Para asegurar justicia a las víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, Naciones Unidas recomienda modificaciones a la Ley de Derecho Canónico, que afectados y testigos no estén obligados al silencio y que la Iglesia entregue la información que posee.
Tras 60 años de luchar para que la Iglesia católica reconozca y castigue los casos de pederastia clerical, las víctimas mexicanas de abuso se sienten por primera vez escuchadas y respaldadas por una autoridad gracias a que el Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas reconoció que el Vaticano ha encubierto violaciones y le dio una lista de recomendaciones para acabar con esa práctica y castigar a los responsables.








