La falta de protección de los derechos de autor de diseños de comunidades indígenas o grupos étnicos, como los de huicholes, los bordados de Hidalgo, los de la Huasteca, e incluso del penacho de Moctezuma, ha ocasionado que grandes empresas los usen para plasmarlos en sus diseños “exclusivos”, sin que ninguna ley los obligue a retribuir a los autores.
El ejemplo más claro es la empresa Pineda Covalin, que ofrece desde bolsas, bufandas y chalinas, hasta joyería, lentes y zapatos con diseños que incluyen arte huichol, de Frida Kahlo, y Talavera, mariposas monarcas y caracolas entre otros.
