La Organización Meteorológica Mundial afirma que se batieron todas las marcas; el Banco Mundial llamó a la acción
La concentración de gases de efecto invernadero -principal impulso del cambio climático- alcanzó un nuevo récord histórico, según reveló ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que destaca que se batieron todas las marcas en los más dañinos para el calentamiento global: dióxido de carbono, metano y óxido de nitrógeno. Los niveles del primero -cuyas emisiones son provocadas por la quema de combustibles fósiles o la deforestación- llegaron a 390,9 partes por millón en 2011; es decir, dos partes por millón más que en 2010. Según el último boletín anual de la OMM, que se presentó en Ginebra, estas cifras nos sitúan un 140% por encima de los niveles de la era preindustrial (1750), fecha desde la que se han emitido a la atmósfera cerca de 375.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, de las que más de la mitad permanecen en la atmósfera. El resto ha sido absorbido por los océanos y la biosfera (los seres vivos de la Tierra).