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7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO: Estudio

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El camino hacia el liderazgo ejecutivo no es igual para todas las personas. Un reciente estudio de Women’s Power Gap reveló los patrones y obstáculos en las trayectorias profesionales de las y los CEOs del índice S&P 500, haciendo hincapié en las disparidades que enfrentan las mujeres en su ascenso. La investigación excluyó a fundadores —que representan el 6% del total— debido a que no siguen una ruta tradicional. Cabe destacar que ninguno de los 29 fundadores en el estudio era mujer.

Este estudio permite visualizar con claridad las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO al explorar las posiciones previas a ser nombradas como máximas líderes. A través de una revisión funcional de estos roles, el estudio arroja luz sobre los desafíos estructurales y culturales que aún persisten en el ámbito corporativo. Aquí te presentamos algunas brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO.

7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

1. Aumento en el número de mujeres CEO, pero con desafíos latentes

Actualmente, 48 mujeres ocupan el cargo de CEO en las principales empresas de Estados Unidos, una mejora notable en comparación con las 9 que había en el año 2000. Esta cifra representa casi el 10% del total en el S&P 500. En 2024, 11 mujeres fueron nombradas CEO, lo cual equivale al 17% de los nuevos nombramientos, lo que indica avances modestos pero constantes.

Sin embargo, este crecimiento sigue siendo limitado cuando se analiza la evolución histórica. A pesar de representar la mitad de la fuerza laboral, las mujeres siguen estando significativamente subrepresentadas en los niveles más altos de decisión. El avance hacia posiciones de liderazgo continúa siendo desigual, evidenciando las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, incluso en un contexto de mayor visibilidad y promoción de la equidad.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

2. Invisibilidad de las mujeres de color en la cima corporativa

El estudio reveló que solo seis mujeres CEO en el S&P 500 son asiáticas, mientras que no hay representación de mujeres afroamericanas ni latinas. Esta falta de diversidad étnica agrava las brechas estructurales, y se refleja también entre los ejecutivos mejor pagados, donde las mujeres de color apenas alcanzan el 3%, frente al 18% de los hombres de color.

Este dato alerta sobre una doble barrera: género y raza. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO de grupos racializados son aún más profundas, afectando tanto su acceso a oportunidades como su permanencia en roles estratégicos. A pesar de los esfuerzos de diversidad e inclusión, la representación real de mujeres de color en puestos de alto liderazgo sigue siendo ínfima.

3. Las mujeres CEO están más calificadas, pero enfrentan trayectorias más largas

El análisis muestra que las mujeres que llegan a la posición de CEO suelen tener credenciales iguales o incluso superiores a las de sus pares hombres. De hecho, son 32% más propensas a ocupar el rol de presidenta antes de ser nombradas CEO, lo que implica un paso adicional en su trayectoria profesional.

Esta diferencia puede interpretarse como un indicio de que las empresas exigen a las mujeres más validaciones antes de otorgarles el máximo cargo. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también incluyen la percepción del riesgo asociado a su nombramiento. Esto refuerza la necesidad de revisar los criterios de selección desde una perspectiva de equidad real.

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4. Menor presencia femenina en posiciones con responsabilidad de P&L

Solo el 24% de los llamados “launch roles” —puestos con responsabilidad directa sobre ganancias y pérdidas— están ocupados por mujeres. Estas posiciones son consideradas la antesala al rol de CEO y, sin acceso a ellas, muchas mujeres quedan fuera del camino hacia la alta dirección.

A menudo, las mujeres son canalizadas hacia funciones como Recursos Humanos, Sostenibilidad o Comunicación, que si bien son estratégicas, no son vistas como puertas de entrada al liderazgo ejecutivo. Esta segregación funcional es una de las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, ya que limita sus posibilidades de demostrar capacidades directivas ligadas a resultados financieros.

5. El último escalón: una caída inexplicable en la transición final

Aun cuando logran ocupar launch roles, las mujeres experimentan una caída notable en el paso final hacia la dirección general. Representan el 24% de estas posiciones, pero solo el 8% accede al cargo de CEO, una caída del 67% que no puede explicarse solo como un problema de pipeline.

Este fenómeno, identificado como una manifestación clara del “techo de cristal”, muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también están ligadas a sesgos en los procesos de selección. A pesar de estar listas y presentes, muchas mujeres no son consideradas como candidatas viables por razones que siguen siendo poco transparentes.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

6. Ausencia total de mujeres fundadoras como CEOs en el S&P 500

De los 500 CEOs analizados, 29 eran fundadores y todos eran hombres. Esto muestra que el emprendimiento tampoco es una vía de acceso al liderazgo corporativo para las mujeres en el contexto de las grandes empresas públicas. La falta de inversión en proyectos liderados por mujeres refuerza esta tendencia.

Este dato es crítico porque evidencia que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también se reproducen en los ecosistemas de innovación y capital. La falta de acceso a financiamiento para mujeres fundadoras impide que construyan empresas que puedan escalar y eventualmente cotizar en bolsa, perpetuando su invisibilidad.

7. La industria importa: la representación femenina varía por sector

El estudio encontró que el porcentaje de mujeres CEO difiere considerablemente entre sectores. Las industrias de servicios públicos y materiales cuentan con un 15% y 11% de mujeres líderes respectivamente, mientras que sectores como tecnología, finanzas y energía apenas alcanzan el 4%.

Esto sugiere que algunos sectores están abiertos a criterios más amplios de liderazgo o tienen culturas organizacionales más inclusivas. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO están influenciadas por los valores dominantes en cada industria, por lo que comprender estos matices es clave para diseñar intervenciones efectivas.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

Este análisis nos muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO son complejas, multidimensionales y profundamente arraigadas en las estructuras corporativas tradicionales. Aunque hay avances, como el aumento en el número de mujeres al frente de grandes empresas, persisten barreras invisibles en el acceso, permanencia y legitimación del liderazgo femenino.

Para el ecosistema de responsabilidad social empresarial, estos hallazgos deben ser un llamado a la acción. Promover trayectorias equitativas al liderazgo requiere transformar no solo los sistemas de reclutamiento y promoción, sino también los imaginarios sobre quién puede —y debe— liderar en la economía global. Las empresas comprometidas con la equidad tienen en este estudio una hoja de ruta clara para actuar, si quieres consultarlo da click aquí.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

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En un momento en que la narrativa común habla de la sostenibilidad como si estuviera “en una encrucijada”, es hora de dejarlo claro: no hay dos caminos posibles. El único rumbo viable es el que prioriza al planeta, a las personas y al largo plazo. Hoy, más que nunca, la sostenibilidad continúa avanzando como una estrategia de negocio necesaria, no opcional.

Las empresas que aún se preguntan si deben actuar, ya están quedándose atrás. Los datos son contundentes: los desastres naturales ya afectan economías completas, los consumidores están elevando sus exigencias y los valores compartidos se han convertido en el nuevo diferenciador competitivo. La sostenibilidad continúa avanzando, no como una moda, sino como una urgencia respaldada por cifras, mercados y expectativas sociales. Un artículo de Sustainable Brands nos comparte 4 señales clave en materia.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

1. Liderazgos que marcan la pauta

Más del 70 % de las personas encuestadas en EE. UU. —de todas las generaciones y afiliaciones políticas— quieren que las empresas mantengan el rumbo en temas como cambio climático y diversidad. No hay duda: los líderes empresariales ya no pueden guardar silencio ni evadir responsabilidades sociales.

Esta demanda se traduce en una oportunidad estratégica. Las organizaciones que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están invirtiendo en liderazgos valientes, que comunican con claridad, toman decisiones con enfoque ético y marcan tendencia con propósito.

sostenibilidad continúa avanzando

2. Las decisiones de consumo son más conscientes

Cada vez más personas eligen con la cartera: el 49 % de los consumidores en EE. UU. afirman haber comprado un producto sostenible el último mes, un aumento significativo respecto a 2024. Esta tendencia demuestra que el consumo responsable ya no es marginal, sino creciente.

Las marcas que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están rediseñando su oferta y mensaje. La elección ya no depende solo de precio o calidad, sino de valores: las personas están dispuestas a premiar o castigar con base en la ética empresarial.

3. El crecimiento económico tiene un nuevo motor

El mercado de productos sostenibles está creciendo 71 % más rápido que el convencional. Solo en EE. UU., se espera que las ventas en este rubro superen los 217 mil millones de dólares en 2025, y alcancen más de 400 mil millones en 2032.

Esto evidencia que la sostenibilidad continúa avanzando no solo como una tendencia social, sino como un impulsor clave de rentabilidad. Las empresas que la adoptan con autenticidad están encontrando nuevas rutas de expansión, innovación y fidelización.

sostenibilidad continúa avanzando

4. Los valores construyen lealtad de marca

Un consumidor que conecta emocionalmente con una marca por sus valores será fiel más allá del precio o la conveniencia. La sostenibilidad continúa avanzando como eje de conexión profunda con las audiencias, construyendo relaciones más sólidas y duraderas.

Como afirmó Paul Polman, “el peor mensaje que puede enviar un líder es el silencio”. La neutralidad ya no es percibida como prudencia, sino como falta de convicción. Hablar de sostenibilidad con autenticidad es hoy un acto de liderazgo.

Claves para comunicar con impacto en medio del ruido

1. Enfócate y prioriza. Ya no basta con declaraciones bonitas. Identifica los temas materiales para tu empresa, define uno prioritario y comunica con claridad, consistencia y enfoque.

2. Habla claro. Elimina el lenguaje técnico. Usa palabras que la gente entienda y sienta cercanas: salud, agua limpia, bienestar. Si no lo diría alguien de confianza en una conversación real, no lo digas así.

sostenibilidad continúa avanzando

3. Hazlo personal. Relaciona los beneficios de la sostenibilidad con la vida diaria de las personas: su salud, su ahorro, su tranquilidad. La empatía conecta más que cualquier gráfico de impacto.

La sostenibilidad continúa avanzando como el único camino viable para las empresas que buscan ser relevantes, resilientes y responsables. No se trata de elegir entre propósito o ganancias: se trata de entender que una no existe sin la otra.

Hoy, liderar con visión implica actuar con compromiso ambiental y social, pero también comunicar con valentía. Porque quedarse callado ya no es una opción. La sostenibilidad no es una apuesta: es el nuevo estándar.

Aleatica y Tec de Monterrey presentan herramienta de autodiagnóstico ASG

Las ciudades enfrentan cada vez más desafíos derivados del cambio climático. Fenómenos como lluvias extremas, inundaciones o temperaturas récord han dejado en claro que la infraestructura vial necesita evolucionar para hacer frente a estas nuevas realidades. No solo se trata de garantizar la movilidad y seguridad de los usuarios, sino también de asegurar que las vías y sistemas que conectan al país resistan condiciones cada vez más impredecibles.

Por otro lado, resulta importante considerar que el sector de la infraestructura vial y la construcción es responsable de casi el 40% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que su participación en la búsqueda de alternativas que permitan mitigar su impacto ambiental, así como crear soluciones para ofrecer vialidades más resilientes, es pieza clave cuando se piensa en lograr un futuro con ciudades más sostenibles.

Conscientes de este reto, Aleatica y el Centro para el Futuro de las Ciudades (CFC) del Tec de Monterrey han desarrollado una herramienta de autodiagnóstico ASG que busca impulsar la adopción de estos criterios entre las empresas del sector, misma que no sólo es de libre acceso, sino que ofrece a las organizaciones una guía clara para medir, evaluar y mejorar su desempeño en sostenibilidad.

Un lanzamiento que impulsa la transformación del sector

El 4 de junio de 2025, en la Ciudad de México, se llevó a cabo un encuentro que reunió a representantes de empresas, academia y sociedad civil con motivo de la presentación oficial de una plataforma desarrollada por Aleatica y el Tec de Monterrey, la cual busca impulsar una transformación sostenible dentro del sector de la movilidad vial.

Durante la presentación se explicó que la plataforma está diseñada para que empresas concesionarias, constructoras, operadoras de servicios de infraestructura, compañías de transporte, y fabricantes o desarrolladores de tecnología relacionada con la movilidad, así como actores que formen parte de la cadena de valor de estos sectores, puedan evaluar su nivel de adopción de criterios ASG con base en 53 indicadores clave. A partir de este análisis, las organizaciones podrán identificar fortalezas, áreas de oportunidad y riesgos, para luego acceder a recomendaciones y buenas prácticas que les permitan avanzar hacia una operación más responsable.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, esta plataforma busca generar información de valor, un lenguaje común y una directriz compartida que facilite la colaboración y acción entre empresas del ramo, pues, tal como expresó Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica:

 “Solo a través de la colaboración podremos generar un impacto positivo real en nuestras ciudades, comunidades y el planeta”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Un proceso colaborativo y sectorial detrás de la herramienta de autodiagnóstico ASG

La creación de esta herramienta de autodiagnóstico ASG fue resultado de un proceso colaborativo iniciado en 2024. Aleatica y el CFC organizaron una serie de talleres y espacios de diálogo con más de 35 organizaciones del sector, entre empresas, especialistas y académicos, que aportaron su experiencia y visión para la construcción de una solución útil, concreta y adaptada a las necesidades reales de este campo.

