En México, como en el resto del mundo, se enfrenta el reto de aprender a vivir sin plástico.
Todos los días escuchamos que tenemos que bajar el consumo de plástico, pero nadie nos dice por qué, nada más nos mandan fotos de animales marinos asfixiados y, entonces, pensamos: “Pero si yo ni en el mar vivo, ¿cómo van a llegar hasta allá mis bolsas de plástico?”.
Hoy en día una de las peores plagas del universo son las bolsas de plástico (y sí llegan al mar, no importa en dónde vivamos), no solamente porque matan alrededor de cien mil ballenas, focas, tortugas, entre otras especies, al año, sino porque cada bolsa se tarda 200 años en biodegradarse, los chinos la llaman “basura blanca”.


