Su fundación convoca a idear proyectos en ayuda a personas sin acceso a servicios sanitarios; científicos de todo el mundo aceptaron el reto de crear modelos que sirvan sin agua ni electricidad.
Estos no son inodoros comunes. Uno utiliza energía de microondas para transformar los desechos humanos en electricidad. Otro captura la orina y la utiliza para la descarga. Uno más convierte el excremento en carbón.
