En épocas recientes se ha comenzado a hablar acerca de “capitalismo sustentable”, esta frase es ambigua, porque ¿quién, en su sano juicio, podría decir una palabra en contra de la sustentabilidad? Es una palabra de moda para muchos empresarios, políticos y líderes de opinión, por lo que intentemos definir un poco el significado de esta dualidad “capitalismo sustentable” la cual la vamos a continuar escuchando mucho durante los próximos años.
El capitalismo, como muchos conocemos, es el modelo económico predominante en casi todos los países, el mercado es el mejor regulador del flujo de capitales, ya lo dijo Adam Smith, y de esta forma se ha creado una riqueza nunca antes vista en toda la historia del ser humano, un sistema económico que ha permitido avances en diversas áreas: técnica, científica y humana (con sus excepciones), pero en este momento este modelo económico (comprar, usar o desperdiciar y tirar) se encuentra enfrentando otro modo de subsistencia, el modelo ecológico. La siguiente frase resume un poco del choque de estos dos sistemas: “Solo podremos lograr una mejora ambiental considerable cuando dejemos de cortar las hojas de la conducta y trabajemos sobre la raíz, sobre los paradigmas de consumo excesivo de los que fluyen la actitud y la conducta y nos comprometamos a realizar un consumo responsable”.