
A pesar del progreso, aún hay áreas con espacio de mejora: sólo el 45% de las organizaciones celebra internamente la diversidad LGBTQ+ y el mismo porcentaje lo hace de manera externa, por ejemplo, en redes sociales o con campañas públicas.Además, solo el 49% ha decidido definir y promover el lenguaje incluyente.
La directora de Fundación ManpowerGroup subrayó: “Avanzar hacia una inclusión plena no es tarea de un solo mes ni de una sola área. Es un compromiso continuo que debe permear en todos los niveles de la organización. El cambio cultural comienza con políticas claras, pero se consolida con educación, representación y liderazgo”.
Natura, líder en belleza y cosmética en Latinoamérica, fue reconocida como la marca más sustentable del mundo en el Brand Blueprint Awards de Kantar, líder mundial en datos, insights y consultoría.
Natura fue la marca con mejor desempeño en la Puntuación de Sustentabilidad (Sustainability Score) en el análisis “Blueprint for Brand Growth”, que se basa en una amplia base de evidencia, derivada del análisis de 880 marcas en 22 países.
El Plan utiliza el modelo “Meaningful, Different & Salient” (“Significativo, Diferente y Destacado”), que demuestra algo contundente: las marcas que se distinguen por ser “significativamente diferentes” ante un mayor número de consumidores logran una penetración de mercado hasta cinco veces superior a la de sus competidores. Cada categoría del premio Kantar representa un “Acelerador de Crecimiento”, un camino identificado por este plan para alcanzar el éxito.
Tatiana Ponce, vocera de Natura, reflexionó sobre el reconocimiento: “es un inmenso honor y confirma la convicción de Natura de que la Regeneración y el impacto positivo son el camino correcto hacia un futuro más próspero y el motor para construir una marca cada vez más sólida y resiliente”.
“Ser una marca significativamente diferente para los consumidores es la consecuencia natural de nuestras prácticas de comercio justo con las comunidades amazónicas, la gestión ética de la biodiversidad y la próspera relación con nuestra red de millones de Consultoras de Belleza en toda Latinoamérica. No son sólo diferenciadores éticos, sino activos estratégicos que generan valor, fortalecen la lealtad del consumidor e impulsan un crecimiento sólido y duradero”, destacó Tatiana.
Con motivo de la 27ª edición de los Premios Internacionales L’Oréal-UNESCO “La Mujer y la Ciencia”, cinco investigadoras de renombre mundial fueron reconocidas anoche en una ceremonia en la sede de la UNESCO en París por su trabajo innovador en ciencias físicas, matemáticas y ciencias de la computación, así como por sus contribuciones al progreso científico frente a los principales desafíos de nuestro tiempo.
La ceremonia también estuvo marcada por un importante anuncio: el programa “Por las Niñas en la Ciencia”, iniciado por la Fundación L’Oréal, ahora se ampliará internacionalmente a través de una alianza estratégica con la UNESCO. Esta ambiciosa iniciativa tiene como objetivo inspirar a más niñas a seguir carreras científicas al concientizar a estudiantes y profesores para combatir la exclusión sistémica de las mujeres de la ciencia.
“Junto con la Fundación L’Oréal, hemos estado apoyando a mujeres científicas durante casi treinta años. Hoy, estamos entrando en un nuevo capítulo. Juntos, trabajaremos para inspirar a millones de niñas en las escuelas primarias y secundarias asociadas a la UNESCO y guiarlas hacia carreras científicas”, dijo Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO.
“Continuaremos tomando medidas desde la edad del despertar de las vocaciones, durante todo el año, en el campo. Este es todo el significado y la fuerza de nuestro programa ‘Por las Niñas y la Ciencia’. Estamos encantados con el alcance internacional, y por lo tanto el gran impacto que este maravilloso programa tendrá gracias al apoyo de la UNESCO”, dijo Jean-Paul Agon, Presidente de la Fundación L’Oréal.
El programa “Por las Niñas en la Ciencia” se amplía internacionalmente
Si bien la representación de las mujeres en las carreras científicas sigue siendo insuficiente en todo el mundo, la educación y la sensibilización a una edad temprana son esenciales para transformar las mentalidades a largo plazo y avanzar hacia la igualdad de género en la ciencia. Como se destaca en un informe reciente de la UNESCO, hay la mitad de investigadoras que de investigadores, y aunque más mujeres que hombres se matriculan en la universidad, en última instancia representan solo el 35% de los graduados en ciencias.
El 12 de junio, el programa “Por las Niñas en la Ciencia” alcanzó un hito importante con el anuncio de que se ampliaría de un programa francés a uno internacional, un paso posible gracias a una nueva alianza estratégica entre la Fundación L’Oréal y la UNESCO. Esta ambiciosa iniciativa se basará en las herramientas y el contenido utilizados por la Fundación L’Oréal, y en la larga experiencia de la UNESCO en educación y ciencia.
Su despliegue internacional se llevará a cabo a través de la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO, que reúne a casi 10,000 escuelas en 180 países y más de 328,000 docentes. Activa desde 1953, esta red tiene como objetivo llegar a hasta 5 millones de jóvenes para 2030.
Al combinar herramientas educativas, formación de docentes y modelos a seguir, el programa “Por las Niñas en la Ciencia” busca inspirar a la próxima generación de mujeres científicas.
27 años empoderando a las mujeres en la ciencia
Durante la ceremonia en la sede de la UNESCO, se celebró la extraordinaria contribución de las mujeres a la ciencia en presencia de representantes de la comunidad científica, académicos, líderes de opinión clave, políticos, autoridades públicas y organizaciones que promueven la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
El evento incluyó discursos de la Sra. Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, y el Sr. Jean-Paul Agon, Presidente de la Fundación L’Oréal, así como un discurso de la Profesora Yasmine Belkaid, Presidenta del Instituto Pasteur. Juntos, reiteraron su compromiso de cerrar la brecha de género en la ciencia.
Cada vez que abrimos una botella, retiramos un envoltorio plástico o calentamos alimentos en recipientes reutilizables, podríamos estar liberando partículas invisibles pero potencialmente dañinas en nuestra comida. Se trata de microplásticos y nanoplásticos, diminutos fragmentos derivados de los plásticos que, según informa CNN, llegan directamente a nuestros alimentos y bebidas debido al contacto con empaques de plástico.
Aunque ya se sabía que los microplásticos están presentes en el ambiente, un reciente estudio publicado en NPJ Science of Food señala que los envases alimentarios de uso común son una fuente directa y subestimada de esta contaminación. Esto pone en jaque la seguridad de miles de productos de consumo diario y plantea una interrogante urgente: ¿qué tan seguros son realmente nuestros alimentos frente a los microplásticos en la comida y bebida?
El estudio que evidenció la contaminación por microplásticos en la comida y bebida
El artículo publicado en la revista NPJ Science of Food presenta la primera evidencia sistemática de cómo el uso común de empaques plásticos puede contaminar directamente los alimentos con microplásticos y nanoplásticos. Dirigido por Lisa Zimmermann y Jane Muncke del Food Packaging Forum en Zúrich, el estudio se basó en una revisión crítica de más de un centenar de investigaciones científicas previas.
Los autores partieron de una búsqueda exhaustiva de estudios sobre presencia de microplásticos en productos alimenticios. Tras una evaluación rigurosa de la calidad de cada uno, redujeron el universo a siete estudios altamente confiables. En estos, identificaron una correlación clara entre el tipo de empaque, el procesamiento industrial y la liberación de partículas plásticas.
Uno de los hallazgos más alarmantes fue que alimentos mínimamente procesados presentan niveles mucho menores de microplásticos que los ultraprocesados. Esto se atribuye a que estos últimos pasan por más etapas de contacto con equipos plásticos y envases, lo que incrementa la contaminación. En productos como el agua embotellada, por ejemplo, se hallaron hasta 240,000 partículas plásticas por litro, principalmente nanoplásticos.
Además, los investigadores señalaron que muchos de los estudios anteriores tenían limitaciones metodológicas. Por ello, uno de los aportes más importantes de esta revisión fue aplicar una evaluación crítica a la fiabilidad de las técnicas utilizadas, estableciendo así un estándar más riguroso para futuras investigaciones sobre microplásticos en la comida y bebida.
Cómo los envases plásticos están contaminando nuestra dieta diaria
Según el estudio, abrir envases de plástico o reutilizarlos puede incrementar significativamente la cantidad de partículas que se desprenden y terminan en los alimentos. La abrasión causada por abrir y cerrar tapas o envolver y desenvolver productos genera fricción suficiente para liberar micro y nanoplásticos, incluso desde materiales que no están en contacto directo con el contenido, como los recubrimientos plásticos en tapas metálicas, según explicó Lisa Zimmermann, coautora del estudio:
“La investigación muestra que la cantidad de microplásticos aumenta con cada apertura de botella, por lo que podemos decir que es el uso del artículo en contacto con alimentos lo que conduce a la liberación de micro y nanoplásticos”.
Esta afirmación subraya que el problema no es solo la presencia del plástico, sino la manera en que lo usamos cotidianamente.
También se evidenció que la exposición al calor, la luz solar y el lavado reiterado de recipientes de plástico contribuye de forma significativa a la migración de estas partículas a los alimentos. En un experimento, se lavaron repetidamente recipientes de melamina y se encontró que cada lavado aumentaba la liberación de microplásticos, especialmente cuando después se usaban para servir alimentos calientes.
Esta investigación es la primera en demostrar que tanto el procesamiento como el envasado de alimentos en recipientes plásticos son fuentes clave de contaminación. Así lo resume Zimmermann:
“Hemos descubierto que los envases de alimentos son, de hecho, una fuente directa de los microplásticos y nanoplásticos detectados en los alimentos”.
Tóxicos en los empaques: un viejo problema con nuevas dimensiones
Desde hace décadas, los científicos saben que ciertos químicos usados en plásticos pueden migrar a los alimentos. Sin embargo, el estudio del Food Packaging Forum publicado en septiembre de 2024 fue más allá: identificó más de 3,600 sustancias que se filtran durante el procesamiento, envasado y almacenamiento de alimentos y que terminan en el cuerpo humano.
De esas sustancias, 79 son reconocidas por su potencial cancerígeno, mutagénico o disruptor endocrino. Aunque estas advertencias no son nuevas, la novedad del estudio reciente es que resalta otra dimensión del problema: los microplásticos en la comida y bebida podrían ser vehículos de exposición a estas toxinas en partículas sólidas que, por su tamaño, evaden los controles tradicionales de seguridad alimentaria.
David Andrews, director científico interino del Environmental Working Group, alertó:
“Este nuevo estudio destaca los equipos de envasado y procesamiento de alimentos como posibles fuentes importantes de contaminación por microplásticos en los alimentos que consumimos y, en última instancia, en nuestro organismo”.
