Telefónica tendrá que conformarse finalmente con la multa millonaria que le impuso Bruselas por frenar la competencia en el mercado de banda ancha. El Tribunal Europeo de Justicia ha ratificado los 151,8 millones de euros con que la Comisión Europea castigó a la operadora en 2007 por intentar apartar a sus competidores mediante la imposición de unos precios mayoristas demasiado elevados como para que operaran sin incurrir en pérdidas. Telefónica ya ha anunciado que recurrirá el fallo.
La sanción, la segunda mayor que hasta entonces había impuesto Competencia después de la de Microsoft (casi 500 millones de euros), se impuso por “un abuso muy grave” de posición dominante en el mercado y la compañía española la recurrió por “inexplicable, injustificada y desproporcionada”.





