Por: Gabriel Quadri de la Torre
Todos están de acuerdo con una economía verde o sustentable. Ahora, ¿qué implica? ¿Cómo? En realidad, es un nuevo proyecto económico para el país, una nueva narrativa hacia el futuro y una nueva plataforma de desarrollo que nos permita crecer y competir de manera viable a largo plazo. Implica una nueva imagen e incluso identidad para México y, desde luego, un profundo esfuerzo reformador en varios sectores de la economía. No es tarea de una sola dependencia gubernamental ni, mucho menos, es un lugar común (ya casi chocante) decir que es tarea de todos; pero ese todos significa acciones colectivas a fondo emprendidas por alguien. Ese alguien es el Estado y sus órganos de gobierno aunque, por supuesto, empresas, propietarios de tierras, comunidades locales y universidades tienen que hacer lo propio: participar, apoyar o aceptarlo. De ahí viene la complejidad institucional y política.