La falta de protocolos regulatorios para abordar esta fuente específica de exposición es una brecha crítica en la legislación alimentaria actual.
Ante esto, se vuelve urgente no solo mejorar los estándares científicos de detección, sino también actualizar las regulaciones de inocuidad alimentaria para que contemplen la migración de partículas sólidas, no sólo de sustancias químicas en forma líquida o gaseosa.
¿Qué podemos hacer frente a esta amenaza invisible?
Aunque los consumidores no pueden eliminar por completo su exposición a los microplásticos en la comida y bebida, sí pueden adoptar medidas para reducirla. Evitar alimentos ultraprocesados, preferir productos envasados en vidrio sin recubrimientos plásticos, o trasladar los alimentos a recipientes no plásticos tras comprarlos son acciones útiles.
Además, es clave no calentar alimentos en recipientes plásticos, ni reutilizar envases como tápers o botellas de agua que no están diseñadas para un uso prolongado. El contacto prolongado, el calor y el lavado constante incrementan el desprendimiento de partículas, como evidenció el estudio.
Pero las soluciones individuales no bastan. Es necesario que gobiernos, industrias e instituciones se comprometan a regular los materiales en contacto con alimentos y a invertir en tecnologías seguras e innovadoras. “No podemos seguir ignorando la contaminación plástica en nuestra dieta”, afirman los autores del estudio. La transparencia en el etiquetado y una normatividad más estricta son pasos ineludibles.
Por último, urge fomentar políticas de responsabilidad extendida del productor, en las que las empresas asuman el impacto de los empaques que ponen en el mercado. Las soluciones deben venir desde el diseño, con materiales que no representen un riesgo para la salud humana.
Una señal de alerta que no debemos ignorar
El hallazgo de que los empaques plásticos no solo transportan sino también generan contaminación por microplásticos en la comida y bebida debería ser tomado con la seriedad que amerita. Se trata de una amenaza silenciosa que compromete tanto la salud humana como la confianza en los sistemas de producción de alimentos.
La responsabilidad no puede recaer únicamente en los consumidores. Es imperativo que las industrias alimentarias, los reguladores y la comunidad científica trabajen juntos para erradicar esta fuente evitable de contaminación. Exigir alimentos seguros también implica repensar desde sus empaques hasta la forma en que se procesan y manipulan antes de llegar a nuestra mesa.
El planeta enfrenta una crisis de extinción de aves sin precedentes, pues según un estudio liderado por la Universidad de Reading más de 500 especies podrían desaparecer durante el próximo siglo si no se toman medidas urgentes. Esta cifra triplica el número de aves extintas en los últimos 500 años, según detalla la investigación publicada en Nature Ecology and Evolution.
Aves emblemáticas como el frailecillo, la tórtola europea y la avutarda están en riesgo inminente. Su desaparición implicaría no solo una pérdida para la biodiversidad, sino también un fuerte golpe para los ecosistemas de los que dependen otras especies, incluidos los seres humanos. “Nos enfrentamos a una crisis de extinción de aves sin precedentes en la era moderna”, declaró Kerry Stewart, autor principal del informe.
La crisis de extinción se acelera
Los científicos evaluaron datos de casi 10,000 especies de aves, casi todas las conocidas por la ciencia. Usando información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), calcularon el riesgo de extinción para el próximo siglo. El resultado fue contundente: la pérdida de hábitat, especialmente por la expansión agrícola, es el principal impulsor de esta amenaza global.
Sin embargo, incluso si hoy se detuvieran la deforestación, la caza y el deterioro climático, más de 250 especies podrían extinguirse de todas formas, explicó Stewart:
“Muchas aves ya están tan amenazadas que reducir el impacto humano por sí solo no las salvará”
Para estos casos, hacen falta medidas complementarias que vayan más allá de la protección básica.
Entre las soluciones urgentes que los expertos destacan están la reproducción en cautiverio, la restauración de ecosistemas y la creación de programas de recuperación específicos. La profesora Manuela González-Suárez, coautora del estudio, subraya que al menos entre 250 y 350 especies necesitarán estas acciones para sobrevivir el próximo siglo.
Historias que muestran esperanza
Aunque el panorama global es preocupante, las experiencias de conservación en algunos países demuestran que es posible revertir la tendencia. El caso del cóndor de California es emblemático. En 1987, esta especie se había extinguido en estado silvestre. Solo quedaban 22 ejemplares en cautiverio. Hoy, gracias a programas de cría y reintroducción, existen más de 350 cóndores volando libremente.
Otro ejemplo alentador proviene del Reino Unido, donde el avetoro había desaparecido como especie reproductora desde 1870. Gracias a la restauración de humedales y la protección activa, actualmente hay más de 280 machos registrados. Su población se encuentra en el nivel más alto de los últimos 200 años.
Estos casos evidencian que los esfuerzos bien planificados pueden marcar la diferencia, incluso para especies al borde de la extinción. “Los proyectos de restauración y conservación local pueden parecer pequeños, pero son esenciales para evitar pérdidas irreversibles”, reiteran los investigadores.
Las causas detrás del declive
El reciente Estado de las Aves del Mundoconfirma la gravedad de la situación: casi la mitad de las especies de aves del planeta están en declive. La pérdida de hábitat lidera las causas, seguida por la tala indiscriminada, el cambio climático, la explotación de recursos y las especies invasoras.
En este contexto, Stuart Butchart, científico jefe de BirdLife International, advirtió: “No existe una solución mágica para la crisis de extinción”. Aun así, las áreas protegidas, junto con políticas de control a la agricultura, pesca y caza, son herramientas esenciales para mitigar las amenazas.
Sin embargo, para muchas aves en peligro crítico, estas estrategias generales ya no son suficientes. Butchart insiste en que se necesitan “intervenciones como la cría en cautiverio, la liberación, la translocación o la alimentación suplementaria” para superar los obstáculos que impiden su recuperación natural.
Acciones urgentes para frenar la crisis de extinción
El informe sostiene que, frente a esta crisis de extinción, no basta con detener las amenazas globales: se requiere una movilización de recursos, conocimiento y voluntad política sin precedentes. La ciencia ha identificado con claridad las especies más amenazadas y los factores de riesgo. Ahora el reto es actuar antes de que sea demasiado tarde.
Organizaciones de conservación, gobiernos y empresas con compromisos en responsabilidad social tienen un papel estratégico en este desafío. Crear alianzas, financiar proyectos de recuperación y participar en la restauración de hábitats puede tener un impacto concreto. Como concluyen los autores, el momento de actuar es ahora.
Salvar a las aves es salvar el equilibrio natural
La extinción de más de 500 especies de aves no es un dato aislado: es una alerta roja sobre el estado de nuestro planeta. Las aves cumplen funciones clave en los ecosistemas, desde el control de plagas hasta la dispersión de semillas. Perderlas implica romper cadenas ecológicas esenciales para la vida humana y no humana.
La crisis de extinción que hoy se evidencia es también una oportunidad para replantear nuestra relación con la naturaleza. Las historias de éxito demuestran que la acción concertada puede salvar especies. Frente a un futuro incierto, comprometerse con su preservación no es solo una decisión ambiental: es una decisión ética.
A juzgar por ciertos titulares o discursos políticos recientes, podría parecer que las estrategias de diversidad, equidad e inclusión (DEI) están atravesando su declive definitivo en Estados Unidos. La narrativa dominante habla de retrocesos, de empresas acorraladas por la presión conservadora y de consumidores cada vez menos comprometidos con la equidad. Pero esta imagen, tal como lo muestra un artículo publicado en Sustainable Brands, es incompleta y muchas veces engañosa.
La última encuesta de GlobeScan ofrece una visión distinta, más matizada y reveladora. El 72 % de los consumidores estadounidenses considera que las empresas deben seguir comprometidas con la DEI a pesar del contexto político adverso. Lejos de desaparecer, la DEI sigue siendo una expectativa clave entre los grupos de interés. Por eso, aunque se adapte, reconfigure o renombre, la DEI no desaparecerá. Sigue siendo una parte central de las estrategias sostenibles y del posicionamiento reputacional a largo plazo.
DEI no desaparecerá: coherencia, no neutralidad
Muchas empresas se encuentran hoy en una encrucijada: mantenerse firmes en sus compromisos de DEI y enfrentar posibles críticas, o ceder ante presiones externas y traicionar principios fundamentales. Casos recientes como el de Target ilustran esta tensión. La marca, antes considerada referente en inclusión, redujo en 2023 su visibilidad en iniciativas LGBTQ+ tras boicots organizados. Pero su retroceso no fue aplaudido, sino duramente criticado por sectores progresistas y por consumidores que la consideraban aliada.
Mientras tanto, empresas como Costco han optado por otra estrategia: menos visible, pero más coherente. Sin pronunciamientos públicos ni campañas estridentes, ha mantenido sus políticas inclusivas sin modificar su narrativa ni su identidad. El resultado es una percepción de solidez y confianza. En un contexto de polarización, la DEI no desaparecerá para aquellas marcas que han logrado integrarla auténticamente a su ADN.
Disney es otro caso ilustrativo. En marzo de 2024, enfrentó una propuesta de accionistas contraria a la DEI, pero esta fue rechazada por amplia mayoría. Fue un mensaje claro de los inversionistas: la inclusión no solo es aceptada, sino deseada como parte de una visión de negocio moderna y sostenible. La DEI ya no es solo una política social; es una estrategia de gestión de riesgos, reputación y fidelización.
Un lenguaje nuevo, pero el mismo fondo
Algunas empresas han optado por transformar la manera en que se comunican sobre DEI, sin abandonar sus objetivos fundamentales. PepsiCo anunció recientemente que dejará de usar el término “DEI” en sus comunicaciones externas, optando por la expresión “inclusión para el crecimiento”. Esta decisión busca esquivar el rechazo que ciertas etiquetas provocan, manteniendo intacta la intención estratégica y operativa.
La especialista en sostenibilidad Solitaire Townsend advirtió que esta táctica puede ser útil si el cambio es profundo. “Un cambio de lenguaje puede ser estratégico si fortalece el enfoque inclusivo, pero si es solo una fachada para recortes, los empleados y consumidores lo detectarán al instante”. En otras palabras, la DEI no desaparecerá, pero sí mutará hacia formas de expresión más tácticas, especialmente en entornos políticamente hostiles.
Esta tendencia muestra que muchas compañías no están dispuestas a renunciar al fondo, aunque modifiquen la forma. Las nuevas narrativas se alejan de declaraciones públicas masivas para enfocarse en resultados concretos: diversidad en la alta dirección, brechas salariales corregidas, representatividad en la publicidad y equidad en la cadena de valor. Es un giro hacia la sustancia más que la simbología.
Valor de negocio, no solo imperativo moral
Más allá de los compromisos éticos, el enfoque DEI ha demostrado tener beneficios económicos medibles. Empresas con culturas diversas e inclusivas presentan mayor innovación, captan mejor talento, reflejan la diversidad de sus mercados y resisten mejor las crisis reputacionales. En términos simples: la DEI agrega valor.
