
Por Antonio Tamayo Neyra
La interdependencia y la subsidiariedad, son conceptos que se utilizan con alguna regularidad en un sentido de caridad y en el mejor de los casos de filantropía, pero viéndolos a mayor profundidad su alcance e importancia van más lejos.
Tomemos el caso de la naturaleza: cualquier ser vivo, ya sea una planta, un animal y un insecto, de alguna forma todos están interconectados y necesitan de los demás para sobrevivir; y esta interconexión que existe entre animales y plantas, se realiza de manera inconsciente. Así por ejemplo la abeja en la búsqueda del polen para su propio alimento, influye en la distribución de la semilla de la planta que le ayuda en su reproducción y sobrevivencia; dicho de otra manera, la abeja es responsable sin quererlo del crecimiento de las plantas, mientras busca su propia subsistencia.