Es indudable que el trajín de la vida DFtonita casi nos prohibe tener algo de tiempo para nosotros mismos… o para nuestras columnas; pero aquí estamos de vuelta, después de una larga cuaresma que espero que para muchas empresas pueda significar RSEurrección.
Leyendo el libro de Ronna Lichtenberg, En los Negocios, todo es personal, me encontré con un concepto lapidario: No se puede hacer amigos en los negocios, la amistad es desinteresada y en los negocios siempre habrá un interés.




