Las transferencias de recursos a los pobres por parte de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) permitieron en México un aumento del consumo per cápita de 8%, estima el Banco Mundial.
El organismo financiero detalla que las familias beneficiarias consumieron además más alimentos de mejor calidad nutricional en países como México, Ecuador, Nicaragua y Colombia, lo que contribuyó a la obtención de mejores resultados en salud.
Asimismo, establece que estas transferencias monetarias aumentaron, a lo largo de la región, la matrícula escolar de uno a diez puntos porcentuales, con mayores efectos en los grados superiores.