REI, la cooperativa de actividades al aire libre, es un ejemplo contundente. Según Kristin Rodney, directora de REDI (Racial Equity, Diversity and Inclusion), “centrar la voz y experiencia de los empleados es clave”. Gracias a sus redes internas y consultas periódicas, han conseguido diseñar productos más inclusivos y aumentar la participación comunitaria, con efectos positivos en ventas y fidelidad de marca.
Nicole Lacasse, gerenta sénior de REDI, refuerza la idea: “Reducir nuestros compromisos contradice nuestra identidad. Para nosotros, la inclusión no es una postura política; es un imperativo estratégico y moral”. Este tipo de declaraciones sintetizan por qué, en organizaciones con propósito claro, la DEI no desaparecerá: porque no se ve como una tendencia, sino como una inversión estructural.
Cuando los valores se convierten en activos reputacionales
Hoy, las marcas no compiten solo por cuota de mercado, sino por confianza. Y la confianza se gana con coherencia, transparencia y responsabilidad. Las audiencias actuales —especialmente las nuevas generaciones— esperan algo más que eslóganes: demandan datos verificables, avances medibles y consistencia a lo largo del tiempo.
Ya no basta con campañas publicitarias durante el Mes del Orgullo o el Día Internacional de la Mujer. Los consumidores preguntan por políticas salariales, por representatividad en los consejos de administración, por prácticas de compra con proveedores diversos. Y quieren saber si las promesas hechas en 2020, tras el asesinato de George Floyd, siguen vigentes.
En este contexto, la DEI se ha transformado en un activo reputacional. Las marcas que retroceden enfrentan consecuencias tangibles: desconfianza, abandono de talentos clave, boicots y pérdida de valor. Las que perseveran con integridad construyen capital simbólico, lealtad y resiliencia. Por eso, y pese al ruido, la DEI no desaparecerá.
DEI, ¿crisis o transformación?
Aunque el clima político actual es hostil en ciertos sectores, la DEI está lejos de desaparecer. Está, más bien, en una fase de transformación. Las empresas que logren integrar estos principios de forma estratégica, transparente y creíble tendrán una ventaja competitiva en los próximos años. La inclusión no es una moda: es una exigencia estructural del mercado y de la sociedad.
Así como la sostenibilidad ambiental ha dejado de ser un “plus” para convertirse en un estándar, la diversidad, la equidad y la inclusión también lo serán. Las empresas ya no pueden permitirse tratar la DEI como un proyecto lateral. Hoy es, más que nunca, parte del corazón de su propósito, cultura y modelo de negocio.
Cada año, el Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se celebra el tercer jueves de junio, nos recuerda una realidad que suele pasar desapercibida: la vida de miles de niñas y niños que enfrentan esta y otras enfermedades renales. Estos padecimientos, muchas veces crónicos y progresivos, alteran por completo su desarrollo, bienestar emocional y la estabilidad de sus familias.
Para estos menores, su día a día se divide entre tratamientos invasivos, hospitalizaciones prolongadas y una carga emocional difícil de sobrellevar tanto para ellos como para sus familias, mientras que la infancia, etapa de juego y aprendizaje, se transforma en una lucha constante por la supervivencia, donde los problemas físicos y psicológicos se entrelazan.
Consciente de esta situación, Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentación, ha decidido no mirar hacia otro lado y emprender acciones concretas para ofrecer alivio, esperanza y mejores condiciones de vida a las infancias que enfrentan enfermedades renales. Su labor no sólo atiende necesidades físicas, sino que también abraza el componente emocional, tan vital en estos casos.
¡Corporativo Kosmos brinda apoyo a menores con enfermedades renales!
Corporativo Kosmos, a través de su brazo social la Fundación Pablo Landsmanas, ha demostrado un fuerte compromiso con las infancias más vulnerables, como es el caso de su alianza con DAR, una organización que se dedica a brindar apoyo integral a menores con enfermedades graves, entre ellas las renales. Esta colaboración ha permitido que muchas familias reciban respaldo emocional, un alivio financiero y apoyo alimentario en momentos especialmente complejos.
DAR se enfoca en transformar la vivencia de la enfermedad a través de la alegría, la contención y la creación de experiencias mágicas que permitan a los infantes recuperar las fuerzas. Además, la organización no se limita sólo al apoyo del menor enfermo, sino que extiende su ayuda a padres, madres y hermanos, entendiendo que todo el núcleo familiar sufre con la enfermedad.
Para llevar a cabo este tipo de acciones, la ayuda de organizaciones como la FPL se vuelve fundamental, ya que la operación de DAR depende de las donaciones que recibe, de la ayuda que brindan los voluntarios y de la voluntad de colaboración por parte de individuos y empresas que, como Corporativo Kosmos, buscan apoyar a quienes atraviesan situaciones difíciles.
El poder del acompañamiento emocional
Uno de los mayores aportes de DAR es el acompañamiento emocional que ofrece a los niños con enfermedades renales y sus familias. Con el respaldo de donadores como la Fundación Pablo Landsmanas, esta organización puede extender su labor y llegar a más personas que enfrentan la enfermedad con incertidumbre, miedo y, sobre todo, agotamiento.
Rosuca Palacio, codirectora de DAR, explica la fuerte carga emocional que experimentan los menores enfermos y sus familiares:
“La gente se enfoca solamente en la parte física de la enfermedad, pero el desgaste emocional es muchísimo más grande. Los menores suelen experimentar separación familiar; los hermanos viven sentimientos de aislamiento; y los papás están bajo una carga emocional y financiera constante”.
Estas palabras revelan la magnitud del desafío y la necesidad de brindar soporte más allá del tratamiento médico y es en este contexto que el trabajo conjunto de DAR y la FPL ha demostrado que una sonrisa o un momento de felicidad puede ser tan poderoso como una medicina:
“La gente no ve el valor que tiene brindar esperanza y alegría, del apoyo emocional a estas familias. Lo que nosotros hacemos va mucho más allá de un tratamiento médico, se trata de darles ese empuje para seguir adelante y ganas de luchar y recargarlos, ayudarles a crear memorias felices y fuera del hospital que se queden en su corazón”.
Michelle Dondich Rubinsteins, codirectora de DAR.
La contención emocional fortalece el espíritu de los menores y sus familias y multiplica su resiliencia, incluso en escenarios adversos. Además, dar esperanza y alegría no sólo impacta en el presente, sino que deja huellas imborrables y que prevalecen en el tiempo. Regalar un recuerdo feliz fuera del hospital permite que las familias se aferren a lo bueno en medio de la tormenta, por lo que es crucial que el apoyo a enfermedades renales también contemple la necesidad de reír, soñar y contar con espacios de recreación para impulsar la recuperación de los pacientes.
Cumplir sueños, alimentar esperanza
A sabiendas de que la salud mental y emocional también son fundamentales para la recuperación de los infantes con enfermedades graves, DAR y la Fundación Pablo Landsmanas están trabajando juntas para impulsar acciones que logren transformar la vida de los menores y sus familias al regalarles experiencias que revitalizan su ánimo y su deseo de seguir luchando, como son:
Donación de recursos económicos para hacer realidad sueños
La FPL ha brindado apoyo económico esencial para ayudar a DAR a cumplir los sueños de los menores con enfermedades renales y otros padecimientos, como es el caso de los más recientes viajes a Disney que llevaron a cabo, donde siete menores vivieron una experiencia inolvidable acompañados de sus familias.
Uno de los casos más conmovedores fue el de Sebastián, un niño con insuficiencia renal que estuvo años en diálisis y logró recibir un trasplante, pero aún después de la operación tenía problemas de peso bajo, por lo que visitaba constantemente al nutriólogo. No obstante, Dondich comparte que “sólo en el viaje a Disney recuperó tres kilos”, mientras que su madre no perdió oportunidad de expresar su gratitud por esta oportunidad que le devolvió la alegría y el entusiasmo por vivir a su hijo.
El caso de Sebastián es una prueba más de que estos momentos mágicos no sólo hacen felices a los menores, sino que tienen efectos perceptibles en su recuperación física y emocional y de que el apoyo a enfermedades renales también se construye con magia, memorias y sonrisas.
Donación de despensas para apoyar la alimentación de los menores y sus familias
Además de los recursos para cumplir sueños, la FPL realiza donaciones periódicas de despensas a las familias apoyadas por DAR, las cuales han marcado una diferencia significativa en la economía y bienestar de los pacientes y sus familias, tal como lo ha dicho una de las beneficiarias:
“A veces nos quedamos sin comer porque mi esposo no siempre puede trabajar, nosotros venimos de Puebla y las citas son seguidas, entre los pasajes y los medicamentos, el dinero no alcanza. La verdad esa despensa que ustedes ahorita están donando es para mí una gran ayuda”.
María Fernanda Francisco, mamá de Perla Regina y beneficiaria de DAR.
La Fundación Pablo Landsmanas reconoce qué para las familias con un paciente pediátrico, la preocupación diaria por conseguir alimento se suma al peso de la enfermedad. Es por ello que, a través de DAR, les dona alimentos saludables y suficientes, los cuales no sólo representan un alivio financiero, sino también un acto de cuidado que fortalece su derecho a una vida digna.
🎥 En este video puedes ver por qué nos esforzamos tanto en ser una empresa socialmente responsable 🤝. 📌 Apoyamos mediante nuestro expertise y alianzas a diferentes grupos vulnerables 👧🧓. ¡Escucha este impactante caso y descubre el impacto real que generamos! 🔊✨#RSEpic.twitter.com/0FMj57BLni
— Fundación Pablo Landsmanas (@FPLandsmanas) April 2, 2025
Corporativo Kosmos y DAR: una alianza que cambia vidas
El trabajo de DAR no podría ser posible sin el apoyo de aliados comprometidos como Corporativo Kosmos y la Fundación Pablo Landsmanas. Su contribución permite que el amor, la esperanza y la salud emocional lleguen a cientos de familias en situación de vulnerabilidad, pues, como lo afirma Michel Dondich, codirectora de DAR, “nosotros podemos tener toda la intención del mundo, pero sin organizaciones como la Fundación Pablo Landsmanas que nos brinden su respaldo, sería imposible hacer esta labor”.
Esta sensibilidad por el bienestar integral de la infancia enferma convierte a Corporativo Kosmos en un ejemplo de cómo el sector privado puede apoyar la recuperación de menores que enfrentan enfermedades complejas. Gracias a la visión humana que caracteriza a esta compañía, la FPL ha entendido que el apoyo a enfermedades renales no se limita a lo clínico:
“Ustedes han entendido que los niños no pueden darse el lujo de perder la esperanza. Nos ayudan a reconstruir momentos de alegría, y eso les da fuerza para seguir adelante”.