La metodología utilizada partió de estándares internacionales, como los desarrollados por SASB, pero fue adaptada de forma específica al contexto de la movilidad vial y carretera. “No se trata de copiar fórmulas”, explicó Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC. “Se trata de crear herramientas hechas a la medida que puedan ofrecer resultados reales y aplicables”.

Cada fase del proyecto consideró momentos de retroalimentación, evaluación y validación con expertos del sector. La finalidad no solo era crear una herramienta diagnóstica, sino también generar conocimiento útil que pueda alimentar futuras estrategias públicas y privadas hacia una infraestructura más sostenible.

Perla Martínez también destacó que esta herramienta permite generar datos valiosos:

“Es un insumo útil y práctico para las empresas, pero también nos permitirá, desde la academia, identificar retos específicos y crear nuevas estrategias para apoyar al sector en su transición hacia la sostenibilidad”.

Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC.

Un recurso para evaluar, aprender y transformar el sector

La herramienta de autodiagnóstico ASG se compone de tres elementos esenciales: un cuestionario con 53 indicadores que permiten conocer el nivel de madurez de la empresa en sostenibilidad; una colección de buenas prácticas organizadas por fases para fortalecer capacidades; y un marco de referencia por industria para orientar los esfuerzos hacia objetivos estratégicos.

No solo se trata de medir, sino de aprender. Las empresas que utilicen esta plataforma recibirán recomendaciones específicas según su nivel de madurez (básico, intermedio o avanzado), y podrán establecer un plan de mejora continua que impacte positivamente tanto en su operación como en el entorno social y ambiental.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, al agregar los datos de diversas empresas del sector, el Centro para el Futuro de las Ciudades podrá generar análisis más amplios que ayuden a diseñar políticas públicas, programas de capacitación y nuevas herramientas que refuercen el camino hacia una movilidad más verde, todo lo cual, se traducirá en beneficios no solo para las empresas, sino para toda la sociedad. Vanessa Silveyra reafirmó el compromiso de Aleatica con esta transformación:

“Como líderes en sostenibilidad, no basta con hacer bien las cosas. Debemos convocar a los demás actores del sector para avanzar juntos en una agenda común que tenga como centro al planeta, las personas y el buen gobierno corporativo”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Aleatica: un liderazgo que impulsa el cambio

La plataforma lanzada por Aleatica y el Tec de Monterrey representa mucho más que un recurso técnico. Es una apuesta decidida por transformar un sector clave para el desarrollo urbano y la lucha contra el cambio climático. Con esta iniciativa, ambas instituciones se colocan a la vanguardia del impulso a prácticas empresariales más responsables y sostenibles.

El sector de la movilidad vial necesita nuevas herramientas para adaptarse a los desafíos actuales, por lo que esta herramienta de autodiagnóstico ASG no solo facilita ese proceso, sino que también construye puentes de colaboración, aprendizaje y mejora continua entre actores que comparten la misma responsabilidad ambiental y social.

Con este esfuerzo, Aleatica y el Tec de Monterrey demuestran que es posible liderar con propósito y, al hacerlo, inspiran a más empresas a tomar decisiones conscientes, a medir su impacto y a comprometerse con un futuro donde la infraestructura no solo conecte destinos, sino también contribuya activamente al bienestar del planeta.

 Día Mundial del Medio Ambiente, un llamado a la acción empresarial

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Por Fernanda Aguilar, Gerente de Sostenibilidad en Genomma Lab

El verdadero progreso se refleja en la capacidad para proteger y preservar el mundo que nos rodea. Con acciones concretas y una visión a largo plazo, es posible construir un futuro donde desarrollo y sostenibilidad avancen de manera paralela, asegurando que las próximas generaciones disfruten de un planeta saludable y equilibrado. 

El Día Mundial del Medio Ambiente es una fecha propicia para tener en cuenta que las empresas tienen en sus manos la capacidad de contribuir a cambiar el rumbo, de convertir desafíos en oportunidades y de dejar una huella positiva en la historia. 

En ese contexto, desde nuestra experiencia en Genomma Lab, entendemos que la sostenibilidad no es una meta aislada, sino parte esencial de una manera distinta de hacer negocios. Hemos adoptado prácticas que reflejan este compromiso: desde la protección de millones de abejas, hasta el impulso de la economía circular y el diseño de instalaciones industriales con estándares internacionales en eficiencia y sustentabilidad. Cada acción representa una convicción: es posible crecer cuidando lo que nos rodea.

Genomma Lab sostenibilidad

Hemos dado pasos firmes hacia un modelo de negocio más sostenible y responsable con el medio ambiente. 

En los últimos dos años, uno de los avances más significativos ha sido la apertura de laboratorios apícolas asociados a la marca Tío Nacho®, en Colombia, Florida y Costa Rica. Estas instalaciones no sólo resguardan a más de cuatro millones de abejas, sino que también impulsan la polinización en alrededor de 900 hectáreas, contribuyendo a la preservación de la biodiversidad en los países donde tenemos operaciones. A la par, se han desarrollado programas para incentivar el reciclaje de los envases de fórmulas lácteas como Novamil®, integrando campañas educativas para fomentar hábitos de consumo más conscientes.

El Complejo Industrial de San Cayetano, en el Estado de México, representa otro paso en la dirección correcta. Diseñado bajo criterios de eficiencia ambiental, cuenta con la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), que avala reducciones sustanciales en el uso de energía, agua y materiales en su proceso de diseño y construcción. Estos esfuerzos han sido reconocidos por organismos internacionales, como lo reflejan las calificaciones obtenidas en MSCI ESG Ratings y la presencia en índices como el Dow Jones Sustainability Index MILA.

La sostenibilidad también implica mirar hacia adentro. Por ello, se han fortalecido los vínculos con proveedores a través de programas orientados a mejorar prácticas ambientales y sociales a lo largo de la cadena de suministro. Internamente, se opera bajo un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS), que articula más de 50 procedimientos evaluados anualmente por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Financiera Internacional (IFC), lo que permite asegurar una administración de recursos alineada con estándares internacionales. 

Genomma Lab sostenibilidad

El uso responsable del agua es uno de los pilares de nuestra estrategia ambiental. Contamos con una política enfocada en el uso eficiente del recurso y operamos una planta de tratamiento que garantiza la calidad del agua en nuestros procesos. Para 2025, se prevé una optimización aún mayor en este rubro. En paralelo, hemos logrado que 100% de los residuos peligrosos sean tratados adecuadamente y que más del 40% de los no peligrosos se reciclen o reutilicen. A través de alianzas como la que mantenemos con CHEP®, hemos evitado la tala de más de 5,600 árboles y la emisión de 1.2 millones de kilogramos de CO₂.

Estas acciones están alineadas con marcos internacionales como The Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), lo que permite integrar la gestión de riesgos ambientales en nuestro modelo de negocio. También impulsamos la innovación sostenible en nuestros productos: una parte importante de nuestros empaques ya es reciclable o contiene materiales reciclados. En México, algunos envases incluyen hasta 30% de material post consumo, y en Colombia, 100% de nuestras cajas de cartón provienen de residuos agroindustriales como el bagazo de caña de azúcar y tamo de arroz. La sostenibilidad, más que una meta, se ha convertido en una manera de operar.

Nuestro compromiso es seguir avanzando con coherencia y convicción, integrando la sostenibilidad como parte de nuestro modelo de negocio, no como un añadido. Cuidar el medio ambiente, innovar con propósito y generar valor compartido no son esfuerzos aislados, sino parte de una visión más amplia sobre el rol que las empresas debemos asumir. Porque cuando la acción se alinea con la responsabilidad, podemos ser más que testigos del cambio: podemos ser parte activa de una transformación que realmente trascienda generaciones.

¿Sin agua en 2030? Esta ciudad moderna está al borde del colapso hídrico

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El reloj avanza sin pausa para Kabul. La capital afgana, con más de 7 millones de habitantes, se enfrenta a una crisis hídrica sin precedentes que podría convertirla en la primera ciudad moderna en quedarse completamente sin agua en 2030. La advertencia proviene de la ONG Mercy Corps, que ha documentado una caída de hasta 30 metros en los niveles de sus acuíferos en tan solo una década.

De acuerdo con The Guardian, este escenario no solo plantea una amenaza local: es un llamado urgente para la comunidad internacional. Lo que sucede en Kabul es un espejo de lo que podría ocurrir en otras ciudades del mundo si no actuamos con decisión y con visión de largo plazo. Es momento de dejar de ver el agua como un recurso inagotable.

Sin agua en 2030: una crisis con rostro humano

Lo que en otros lugares se discute en cifras, en Kabul se vive en carne propia. Las familias deben decidir entre comprar comida o pagar por agua, que puede absorber hasta el 30 % de sus ingresos. Más del 60 % se ha endeudado solo para cubrir este recurso básico, y casi la mitad de los pozos de la ciudad se han secado.

La desigualdad se hace evidente cuando empresas privadas excavan nuevos pozos y revenden el agua a precios inflados. Mientras tanto, las autoridades carecen de los medios –y en muchos casos, de la voluntad política– para frenar la sobreexplotación y garantizar el acceso equitativo.

Los habitantes de Kabul no solo enfrentan la escasez, sino también la contaminación: el 80 % de las aguas subterráneas se consideran insalubres por su alto contenido de residuos, salinidad y arsénico. La crisis, más que hídrica, es estructural.

sin agua en 2030

Urbanización desmedida, gobernanza ausente

En apenas dos décadas, Kabul pasó de tener menos de un millón de habitantes a más de siete. Esta expansión urbana desregulada ha puesto una presión descomunal sobre los recursos hídricos, y los acuíferos no logran recargarse al ritmo en que son explotados: 44 millones de metros cúbicos más por año, según Mercy Corps.

La falta de una política pública eficaz y una gobernanza debilitada han perpetuado este desequilibrio. El problema no es solo técnico o ambiental: es una crisis de gestión, planeación y responsabilidad intergubernamental.

Desde la óptica de la responsabilidad social, urge que tanto gobiernos como empresas reconozcan su rol en esta cadena de decisiones que lleva al desastre. No se trata solo de eficiencia, sino de ética y justicia intergeneracional.

La ayuda internacional: ausente o paralizada

Uno de los factores más críticos que ha profundizado esta crisis es el congelamiento de fondos internacionales. Desde 2021, tras el regreso del régimen talibán, se han retenido más de 3.000 millones de dólares destinados a agua y saneamiento, mientras que los recortes de USAID han superado el 80 %.

A pesar de las alarmas, la comunidad internacional apenas ha respondido. En 2025, solo se habían recibido 8,4 millones de los 264 millones necesarios para atender el acceso al agua en Afganistán. Esta parálisis amenaza con dejar a millones sin soluciones viables.

Los recortes no solo afectan proyectos de infraestructura, también reducen la capacidad de monitoreo, educación comunitaria y respuesta humanitaria. La falta de inversión en soluciones a largo plazo nos acerca peligrosamente al escenario sin agua en 2030.

Alternativas sostenibles en pausa

Existe al menos una esperanza concreta: el proyecto del acueducto del río Panjshir, que podría abastecer de agua potable a dos millones de personas. Su diseño está terminado, pero requiere 170 millones de dólares para iniciar su ejecución, y aún no cuenta con los fondos suficientes.

Este tipo de iniciativas no solo alivian la presión sobre los acuíferos, sino que permiten sentar bases para una gestión más equitativa y sostenible del agua. Su viabilidad depende de la cooperación internacional y de la confianza en el liderazgo técnico local.

La participación del sector privado con enfoque en inversión de impacto también puede ser una vía. Invertir en infraestructura resiliente no es solo un imperativo moral: también es una oportunidad para crear valor compartido a largo plazo.

sin agua en 2030

El rol del liderazgo social y empresarial

Kabul es un llamado urgente para los actores de la responsabilidad social en todo el mundo. La escasez hídrica no es un fenómeno aislado ni exclusivo del sur global. Lo que sucede hoy en Afganistán podría repetirse en otras ciudades si no se adoptan medidas integrales.

Es momento de que las organizaciones –empresariales, académicas y civiles– promuevan una agenda de corresponsabilidad que priorice la seguridad hídrica. Esto implica desde el monitoreo comunitario hasta la transformación de modelos de consumo y producción.

El caso de Kabul no es solo una tragedia en desarrollo: también es una oportunidad para redefinir cómo nos relacionamos con el agua. El escenario sin agua en 2030 no debe ser una profecía autocumplida.

