Mediante el estudio de fuentes de energía, podrán desarrollarse mini-laboratorios capaces de realizar análisis y diagnóstico en el área de la medicina, el medio ambiente o la seguridad. Estos aparatos podrán detectar algunos cánceres en etapas tempranas o dar seguimiento a una enfermedad; permitirán analizar la contaminación del agua, los niveles de sustancias en diferentes medios o la presencia de microorganismos. Asímismo, tendrán la posibilidad de detectar sustancias tóxicas o abuso de drogas.
Los dispositivos de diagnóstico portátiles (“Lab on a chip”, es su nombre en inglés) son sistemas de medición. En el mercado ya existen tecnologías similares, como el glucómetro para el control de los diabéticos o las pruebas de embarazo, pero una de las razones principales por la cual no hay una mayor variedad de productos es porque estos dispositivos no cuentan con autonomía energética.

