Además de ser edificaciones con sistemas de tecnología avanzados y automatizados, la tendencia de los edificios inteligentes se orienta hacia alternativas sostenibles, es decir, construcciones con criterios ambientales que causen el menor daño al entorno.
Para medir los parámetros de inteligencia y sustentabilidad, existe un sistema estándar internacional basado en criterios para determinar si un edificio es sostenible.
El sistema Líder en Eficiencia Energética y Diseño sostenible (LEED) establece una serie de normas y mediciones con el objetivo de evaluar la eficiencia de un edificio para determinar si cumple con los fines de sustentabilidad bajo los criterios de ahorro de agua, eficiencia energética, desarrollo sostenible, uso de materiales ecológicos, así como el aprovechamiento del uso de suelo y aire.


La organización ambientalista Greenpeace México criticó el “doble discurso” de empresas productoras de focos y de diputados integrantes de la Comisión de Energía, principalmente legisladores de Nuevo León y Guanajuato, que son los que argumentaron en contra del Programa de Ahorro de Energía Eléctrica 2012.