Sobre una escultura en blanco de una pistola anudada, símbolo de la no violencia, el futbolista Javier Hernández “Chicharito” plasmó, de un lado, el choque de un avión en un edificio, en alusión a los ataques terroristas a las Torres Gemelas, y, del otro lado, una imagen más esperanzadora con la bandera de México y de un gran árbol.
Impacto en la realidad es una de las seis piezas que integran la exposición Pistolas por la paz, inaugurada ayer para recordar la matanza del 2 de octubre de 1968, por lo que se decidió montarla en la Plaza de San Ildefonso, a espaldas de donde ocurrió el histórico bazucazo, sitio en el que permanecerá hasta el 12 de octubre.