Lo que estamos presenciando en Kabul debe sacudirnos profundamente. La amenaza de quedarnos sin agua en 2030 no es una exageración, sino una advertencia clara del colapso que ya se vive en algunos rincones del planeta. Es tiempo de actuar con responsabilidad, de invertir en soluciones sostenibles y de ejercer presión desde todos los frentes posibles.

El agua no puede seguir siendo rehén de las crisis políticas ni de la desidia institucional. Es un derecho humano, un bien común y un factor de estabilidad social. En nuestras manos está transformar esta historia de escasez en un ejemplo de resiliencia y acción solidaria.

Tras interceptar barco humanitario rumbo a Gaza, deportan a Greta Thunberg de Israel

La activista climática y defensora de los derechos humanos Greta Thunberg fue deportada de Israel tras su participación en una misión humanitaria con destino a Gaza. La joven sueca fue detenida junto con otros activistas a bordo del barco Madleen, interceptado por las fuerzas israelíes en el Mediterráneo. Su presencia a bordo no solo subraya el carácter simbólico de esta acción, sino también la creciente conexión entre causas climáticas y derechos humanos.

De acuerdo con CNN, el episodio ha generado reacciones inmediatas en la comunidad internacional, particularmente en organizaciones de derechos humanos. Para muchos, el hecho de que deportan a Greta Thunberg de Israel representa un retroceso en la protección de la acción humanitaria pacífica y legítima. Además, reabre el debate sobre el papel de los Estados frente a la cooperación internacional en contextos de emergencia humanitaria prolongada.

Un gesto político que trasciende lo climático

Cuando deportan a Greta Thunberg de Israel, no solo se silencia una voz activista, sino que se reprime una acción solidaria que cuestiona el status quo. Thunberg, famosa por evitar los viajes en avión y por su lucha frontal contra el cambio climático, se encontraba en la región como parte de una misión con fuerte contenido humanitario. El barco Madleen, perteneciente a la Coalición de la Flotilla de la Libertad, pretendía romper el bloqueo sobre Gaza.

Esta deportación revela cómo los activismos se intersecan y se tornan incómodos para gobiernos que consideran cualquier desafío al bloqueo como un acto hostil. El activismo climático ha adquirido una dimensión transversal que, en este caso, toca directamente el ámbito de los derechos humanos y la soberanía territorial. La reacción del Estado de Israel se enmarca dentro de su política de seguridad, aunque muchas voces la consideran desproporcionada y contraria al derecho internacional.

En particular, las organizaciones de responsabilidad social ven en este caso un mensaje preocupante: se criminaliza la solidaridad. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero también desalientan futuras acciones humanitarias que intenten brindar auxilio a una población en situación límite.

El bloqueo a Gaza: una crisis ignorada

El contexto en el que deportan a Greta Thunberg de Israel no puede entenderse sin mirar hacia Gaza. Con más de 600 días de conflicto y 11 semanas de bloqueo total a la ayuda humanitaria, el enclave palestino se encuentra al borde de una catástrofe alimentaria. Según informes respaldados por la ONU, uno de cada cinco habitantes se enfrenta a la inanición.

A pesar de una reciente flexibilización mínima en la entrada de ayuda, la situación dista mucho de mejorar. La comunidad internacional, incluida la propia ONU, ha advertido sobre el riesgo de hambruna masiva y el colapso de los servicios básicos. En este contexto, la misión del Madleen era no solo un acto humanitario, sino también una denuncia directa de una política que afecta a millones de personas.

Interceptar este tipo de embarcaciones y deportar a sus tripulantes, como ocurrió cuando deportan a Greta Thunberg de Israel, supone una estrategia de disuasión que ignora las verdaderas raíces de la crisis. Para la comunidad especializada en responsabilidad social, esta acción representa un límite alarmante a la ayuda internacional.

La respuesta institucional ante la detención

El arresto de Thunberg y otros activistas desató una serie de gestiones diplomáticas, especialmente por parte del Parlamento Europeo. Rima Hassan, eurodiputada francesa y una de las detenidas, fue objeto de esfuerzos coordinados para garantizar su seguridad. La presencia de actores institucionales de alto perfil evidencia la gravedad que representa la detención de civiles en contextos humanitarios.

Francia logró negociar la salida voluntaria de uno de sus ciudadanos, mientras otros cinco se negaron a firmar los documentos de deportación. La postura de estos activistas refuerza la dimensión de resistencia simbólica de la misión. El proceso judicial que se abre para ellos será observado de cerca por defensores de derechos humanos y juristas internacionales.

En contraste, deportan a Greta Thunberg de Israel sin necesidad de procedimiento judicial, debido a su aceptación voluntaria de salir del país. Su decisión evita una confrontación legal, pero no apaga el debate sobre la legalidad de la interceptación del Madleen en aguas internacionales.

La narrativa de la criminalización de la ayuda

Israel ha descrito el barco humanitario como un “yate de selfis” lleno de “celebridades”, minimizando el carácter humanitario de la acción. Esta estrategia discursiva no es nueva y suele usarse para deslegitimar las acciones civiles que cuestionan decisiones políticas estatales. Sin embargo, en este caso, la narrativa se encuentra con una audiencia global más informada y crítica.

Amnistía Internacional ha condenado lo ocurrido, señalando violaciones al derecho internacional por interceptar el barco en aguas internacionales y poner en riesgo a los tripulantes. Esta denuncia se suma a una lista creciente de alertas sobre el uso excesivo de la fuerza y la criminalización de la ayuda humanitaria. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero también intentan deportar una narrativa incómoda para los actores del poder.

Para la comunidad de responsabilidad social, esta dinámica resulta peligrosa: transforma la ayuda en un acto de confrontación política en vez de un deber ético universal. Esto plantea serios desafíos para futuras misiones y llama a redefinir los protocolos internacionales que protejan a quienes brindan auxilio.

Un llamado global a repensar la solidaridad

El caso Thunberg obliga a reflexionar sobre los límites actuales de la acción solidaria en escenarios de conflicto. Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero su expulsión reaviva un debate sobre la legitimidad y el alcance de la cooperación internacional no estatal. Las ONG, activistas y entidades multilaterales enfrentan crecientes restricciones para operar en zonas de conflicto prolongado.

En Gaza, donde la ayuda humanitaria es vital, estas restricciones ponen en riesgo millones de vidas. Las recientes muertes de palestinos intentando obtener alimentos en puntos de distribución alternativos evidencian la urgencia de soluciones más eficientes y menos politizadas. La intervención de Thunberg no fue un gesto aislado, sino parte de una estrategia global de visibilización.

La pregunta que queda en el aire es: ¿cómo proteger la acción humanitaria de la instrumentalización política? Deportan a Greta Thunberg de Israel, pero el mensaje de fondo sigue viajando, con fuerza renovada, hacia una comunidad global más consciente.

La deportación de Greta Thunberg por parte de Israel es más que un hecho aislado: simboliza la tensión entre activismo, ayuda humanitaria y control estatal en contextos de conflicto. Para los profesionales en responsabilidad social, este caso representa una alerta sobre los crecientes obstáculos que enfrentan las misiones humanitarias en el mundo actual.

Deportan a Greta Thunberg de Israel y con ello intentan cerrar un capítulo, pero lo abren en la conciencia internacional. La responsabilidad social no puede permanecer al margen de estas dinámicas. Al contrario, debe asumir un rol activo en la defensa del derecho a la solidaridad y en la construcción de espacios seguros para quienes lo ejercen.

Más allá del arcoíris: inclusión que no se borra en julio

Por Azucena Martínez

Cada junio, los colores del arcoíris invaden los logotipos corporativos. Algunas empresas lanzan campañas con mensajes como “Love is love” y organizan eventos para demostrar que están “con la comunidad”. Y aunque es lindo ver señales de apoyo, también es válido preguntarse: ¿eso es todo?

El riesgo de estas acciones es que, si no están respaldadas por una transformación interna, terminen utilizando el apoyo simbólico para capitalizar de forma oportunista un movimiento social. A esto se le conoce como rainbow washing.

¿Y si en lugar de solo cambiar el logo durante un mes, cambiáramos cosas que realmente importan durante todo el año?

Quiero compartirte tres preguntas incómodas que pueden ayudarte a detectar puntos ciegos dentro de tu organización y avanzar hacia una inclusión que sea real, profunda y sostenida.

1. ¿Dónde están las personas LGBTQ+ dentro de tu empresa?

Tener representación diversa es importante, pero no basta con contar cabezas. La pregunta clave no es solo cuántas personas LGBTQ+ hay, sino dónde están y qué tipo de roles ocupan.

Si la mayoría están en diseño, comunicación o producción de eventos, puede que estés repitiendo un patrón conocido como “pink ghetto”: encasillar a personas LGBTQ+ en áreas tradicionalmente consideradas “creativas”, “cuidadoras” o “blandas”. ¿Y las áreas técnicas? ¿La estrategia? ¿La toma de decisiones?

La diversidad no solo se trata de estar presentes, sino de tener oportunidades reales de crecer, aportar y liderar. Si ya estás viendo esta tendencia, esta es tu señal. Una invitación a abrir más puertas y hacerte preguntas sobre cómo se distribuyen las oportunidades dentro de tu equipo.

Más allá del arcoíris
Fuente: Carolina Burbano

2. ¿Cómo estás escribiendo tus vacantes?

La inclusión no empieza con la bienvenida, empieza con la invitación.

Muchas veces los procesos de selección ya tienen sesgos antes de que alguien llegue a la entrevista. ¿Qué palabras estás usando para describir el perfil? ¿Quién redacta las vacantes? ¿Dónde las publicas? ¿Quién siente que puede postularse?

Frases como “líder nato” o “buena presencia” pueden parecer inofensivas, pero en realidad pueden filtrar  a quienes no se identifican con esos estereotipos. Incluso la forma en la que se nombra el puesto “Director de opreaciones”, “Ejecutivo senior” son denominaciones que hacen que una persona no binarix no se sienta invitada.

Un cambio sencillo pero poderoso: agregar tus pronombres en la firma del correo o en la convocatoria. No solo es un gesto de respeto, también abre la puerta para que otras personas se sientan cómodas compartiendo su identidad sin miedo.

Pequeños gestos pueden generar grandes transformaciones. Y sí, el lenguaje importa.

Más allá del arcoíris
Fuente: Carolina Burbano

3. ¿Estás tratando a todo el mundo “por igual”… o estás ignorando las diferencias?

Una frase que se escucha mucho es: “Aquí tratamos a todas las personas por igual”. Suena justo, ¿no? Pero si lo pensamos bien, puede esconder una trampa: la idea de que todas las personas parten desde el mismo lugar, tienen las mismas oportunidades y viven las mismas realidades.

Cuando hablamos de inclusión, la neutralidad muchas veces termina siendo una forma de invisibilizar.

La verdadera equidad reconoce que no todas las personas han tenido el mismo camino. Que hay quienes enfrentan microagresiones, prejuicios, discriminación, inseguridad al visibilizarse o miedo a no “encajar”. Por eso, más que tratar a todo el mundo “igual”, se trata de crear condiciones para que las diferencias no se traduzcan en desventajas.

Nombrar no es dividir. Nombrar, en muchos casos, es reconocer.

Para cerrar: Acciones > arcoíris

Como escribió Lily Zheng en su artículo Your Rainbow Logo Doesn’t Make You an Ally:

“Considere retirar el logotipo del arcoíris el año que viene. Deje que sus acciones de aquí al siguiente Pride demuestren su compromiso con la comunidad LGBTQ+, en cambio.”

Más allá del arcoíris

Ser aliade no es una identidad, es una práctica constante. No se trata de “hacerlo perfecto” el primer día, sino de construir una cultura donde la mejora sea sostenida, donde se escuche, se repare, se aprenda, se actúe.

En muchas empresas, las personas LGBTQ+ no solo trabajan: también educan, corrigen, explican, diseñan iniciativas, representan a toda la comunidad, lidian con sesgos y navegan la incomodidad de forma silenciosa para evitar confrontaciones… todo eso, además de cumplir con sus responsabilidades laborales.

La inclusión no es una lista de tareas que se tacha una vez al año. Es una práctica diaria, viva y colectiva. Y como todo proceso, necesita compromiso, humildad y evolución.

Ojalá que el siguiente junio, el orgullo esté en lo que sientan las personas LGBTQ+ por pertenecer al entorno de tu empresa.

Entonces, si tu empresa ya tiene metas ambiciosas para mejorar sus ventas, eficiencia o innovación…
¿Por qué no tener la misma energía para mejorar en inclusión?


