Caminar es la práctica sustentable por excelencia. Y aunque nadie habla de los zapatos, no es lo mismo hacerlo con unos de piel exótica que con calzado hecho de material renovable y biodegradable.
En línea con el cuidado del medio ambiente, y pensando en conquistar al nicho más exigente de los consumidores responsables, Birkenstock elabora sus sandalias con sobrantes de corcho y látex biodegradable, mientras que pigmentan el material con colorantes naturales.