Rosuca Palacio Galindo, codirectora de DAR.
Sin duda, la labor coordinada entre DAR y Corporativo Kosmos demuestra que, para vivir, también se necesita salud mental, soporte emocional y la posibilidad de seguir soñando.
Una causa que merece más aliados
El caso de Corporativo Kosmos y su colaboración con DAR a través de la Fundación Pablo Landsmanas nos recuerda que el apoyo a enfermedades renales comienza con empatía. Cuando una empresa reconoce que puede sumar desde lo que sabe hacer —como donar alimentos saludables— o contribuir con fondos, se convierte en un agente que transforma su entorno.
Los niños con enfermedades renales enfrentan desafíos diarios, pero gracias a organizaciones como el Corporativo Kosmos y DAR, que eligen acompañarlos, muchos pueden recobrar fuerza, esperanza y razones para sonreír. Apoyar esta causa es regalar vida en todas sus dimensiones.
En un contexto global cada vez más tenso, marcado por conflictos internacionales, polarización política y amenazas a la seguridad, la paz se ha convertido en un valor codiciado y escaso. Para muchos ciudadanos, sobre todo en naciones con altos niveles de violencia o militarización, mudarse a un país más pacífico no es solo un sueño, sino una necesidad urgente para garantizar bienestar y estabilidad.
En esta nota exploraremos los 10 países más pacíficos según el Índice de Paz Global (IPG) 2025, un ranking que no solo revela destinos atractivos para vivir, sino que también es una herramienta clave para entender qué países ofrecen condiciones óptimas en términos de seguridad, convivencia social y baja presencia de conflictos y ofrece valiosas lecciones sobre gobernanza, responsabilidad social y calidad de vida.
Los 10 países más pacíficos del mundo
1. Islandia
Islandia encabeza por decimoséptimo año consecutivo la lista de los 10 países más pacíficos, según el Índice de Paz Global 2025. Esta nación nórdica destaca por sus bajísimos niveles de criminalidad, su casi inexistente presencia militar y su fuerte cohesión social. No participa en conflictos internacionales y mantiene una política exterior basada en la neutralidad. Sus instituciones son transparentes, su sistema judicial es independiente y su nivel de confianza entre ciudadanos es uno de los más altos del mundo. Todo esto le ha permitido sostener un modelo de sociedad estable, segura y orientada al bienestar común.
A pesar de ser uno de los países más caros para vivir, Islandia ofrece un altísimo nivel de vida y servicios públicos de gran calidad. Su belleza natural, que incluye volcanes, géiseres y auroras boreales, atrae tanto a turistas como a quienes buscan una vida más tranquila y conectada con el entorno. Además, su política ambiental y su uso intensivo de energías renovables refuerzan su compromiso con la sostenibilidad. La ausencia de tensiones políticas o sociales significativas lo hace particularmente atractivo para quienes desean seguridad a largo plazo. Islandia es, sin duda, un modelo de paz duradera en un mundo cada vez más convulso.
2. Irlanda
Irlanda ocupa el segundo lugar en el ranking de los 10 países más pacíficos del mundo, destacando especialmente por su bajo nivel de militarización y su estabilidad interna. El país ha consolidado una democracia sólida y unas instituciones confiables que aseguran una convivencia armónica entre sus ciudadanos. A pesar de su historia marcada por conflictos, hoy Irlanda es un ejemplo de reconciliación, diplomacia y progreso social. Su sistema educativo es inclusivo, y sus políticas públicas promueven la equidad y el respeto por los derechos humanos. Todo esto ha contribuido a construir una sociedad en la que prevalece la calma y la cooperación.
Además de su entorno seguro, Irlanda se ha convertido en un destino atractivo para expatriados por su dinamismo económico, su patrimonio cultural y sus paisajes de ensueño. Ciudades como Dublín y Cork combinan infraestructura moderna con una calidad de vida envidiable. Los irlandeses, conocidos por su hospitalidad, fortalecen la cohesión social con una actitud comunitaria y solidaria. Esto, sumado a su neutralidad militar y su política exterior pacífica, refuerza su posición en el IPG. Irlanda demuestra que es posible transformar un pasado conflictivo en un presente pacífico con visión, liderazgo y compromiso colectivo.
3. Nueva Zelanda
Nueva Zelanda es el país más pacífico de la región Asia-Pacífico y el tercero a nivel global, gracias a su eficaz control de conflictos y su baja tasa de criminalidad. La nación oceánica promueve una cultura de respeto mutuo, inclusión y armonía con la naturaleza. Su gobierno ha sabido combinar políticas sociales avanzadas con una economía sostenible y estable. También se ha destacado por su enfoque colaborativo en la resolución de disputas y su capacidad para generar confianza entre grupos diversos. Estos elementos han consolidado su reputación internacional como una sociedad justa y pacífica.
Además, Nueva Zelanda es famosa por su calidad de vida y su riqueza natural, que abarca montañas, playas y reservas protegidas. La vida en sus ciudades es tranquila, con buenos servicios, movilidad segura y bajos niveles de contaminación. Esto la convierte en un destino ideal para familias, estudiantes y emprendedores. Su compromiso con los pueblos originarios y su enfoque progresista en temas de género, salud y medio ambiente la posicionan como un referente global. Nueva Zelanda es una prueba viviente de que la paz se construye con inclusión, equidad y conexión con la tierra.
4. Austria
Austria mantiene desde hace años un lugar destacado en el listado de los 10 países más pacíficos, gracias a su tradición de neutralidad y su sólida estructura institucional. El país tiene un bajo nivel de conflictos internos, una tasa de criminalidad reducida y un gasto militar muy contenido. Viena, su capital, ha sido reconocida múltiples veces como la ciudad más habitable del mundo. Esto se debe a su infraestructura eficiente, su sistema de salud público y su amplia oferta cultural. En Austria, la paz se vive como un equilibrio entre orden, calidad de vida y diversidad.
Este país alpino combina una historia rica con un presente orientado a la innovación social y la sostenibilidad. Su sistema educativo es accesible y de calidad, y su economía está orientada al bienestar colectivo. La vida comunitaria, el respeto por las normas y una ciudadanía activa fortalecen el tejido social. Austria también desempeña un papel relevante en la diplomacia internacional, siendo sede de importantes organismos como la ONU y la OSCE. Su estabilidad política y su enfoque humanista la convierten en un refugio seguro y un modelo de convivencia armoniosa.
5. Suiza
Suiza es mundialmente conocida por su neutralidad y su papel como mediadora en conflictos internacionales, lo que la mantiene firme entre los 10 países más pacíficos del mundo. En 2025, se ubicó entre los mejores países en los dominios del IPG vinculados a seguridad social y conflictos actuales. Su modelo de democracia directa permite una participación ciudadana activa y una toma de decisiones inclusiva. Además, sus instituciones son altamente confiables y su sistema legal garantiza el respeto de los derechos fundamentales. Esta estructura fortalece la paz interna y proyecta estabilidad en el escenario internacional.
Con ciudades como Ginebra, apodada la “Capital de la Paz”, Suiza también ofrece una calidad de vida sobresaliente. Sus servicios públicos, la eficiencia de su transporte y el acceso a la salud y la educación son ejemplares. A pesar de su alto costo de vida, muchos expatriados valoran la seguridad, la limpieza y el orden que caracterizan al país. También destaca por su liderazgo en sostenibilidad y su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Suiza demuestra que una paz sólida se sostiene sobre pilares de justicia, equidad y participación democrática.
6. Singapur
Singapur ocupa el sexto lugar en el ranking de los 10 países más pacíficos, sobresaliendo en seguridad social y estabilidad política dentro de la región Asia-Pacífico. A pesar de ser una ciudad-estado altamente urbanizada y con una densidad poblacional elevada, mantiene niveles de criminalidad extremadamente bajos. Su sistema legal es estricto, pero ampliamente respetado, y su gobernanza es considerada una de las más eficientes del mundo. Esto ha permitido que su sociedad funcione con altos niveles de orden y confianza ciudadana. Además, es un referente en innovación, tecnología y educación.
La vida en Singapur es segura, limpia y altamente estructurada, lo que la hace especialmente atractiva para familias y profesionales expatriados. El gobierno promueve políticas de inclusión racial y religiosa que favorecen la cohesión social. En el ámbito internacional, mantiene una postura diplomática prudente, evitando tensiones con otras potencias regionales. Su estrategia de defensa está centrada en la disuasión y no en la confrontación. En conjunto, Singapur ejemplifica cómo una economía dinámica puede coexistir con una cultura cívica sólida y un entorno de paz sostenible.
7. Portugal
Portugal ha ganado terreno constante en el Índice de Paz Global y se consolida como uno de los 10 países más pacíficos por su baja militarización y su estabilidad institucional. Es uno de los países europeos con menor gasto en defensa y no participa activamente en conflictos internacionales. Sus índices de violencia son bajos y la percepción ciudadana sobre la seguridad es generalmente positiva. Esta atmósfera tranquila, combinada con su clima templado, ha hecho del país un destino predilecto para jubilados y nómadas digitales. También ha sido valorado por su calidad de vida asequible y su sistema de salud pública.
En años recientes, Portugal ha sido mencionado como uno de los países más hospitalarios de Europa, lo que ha fortalecido su reputación internacional. Lisboa y Oporto se han convertido en polos atractivos para la inversión extranjera y el turismo responsable. El país mantiene una política exterior pacifista y ha adoptado posiciones progresistas en temas como derechos humanos y sostenibilidad. Además, su enfoque de gobernanza local y su compromiso con la cohesión territorial han reducido desigualdades. Portugal demuestra que una democracia joven también puede convertirse en un faro de paz y desarrollo.
8. Dinamarca
Dinamarca es otro referente de estabilidad y bienestar que figura entre los 10 países más pacíficos. Su modelo de sociedad está basado en la igualdad, la transparencia institucional y una fuerte confianza social. El IPG destaca su desempeño en seguridad social, aunque ha tenido un leve descenso en el dominio de militarización debido al aumento de su gasto defensivo. No obstante, sigue siendo una nación ejemplar en términos de calidad de vida, derechos laborales y políticas de conciliación. Su cultura del consenso político permite resolver diferencias sin recurrir a conflictos sociales o políticos intensos.
El país también es líder mundial en sostenibilidad, energía limpia y protección ambiental, lo que fortalece su reputación como nación responsable y orientada al futuro. Las ciudades danesas se caracterizan por su diseño urbano seguro y amigable con el peatón, lo que contribuye al bienestar general. Además, el sistema educativo promueve la empatía, la participación democrática y la resolución pacífica de conflictos. Dinamarca demuestra que la paz no es solo la ausencia de violencia, sino una cultura activa del respeto y el cuidado mutuo. En este sentido, su ejemplo es valioso tanto para gobiernos como para empresas.