Con.tribu.yendo por Azucena Martínez

Azucena Martínez es estratega con más de una década de experiencia colaborando con marcas globales y un firme compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI). Su formación en instituciones como el Tecnológico de Monterrey, Fudan University y Cambridge Judge Business School le ha brindado bases sólidas, mientras que las experiencias compartidas con personas de contextos diversos han enriquecido su perspectiva y ampliado su visión del mundo.

Grupo Coppel renueva su imagen: una llave modena y dinámica que abre nuevas posibilidades

Grupo Coppel presentó hoy la evolución de su identidad visual con la transformación de su emblemática llave a una más versátil y contemporánea. La nueva imagen conserva el espíritu de cercanía y confianza que siempre ha caracterizado a la marca, así como el compromiso de seguir mejorando la vida de las personas.

La presentación se realizó en el marco del lanzamiento de la campaña “Tú eres la llave”, que pone en el centro el potencial que tiene cada persona para abrir nuevas oportunidades y ser protagonista de su propia historia.

Este cambio visual, que iniciará con la renovación de las fachadas de 500 tiendas en México al cierre de 2025, es parte de la estrategia de evolución de Coppel hacia un ecosistema físico y digital integrado para ofrecer una experiencia más cercana, ágil y eficiente a sus clientes y colaboradores.

“Desde su origen, la llave ha representado algo más que acceso al crédito: ha sido símbolo de confianza, inclusión, movilidad social y la posibilidad de construir un patrimonio. Hoy, esa llave evoluciona a una más contemporánea, que representa el enorme potencial que cada persona lleva dentro”, expresó Liliana Íñigo, Directora Corporativa de Marketing de Grupo Coppel.

Grupo Coppel nueva imágen

La campaña “Tú eres la llave” se desarrolló bajo cuatro ejes rectores:

1.    La llave evoluciona. El concepto de campaña “Tú eres la llave” refuerza una idea poderosa: cada persona tiene la capacidad de abrir nuevas oportunidades y Coppel está para acompañarlas y seguir mejorando su vida.

2. La nueva imagen es símbolo de apertura constante y movimiento. Coppel se transforma a una empresa más ágil en cada decisión, rápida en cada proceso, que ofrece la mejor experiencia al usuario.

3. Coppel evoluciona con y para las personas. Es la imagen de una empresa mexicana de clase mundial, que refleja el profundo cambio del mundo en el que vivimos.

4.    Coppel es de todos, la modernidad también. La nueva imagen representa la evolución, sin perder su esencia: la confianza, la cercanía y la voluntad de seguir mejorando la vida de las personas.

Grupo Coppel nueva imágen

Una nueva llave

La actualización de la marca gráfica refleja una estética contemporánea, capaz de adaptarse a los distintos canales de comunicación y plataformas digitales. A través de esta evolución, Coppel reafirma su conexión emocional con sus públicos y plantea una modernidad accesible.

El símbolo fue pensado para funcionar con flexibilidad en todos los puntos de contacto de la marca, desde retail físico hasta plataformas digitales y campañas multimedia. Su diseño modular y minimalista permite adaptarse a distintos formatos sin perder legibilidad ni reconocimiento.

El cambio de imagen de Grupo Coppel fue liderado por algunas de las mentes creativas más destacadas a nivel internacional y regional, con una visión estratégica y profundamente humana. Este proceso contó con la participación de Wolff Olins, reconocida agencia global de branding con sede en Londres; The Juju, firma creativa con presencia en América Latina con una mirada cultural única, y Brands&People, agencia mexicana especializada en construir marcas con propósito. Juntas, estas agencias aportaron su experiencia, talento y perspectiva para dar vida a una identidad renovada que refleja la evolución y el compromiso de Grupo Coppel con sus clientes y su comunidad.

La campaña “Tú eres la llave” de Grupo Coppel estará al aire desde el lunes 9 de junio a través de una presencia 360° en canales digitales, medios de comunicación, eventos y experiencias en tiendas.

Grupo Coppel destinará 80 mil MDP en los próximos cinco años para su plan de transformación integral

En el marco de la presentación de su nueva imagen, Grupo Coppel anunció hoy que destinará más de 80 mil millones de pesos en los próximos cinco años, como parte de su estrategia de evolución hacia un ecosistema físico y digital integrado. Esta transformación se llevará a cabo gradualmente para ofrecer una experiencia más cercana, ágil y eficiente a sus clientes.

Los recursos se destinarán a tres líneas clave para el Grupo:

●          Expansión para estar más cerca de los clientes (50%): con la ampliación de la red de tiendas y centros de distribución;

●          Transformación digital (40%): enfocada en la renovación a profundidad de su plataforma de e-commerce y la modernización de los servicios financieros;

●          Movilidad y sostenibilidad (10%): para el impulso de la logística y una operación amigable con el entorno.

El monto asignado a este plan es adicional a los 14,200* millones de pesos anunciados en enero de este año y fortalecerá la infraestructura, acelerará la digitalización, ampliará la inclusión financiera y contribuirá al avance en sostenibilidad para sus más de 1,800 tiendas distribuidas en 629 ciudades y pueblos de México, así como las 27 tiendas en Argentina.

Evolucionamos para convertirnos en un ecosistema físico y digital más ágil e integrado. Nuestro compromiso es mantenernos como una empresa de clase mundial, pero que conserva su esencia: la confianza, la cercanía y el propósito de seguir mejorando la vida de las personas”, mencionó Diego Coppel Sullivan, Director Comercial de Categorías Muebles, E-commerce, Mercadotecnia y Exhibición.

Grupo Coppel inversión

Diversificación de tiendas y un e-commerce más ágil

Coppel continuará expandiendo su presencia física y diversificará su oferta comercial. Durante 2025 Coppel abrirá 100 nuevas tiendas y comenzará a introducir nuevas ofertas de valor especializadas en motos, moda, deportes, ópticas y mejoramiento del hogar. De manera complementaria, en los próximos 5 años, el proyecto contempla la apertura de nuevos centros de distribución.

Además, con el lanzamiento de una nueva plataforma, Coppel proyecta duplicar el porcentaje de las ventas digitales para llegar al 20% del total de ventas; asimismo, modernizará los más de 4,500 kioscos de coppel.com ubicados en sus tiendas.

La nueva plataforma brindará un servicio ágil, intuitivo y cercano a los usuarios, e incorporará gradualmente más de 200 funciones como Pick-up Store, mesa de regalos, guía de tallas, devoluciones online, reseñas a productos, programación de entrega y búsqueda de refacciones de autos.

BanCoppel, protagonista de la inclusión financiera

BanCoppel fortalecerá las capacidades tecnológicas para ofrecer una mejor experiencia a sus 12 millones de clientes. El proceso de transformación permitirá a los usuarios acceder desde plataformas digitales a todo el portafolio de productos de forma segura, sencilla y práctica.

La transformación tecnológica permitirá a su vez bancarizar en los próximos cinco años a más de 3 millones de personas.

Grupo Coppel inversión

Creación de empleos de calidad

Grupo Coppel, como uno de los 10 principales empleadores del país y orgullosamente mexicano, impulsará a su talento a través de tecnología, educación e inclusión. En 2025, generará 6,800 nuevos empleos formales y transformará la experiencia del colaborador con una renovada plataforma de gestión del talento.

La Universidad Corporativa Coppel, su programa de educación continua, adoptará inteligencia artificial generativa para ofrecer formación más dinámica y personalizada. Asimismo, la empresa también fortalecerá su compromiso con la diversidad e inclusión, promoviendo entornos accesibles y colaborativos que integren distintas perspectivas para mejorar la vida de los colaboradores.

Compromiso con la sociedad y con el medio ambiente

A través de Fundación Coppel, y de la mano de más de 230 organizaciones aliadas, el Grupo seguirá generando oportunidades para promover la movilidad social a través de cuatro líneas de acción: Educación y Liderazgo, Desarrollo Económico y Social, Cultura y Espacios Públicos y Atención a Desastres y Emergencias. Tan solo en 2024, logró impactar en la vida de más de 5 millones de personas.

Finalmente, Coppel reforzará su compromiso con la sostenibilidad ambiental con la meta de alcanzar un 30% de energía limpia para 2030. Para lograrlo, ampliará la instalación de paneles solares en sus tiendas y mejorará la eficiencia energética. Al cierre de 2025 contará con un total de 890 inmuebles equipados con paneles solares y una flota de 800 vehículos sustentables.

La llave de Coppel: un símbolo de confianza y posibilidades

El cambio de imagen de la empresa, anunciado también este 9 de junio, consiste en la evolución de su emblemática llave hacia una más versátil y contemporánea, y estará acompañada por la campaña publicitaria “Tú eres la llave”, que pone en el centro el potencial que tiene cada persona para abrir nuevas oportunidades.La llave simboliza la capacidad de generar confianza y construir un patrimonio a través del acceso al crédito y se ha convertido en un ícono de la identidad del Grupo y en el reflejo de su voluntad de mejorar la vida de las personas.

Del Compromiso a la Acción: Veolia América Latina publica su primer Reporte de Sostenibilidad

Veolia América Latina presenta su Reporte de Sostenibilidad 2024, el cual documenta la gestión y resultados en la región donde brinda servicios esenciales a través de soluciones en agua, residuos y energía. Con un equipo de más de 24.000 colaboradores en 9 países: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú y Uruguay, trabaja cada día para transformar los desafíos ambientales de sus clientes industriales, comerciales y municipales  en oportunidades que permitan aumentar la confiabilidad, competitividad y sostenibilidad de sus actividades.

El reporte detalla los avances del Programa Estratégico GreenUp 2027, estructurados en tres ejes de acción: descarbonización, con soluciones que reducen sus propias emisiones de CO2 y las de sus clientes, impulsando la transición hacia energías de bajo carbono; descontaminación, a través del tratamiento responsable de agua y residuos para minimizar el impacto ambiental y proteger los ecosistemas naturales; y regeneración de recursos, mediante proyectos de economía circular que dan nueva vida a los materiales, transformando residuos en recursos valiosos. Este enfoque integral refleja el compromiso de Veolia por impulsar la transformación ecológica con resultados medibles y transparentes.

Conoce el impacto positivo de Veolia América Latina en el 2024 con respecto a:

Planeta:

• 1.232.800 toneladas de CO2e evitadas de la huella de los clientes como parte de la contribución de Veolia América Latina al Alcance 4, mediante soluciones innovadoras de descarbonización.

• Reducción del 16% de sus propias emisiones de alcances 1 y 2 desde 2021.

• 15 millones de personas beneficiadas con servicios de agua potable y saneamiento.

• 919 millones de m3 de agua residual tratada.

• 490.400 toneladas de residuos peligrosos gestionados responsablemente.

• 44.570 toneladas de materiales recuperados.

Comunidad:

• 860.201 clientes beneficiados por mecanismos de acceso al agua y saneamiento.

•30.000 estudiantes participantes en el programa de educación ambiental Alrededor de Iberoamérica en 2024, alcanzando un total de más de 230.000 estudiantes de 571 escuelas participantes en las 11 versiones.

• Fortalecimiento de capacidades locales a través de proyectos sociales innovadores.

Equipo:

• 24.053 colaboradores comprometidos con la excelencia operativa.

• 91% de reducción de la tasa de frecuencia de accidentes en los últimos 10 años.

• 905.919 horas de formación impartidas.

• 35% de posiciones de liderazgo ocupadas por mujeres.

Innovación y soluciones sostenibles

El informe destaca el desarrollo de soluciones innovadoras que responden a los principales desafíos ambientales de la región:

Descarbonización:  Veolia asume un doble compromiso tomando acción con la reducción de su propia huella de carbono mediante la implementación de tecnologías para la captura y reutilización de biogás en rellenos sanitarios para la producción de energía eléctrica renovable y su aprovechamiento como combustible de bajo carbono en la industria. Y brinda soluciones para acompañar a los clientes en su camino hacia la descarbonización, con soluciones de: economía circular, producción de energía renovable y de bajo carbono, y eficiencia energética.

Descontaminación: Tratamiento especializado de residuos peligrosos y hospitalarios con una infraestructura única en la región, y tratamiento de aguas residuales mediante tecnologías avanzadas que garantizan la eliminación segura de contaminantes.

Economía Circular: Valorización de subproductos para la producción de energía industrial, producción de CDR como combustible alternativo derivado de residuos y producción de fertilizantes a partir de  residuos orgánicos. Gestión de residuos industriales y post-consumo para favorecer su valorización como materia prima secundaria, incluyendo la producción de plástico reciclado de la oferta PlastiLoop.

Gestión del Agua: Tecnologías avanzadas para agua municipal como la detección de fugas, la mejora en la eficiencia de la medición y la optimización de redes de alcantarillado para una prestación más eficiente del servicio, así como soluciones de tratamiento de agua industrial y producción a partir de fuentes alternativas como la desalinización y reuso, contribuyendo a la preservación del recurso hídrico.

