Desde el movimiento verde siempre se ha hecho hincapié en evitar el consumismo desmedido, que provoca gastos de energía y materiales, y generación de basura innecesesarios. En su lugar, se propone la elección de experiencias sobre cosas: en lugar de regalar un nuevo televisor, por qué no invitar a una cena o a un fin de semana de relax.
Un nuevo estudio de profesionales de la Universidad de Cornell viene ahora a respaldar estas premisas, comprobando que las experiencias pueden dar más felicidad que las cosas.