9. Eslovenia
Eslovenia, uno de los países menos mencionados del continente europeo, ha logrado posicionarse entre los 10 países más pacíficos gracias a sus bajos niveles de militarización y una notable cohesión interna. Su estabilidad política y su pequeño tamaño le han permitido consolidar una gobernanza eficaz y un ambiente social armonioso. El gasto militar del país es mínimo y no está involucrado en conflictos internacionales. Además, mantiene buenas relaciones diplomáticas con sus vecinos y participa activamente en misiones de paz. Su inclusión en este ranking refleja una estrategia silenciosa pero efectiva en la promoción de la estabilidad.
Desde el punto de vista social y cultural, Eslovenia destaca por su alto índice de desarrollo humano, su excelente sistema educativo y su preocupación por el medio ambiente. Con una naturaleza abundante y políticas verdes en expansión, el país ha fomentado un estilo de vida tranquilo y saludable. La seguridad pública es una prioridad nacional y las tasas de criminalidad son notablemente bajas. Esta combinación de factores lo convierte en una “joya escondida” para quienes buscan una vida serena en Europa. Su caso demuestra que incluso países pequeños pueden alcanzar altos niveles de paz y bienestar.
10. Finlandia
Cerrando la lista de los 10 países más pacíficos, Finlandia brilla por su extraordinario desempeño en el dominio de seguridad social del IPG. Este país nórdico tiene una de las tasas de criminalidad más bajas del mundo y una población que confía profundamente en sus instituciones. Los finlandeses valoran la igualdad, la educación y la vida comunitaria, elementos que refuerzan la estabilidad interna. Además, sus servicios públicos funcionan con eficiencia y sus autoridades priorizan el diálogo como método de resolución de conflictos. Este enfoque social cohesionado ha sido clave en su reconocimiento global como sociedad pacífica.
Finlandia también ha sido nombrada durante varios años consecutivos como el país más feliz del mundo, según el Informe Mundial de la Felicidad. Esta felicidad no es trivial: refleja una estructura social sólida, bajos niveles de corrupción y un equilibrio saludable entre vida personal y laboral. El país ha sabido mantenerse neutral en conflictos internacionales y apuesta por una diplomacia firme pero pacífica. Su inversión en innovación, educación y salud pública complementan su visión de desarrollo humano integral. Finlandia demuestra que la paz se puede cultivar desde la base: construyendo confianza, garantizando derechos y priorizando el bienestar colectivo.
¿Qué mide realmente el Índice de Paz Global?
El Índice de Paz Global (IPG), elaborado anualmente por el Institute for Economics and Peace, analiza 23 indicadores cuantitativos y cualitativos agrupados en tres categorías clave: seguridad social, conflictos internos y externos, y grado de militarización. Estos criterios permiten una evaluación multidimensional de la paz en más de 160 países.
Entre los factores medidos están la tasa de homicidios, la estabilidad política, el número de refugiados, la percepción de criminalidad y el acceso a armas. También se consideran el gasto militar, la participación en conflictos internacionales y el tamaño de las fuerzas armadas. Este enfoque integral distingue al IPG de otros rankings más limitados.
El IPG no solo clasifica países, sino que ofrece datos útiles para gobiernos, empresas e instituciones que buscan operar o invertir en entornos estables. En el campo de la responsabilidad social, entender qué hace a un país pacífico puede inspirar políticas corporativas que fomenten la cohesión social y el desarrollo sostenible desde una perspectiva global.
Vivir en paz: más allá de las fronteras
Más allá de los indicadores duros, los 10 países más pacíficos comparten valores culturales que promueven la equidad, la confianza ciudadana y el respeto al otro. En muchos de ellos, las políticas públicas están diseñadas para reducir desigualdades y fortalecer los vínculos comunitarios, lo que refuerza un círculo virtuoso de estabilidad y bienestar.
En contraste, países con altos niveles de militarización, violencia o desigualdad tienden a mostrar mayores niveles de inseguridad social, lo que afecta tanto la salud mental de sus habitantes como su calidad de vida. Esto explica por qué muchas personas —incluidos estadounidenses— consideran mudarse a lugares que priorizan la paz y la convivencia armónica.
Desde una perspectiva de responsabilidad social empresarial, conocer los rasgos que hacen pacífico a un país permite a las compañías implementar mejores prácticas. Promover la no violencia laboral, políticas de conciliación o inclusión, así como invertir en comunidades locales, puede ayudar a construir entornos más justos y pacíficos en cualquier parte del mundo.
La paz como guía de futuro
Los 10 países más pacíficos del mundo no solo encabezan una lista, sino que representan una hoja de ruta hacia sociedades más humanas, resilientes y sostenibles. En una época marcada por la incertidumbre global, estos países demuestran que la inversión en cohesión social, justicia y bienestar da frutos tangibles y duraderos.
Aspirar a la paz no significa ignorar los conflictos, sino enfrentarlos con políticas públicas eficaces, diálogo constante y una ciudadanía informada. La paz es una construcción diaria que involucra tanto a líderes gubernamentales como a ciudadanos comunes, empresas, ONGs e instituciones educativas.
Si queremos un futuro más justo, debemos aprender de estos modelos y exigir condiciones similares en nuestras propias comunidades. Promover la paz es, al final, una forma de promover la vida en todas sus formas: digna, libre de violencia y orientada al bien común.
En un país donde el abuso sexual infantil sigue siendo una de las violencias más invisibilizadas y silenciadas, surge una propuesta urgente y poderosa: la exposición temporal Infancias en Silencio, organizada por Fundación Freedom en colaboración con el Museo Memoria y Tolerancia.
Esta iniciativa no solo es una muestra artística, sino un llamado a la conciencia colectiva. La exposición busca visibilizar las múltiples formas de violencia que enfrentan niñas, niños y adolescentes, y abrir un espacio para hablar de aquello que, por miedo o por incomodidad, muchas veces se evita: el abuso sexual infantil.
En México, 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños son víctimas de abuso sexual antes de cumplir 18 años. Aún más preocupante es que el 85% de los agresores son personas cercanas a la víctima, lo que hace aún más difícil que los casos se denuncien. Cada año, al menos 21,000 menores de edad son enganchados para redes de trata sexual infantil, un crimen que destroza vidas y perpetúa ciclos de violencia.
Si supieras que el 85% de los casos de abuso sexual infantil se comete en un entorno de confianza, ¿qué harías diferente? Infórmate, habla con tus hijos y comparte este mensaje. A nadie le gusta hablar de esto, pero tenemos que hacerlo.https://t.co/es8r8OYMbopic.twitter.com/ZseICKL7bV
La exposición Infancias en Silencio, que será inaugurada al público el próximo 27 de junio en el Museo Memoria y Tolerancia, está compuesta por siete salas temáticas. Cada una explora aspectos clave del entorno infantil: el hogar, la escuela, los espacios públicos, los medios digitales, y los factores de riesgo que rodean a las infancias vulnerables.
Más allá de los datos, la muestra busca provocar conversación y empatía. Habrá también un testimonio conmovedor de Eduardo Cruz, sobreviviente de abuso sexual infantil, que nos recuerda que detrás de cada cifra hay una historia, una vida marcada por el silencio… y con esperanza de sanación.
Hablar de abuso sexual infantil no es fácil, pero es urgente. La prevención empieza por reconocer que este problema existe, que puede ocurrir en cualquier entorno, y que es responsabilidad de la sociedad entera romper el silencio.
Fundación Freedom, a través de esta exposición, nos invita a no mirar hacia otro lado, a informarnos, a escuchar y a actuar. Porque prevenir también es educar, acompañar y construir entornos seguros para las infancias.
La entrada a la exposición será en el Museo Memoria y Tolerancia, ubicado en Plaza Juárez, Centro Histórico de la Ciudad de México. Más información en: www.fundacionfreedom.mx .
El valor del altruismo, por Aldo Farrugia
Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.
Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.
Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.
La candidatura de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz vuelve a provocar polémica global. Esta vez, la propuesta no vino de un país aliado tradicional, sino del congresista estadounidense Buddy Carter, quien argumentó que el expresidente desempeñó un “papel histórico” en el acuerdo de alto al fuego entre Israel e Irán, alcanzado tras una ofensiva militar que él mismo ordenó.
La nominación, sin embargo, ha generado reacciones divididas tanto en la comunidad internacional como en el propio Estados Unidos. ¿Es apropiado postular al Nobel de la Paz para Trump cuando su estrategia se basó en el uso de la fuerza? ¿Puede el mismo líder que ha profundizado la polarización social ser símbolo de paz mundial?
Nobel de la Paz para Trump: una nominación polémica
El congresista republicano Buddy Carter envió una carta formal al Comité Noruego del Nobel en la que propuso a Donald Trump como candidato al Nobel de la Paz por su rol en el acuerdo de cese al fuego entre Israel e Irán. Carter resaltó su “determinación” al impedir que Irán, a quien considera el mayor patrocinador estatal del terrorismo, accediera al armamento nuclear.
Todavía no hay paz entre Irán e Israel… y dista mucho de que bombardear sea un acto de paz, pero Trump ha sido nominado para el Nobel de la Paz por el representante @RepBuddyCarter. pic.twitter.com/I326w4OPzn
Trump no tardó en publicar con entusiasmo esa carta en su red Truth Social. En el post, celebró lo que calificó como una “decisión audaz y necesaria” que dio lugar a un acuerdo inesperado. Asimismo, no dudo en jactarse de haber destruido las intalaciones nucleares iraníes de Isfahán, Natanz y Fordo y agregó “Fue un gran honor para mí”.
Israel también se sumó a esta nominación, pues su embajador ante la ONU, Danny Danon, declaró que Trump “merece el premio” por su liderazgo:
“Debemos agradecerle las decisiones que tomó y reconocer el esfuerzo de Estados Unidos”.
Para Danon, este logro puede incluso abrir el camino a nuevas adhesiones a los Acuerdos de Abraham.
La nominación al Nobel de la Paz para Trump también se apoya en el precedente de sus esfuerzos por formalizar relaciones diplomáticas entre países árabes e Israel durante su primer mandato. No obstante, el hecho de que el alto al fuego se haya dado tras un ataque militar siembra dudas sobre los criterios para el galardón.
🤷🏻♀️ Decisiones del nominado al "Premio Nobel de la Paz" #Trump Presidente de 🇺🇸, 🧏🏻♀️ Habrán consecuencias!!! pic.twitter.com/l4pJfpet8Z
Más allá del conflicto entre Israel e Irán, la candidatura al Nobel de la Paz para Trump se basa en su intervención en múltiples escenarios internacionales. Uno de ellos fue el conflicto entre India y Pakistán, donde, según el gobierno paquistaní, Trump desempeñó un rol diplomático crucial para frenar la escalada.
