Esta columna es patrocinada por CEMEX, impulsando la construcción sustentable.

El sobre crecimiento de las zonas urbanas y el deterioro de las fuentes de energía parecieran ir de la mano, un ejemplo claro de la creciente contaminación ambiental es el Estado de México, en donde sus pobladores están optando por la creación de nuevas construcciones sostenibles que permitan conjuntar la vivienda tradicional con las de un hogar moderno, que permita optimizar los recursos naturales y sistemas de edificación disminuyendo el impacto ambiental.
En México, son muy pocos los lugares en donde desarrollan construcciones bioclimáticas, basados un modelos que permitan la eficiencia y moderación de los materiales para optimizar las condiciones climáticas, hidrográficas y de los ecosistemas.
Sin embargo, en el municipio de Huixquilucan, Estado de México, se rompe con esta regla, ya que los arquitectos y albañiles utilizan como materiales de construcción: paja, adobe, heces de ganado, madera y barro; cuentan con un sistema de recolección de agua de lluvia, y de drenaje, como fosa séptica.
Las vigas de madera suelen sustituir a las varillas de acero; las pacas de paja y piedras sirven como relleno, es decir, como los tabiques; el adobe como el cemento, y muchas veces se utiliza el barro para el techo, lo que permite hacer de las zonas no urbanizadas una mejor comunidad, ya que las personas de bajos recursos pueden contar con una vivienda digna, con los mismos niveles de calidad y a costos mucho menores.
Para la construcción se utilizan herramientas como martillos, pinzas, machetes, tijeras, palas, picos y la flejadora, cuyo uso es más común en los empaques y embalajes de productos que en la construcción.
Las pacas tienen mayor capacidad de aislamiento térmico que la madera, los ladrillos e incluso el adobe, esta característica es ideal para zonas con clima extremoso, pues se reduce el gasto de energía que requiere enfriar y calentar una construcción.
Estas viviendas han sido calificadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales como una opción amigable para el planeta al lograr que las casas cuenten con condiciones óptimas de habitabilidad con el mínimo consumo energético.
Con el éxito de la construcción de este tipo de viviendas, en México se ha despertado el interés de las empresas inmobiliarias hacia este sector, prueba de ello es la “Hipoteca Verde” de Infonavit, donde los financiamientos para las viviendas ecológicas son más sencillos y prácticos.
Las características principales que tienen las viviendas ecológicas son:
Arquitectura bioclimática: se planea que la orientación de la vivienda para que sea adecuada; se designa dónde se colocan las ventanas y dónde los alerones para evitar el soleamiento y calentamientos innecesarios.
Materiales de construcción térmicos y aislantes.
Optimización de las utilidades de la vivienda: la electricidad, el agua, el gas y el drenaje
Idealmente es autosuficiente y la energía que precisa proviene de fuentes naturales gratuitas.
Además permiten el reciclaje, el almacenamiento de agua de lluvia para su posterior uso y la utilización de la energía solar.
Estas particularidades de las ecoviviendas no solo ayudan al medio ambiente, también se reflejan en el bolsillo de las personas, el habitante de una vivienda ecológica ahorrara en agua, electricidad y gas.