Biodiversidad: Restauración de 1.556 hectáreas con acciones de recuperación ecológica, e implementación de 542 acciones de preservación en 26 sitios sensibles, protegiendo más de 1.200 especies entre animales y vegetales.

Compromiso con el cliente, la cadena de valor y la integridad

El reporte destaca los avances significativos en la experiencia del cliente, alcanzando un NPS (Net Promoter Score) de 67 puntos en los 9 países donde Veolia tiene presencia, indicador que refleja la satisfacción y confianza de sus clientes industriales y municipales con las soluciones ambientales implementadas. Este resultado es producto de la optimización continua de sus servicios y la capacidad de adaptación a las necesidades específicas de cada sector.

En paralelo, Veolia ha fortalecido su cadena de suministro bajo criterios de sostenibilidad y desarrollo local. El 97.8% de sus compras se realizan a proveedores de la región, mientras que su programa de evaluación ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) ha certificado a 101 proveedores estratégicos, asegurando altos estándares de sostenibilidad en todas las operaciones.

Todas las operaciones de Veolia América Latina cuentan con la Certificación Antisoborno ISO 37001.

“Los resultados presentados en este reporte reflejan nuestra determinación para liderar la transformación ecológica en América Latina con GreenUp. No solo hemos alcanzado logros significativos en nuestros compromisos, sino que hemos fortalecido nuestra capacidad de innovación para desarrollar soluciones que respondan a los desafíos ambientales más urgentes de nuestros clientes como la descarbonización, la economía circular y la gestión sostenible del agua. El compromiso de nuestros equipos, junto con la confianza de nuestros clientes y comunidades, nos impulsa a seguir expandiendo nuestro impacto positivo, demostrando que es posible combinar el crecimiento económico con la protección del planeta y el desarrollo social”, mencionó Gustavo Migues, Director Veolia Zona Iberia – América Latina.

Los desafíos ambientales que enfrenta la región requieren acciones decisivas y transformadoras. Este reporte es una invitación a ser parte del cambio que el planeta necesita; cada página evidencia iniciativas, compromisos y resultados tangibles que demuestran que la transformación ecológica impulsa la competitividad y la innovación. Explora cómo Veolia está construyendo un futuro más sostenible, donde el desarrollo económico y la protección del planeta van de la mano.

Consulta el Reporte de Sostenibilidad aquí

¡Juntos, podemos acelerar el camino hacia una región más sostenible, justa y próspera para las generaciones actuales y futuras!

El Palacio de Hierro recibe el Distintivo ESR 2025, siendo reconocido por décima ocasión por su compromiso con la responsabilidad social

El Palacio de Hierro fue reconocido con el Distintivo ESR (Empresa Socialmente Responsable) 2025, otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) y la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial (AliaRSE). Con este reconocimiento, la compañía celebra por décima ocasión el ser distinguida por sus prácticas de responsabilidad social y sostenibilidad.

La entrega del distintivo tuvo lugar en el XVIII Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables, considerado uno de los principales foros en la materia en América Latina. En esta edición, Cemefi implementó por primera vez un nuevo modelo de evaluación que, además de los indicadores tradicionales, considera el nivel de desarrollo de la gestión socialmente responsable en las empresas participantes.

El Distintivo ESR es un reconocimiento que se otorga a organizaciones que demuestran una gestión ética, transparente y comprometida con el bienestar de sus colaboradores, el cuidado del medio ambiente y la vinculación con sus comunidades. No se trata de una certificación única, sino de un proceso voluntario que implica una revisión anual y el cumplimiento continuo de estándares establecidos por Cemefi.

En el caso de El Palacio de Hierro, la obtención del distintivo refleja el trabajo realizado en distintas áreas clave, como calidad de vida en el trabajo, prácticas ambientales, ética empresarial y programas comunitarios. De acuerdo con la organización, estas acciones buscan integrarse de manera transversal en la operación cotidiana de la empresa.

“Este reconocimiento representa el compromiso de todos los que formamos parte de El Palacio de Hierro por construir una empresa con impacto positivo en su entorno. Es también una oportunidad para seguir fortaleciendo nuestra cultura organizacional con base en principios éticos y sostenibles” mencionó Maridelia Saucedo, Directora de Bienestar y Responsabilidad Social de El Palacio de Hierro.

La distinción reconoce no solo los resultados obtenidos, sino también el esfuerzo por consolidar una cultura organizacional orientada a la responsabilidad social empresarial de forma sostenida a lo largo del tiempo.

Secretaría de Igualdad e Inclusión y Sistema B lideran ronda de negocios sostenibles

Con el objetivo de favorecer vinculaciones comerciales entre empresas comprometidas con la sustentabilidad, la Secretaría de Igualdad e Inclusión de Nuevo León, el Tecnológico de Monterrey, Sistema B México y Komunika Latam, llevaron a cabo la Ronda de Negocios Monterrey 2025 con la participación de más de 90 empresas aliadas de la Secretaría de Igualdad e Inclusión. 

El encuentro, que buscó potenciar cadenas de valor entre pequeñas, medianas y grandes compañías que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) permitió la realización de más de 180 encuentros de negocios entre empresas compradoras y vendedoras, con el potencial de generar 1,183,950 USD en acuerdos comerciales. 

“Nuevo León es el primer estado del país donde, gracias al liderazgo de la Secretaría de Igualdad e Inclusión, la política social y la responsabilidad social corporativa se articulan de forma estratégica. Como vemos hoy en esta Ronda de Negocios, esta visión está transformando la manera de hacer negocios en México”, afirmó Mauricio Canseco, subsecretario de Inversión Social de la Secretaría de Igualdad e Inclusión del Gobierno de Nuevo León.

La Ronda de Negocios se realizó en la Terraza CEMEX del Estadio Banorte, bajo la dinámica de reuniones uno a uno previamente agendadas mediante una plataforma digital. Cada reunión duró 15 minutos, hasta completar 10 bloques de reuniones a lo largo de la mañana. 

“Estamos aquí para hacer negocios y para ver al otro que estará al frente de nosotros. Sus principios, sus motivaciones y lo transaccional, y el fin último se dará: hacer negocios”, expresó Javier Herrero, director ejecutivo de Sistema B México. 

La Ronda de Negocios estuvo dirigida a empresas de todos los tamaños, incluidas aquellas que están dando sus primeros pasos en la adopción de criterios ASG. 

Previo a la realización de la ronda de negocios, los asistentes participaron en el panel “Cadenas de Valor más Fuertes con Igualdad e Inclusión”, en el que participaron Leticia Pacheco Tejeda, líder global de Proyectos Sociales de Bimbo; Sergio Cervantes, managing director de Vector Logistics; Jesús Francisco López Molina, director de Relaciones Institucionales de CAINTRA, y Aldahir Caballero, director del Departamento de Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey, como moderador. 

Durante el panel, los representantes de la iniciativa privada, una cámara industrial y la academia conversaron sobre el rol de las empresas en el desarrollo social y la importancia de integrar cadenas de valor inclusivas y sostenibles. 

Movimiento B y el futuro de la economía

El Movimiento B, nacido en Estados Unidos en 2006, es una iniciativa global que impulsa esta nueva economía donde el éxito empresarial se mide a través del bienestar de las personas, las sociedades y el medio ambiente. Casi 10,000 empresas en más de 100 países, empleando a casi un millón de personas, forman parte de esta iniciativa, transformando industrias hacia modelos más equitativos, inclusivos y regenerativos.

Tecnología que transforma desde lo invisible: el compromiso de Indra con la inclusión y el impacto social en Colombia

En un mundo donde la tecnología sostiene lo cotidiano de manera silenciosa, Indra Group se consolida como una fuerza que no solo impulsa la transformación digital, sino que genera un impacto social real y medible. Su más reciente Informe de Sostenibilidad 2024 para Colombia, Ecuador, Centroamérica y el Caribe revela una hoja de ruta en la que la inclusión, la equidad y la sostenibilidad dejan de ser promesas para convertirse en acciones concretas.

El 23,65 % de su plantilla en Colombia pertenece a colectivos de inclusión, reflejo de una política activa por entornos laborales diversos, respetuosos y equitativos. A esto se suma una participación femenina del 36,89 %, con un 38,5 % de mujeres en cargos directivos, superando ampliamente los promedios de la industria tecnológica en América Latina.

Más allá de sus cifras internas, Indra ha impactado a más de 5.000 personas mediante programas de voluntariado, formación y el impulso a vocaciones en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, conocidas como habilidades STEM por sus siglas en inglés. Iniciativas como “Academia” —que capacita a 30 personas por cohorte, con una tasa de contratación del 25 %— y seis jornadas Hackday en Colombia y Perú con más de 1.250 inscritos, refuerzan su apuesta por cerrar brechas sociales desde la innovación.

En materia ambiental, la compañía recibió el Sello Verde de Verdad 2024. Programas como *Cero Desperdicio*, que evitó la emisión de 4.486 kg de dióxido de carbono equivalente (CO₂eq)—una medida que refleja el impacto total de diversos gases de efecto invernadero en términos comparables al CO₂—, y el *Plan Amazonía*, con la restauración de 13,5 hectáreas de bosque nativo en Caquetá, consolidan su compromiso con el planeta.

La seguridad también hace parte del propósito. En Medellín, Indra fortaleció su Centro de Excelencia en Ciberseguridad Industrial (CECI), el primero en su tipo en Colombia, Centroamérica y el Caribe, orientado a proteger infraestructuras críticas ante amenazas emergentes.

“El informe no es solo una rendición de cuentas: es un ejercicio de mejora continua. Nos impulsa a seguir siendo una empresa que transforma vidas con el respaldo de Indra”, señala Carolina Montoya, gerente de Sostenibilidad de Indra Group para Ecuador, Colombia, Centroamérica y el Caribe.

Este enfoque refleja una convicción profunda: que la mejor tecnología no necesita llamar la atención para cambiar vidas. Cuando la innovación se integra con propósito, lo cotidiano se transforma en algo extraordinario. Así lo demuestra Indra, donde la sostenibilidad no es discurso, sino una forma de estar en el mundo: con tecnología al servicio del ser humano, transformando realidades y mejorando lo esencial, incluso cuando nadie lo note.

Niños verdes: cómo criar a la próxima generación ecofriendly

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Los retos ambientales que enfrenta el planeta recaen, de manera injusta, sobre los hombros de las generaciones más jóvenes. Aunque ellos no provocaron esta crisis, serán quienes lidien con sus efectos. Por eso, es urgente preguntarse cómo guiar a las infancias hacia una vida sostenible, dotándolas de herramientas, conocimientos y valores que les permitan proteger su entorno y actuar con conciencia.

Criar niñas y niños verdes no significa convertirlos en activistas desde la cuna, sino en sembrar empatía, curiosidad y conexión con la naturaleza. Esto se logra mediante conversaciones honestas, educación ambiental accesible y el ejemplo constante en casa y en la comunidad. Cada pequeña acción cuenta para formar a una generación ecofriendly que valore el equilibrio con el medio ambiente.

Educar con valores ecológicos: la base de una generación ecofriendly

Criar con valores ecológicos es mucho más que enseñar a reciclar. Implica fomentar la empatía hacia los seres vivos, cuestionar los hábitos de consumo y acompañar a los niños en la construcción de un pensamiento crítico frente a la crisis ambiental. Desde pequeños, se les puede hablar de forma clara y apropiada para su edad sobre el cambio climático, la protección de los ecosistemas o las consecuencias del consumo excesivo.

La educación ambiental es una de las herramientas más poderosas para transformar sociedades. Un niño que crece sabiendo de dónde vienen sus alimentos o qué impacto tiene la basura que genera, será un adulto más responsable. La sostenibilidad no debe enseñarse como una materia aislada, sino integrarse en la vida diaria: desde las decisiones del supermercado hasta los juegos al aire libre.

generación ecofriendly

Este tipo de formación no solo construye mejores ciudadanos, también futuros profesionistas, líderes, empresarios y consumidores con valores sólidos. Una generación ecofriendly será capaz de innovar en soluciones sostenibles, promover políticas verdes y exigir coherencia a sus gobiernos. Para lograrlo, hay que comenzar en casa, desde los primeros años.

3 consejos para criar a una generación ecofriendly

Criar a niños con conciencia ecológica no implica seguir un manual estricto, sino encontrar formas cotidianas, realistas y afectuosas de enseñarles a cuidar el planeta. Las acciones pequeñas, cuando se hacen con intención y constancia, pueden generar grandes aprendizajes. A continuación, te compartimos tres formas efectivas que The Guardian recomienda para fomentar valores sostenibles y acompañar a las infancias en su camino hacia una vida con hábitos sostenibles:

1. Comienza con buenas conversaciones

El diálogo es la vía más efectiva para formar conciencia ecológica. En lugar de recurrir a sermones o alarmismo, lo más efectivo es fomentar la curiosidad con una actitud abierta y colaborativa. Escuchar las preguntas de los niños, validar sus emociones e invitar a pensar juntos sobre cómo mejorar el mundo genera vínculos poderosos y aprendizajes duraderos.