La semana pasada, Pakistán anunció su intención de nominar formalmente a Trump al Nobel por su “liderazgo decisivo” en dicho conflicto y aseveró en un comunicado:
“El presidente Trump demostró una gran visión estratégica y una habilidad política excepcional mediante una sólida colaboración diplomática con Islamabad y Nueva Delhi, que redujo la tensión en una situación que se deterioraba rápidamente. Esta intervención es un testimonio de su papel como auténtico pacificador”.
Sin embargo, esta nominación ha sido controvertida incluso dentro del país asiático, especialmente por su respaldo a Israel en Gaza.
Trump también ha citado su papel en la pacificación de otras regiones como el Congo, Ruanda y los Balcanes. “Deberían darme el Premio Nobel por Ruanda, y si miran el Congo, o podríamos decir Serbia, Kosovo…”, declaró en Morristown, en tono desafiante, sumando varios escenarios a su lista de méritos.
Donald Trump: “I deserve the Nobel Peace Prize for stopping war between India & Pakistan.” 🇺🇸
No es la primera vez que un presidente estadounidense es propuesto para este premio. Sin embargo, lo novedoso en este caso es la insistencia con la que Trump —y sus aliados— buscan posicionarlo como un líder de paz, pese a que muchas de sus decisiones se han basado en la demostración de poder militar o en políticas polarizantes.
Trump y el anhelo del Nobel: entre el ego y la narrativa del liderazgo único
La insistencia de Trump en ser reconocido con el Nobel no es nueva. Desde su primer mandato ha manifestado abiertamente que merece el galardón, en especial luego de que Barack Obama lo recibiera al inicio de su presidencia. “No lo recibiré, no importa lo que haga… pero la gente lo sabe”, escribió recientemente.
Esta narrativa se alinea con su lema “Make America Great Again”, en el que él mismo se presenta como la figura central e insustituible del renacimiento estadounidense. El Nobel sería, desde su visión, una validación personal y geopolítica de su liderazgo.
En diversas entrevistas y publicaciones, Trump ha lamentado lo que considera un sesgo político por parte del Comité Nobel. En su entorno, se ha vuelto común la queja de que no se reconoce adecuadamente su impacto en el orden global.
El nobel de la paz para Trump también se ha convertido en un símbolo de la batalla cultural y política que libra: una forma de reafirmar que, desde su perspectiva, su estilo directo y disruptivo no solo es eficaz, sino merecedor de los más altos honores.
🚩 #ÚltimaHora | Juez determina que el gobierno de Trump "privó claramente" del debido proceso a venezolanos expulsados a El Salvador.
Aunque la nominación está formalmente aceptada, surge un debate ético: ¿es responsable entregar el Nobel de la Paz para Trump considerando sus antecedentes? Las acciones militares como las ordenadas en Irán, su apoyo incondicional a Israel en Gaza y su retórica incendiaria hacia inmigrantes y opositores plantean serios cuestionamientos.
Durante su mandato y precampañas, Trump ha intensificado el discurso nacionalista, exacerbando divisiones raciales y políticas en Estados Unidos. Su retórica ha sido señalada como uno de los catalizadores del asalto al Capitolio en 2021 y de múltiples expresiones de violencia política.
Además, sus políticas migratorias —como la separación de familias en la frontera y el veto a países de mayoría musulmana— contrastan con los valores humanitarios que el Nobel de la Paz pretende defender. La tensión entre sus logros diplomáticos y su historial divisivo no puede pasarse por alto.
Otorgar el Nobel de la Paz para Trump podría interpretarse como un respaldo a estrategias de poder basadas en la fuerza, más que en la diplomacia. El riesgo es legitimar un estilo de liderazgo que prioriza la confrontación sobre el consenso, lo que pondría en entredicho la credibilidad del galardón.
¿Una distinción que desdibuja el ideal de paz?
El Nobel de la Paz ha sido históricamente un símbolo de diálogo, reconciliación y compromiso ético con los derechos humanos. En ese marco, la candidatura de Trump, impulsada por sus acciones recientes, plantea una paradoja incómoda. ¿Puede quien promueve el fuego también ser reconocido por apagarlo?
Sin duda, Trump ha influido en varios procesos internacionales, y su papel en desescalar conflictos puntuales es innegable. Pero cuando se analiza su trayectoria completa, surgen sombras que contradicen el espíritu del premio. Las acciones no pueden evaluarse solo por su resultado inmediato, sino por su coherencia con principios universales.
Conceder el Nobel de la Paz para Trump implicaría redefinir qué entendemos por liderazgo pacífico. Y esa, más allá de la coyuntura, es una pregunta profunda que interpela no solo al Comité Nobel, sino a toda la comunidad internacional.
La lucha por la igualdad de género ha ganado visibilidad en las últimas décadas, y cada vez más empresas se comprometen a transformar sus estructuras, políticas internas y campañas externas con perspectiva de género. Desde programas de mentoría hasta auditorías salariales, muchas marcas están asumiendo su responsabilidad de impulsar un entorno laboral más equitativo.
Este compromiso no es solo ético, sino estratégico: diversos estudios han demostrado que las organizaciones con mayor equidad de género obtienen mejores resultados financieros, son más innovadoras y logran mayor fidelidad entre sus consumidores. A continuación, te presentamos algunas de las marcas que apoyan la igualdad de género y que lo hacen de manera destacada.
10 marcas que apoyan la igualdad de género
1. Unilever
Unilever es una de las marcas que más se ha comprometido con la igualdad de género, tanto en sus operaciones internas como en su comunicación externa. Desde 2018, la compañía ha mantenido un 50% de mujeres en sus puestos de liderazgo a nivel global, una meta trazada años atrás. Esta paridad se apoya en políticas de inclusión, auditorías de brechas salariales y capacitaciones en sesgos inconscientes. La empresa también ha adoptado esquemas de licencia parental igualitaria en diversas regiones.
En el plano publicitario, lanzó la iniciativa #Unstereotype, que busca eliminar representaciones sexistas en sus anuncios. Esta campaña ha sido reconocida por ONU Mujeres y se ha replicado en marcas del grupo como Dove y Axe, tradicionalmente cuestionadas por su enfoque de género. Además, Unilever forma parte del movimiento HeForShe, reafirmando su convicción de que el sector privado debe ser agente activo en la transformación social. Por todo ello, es una de las marcas que apoyan la igualdad de género con un enfoque integral.
2. IKEA
IKEA promueve una cultura organizacional basada en la equidad, apoyada en un plan de igualdad de género global que prioriza la transparencia salarial y la equidad en oportunidades de desarrollo profesional. Ha establecido procesos internos para eliminar sesgos en la contratación y el ascenso, y aplica encuestas periódicas para medir avances en inclusión. Actualmente, las mujeres representan más del 56% de los equipos de alta dirección minorista en el mundo, mientras que sus altos cargos directivos son ocupados por un 45% de mujeres.
La marca sueca también ha apostado por una comunicación diversa, mostrando en sus campañas publicitarias modelos familiares alejados del ideal tradicional. Además, respalda iniciativas en países donde opera para empoderar a mujeres emprendedoras y ofrecer empleos dignos. Su compromiso no se limita a declaraciones públicas, sino que se traduce en estructuras y prácticas medibles. IKEA es, sin duda, una de las marcas que apoyan la igualdad de género de forma coherente y continua.
3. Nike
Nike ha pasado de ser señalada por desigualdades internas a convertirse en una de las marcas que apoyan la igualdad de género más activamente. En respuesta a críticas recibidas en 2018, la empresa reformuló su cultura organizacional para garantizar condiciones laborales justas y equitativas. Entre sus acciones, destacan la creación de la Women of Nike & Friends Network y el fortalecimiento de sus auditorías de equidad salarial a nivel global.
En el ámbito de la comunicación, Nike ha revolucionado el espacio deportivo al posicionar a atletas mujeres como protagonistas de sus campañas. Historias como las de Serena Williams o Simone Biles han sido eje de narrativas que promueven el empoderamiento femenino. Esta visibilización ha tenido un fuerte impacto cultural y social, convirtiendo a Nike en un referente de transformación desde el deporte y la publicidad.
4. Salesforce
Salesforce ha adoptado un enfoque riguroso para garantizar la equidad dentro de su estructura, auditando cada año los sueldos de todos sus empleados y realizando ajustes automáticos cuando detecta disparidades salariales por género. Desde 2015, ha invertido más de 20 millones de dólares en estos procesos de corrección. Además, cuenta con redes internas de apoyo para mujeres, como Women’s Network y grupos de mentoría ejecutiva.
La compañía también destaca por su compromiso en la representación de mujeres en sus consejos directivos y equipos de liderazgo. La empresa se ha comprometido a alcanzar un 40% de mujeres en sus altos mandos para 2026. Estas acciones se complementan con campañas de concientización y programas educativos en áreas STEM. Salesforce es una de las marcas que apoyan la igualdad de género no solo con políticas, sino con resultados visibles.
5. L’Oréal
L’Oréal se ha consolidado como una de las marcas que apoyan la igualdad de género más activas a nivel global, con iniciativas como “For Women in Science”, que desde hace más de 20 años otorga becas y mentorías a mujeres científicas en más de 110 países. Este programa busca combatir la baja representación femenina en campos como la física, química o biología, ampliando sus oportunidades académicas y profesionales.
Internamente, la empresa ha sido certificada por EDGE y Gender Equality European Standard, dos de los más exigentes indicadores de equidad en el entorno laboral. Sus políticas garantizan igualdad salarial, acceso igualitario a promociones y licencia parental equitativa. Además, audita regularmente la implementación de estas políticas en sus filiales. L’Oréal demuestra que el compromiso empresarial con la equidad de género puede ser estratégico y sostenible.
6. Patagonia
Patagonia ha sido históricamente una marca comprometida con causas sociales y ambientales, y la equidad de género no es la excepción. Su política de conciliación trabajo-familia ha sido reconocida por ofrecer guarderías en el lugar de trabajo, horarios flexibles y licencia parental igualitaria para todas las personas empleadas. Además, promueve el ascenso de mujeres a posiciones de liderazgo dentro de sus áreas operativas y estratégicas.
En cuanto a representación, más del 50% de sus puestos gerenciales están ocupados por mujeres. Patagonia también participa en campañas colectivas para garantizar condiciones dignas a las mujeres en su cadena de suministro, especialmente en países del sur global. Esto convierte a la marca no solo en referente de sostenibilidad ambiental, sino en una de las marcas que apoyan la igualdad de género de manera transversal.
7. Accenture
Accenture, una de las mayores firmas de consultoría del mundo, ha fijado el objetivo de lograr una plantilla 50/50 entre mujeres y hombres para 2025. Actualmente, más del 45% de su personal son mujeres y ha incrementado de forma sostenida su presencia en altos cargos. La empresa publica informes anuales de diversidad que permiten monitorear sus avances y áreas de mejora.
