Antonio Tamayo Neyra
Después de más de cinco años de deliberaciones y definiciones, el pasado mes de mayo se concretó la Norma ISO 26000 dedicada a la Responsabilidad Social, y si bien esto ya es de todos conocido, lo importante de ello ahora es su significado y lo que representa para el futuro.
Un primer aspecto a considerar es que al formalizarse la Responsabilidad Social como una norma a nivel internacional, deja de verse como un sistema de gestión pasajero o de moda, para convertirse en un modelo de administración que seguramente se convertirá en el arquetipo de las empresas en este siglo XXI.