Además, hablar de sostenibilidad no tiene que ser una experiencia sombría. Se puede abordar el tema desde la esperanza, la creatividad y el juego. Conversar sobre decisiones cotidianas —como elegir entre comprar o reparar, donar en lugar de desechar, o moverse en bici— permite enseñar con ejemplos concretos, promoviendo la reflexión sin imponer.

generación ecofriendly

2. Acércalos a la naturaleza

Los niños solo pueden cuidar lo que conocen y valoran. Pasar tiempo al aire libre, explorar parques, aprender sobre aves o árboles locales fortalece el vínculo con el planeta. Estas experiencias despiertan la empatía y el deseo de proteger lo que les resulta familiar y entrañable. En lugar de limitarse a enseñar conceptos abstractos, la conexión emocional con el entorno es una poderosa guía.

Además, compartir estos momentos como familia genera memorias positivas ligadas al cuidado del medio ambiente. Recoger basura después de un picnic, participar en caminatas ecológicas o simplemente observar insectos puede ser tan educativo como divertido. La alegría de vivir en contacto con la naturaleza es una base sólida para construir una generación ecofriendly.

3. Actúa en comunidad y hazlo divertido

La sostenibilidad no es una responsabilidad individual, sino una construcción colectiva. Buscar grupos locales, campañas ambientales o iniciativas escolares permite a los niños sentir que forman parte de algo más grande. También es fundamental dejar claro que, aunque los retos son enormes, nuestras acciones sí importan y pueden marcar la diferencia.

Para mantener la motivación, es clave que estas acciones estén acompañadas de entusiasmo. Organizar retos familiares para reducir el uso de plástico, celebrar los logros o compartir historias de impacto puede volver atractivo el compromiso. Si se establece una conexión entre “hacer el bien” y “sentirse bien”, será más fácil que otras personas —incluidos los propios niños— se unan.

generación ecofriendly

Más allá del hogar: educar para transformar

Aunque la educación empieza en casa, su impacto crece cuando se extiende a escuelas, medios de comunicación y políticas públicas. El enfoque ecofriendly debería formar parte del currículo escolar, integrarse en libros infantiles y reflejarse en la programación televisiva y digital. Educar no es tarea exclusiva de madres y padres: es responsabilidad de toda la sociedad.

Además, es vital permitir que los niños expresen su enojo o tristeza ante los problemas ambientales. Negarles estas emociones no los protege; en cambio, ofrecerles canales de acción y contención emocional les ayuda a desarrollar resiliencia. La creatividad y la innovación surgen cuando se reconoce la complejidad del problema sin perder la esperanza.

Por último, no se trata de imponerles la tarea de salvar el mundo, sino de acompañarlos en su deseo de participar en él. En una época de incertidumbre ecológica, criar a una generación ecofriendly es un acto de amor, pero también de justicia.

generación ecofriendly

Sembrar futuro desde hoy

Educar con conciencia ambiental no es una moda, sino una necesidad urgente. La crisis climática exige nuevos liderazgos, y eso comienza con una crianza que valore el respeto, la empatía y la acción. Cada conversación, cada paseo al aire libre, cada decisión cotidiana puede inspirar una nueva forma de vivir.

Formar a una generación ecofriendly es una tarea que empieza desde la infancia pero impacta en todos los niveles de la vida adulta. No solo estamos enseñando a reciclar o apagar luces, estamos ayudando a construir un pensamiento orientado a la sostenibilidad, a la justicia y al bien común.

Así, criar niños verdes no es solo una esperanza; es una estrategia concreta para transformar el presente y garantizar un futuro habitable. Lo que hagamos hoy con las infancias se reflejará en el planeta que habitarán mañana. Y todavía estamos a tiempo de hacerlo bien.

¿Por qué la sostenibilidad es un activo invisible pero poderoso de tu marca?

La sostenibilidad ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en un componente estratégico de marca con repercusiones financieras medibles. Sin embargo, no siempre es visible a primera vista: las percepciones del público juegan un papel determinante en el posicionamiento de una empresa, más allá de sus acciones concretas. Esto es justamente lo que revela el más reciente Índice de Percepción de Sostenibilidad (IPS) 2025, elaborado por Brand Finance.

Este estudio demuestra cómo las percepciones —y no necesariamente los resultados reales— son capaces de impulsar o erosionar el valor financiero de una marca. A través de la combinación de encuestas globales y datos ESG, el índice evalúa el Valor de Percepción de Sostenibilidad (SPV) y el Valor de Brecha. El resultado es una radiografía precisa del peso que tiene la sostenibilidad como un activo invisible pero poderoso dentro del valor total de marca.

Sostenibilidad es un activo invisible: los datos lo confirman

El IPS 2025 no deja lugar a dudas: la sostenibilidad es un activo invisible que puede generar —o destruir— miles de millones de dólares en valor de marca. Apple, por ejemplo, encabeza el ranking con un Valor de Percepción de Sostenibilidad (SPV) de 39,000 millones de dólares, a pesar de las críticas frecuentes sobre sus prácticas laborales y ambientales. Esto muestra que la confianza del consumidor en su compromiso sostenible es tan fuerte que sigue generando valor.

Por el contrario, Tesla es el caso más emblemático de cómo una percepción desfavorable puede deteriorar el valor de una marca. En un año, su SPV cayó de 17,800 a 10,400 millones de dólares, y el valor total de marca disminuyó más de 23,000 millones. Las causas: pérdida de credibilidad por acciones polémicas de su CEO y brechas en gobernanza corporativa, que minaron la confianza del público en su sostenibilidad.

En contraste, Microsoft lidera en potencial de crecimiento: con una brecha positiva superior a los 5,600 millones de dólares, su desempeño real en sostenibilidad es mejor de lo que el público percibe. Este margen no explotado demuestra que una comunicación más eficaz sobre avances ESG puede traducirse directamente en valor financiero.

https://twitter.com/Spanish_Revo/status/1894736687449735597

Percepción vs. realidad: el riesgo de no comunicar

Uno de los hallazgos más poderosos del IPS 2025 es que, en sostenibilidad, lo que no se comunica no existe. Aunque muchas marcas realizan esfuerzos tangibles en temas ESG, el estudio revela que 98 de las 500 evaluadas tienen un valor de brecha superior a los 100 millones de dólares. ¿Por qué? Porque su comunicación no está alineada con sus acciones, y eso significa pérdida directa de valor de marca.

Este fenómeno se conoce como “ecologismo silencioso”: abstenerse de comunicar logros genuinos en sostenibilidad para evitar críticas. Sin embargo, en un entorno donde la percepción pública tiene peso financiero, el silencio puede salir caro. El caso de Tesla es claro: una imagen ambiental fuerte no compensa deficiencias en gobernanza y responsabilidad social si no se gestionan con transparencia.

Robert Haigh, Director de Estrategia y Sostenibilidad de Brand Finance, advierte: exagerar logros ESG es riesgoso, pero no comunicar acciones reales puede hacerte perder millones. Las marcas deben encontrar el equilibrio entre precisión y visibilidad si quieren que la sostenibilidad como activo invisible trabaje a su favor.

Sectores premium y B2B: donde más pesa la sostenibilidad

El estudio también revela que la sostenibilidad es un activo invisible con mayor impacto en sectores premium y en mercados B2B. En el segmento de autos de lujo, la sostenibilidad influye en el 23 % de la decisión de compra, más del doble que en el mercado automotriz general. También sobresale en cosméticos de lujo y champán, donde marca la diferencia en la preferencia de consumidoras y consumidores.

sostenibilidad es un activo invisible

En el ámbito B2B, los datos muestran una tendencia en ascenso. Empresas como Infosys, TCS y HCL han consolidado su liderazgo en servicios de TI con base en políticas ESG robustas, que ya representan el 16 % de las decisiones de marca. Aquí, la sostenibilidad se convierte no solo en un diferenciador, sino en una credencial de confianza comercial.

Estas cifras reafirman que no se trata de un tema reputacional aislado, sino de una herramienta de negocio que impacta directamente en decisiones de consumo y contratación. Invertir en sostenibilidad —y comunicarla bien— es clave para competir en mercados donde el valor intangible cobra cada vez más protagonismo.

Las marcas mejor posicionadas: Dove, Patagonia y Trader Joe’s

Las marcas con percepción sólida y coherente en sostenibilidad lideran sus categorías. Dove, por ejemplo, ha consolidado su posicionamiento con campañas centradas en la belleza real y el empoderamiento femenino, logrando altos niveles de identificación. Patagonia es otro referente, cuyo activismo ambiental transparente y acciones consistentes refuerzan su legitimidad entre públicos exigentes.

Trader Joe’s, en el sector de retail alimentario, se ha ganado una reputación positiva gracias a políticas sostenibles visibles en empaques, productos y relación con proveedores. Estas marcas entienden que la sostenibilidad es un activo invisible, pero acumulativo: cada acción comunica un mensaje, y cada mensaje refuerza el vínculo con el consumidor.

Estas organizaciones no solo hacen sostenibilidad: la integran a su ADN y la comunican estratégicamente. Gracias a ello, no solo incrementan su valor percibido, sino que blindan su reputación frente a futuras crisis, lo que fortalece su posición competitiva en el largo plazo.

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Integrar la sostenibilidad no es suficiente: hay que comunicarla bien

El Índice de Percepción de Sostenibilidad de Brand Finance lo deja claro: la sostenibilidad es un activo invisible que puede traducirse en millones de dólares en valor financiero… o en pérdidas cuantificables si no se gestiona adecuadamente. Marcas como Microsoft, que tienen un buen desempeño ESG pero poca visibilidad en su comunicación, están dejando pasar oportunidades sustanciales de fortalecer su posicionamiento. Otras, como Tesla, han visto deteriorarse su reputación por no alinear sus acciones con las expectativas sociales o por descuidar factores clave como el gobierno corporativo.

El dato más revelador del estudio es que 98 marcas están desaprovechando más de 100 millones de dólares cada una en valor potencial simplemente por no comunicar de forma clara y coherente sus acciones de sostenibilidad. Este hallazgo redefine el rol de las áreas de comunicación, marketing y responsabilidad social: no basta con hacer las cosas bien, hay que lograr que los grupos de interés lo perciban así. En este contexto, la sostenibilidad es un activo invisible, sí, pero su impacto es contundente y cuantificable.

Para quienes lideran estrategias de sostenibilidad, el reto es doble. Por un lado, deben garantizar el cumplimiento riguroso de criterios ESG; por otro, necesitan construir una narrativa auténtica y transparente que evite el riesgo del greenwashing, pero también el del greenhushing. En un mercado que valora cada vez más la coherencia y la responsabilidad, una comunicación clara y honesta no solo protege el valor de marca: lo potencia. La sostenibilidad, bien gestionada y mejor comunicada, es uno de los activos más estratégicos del presente. Y del futuro.

12 errores comunes que dañan la reputación corporativa

En un mundo donde la información circula a la velocidad de un clic, cuidar la imagen de una empresa se ha vuelto una prioridad estratégica. La reputación corporativa no solo influye en la percepción del consumidor, también impacta en las decisiones de inversión, la retención de talento y la sostenibilidad del negocio. Un solo error puede provocar una crisis que tarde años en superarse.

Por eso, entender cuáles son los errores que dañan la reputación corporativa es esencial para cualquier organización. Esta nota busca visibilizar prácticas que parecen inofensivas, pero que, con el tiempo, pueden generar desconfianza, afectar la credibilidad y debilitar los vínculos con los grupos de interés. Detectar y corregir a tiempo es clave para construir una marca confiable y con propósito.

12 errores comunes que dañan la reputación corporativa

1. Ignorar los valores declarados

Muchas empresas comunican sus valores en campañas y paredes corporativas, pero los olvidan en la práctica. Esta incoherencia entre el “decir” y el “hacer” es uno de los errores que dañan la reputación corporativa más comunes y dañinos.

Cuando los consumidores, colaboradores o aliados detectan esa incongruencia, se pierde credibilidad. La coherencia ética no solo fortalece la identidad de marca, también genera confianza a largo plazo.

2. Tratar la responsabilidad social como un área aislada

Ver la responsabilidad social como un simple “departamento” desconectado de la operación central limita su impacto. Este error genera la percepción de que las acciones responsables son decorativas o una estrategia de marketing.

Integrar la sostenibilidad en cada decisión empresarial evita que se perciba como un extra. Lo contrario alimenta uno de los errores que dañan la reputación corporativa: aparentar compromiso sin respaldo real.