Además, Accenture impulsa redes de mentoría para mujeres líderes, programas de desarrollo profesional para jóvenes en carreras STEM, y acciones específicas para mujeres de comunidades históricamente marginadas. Este enfoque holístico refuerza su posicionamiento como una de las marcas que apoyan la igualdad de género con enfoque inclusivo, medible y estratégico.
8. Ben & Jerry’s
Ben & Jerry’s ha utilizado su plataforma como marca para posicionarse políticamente a favor de la equidad, los derechos LGBTQ+ y la justicia racial y de género. Desde sus campañas hasta sus prácticas internas, la empresa promueve activamente la representación de mujeres en cargos directivos y fomenta una cultura laboral libre de violencia y discriminación.
En sus campañas más recientes ha defendido el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, a acceder a educación y a ocupar espacios públicos y políticos. Esto convierte a Ben & Jerry’s en una de las marcas que apoyan la igualdad de género desde una perspectiva de activismo empresarial, demostrando que la coherencia entre valores y acciones es posible en el sector privado.
9. Heineken
Heineken ha implementado un ambicioso programa global de diversidad e inclusión que tiene como meta aumentar la representación de mujeres en cargos de liderazgo al 30% para 2025. Este compromiso incluye también formación en sesgos inconscientes para todos los niveles jerárquicos y la evaluación continua de políticas internas con perspectiva de género.
La empresa también ha adaptado sus campañas de marketing para representar una masculinidad no tóxica y roles femeninos empoderados. Un ejemplo es su estrategia publicitaria que desafía los estereotipos de género en el consumo de cerveza, tradicionalmente asociado a lo masculino. Heineken se posiciona así entre las marcas que apoyan la igualdad de género con una visión renovada y responsable.
10. Google
Google ha sido pionera en hacer pública la información sobre la representación de mujeres y otros grupos subrepresentados dentro de su estructura global. A través de su informe anual de diversidad, la empresa expone con transparencia sus avances y desafíos, lo que ha motivado la implementación de múltiples programas internos para el crecimiento de mujeres en áreas técnicas.
Asimismo, Google invierte en programas educativos para niñas y jóvenes que buscan ingresar al mundo de la tecnología, como “Made with Code” o alianzas con Girls Who Code. En conjunto, estas acciones demuestran que Google no solo promueve la igualdad al interior de su organización, sino que actúa como un agente de cambio. Sin duda, es una de las marcas que apoyan la igualdad de género desde la tecnología y la educación.
¿Por qué importa que las marcas promuevan la igualdad?
El compromiso de las marcas con la equidad de género no solo tiene impacto dentro de sus empresas, sino que moldea valores sociales. Cuando las marcas que apoyan la igualdad de género visibilizan buenas prácticas, abren camino a nuevas generaciones más conscientes y exigentes.
Además, su capacidad de influencia es enorme: a través de campañas, productos y políticas, pueden cuestionar estereotipos, amplificar voces diversas y crear ambientes más justos. Las marcas se convierten así en aliadas clave para la transformación cultural.
La presión de los consumidores también juega un papel relevante. Cada vez más personas eligen marcas que apoyan la igualdad de género porque buscan coherencia entre el discurso y la acción. Esta evolución en el consumo es parte del cambio hacia una economía más ética.
¿Cómo identificar si una marca realmente apoya la igualdad?
No basta con usar mensajes feministas en redes sociales. Para saber si una marca actúa con responsabilidad, hay que revisar sus políticas internas, la presencia de mujeres en puestos clave, la transparencia salarial y sus alianzas con causas sociales.
Otra señal clave es si esa marca mide y publica sus avances en igualdad de género, a través de informes de sostenibilidad o certificaciones como EDGE o Bloomberg Gender-Equality Index. Las marcas que apoyan la igualdad de género lo demuestran con hechos, no solo con campañas.
También es importante evaluar si colaboran con organizaciones feministas o si su publicidad evita estereotipos dañinos. En un mundo cada vez más exigente con la ética corporativa, las acciones hablan más que las palabras.
Hacia una economía con igualdad
Las marcas que apoyan la igualdad de género no solo lideran cambios dentro de sus estructuras, sino que son motores de transformación social más amplia. Con sus recursos, visibilidad y alcance global, pueden promover una cultura basada en la equidad.
Cada acción cuenta: desde eliminar la brecha salarial hasta diseñar campañas que desafíen los roles de género. Identificar y apoyar a estas marcas también es una forma de participación ciudadana responsable. Apostar por la igualdad beneficia a toda la sociedad.
En el discurso empresarial, las contrataciones inclusivas son un ideal que gana terreno. Sin embargo, entre lo que se promueve y lo que realmente sucede, hay una brecha profunda, sobre todo cuando se trata de la población LGBT+. A pesar de contar con perfiles calificados, muchas personas son excluidas desde el primer contacto: su currículum no avanza, su apariencia es cuestionada o simplemente no encajan en el molde tradicional de quien “debería ocupar” el puesto.
De acuerdo con un artículo de El economista, los datos lo confirman: las mujeres trans tienen 19% más probabilidades de ser rechazadas para un empleo en México, y una vez dentro del mundo laboral, las situaciones de violencia y trato desigual continúan. Estos obstáculos son invisibles para algunos, pero muy tangibles para quienes los viven día a día. El reto es construir procesos de contratación verdaderamente inclusivos y sostenibles en el tiempo.
Contrataciones inclusivas: ¿realmente estamos contratando sin sesgos?
La premisa de las contrataciones inclusivas parte de tratar a todas las personas con equidad, sin importar su orientación sexual o identidad de género. No obstante, en la práctica, aún se observan procesos que perpetúan estereotipos y discriminación. Muchas veces, las vacantes excluyen de forma indirecta a personas LGBT+ desde su redacción, al asumir géneros binarios o limitar la postulación con campos obligatorios que no reconocen identidades diversas.
Alix Trimmer, fundadora de LAIN, lo explica claramente: la discriminación suele emerger durante la entrevista, cuando la imagen de la persona rompe con las expectativas del reclutador. Aunque en papel el perfil cumple con todo, su presentación física genera rechazo. Estos sesgos, muchas veces inconscientes, operan como filtros silenciosos que limitan el acceso al empleo.
La inclusión no puede limitarse a checklist simbólicos o buenas intenciones. Debe partir de revisar cómo los procesos de atracción de talento están diseñados y qué prácticas los vuelven excluyentes. Las contrataciones inclusivas requieren consciencia, datos y voluntad real de transformación.
El sesgo de la imagen y el CV: una discriminación que empieza en el papel
Una fotografía en el currículum puede parecer inofensiva, pero representa una fuente poderosa de prejuicios. Para muchas personas trans o en proceso de afirmación sexogenérica, este simple elemento visual basta para ser descartadas, incluso antes de obtener una entrevista. Mauricio Ariza, de Gendes, alerta sobre cómo herramientas mal diseñadas o mal entendidas, como formularios binarios o software automatizado, terminan excluyendo sin intención explícita.
En un mercado laboral competitivo, la imagen sigue teniendo un peso desproporcionado. Esto afecta más a quienes no encajan en los estándares normativos, aunque cuenten con experiencia o estudios superiores. El sesgo se manifiesta de formas sutiles: dudas injustificadas sobre el perfil, entrevistas que se cancelan de último momento, o vacantes “ya cerradas”.
Frente a esto, revisar el lenguaje, el formato y los filtros que se usan en los procesos de reclutamiento es un paso urgente. Las contrataciones inclusivas no solo implican abrir la puerta, sino eliminar las trabas invisibles que impiden siquiera tocarla.
Del ingreso al maltrato: discriminación más allá de la contratación
Incluso cuando una persona LGBT+ logra ser contratada, el entorno laboral no siempre es seguro ni justo. Según datos de la ENDISEG, las mujeres trans tienen un 31% de probabilidad de recibir un trato injusto en el trabajo. En el caso de los hombres trans, esta cifra es del 18%. La exclusión, entonces, no termina en el reclutamiento; se transforma en acoso, microagresiones, invisibilización o diferencias salariales.
Muchas empresas han hecho esfuerzos por incluir, pero pocas han desarrollado protocolos efectivos para prevenir o atender la violencia laboral hacia personas LGBT+. La discriminación no siempre se expresa en insultos o actos visibles; a menudo se traduce en oportunidades limitadas, exclusión de redes informales de poder o evaluaciones sesgadas del desempeño.
Las contrataciones inclusivas deben ir acompañadas de acciones concretas en el día a día: capacitaciones continuas, mecanismos de denuncia confiables y liderazgos comprometidos. Incluir no es solo sumar; es transformar el ambiente para que todas las personas puedan desarrollarse plenamente.
¿Diversidad como discurso o como estrategia de negocio?
Aunque muchas organizaciones han adoptado el lenguaje de la diversidad, en algunos casos esta narrativa se utiliza más como estrategia de marketing que como compromiso real. Alix Trimmer advierte sobre el “antidiscurso” que acompaña al aparente apoyo, sobre todo ante contextos como la eliminación de políticas DEI en Estados Unidos, que envían señales contradictorias al ecosistema corporativo.
La población LGBT+ representa un mercado con gran potencial económico. Sin embargo, convertir ese interés en un modelo ético y coherente requiere más que campañas. Implica transformar la cultura organizacional, entender las realidades diversas de sus colaboradores y asumir el costo de no hacerlo: pérdida de talento, mala reputación y desconfianza interna.
Para lograr contrataciones inclusivas auténticas, hay que evitar caer en el tokenismo o en prácticas cosméticas. La diversidad bien gestionada impulsa la innovación, el sentido de pertenencia y la productividad. Y eso es también una ventaja competitiva.
El impacto económico de no incluir: discriminación que cuesta
La exclusión tiene un costo tangible para las empresas. No contratar a una persona calificada por su orientación o identidad implica perder talento, limitar puntos de vista y afectar la competitividad. Mauricio Ariza enfatiza que más allá de lo ético, avanzar en contrataciones inclusivas es también una decisión de negocio.
Los equipos diversos son más creativos, resilientes y capaces de conectar con una base de clientes igualmente plural. Cuando se restringe el acceso al empleo por prejuicios, las compañías se privan de estos beneficios. Además, una reputación de exclusión puede afectar la atracción de talento joven y comprometido con valores de equidad.
La discriminación, además, puede llevar a demandas, rotación elevada o desmotivación interna. Incluir no es solo lo correcto; es también lo más inteligente desde una perspectiva de sostenibilidad organizacional.
Inclusión real, no simbólica
Las contrataciones inclusivas no deben quedarse en el nivel del discurso. Implican una transformación estructural de los procesos de reclutamiento, el entorno laboral y la cultura organizacional. La población LGBT+ enfrenta barreras invisibles que deben ser reconocidas, nombradas y erradicadas con acciones específicas.
