Desde la introducción del concepto del triple bottom line, partidarios y críticos han discutido la posibilidad de vincular la responsabilidad social con la rentabilidad de negocios; y es que sin un incentivo financiero, las empresas no han sido históricamente receptivas a la idea de integrar conceptos de sostenibilidad en las prácticas de su negocio. Sin embargo, las recientes tendencias se inclinan a indicar que el mundo empresarial puede cambiar su punto de vista.
La sostenibilidad de negocios no está exclusivamente enfocada al medio ambiente. Los programas de sostenibilidad ofrecen medidas para ahorrar dinero y hacer crecer negocios de manera rentable. La integración de conceptos de sostenibilidad en funciones básicas de negocios permite a las empresas ser más ágiles en un mundo que cambia rápidamente. Los clientes las perciben mejor y generan un goodwill para con ellas, mejoran la moral de los empleados, se reducen riesgos, y sí… también es bueno para el medio ambiente.

La mitad morirá por el consumo, alertan expertos; paradójicamente, 98.1% de los mexicanos sabe y piensa que fumar causa serios daños a la salud