El nuevo ministro de Justicia nipón, Satsuki Eda, aseguró que estudiará la conveniencia de mantener la pena de muerte en Japón, que junto con EEUU es uno de los pocos países industrializados en los que está en vigor.
“Es el momento, desde un punto de vista global, de mirar si es bueno o no mantener la pena capital”, dijo Eda, un abogado de 69 años contrario a la pena máxima que asumió su cargo hace una semana, con la remodelación del Gobierno de Naoto Kan.


