Por: Josep M. Lozano
Si hay un tema recurrente en los debates sobre la RSE es el de preguntar por su rentabilidad. Claro que sin saber en qué está pensando y qué idea de RSE se tiene en la cabeza, esta pregunta es imposible de contestar. No tiene nada que ver, por ejemplo, si el que pregunta considera que la RSE habla de cómo gastas el dinero que ganas o si considera que habla de cómo ganas el dinero.
No obstante, esta pregunta requiere una previa, porque si no es totalmente tramposa: ¿eso se lo pedimos sólo a la RSE o a todos? ¿Porque si estamos hablando de gestión, se supone que el preguntador, por una mínima coherencia, pregunta sobre la rentabilidad de la RSE porque está preguntando sobre la rentabilidad de todo en la empresa. O sea que antes -o después- también preguntará, por ejemplo, por la rentabilidad del departamento de relaciones públicas, los servicios jurídicos, la auditoría, el mismo consejo de dirección y/o el consejero delegado (sobre los que nadie suele preguntar si son rentables, quizá porque son los únicos que tienen derecho a hacer la pregunta o porque quizás mejor no saber la respuesta). Si lo hiciéramos así tendríamos más claro, cuando se le pide a la RSE si es rentable, si de hecho se le pregunta si es directamente rentable o si contribuye a la rentabilidad (y cómo); y sabríamos qué idea de rentabilidad tiene el preguntón y qué criterios de medida. En cualquier caso: o jugamos todos o rompemos la baraja. O preguntamos por la rentabilidad de todos, o por la de nadie.