3. Ocultar crisis o situaciones incómodas

Las organizaciones que optan por el silencio ante una crisis solo consiguen perder más rápido la confianza de sus audiencias. La falta de transparencia genera rumores y especulaciones que son difíciles de contener.

Hoy más que nunca, las empresas deben ser proactivas y comunicar con honestidad. Afrontar los problemas con apertura y soluciones reales ayuda a reparar el daño reputacional y prevenir consecuencias más graves.

errores que dañan la reputación corporativa

4. No escuchar a sus grupos de interés

Una empresa que no escucha, no evoluciona. Ignorar las voces de colaboradores, clientes, comunidades o proveedores puede provocar decisiones desconectadas de la realidad.

Este tipo de desconexión se convierte en uno de los errores que dañan la reputación corporativa, pues se percibe como falta de empatía o de interés genuino. El diálogo constante permite anticiparse a conflictos y construir relaciones sólidas.

5. Minimizar la cultura interna

Muchas marcas enfocan su comunicación en lo externo, olvidando que su reputación también se construye desde dentro. Si las personas colaboradoras no se sienten valoradas, escuchadas o alineadas con el propósito, esa insatisfacción se proyecta al exterior.

Cuidar la cultura organizacional no es opcional. Las prácticas internas hablan más fuerte que cualquier eslogan publicitario, y pueden ser el inicio —o el fin— de una reputación sólida.

6. No tener un plan ante crisis reputacionales

Las crisis pueden surgir en cualquier momento. Lo que marca la diferencia no es evitarlas a toda costa, sino tener la capacidad de responder con agilidad, empatía y estrategia.

No contar con un protocolo de gestión reputacional es uno de los errores que dañan la reputación corporativa con mayor impacto. Las marcas que improvisan suelen cometer más fallos que las que tienen un plan bien definido.

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7. Exagerar o falsear logros

El greenwashing, el pinkwashing o cualquier tipo de exageración sin sustento son prácticas muy comunes, pero cada vez más identificables por una ciudadanía informada. Fingir compromisos puede tener consecuencias devastadoras.

Uno de los errores que dañan la reputación corporativa es comunicar logros que no existen. Las audiencias actuales valoran la autenticidad por encima de los discursos elaborados.

8. Abandonar compromisos sociales cuando hay recorte de presupuesto

Cuando la primera partida que se elimina en una crisis es la de impacto social o ambiental, el mensaje que se envía es claro: no era una prioridad. Esto puede destruir años de trabajo construyendo una reputación positiva.

Los compromisos responsables deben ser parte del ADN de la empresa, no un “lujo”. En tiempos difíciles, mantener el compromiso genera respeto y fortalece la percepción pública.

9. No medir el impacto de sus acciones

Las empresas que no evalúan sus programas sociales, ambientales o de gobernanza pierden una gran oportunidad de mejora continua. Además, exponen su reputación al no poder demostrar resultados.

Uno de los errores que dañan la reputación corporativa es confundir buenas intenciones con buenos resultados. Hoy, la transparencia basada en datos y evidencias es fundamental para sostener una narrativa confiable.

10. Contratar influencers o voceros sin alineación de valores

Las colaboraciones públicas deben hacerse con responsabilidad. Una mala elección de vocero puede ser interpretada como falta de criterio o como un intento oportunista de conectar con ciertos públicos.

Al no cuidar la coherencia de estos vínculos, las marcas se exponen a críticas que no solo dañan una campaña, sino que comprometen su reputación a largo plazo. Toda alianza debe ser estratégica y ética.

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11. Desconocer su entorno local

Actuar como si la empresa estuviera por encima de la comunidad donde opera es un grave error. No tener en cuenta las necesidades y expectativas locales puede generar conflictos, rechazo y pérdida de legitimidad.

Uno de los errores que dañan la reputación corporativa es la falta de empatía territorial. Las empresas deben ser aliadas del desarrollo local, no solo operadoras externas con intereses económicos.

12. No alinear su cadena de valor

No basta con que la empresa tenga políticas éticas si sus proveedores o aliados no las comparten. Las prácticas poco responsables en la cadena de suministro también afectan la reputación de la marca principal.

Este es uno de los errores que dañan la reputación corporativa más difíciles de controlar, pero también de los más urgentes de atender. La vigilancia y alineación en toda la cadena es clave para asegurar coherencia.

¿Por qué la reputación importa tanto hoy?

La reputación corporativa dejó de ser un concepto abstracto. Hoy es un activo tangible que puede definir la permanencia de una empresa en el mercado. Una buena reputación atrae inversión, fideliza clientes y despierta orgullo interno.

Por el contrario, una mala reputación puede afectar ventas, provocar boicots y alejar alianzas estratégicas. En la era de la transparencia digital, cada acción cuenta y cada error puede amplificarse en cuestión de horas.

Cómo construir una reputación auténtica

La clave para evitar los errores que dañan la reputación corporativa está en la autenticidad y la coherencia. No se trata de construir una imagen perfecta, sino de sostener prácticas reales y consistentes en el tiempo.

Esto implica tener una cultura organizacional sólida, mecanismos de escucha activa, planes de acción ante crisis y un compromiso constante con el impacto positivo. La reputación se construye con hechos, no con campañas.

Evitar los errores que dañan la reputación corporativa es una tarea constante que requiere autocrítica, estrategia y voluntad de mejora. Las marcas más admiradas son aquellas que se atreven a escuchar, cambiar y actuar con integridad.

Construir y cuidar la reputación no es solo un deber ético, también es una ventaja competitiva. Al final, las empresas que apuestan por ser transparentes y responsables son las que realmente dejan huella en sus comunidades y en el mercado.

El uso de IA habría disparado las emisiones de CO₂ un 150%: Alerta ONU

En un contexto global donde la urgencia climática exige una transición energética justa y sostenible, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha sumado una nueva variable de preocupación: su huella ambiental. De acuerdo con un reciente informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), agencia de la ONU, las emisiones CO₂ de la IA han aumentado de forma alarmante en los últimos años.

Un artículo de Forbes publicó que este fenómeno está estrechamente vinculado al acelerado crecimiento de los centros de datos que sostienen los desarrollos de IA. El informe muestra que, entre 2020 y 2023, las emisiones indirectas de carbono de gigantes tecnológicos como Amazon, Microsoft, Alphabet y Meta crecieron un 150% en promedio, como resultado del aumento en el consumo energético.

¿Qué entendemos por emisiones indirectas?

Las emisiones indirectas, también conocidas como emisiones de Alcance 2, provienen de la energía comprada por una empresa: electricidad, calefacción, refrigeración y vapor. En el caso de la IA, estos insumos energéticos se destinan principalmente al funcionamiento de los centros de datos, cuya demanda energética es particularmente alta.

Este tipo de emisiones no siempre son tan visibles como las directas, pero representan un porcentaje significativo del impacto ambiental corporativo. Las emisiones CO₂ de la IA están poniendo en evidencia los vacíos que aún existen en las estrategias de mitigación ambiental de las grandes tecnológicas.

La necesidad de ampliar y modernizar las métricas de reporte y trazabilidad se vuelve fundamental. Evaluar únicamente las emisiones operativas ya no es suficiente cuando la transición digital tiene implicaciones tan profundas en la infraestructura energética global.

Las cifras detrás del crecimiento de la IA

Amazon encabeza la lista con un incremento del 182% en sus emisiones de carbono operativas desde 2020, seguida de Microsoft (155%), Meta (145%) y Alphabet (13%). Si bien la diferencia entre compañías es significativa, todas reflejan la misma tendencia: el desarrollo de IA exige más energía de la que las estrategias actuales de sostenibilidad pueden compensar.

Según la UIT, las emisiones asociadas con los sistemas de IA más intensivos podrían superar las 100 millones de toneladas de CO₂ al año, una cifra comparable a las emisiones anuales de países enteros. Esta escalada preocupa a expertos en responsabilidad social y ambiental que exigen regulaciones más estrictas.

Este panorama plantea un desafío urgente: alinear el avance tecnológico con los compromisos climáticos internacionales. Las emisiones CO₂ de la IA podrían convertirse en un obstáculo para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París si no se actúa con rapidez.

¿Puede la industria digital autoregularse?

El informe de la ONU también indica que, aunque muchas empresas digitales han adoptado objetivos de reducción de emisiones, estas metas aún no se traducen en reducciones tangibles. Hay un desfase entre el discurso corporativo y la realidad de sus operaciones energéticas.

Meta, por ejemplo, ha reportado avances en eficiencia energética en sus centros de datos, pero la escala del problema parece sobrepasar los esfuerzos actuales. La emisiones CO₂ de la IA reflejan una falta de adaptación estructural frente al cambio climático.

La autorregulación, sin mecanismos independientes de verificación, puede ser insuficiente en sectores donde el crecimiento exponencial supera los controles internos. Por ello, la colaboración multilateral, el involucramiento de gobiernos y el monitoreo ciudadano son clave.

Riesgos para la infraestructura energética

El desarrollo de la IA requiere una infraestructura eléctrica robusta y, sobre todo, resiliente. El informe advierte que la demanda energética de los centros de datos está creciendo cuatro veces más rápido que el consumo eléctrico promedio, lo cual podría tensionar aún más los sistemas de generación y distribución.

En países donde la transición energética apenas comienza, este crecimiento desmedido podría generar efectos colaterales como apagones, aumento de costos y retrasos en la adopción de energías limpias. Las emisiones CO₂ de la IA no son un fenómeno aislado, sino parte de una cadena de impacto más amplia.

Para evitar estos riesgos, es urgente que las políticas de innovación tecnológica se alineen con las estrategias de sostenibilidad energética. Desarrollar IA con bajo impacto ambiental debe ser una prioridad, no una opción.

Una mirada desde la responsabilidad social empresarial

La IA no debe verse solo como una herramienta de innovación, sino también como una responsabilidad. Las empresas que la desarrollan tienen un rol ético que va más allá de la eficiencia operativa. Incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en el diseño y aplicación de estas tecnologías es hoy más importante que nunca.

La emisiones CO₂ de la IA son un claro recordatorio de que cada avance tecnológico implica consecuencias sistémicas. El reto es asegurar que la transformación digital no reproduzca los errores del pasado en materia ambiental.

La transparencia, la rendición de cuentas y la inversión en energía limpia deben acompañar todo proceso de desarrollo de IA. Solo así será posible garantizar que esta tecnología beneficie a la sociedad sin comprometer al planeta.

Las cifras reveladas por la ONU son una advertencia clara: el crecimiento acelerado de la IA está comprometiendo seriamente los esfuerzos globales por reducir las emisiones de carbono. Las emisiones CO₂ de la IA no son un efecto colateral menor, sino una tendencia que exige atención inmediata por parte de gobiernos, empresas y sociedad civil.

El futuro de la inteligencia artificial debe construirse sobre bases sostenibles, donde la innovación esté al servicio del bienestar colectivo y la protección ambiental. Apostar por una IA responsable no solo es viable, es indispensable.

BlackRock abandona grupos climáticos para salir de lista de boicot de Texas

La reciente exclusión de BlackRock de la lista negra de Texas marca un giro estratégico en la política climática del administrador de activos más grande del mundo. Tras tres años de enfrentamiento con autoridades estatales, la firma ha modificado su postura en torno a los criterios ESG para recuperar terreno en uno de los estados con mayor peso económico de EE. UU., de acuerdo con un artículo de El Financiero.

Esta decisión no solo permite a fondos de pensiones y cuentas de inversión estatales volver a operar con BlackRock, sino que también plantea cuestionamientos sobre la coherencia de las políticas corporativas de sostenibilidad. En un entorno donde lo ambiental se ha vuelto profundamente político, la estrategia de BlackRock revela los retos que enfrentan las empresas al navegar entre compromiso social y viabilidad comercial.

BlackRock abandona grupos climáticos: una maniobra pragmática

BlackRock abandona grupos climáticos como Net Zero Asset Managers y Climate Action 100+, lo que representa una retirada significativa de sus compromisos públicos con la descarbonización. Esta decisión fue clave para su eliminación de la lista de boicot de Texas, permitiéndole reabrir relaciones con fondos estatales por más de 300 mil millones de dólares.

El contralor Glenn Hegar reconoció esta maniobra como un cambio sustancial en la política de inversión de la firma, aunque aclaró que no fue una condición explícita para retirarla de la lista. Aun así, sus declaraciones reflejan un giro más conservador en las exigencias regulatorias que enfrentan las empresas en materia de sostenibilidad.

Para los observadores de responsabilidad social empresarial, esta decisión deja entrever que el camino hacia la sostenibilidad no solo depende de convicciones éticas, sino también de una lectura estratégica del contexto político. BlackRock abandona grupos climáticos, pero no necesariamente abandona su influencia sobre las decisiones en ESG.