Desde la RSE tenemos el deber de impulsar estas transformaciones desde adentro, cuestionando prácticas aparentemente neutras que perpetúan desigualdades. Solo así podremos construir espacios laborales verdaderamente seguros, justos y diversos, donde el talento se valore más allá de los estigmas.
Porque una inclusión simbólica no basta. Necesitamos una inclusión con estructura, con compromiso y con resultados.
La tensión entre las organizaciones de la sociedad civil y los mecanismos institucionales de la ONU se ha intensificado tras la publicación del documento Llamado Unido. Más de 200 grupos climáticos exigieron cambios profundos en la forma en que se llevan a cabo las negociaciones internacionales sobre cambio climático, alegando que el actual sistema ha permitido bloqueos reiterados por parte de los países con intereses en los combustibles fósiles.
Uno de los reclamos centrales del documento es reemplazar el consenso obligatorio por votaciones para avanzar en las decisiones. Según los firmantes, esta reforma es urgente, pues el modelo actual ha frenado compromisos ambiciosos, diluido acuerdos cruciales y dado voz desproporcionada a industrias altamente contaminantes.
Activistas vs la ONU: ¿una ruptura inevitable?
Las críticas de activistas vs la ONU no son nuevas, pero el volumen y la articulación de esta protesta marcan un punto de inflexión. Figuras como Lien Vandamme, del Centro para el Derecho Ambiental Internacional, acusan a las negociaciones climáticas de haber fracasado durante tres décadas en entregar justicia climática real y permitir que los sectores contaminantes redacten las reglas del juego.
Rachitaa Gupta, de la Campaña Global para Exigir Justicia Climática, fue contundente: “el sistema debe reinventarse radicalmente”. Los activistas vs la ONU denuncian que la estructura actual favorece los intereses de unos pocos, mientras silencia las voces de quienes enfrentan la crisis en primera línea.
El llamado al voto, en lugar del consenso, es el eje central del reclamo. Argumentan que decisiones clave como el abandono de los combustibles fósiles han sido bloqueadas por un puñado de países. Sin procedimientos claros para decidir por mayoría, el progreso queda rehén de intereses particulares.
La sombra de los combustibles fósiles
Otro foco del Llamado Unido es la fuerte presencia de la industria fósil en las COP. Solo en la última cumbre climática asistieron al menos 1,800 cabilderos de este sector. Para los activistas, esta presencia desvirtúa las negociaciones y mina la credibilidad de la ONU como mediador de soluciones climáticas urgentes.
Los activistas vs la ONU también cuestionan que los países anfitriones establezcan alianzas corporativas con empresas de alta huella de carbono. Sostienen que estos patrocinios comprometen la imparcialidad del proceso, especialmente cuando se trata de organizaciones directamente implicadas en la crisis.
Lien Vandamme propone que los países anfitriones sean financiados colectivamente por los Estados miembros, eliminando la necesidad de depender del sector privado. Solo así se podrá garantizar la integridad de las conferencias y limitar la influencia de los grandes emisores.
Reformas necesarias en la elección de sedes
El Llamado Unido exige que las futuras sedes de la COP sean seleccionadas con base en su compromiso climático y su historial en derechos humanos. Las últimas conferencias se han realizado en países productores de petróleo y gas, lo que ha encendido alarmas entre quienes exigen integridad y coherencia en el liderazgo climático.
Los activistas vs la ONU instan a que se establezcan criterios mínimos para definir qué países pueden ser anfitriones. Estos criterios incluirían transparencia logística, avances verificables en acción climática y respeto por los derechos civiles de participantes y ciudadanos locales.
Aunque las rotaciones por región son necesarias para mantener un enfoque global, se insiste en que no debe haber concesiones que comprometan los objetivos de la CMNUCC. La urgencia climática requiere consistencia entre discurso, actores y escenarios.
Acceso equitativo y voz para el Sur Global
Las restricciones migratorias se han convertido en un nuevo obstáculo. En la última ronda de negociaciones en Bonn, muchos representantes del Sur Global no pudieron asistir por falta de visados oportunos. Este patrón se repite año tras año, afectando la representatividad de quienes sufren con mayor fuerza los efectos del cambio climático.
En respuesta, los activistas exigen la creación de un sistema de visado digital global, equitativo y garantizado, que permita a todos los delegados acreditados participar en igualdad de condiciones. Sin inclusión, afirman, no hay justicia climática posible.
El desequilibrio en la representación acentúa el descontento de los activistas vs la ONU, quienes argumentan que, mientras las industrias contaminantes se sientan en las mesas de decisión, muchas comunidades vulnerables permanecen al margen del debate.
¿Un punto de quiebre para la gobernanza climática?
El creciente enfrentamiento entre activistas vs la ONU pone en evidencia las fallas estructurales del sistema actual. La frustración acumulada durante décadas ha llegado a un nivel en que las organizaciones ya no están dispuestas a participar sin condiciones mínimas de equidad, justicia e impacto real.
La presión pública y la movilización global podrían obligar a los gobiernos a repensar las reglas del juego. Si la ONU quiere mantener su papel de liderazgo en la lucha climática, deberá escuchar a quienes han llevado esta causa por generaciones y construir un sistema más justo, transparente y efectivo.
Ante la doble crisis de pérdida de biodiversidad y cambio climático, el sector financiero ha comenzado a reconocer la urgencia de actuar. Si bien ya existen mecanismos como los créditos de carbono, no son suficientes para atender el impacto directo sobre los ecosistemas naturales. En este contexto, surgen nuevas herramientas que buscan canalizar recursos hacia soluciones más integrales y duraderas.
Entre ellas, destaca una propuesta innovadora: los créditos de biodiversidad. De acuerdo con información del portal edie, estos créditos fueron presentados formalmente como parte del Marco Mundial para la Diversidad Biológica Kunming-Montreal y respaldados por el Panel Asesor Internacional sobre Créditos de Biodiversidad (IAPB), estos créditos tienen el potencial de cambiar la lógica financiera en favor de la naturaleza. Pero ¿qué son exactamente y por qué importan tanto? Te decimos.
¿Qué son los créditos de biodiversidad?
Entender qué son los créditos de biodiversidad implica verlos como un mecanismo financiero diseñado para incentivar la conservación y restauración de la biodiversidad. A diferencia de otros instrumentos, estos créditos no son intercambiables entre países ni compensan impactos negativos: su propósito es generar ganancias ecológicas reales, medibles y duraderas tanto en ecosistemas terrestres como marinos.
Esto los distingue claramente de los créditos de carbono, cuya función principal es compensar emisiones de gases de efecto invernadero. Mientras los créditos de carbono se enfocan en equilibrar una huella climática, los créditos de biodiversidad no buscan sustituir daños, sino canalizar capital hacia mejoras netas en la salud ecológica. No son fungibles, y esa es una de sus fortalezas clave.
Gracias a esta diferencia, estos nuevos créditos ofrecen una oportunidad valiosa: motivar a empresas, gobiernos y actores financieros a invertir en proyectos que protejan especies, restauren hábitats y fortalezcan los ecosistemas. Con una estructura basada en principios de alto nivel como resultados verificables, equidad para las comunidades locales y buena gobernanza, estos créditos prometen altos estándares de integridad.
¿Qué principios guían su implementación?
Para asegurar que estos créditos no se conviertan en una “etiqueta verde” más, el Panel Asesor Internacional sobre Créditos de Biodiversidad estableció 21 Principios de Alto Nivel. Estos principios, presentados en la COP16 en 2024, responden a tres condiciones fundamentales: beneficios reales para la naturaleza, justicia social y gobernanza de calidad.
Uno de los pilares más destacados es la inclusión activa de pueblos indígenas y comunidades locales (PI y CL), actores clave para asegurar resultados sostenibles. Su participación ayuda a evitar prácticas extractivistas y garantiza que las intervenciones respeten los derechos humanos y el conocimiento tradicional.
Además, se han lanzado 31 proyectos piloto en 21 países como prueba del potencial de estos créditos. Estas iniciativas están sentando las bases para una infraestructura de mercado sólida, donde los aprendizajes y buenas prácticas se traducen en herramientas replicables a gran escala.
¿Quiénes están detrás del impulso?
El desarrollo de qué son los créditos de biodiversidad no ha sido un esfuerzo aislado. El IAPB, respaldado por los gobiernos del Reino Unido y Francia, reúne a más de 25 representantes del sector financiero, ONG, empresas y comunidades locales. Esta diversidad de actores permite que el marco tenga legitimidad tanto técnica como social.
A este impulso se suma el apoyo filantrópico y el compromiso de continuar hasta la COP30 en Brasil. Entre las prioridades de la próxima etapa destacan el fortalecimiento de marcos regulatorios, el diseño de un laboratorio de políticas y la consolidación de una Comunidad de Práctica para expertos.
El objetivo es claro: evitar que el mercado de créditos de biodiversidad se desarrolle con fallas similares a las que han afectado al de carbono, asegurando desde el inicio integridad, trazabilidad y transparencia.
¿Qué oportunidades ofrece a empresas y gobiernos?
Cada vez más empresas buscan formas de proteger sus cadenas de suministro, responder a regulaciones ambientales y cumplir con sus objetivos de sostenibilidad. Aquí es donde los créditos de biodiversidad se vuelven especialmente relevantes: pueden vincularse a estrategias corporativas de RSE, sostenibilidad o gestión de riesgos.
Gobiernos también tienen un rol clave. Pueden usar estos créditos para acelerar la restauración ecológica, fortalecer políticas públicas y movilizar inversión privada complementaria. Es decir, no se trata de reemplazar la acción estatal, sino de complementarla con mecanismos eficientes y orientados al largo plazo.
En ese sentido, comprender qué son los créditos de biodiversidad puede ayudar a que los actores interesados colaboren de forma más estratégica. Si se mantienen altos estándares, este mecanismo podría traducirse en un cambio real para la salud del planeta.
Un complemento, no un sustituto
Los créditos de biodiversidad no son una solución absoluta. No pueden ni deben sustituir las políticas públicas sólidas, ni la financiación multilateral destinada a la protección ambiental. Su rol es el de complemento estratégico: una vía para movilizar capital privado hacia acciones de restauración y conservación con impactos reales. Pero su efectividad depende, en gran medida, de la integridad con la que se diseñen e implementen.
Por eso, comprender qué son los créditos de biodiversidad es esencial para todos los actores del ecosistema financiero, gubernamental y social. La existencia de estándares claros, resultados verificables y una gobernanza inclusiva serán determinantes para evitar los errores del pasado. La inclusión de comunidades locales y pueblos indígenas debe dejar de ser simbólica y convertirse en una condición estructural del sistema.
En suma, estamos ante una herramienta con enorme potencial transformador. Pero su éxito dependerá de nuestra voluntad colectiva para integrar la biodiversidad como un valor económico y social central. Invertir en naturaleza no puede ser una moda temporal, sino una base del desarrollo sostenible del presente y el futuro.