“Quiero ser como Beckham” es una bonita película inglesa que data del 2002 y donde aparece una jovencísima Keira Knightley, en la que una joven quiere jugar a fútbol y emular a David Beckham, entonces estrella del Manchester United, pese a que sus padres no entienden por qué no estudia Derecho y aprende a cocinar, como su hermana mayor.
Hace diez años de aquella historia pero el argumento se antoja muy actual, al menos en el fútbol español, a tenor de cómo el fútbol femenino ocupa un lugar aún muy apartado del masculino y cómo las chicas que quieren ser futbolistas deben superar todo tipo de trabas.













