Han pasado 30 años desde aquel 3 de diciembre en que la Organización de las Naciones Unidades (ONU) conmemoró por vez primera el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Tres décadas después las cifras son desalentadoras. Según datos del secretario general de la ONU, en el mundo las personas con discapacidad tienen agudos niveles de pobreza y marginación. Además, respecto de la población mundial, tienen la mitad de probabilidades de acceder a servicios de salud y un tercio de posibilidades de tener un empleo remunerado.




Una mujer acude a una prestigiosa tienda de ropa interior en Nueva York; después de buscar un momento entre la mercancía escoge una prenda; el costo es elevado, pero la marca y la calidad lo valen; además, después de todo, la etiqueta dice que incluye algodón de comercio justo. La cuestionante que viene a cimbrar esta típica escena comercial es ¿Se puede confiar en este tipo de distintivos o es sólo una quimera?