Iñaki Urdangarin y su socio Diego Torres emplearon una fundación de ayuda a niños discapacitados creada y controlada por ellos para evadir al paraíso fiscal de Belice parte del dinero recaudado por procedimientos presuntamente ilegales en administraciones y empresas privadas.
La Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (FDCIS) -destinada a la ayuda de niños marginados, discapacitados y enfermos de cáncer- es la propietaria al 99% de la empresa De Goes for Stakeholder, de la que se sirvió el dúo Urdangarin-Torres tanto para engañar a la Hacienda española como para llevarse fondos públicos a Belice.

