Decirle a alguien que está despedido no es tarea fácil y, sin embargo, es una fase por la que cualquier jefe va a pasar a lo largo de su vida laboral. Expresiones como ‘estás despedido’; ‘recoge tus cosas’ o ‘mañana no vuelvas’ no son las más adecuadas para comunicarle a un empleado su cese profesional en la empresa. Aunque no hay fórmulas mágicas para llevar a cabo esta labor, sí existen recetas que ayudan a humanizar el despido y salvaguardar la marca de la organización.
Existen muchos casos en los que un líder se ve obligado a prescindir de un colaborador: cuando la compañía no requiere de tantos empleados, cuando esa persona no ha alcanzado el nivel que exige la empresa, porque ha cometido un error, etcétera.

