La oposición centra la crítica en que el exministro sea contratado por la compañía que privatizó
La decisión del presidente de Telefónica, César Alierta, de fichar a Rodrigo Rato para los consejos asesores de la compañía en Latinoamérica y Europa —cobrará cerca de 200.000 euros por funciones que no exigen dedicación exclusiva—, ha provocado la reacción airada de dirigentes de Izquierda Unida y PSOE. Rato dimitió en mayo de la presidencia de Bankia y está imputado en la Audiencia Nacional junto a otros 32 directivos por varios delitos relacionados con la gestión de la entidad.

