Gobierno Corporativo (GC) es uno de esos conceptos que pese a tener un significado universal, no admite funciones unívocas, ya que se trata de un término vivo, dinámico y plural. Hablamos de un concepto abierto, capaz de incorporar diversos matices, de enriquecerse con los elementos propios de la cultura de negocios que prevalece en las regiones económicas y países, y que también es susceptible de instrumentarse en armonía con la cultura misma de las empresas.
El riesgo de que Gobierno Corporativo se convierta en un concepto más del “Diccionario Filosófico de Babel” ha motivado a las entidades regulatorias de muchos países y a organismos económicos internacionales, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y al Banco Mundial, entre otras, a elaborar diversos códigos y recomendaciones que buscan uniformar y armonizar el significado, tanto del concepto mismo de GC, como de los principales fundamentales y de los objetivos que lo animan, así como definir, con la mayor claridad posible, las diferentes funciones que le corresponde realizar a los Consejos de Administración, a los órganos intermedios de gobierno y a los mismos consejeros.