A pocos días de que se iniciara la devastadora fuga de petróleo en las aguas del Golfo de México –que aún continúa-, la compañía británica sigue sin responder a los pedidos de fondos para una comunicación destinada a mantener el flujo de turistas a las playas de la región afectada.
Aun cuando British Petroleum todavía está luchando para controlar la fuga de petróleo dentro del Golfo de México y tanto científicos como las autoridades gubernamentales pugnan por determinar la extensión del daño ambiental, los estados de la región se han lanzado a una operación para conseguir que la petrolera comience a compensar algo de lo dañado, impulsando a sus industrias turísticas con dólares de publicidad.




