En la década de los 90, la preocupación por el medio ambiente comenzó a sentirse en la sociedad en general y en el olimpismo no fue la excepción, pues a partir de 1994 el Comité Olímpico Internacional ha buscado que los Juegos Olímpicos sean respetuosos del medio ambiente.
Esta idea nació debido a los efectos adversos del calentamiento global. El cambio climático, el adelgazamiento de la capa de ozono, la pérdida de diversidad biológica, la contaminación atmosférica, la contaminación de los mares y los recursos naturales, entre otros, tienen impactos ambientales, sociales y económicos negativos importantes, por lo que ciudadanos, gobiernos, autoridades internacionales y organizaciones ambientales exigen la protección y cuidado del medio ambiente.