Medir el impacto de las operaciones en el medio ambiente no es tan difícil, gracias al trabajo de organizaciones como el GRI y el CDP. Conoce las alternativas.
Ser una empresa sostenible implica, por una parte, medir y, por otra, actuar. Para tener políticas de ahorro de energía, agua u otros insumos y trabajar con proveedores verdes primero es necesario conocer el estado en el que se encuentra una organización y, posteriormente, dar los pasos necesarios para convertirse en una verdadera empresa verde. Aunque hoy esta transformación no sólo se limita a la empresa privada, sino que abarca también programas más ambiciosos que involucran a gobiernos y ciudades.