Una victoria política y reputacional en Texas

La salida de la lista negra es también una victoria para Larry Fink, CEO de BlackRock, quien en los últimos meses ha buscado estrechar lazos con actores clave en Texas. Su presencia en eventos políticos locales, así como el patrocinio de iniciativas conservadoras, ha demostrado una voluntad activa de recomponer la relación con el estado.

BlackRock abandona grupos climáticos como parte de un proceso más amplio para alinear su imagen corporativa con los valores económicos y políticos de Texas, uno de los principales bastiones de la industria energética en EE. UU. Esto ha permitido a la firma no solo restaurar vínculos comerciales, sino también presentarse como un actor económico confiable para la región.

Para los especialistas en sostenibilidad, esta aparente victoria reputacional tiene implicaciones éticas relevantes: ¿es aceptable ceder compromisos ambientales para asegurar contratos estatales? La decisión de BlackRock sugiere que la flexibilidad discursiva puede ser más rentable que la coherencia ideológica.

Efectos colaterales en el impulso ESG

La retirada de BlackRock de iniciativas climáticas ocurre en un momento en que los principios ESG enfrentan una oleada de escepticismo político. Desde 2022, estados liderados por republicanos han cuestionado abiertamente su legitimidad, acusando a las empresas de obstaculizar el desarrollo energético tradicional.

BlackRock abandona grupos climáticos en un contexto donde incluso Larry Fink ha optado por dejar de usar el término ESG, argumentando que ha sido cooptado políticamente. Este cambio de narrativa refleja el desgaste de una etiqueta que antes representaba innovación financiera y ahora simboliza controversia ideológica.

Este viraje puede influir en otras firmas del sector, incentivando posturas más conservadoras o ambiguas en sostenibilidad. Aunque BlackRock sostiene que mantiene inversiones energéticas sustanciales en Texas, su desmarque de compromisos climáticos envía un mensaje preocupante sobre la fragilidad de los avances en responsabilidad corporativa.

BlackRock abandona grupos climáticos

¿Se compromete BlackRock con Texas o con la sostenibilidad?

En su comunicado oficial, BlackRock resaltó su compromiso con los tejanos, recordando que administra más de 400 mil millones de dólares en activos dentro del estado. Estas inversiones, aseguró, impulsan el crecimiento económico local en infraestructura, energía y servicios públicos.

Sin embargo, la narrativa corporativa no puede ignorar el hecho de que BlackRock abandona grupos climáticos con una clara motivación política. Este doble discurso —progresista en foros internacionales y pragmático en territorios conservadores— pone en entredicho la autenticidad de su estrategia de responsabilidad social.

Cabe destacar que las alianzas son necesarias, pero también lo es la coherencia. Una estrategia verdaderamente responsable debe ser capaz de resistir presiones políticas sin desdibujar sus compromisos esenciales, especialmente en temas como el cambio climático.

BlackRock abandona grupos climáticos

El futuro de la inversión responsable tras la retirada

La salida de BlackRock de la lista negra podría generar un efecto dominó en otras instituciones financieras que se enfrentan a presiones similares. En el corto plazo, esto podría debilitar el impulso institucional hacia inversiones sostenibles, particularmente en contextos donde prevalecen intereses políticos sobre criterios científicos.

BlackRock abandona grupos climáticos, pero también abre una conversación crucial sobre los límites de la inversión responsable en entornos hostiles. ¿Podrán las políticas ESG sostenerse si dependen del contexto político de cada estado o país?

Lo que está en juego no es solo la reputación de una empresa, sino la legitimidad de toda una agenda que busca alinear las finanzas con el bienestar común. La comunidad especializada en responsabilidad social debe responder con mayor firmeza, rearticulando argumentos y estrategias que no puedan ser desmanteladas por coyunturas partidistas.

Que BlackRock abandona grupos climáticos para congraciarse con Texas es un hecho tan simbólico como estructural. Representa un ajuste profundo en el equilibrio entre valores corporativos y supervivencia financiera. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este episodio nos recuerda que la sostenibilidad no se decreta desde los consejos directivos: se sostiene con convicción, diálogo y consistencia.

El reto ahora es doble: exigir rendición de cuentas a las grandes corporaciones y redefinir la narrativa del compromiso ambiental más allá de las siglas. Porque si la inversión responsable es negociable, entonces su impacto será, inevitablemente, superficial.

¿Cómo elegir causas sociales auténticas y no solo “de moda”?

Vivimos en una era donde apoyar una causa social se ha vuelto tendencia. Cada día vemos empresas y personas sumarse a movimientos en redes sociales o campañas con mensajes que se viralizan rápidamente. Sin embargo, no todas las causas tienen la misma profundidad ni el mismo impacto real, y elegir con intención se vuelve crucial para no caer en la superficialidad.

La responsabilidad social —cuando se practica de manera ética y coherente— implica ir más allá del marketing y comprometerse con acciones duraderas. Elegir causas sociales auténticas no es solo una cuestión de reputación, sino de valores, convicción y propósito. Esta nota busca ayudarte a identificar esas causas genuinas y tomar decisiones informadas que generen un cambio verdadero.

¿Qué significa elegir causas sociales auténticas?

Elegir causas sociales auténticas implica conectar con iniciativas que tengan raíces sólidas, objetivos claros y una lógica de impacto medible. No se trata solo de lo que está en tendencia, sino de identificar qué problemáticas son urgentes y necesitan atención genuina.

Una causa auténtica no solo resuena en los medios; se sostiene en evidencia, datos, contexto y, sobre todo, en la participación activa de las comunidades involucradas. Es importante escuchar, observar y comprender antes de comprometerse con una bandera social.

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Esto también implica hacerse preguntas clave: ¿Por qué quiero apoyar esta causa? ¿Qué tanto conozco del problema? ¿Quiénes ya están trabajando en ello y cómo puedo sumar de forma ética? Estas reflexiones son el punto de partida para un involucramiento significativo.

La trampa de las causas “de moda”

Apoyar causas populares puede parecer una buena estrategia de visibilidad, pero hay una delgada línea entre la empatía genuina y el oportunismo. Las causas “de moda” suelen ser altamente mediáticas, pero muchas veces carecen de un análisis profundo de sus implicaciones o impacto.

Cuando las marcas o personas se suman sin entender el fondo del problema, corren el riesgo de caer en el llamado “activismo performativo”, que más que ayudar, puede trivializar los temas. Esto afecta tanto la reputación como la credibilidad a largo plazo.

Elegir causas sociales auténticas es también resistir la tentación de lo fácil y viral, y en su lugar, apostar por compromisos coherentes con la misión personal o empresarial. La autenticidad se construye con tiempo, coherencia y conocimiento.

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Cómo identificar una causa con impacto real

Existen criterios básicos para saber si una causa social es genuina: el primero es su impacto en las comunidades. ¿Está generando mejoras tangibles? ¿Quién valida su éxito? ¿Existen indicadores claros o evidencia del cambio que promueve?

El segundo criterio es la participación activa de la comunidad. Una causa auténtica siempre involucra a quienes viven la problemática. Si se decide todo desde fuera, sin escuchar a los directamente afectados, es probable que se trate de una causa mal enfocada.

Finalmente, elegir causas sociales auténticas significa buscar iniciativas con estructuras sólidas, organizaciones transparentes y resultados medibles. Vale la pena investigar y conversar con expertos antes de comprometer recursos o visibilidad.

Alinear tus valores con la causa

Una causa puede ser muy noble, pero si no conecta con los valores o el propósito de quien la apoya, el compromiso difícilmente será sostenible. Elegir causas sociales auténticas implica introspección: ¿Qué te mueve? ¿Qué te indigna? ¿Qué quieres cambiar?

Esta alineación es vital para que las acciones sean genuinas. Cuando una persona o empresa trabaja en una causa que le apasiona y representa sus valores, el impacto es mayor, la narrativa es más creíble y la energía invertida es constante.

Además, esta conexión emocional facilita comunicar la causa con autenticidad, generar alianzas estratégicas y mantener la motivación en el tiempo. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es el mejor filtro para decidir a qué sumarse.

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Investigar, colaborar y escuchar

El primer paso para tomar decisiones informadas es investigar. Elegir causas sociales auténticas requiere conocer a fondo el contexto social, económico y político en el que surge una problemática, así como las voces que ya están trabajando en ella.

Escuchar a quienes viven la situación es clave. Muchas veces, las soluciones ya existen dentro de las mismas comunidades, solo necesitan aliados que las fortalezcan o amplifiquen. La humildad es un gran aliado del impacto social.

Por último, colaborar es más valioso que competir. Apoyar una causa no es una carrera por figurar, sino una oportunidad para sumar esfuerzos. Acércate a organizaciones que tengan trayectoria, busca sinergias y enfócate en lo que puedes aportar realmente.

Medir para mejorar, no solo para reportar

Una causa auténtica se mide, pero no solo para presumir resultados. La medición es una herramienta para aprender, corregir y crecer. Evaluar el impacto es esencial para saber si las acciones están siendo efectivas y éticas.

En el contexto empresarial, elegir causas sociales auténticas también requiere integrar indicadores en la estrategia de responsabilidad social. No basta con donar; es necesario entender cómo ese apoyo transforma vidas o sistemas.

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Además, la transparencia fortalece la credibilidad. Compartir aprendizajes, aciertos y errores permite construir confianza con las audiencias y con las comunidades. El verdadero cambio se construye con voluntad, datos y apertura.

Elegir causas sociales auténticas es un acto de responsabilidad, no de conveniencia. Implica tiempo, reflexión y, sobre todo, un compromiso ético con quienes están en el centro de la problemática. Es la diferencia entre hacer ruido y generar un cambio duradero.

En un mundo donde muchas causas compiten por atención, es fundamental desarrollar un criterio sólido para elegir con conciencia. Solo así lograremos un impacto social real, profundo y respetuoso, que no dependa de las modas, sino de la convicción.

Eminem demandó a META… ¿por falta de RSE?

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En el cruce entre la tecnología, los derechos de autor y la ética empresarial, surge un nuevo conflicto que pone en evidencia los vacíos en la gobernanza digital. Eminem demandó a META, alegando que sus plataformas han utilizado su música sin contar con las licencias necesarias. Aunque el debate legal apenas comienza, ya ha puesto sobre la mesa temas esenciales en torno a la responsabilidad social empresarial (RSE) en el entorno digital.

Eight Mile Style, la editorial que representa al rapero, afirma que Meta ha explotado cientos de composiciones musicales sin autorización. Más allá de los tecnicismos jurídicos, este caso apunta a una omisión sistemática de principios básicos de respeto a la propiedad intelectual. ¿Es posible que una empresa del tamaño y poder de Meta aún ignore los fundamentos éticos de la RSE cultural y creativa?

Derechos creativos: una deuda pendiente en la era digital

De acuerdo con El economista, cuando Eminem demandó a META, lo hizo no solo por la omisión de licencias, sino por un patrón prolongado de explotación no autorizada. La demanda alega que millones de videos en plataformas como Facebook e Instagram han reproducido su música, acumulando miles de millones de vistas sin compensar a los titulares de los derechos. Esto revela una clara disonancia entre el desarrollo tecnológico y la ética corporativa.

Meta ha tomado medidas parciales, como eliminar algunas canciones de sus bibliotecas, pero aún persisten versiones alternativas que siguen generando tráfico. Desde la perspectiva de la RSE, no basta con reaccionar: se requiere un enfoque proactivo y preventivo. El respeto a los creadores debe integrarse como parte central del modelo de negocio, no como una respuesta ante litigios.

Este caso pone en jaque la narrativa de innovación responsable que muchas tecnológicas promueven. La explotación de contenido creativo sin licencia atenta contra los principios de legalidad, justicia y transparencia, pilares fundamentales de cualquier empresa socialmente responsable.

Meta y el dilema de la ética digital

La economía digital exige nuevas formas de accountability. Empresas como Meta tienen la capacidad tecnológica y financiera para establecer sistemas de control robustos que respeten los derechos de autor. Sin embargo, la demanda sugiere que esas capacidades no siempre se traducen en acciones concretas. En ese contexto, Eminem demandó a META como un símbolo del hartazgo de los creadores ante la impunidad de los gigantes tecnológicos.

Desde la óptica de la RSE, esto no se trata solo de cumplimiento normativo, sino de integridad. Las plataformas digitales deben asumir su rol como curadoras del contenido que alojan, y no escudarse en el argumento de ser solo intermediarias. La ética digital ya no es opcional: es una exigencia.

Este conflicto no es aislado. Se suma a una creciente lista de señalamientos contra grandes empresas tecnológicas por prácticas negligentes en cuanto al respeto de derechos. La falta de transparencia en sus algoritmos y políticas de contenidos refuerza la necesidad urgente de mecanismos de gobernanza digital con enfoque en responsabilidad social.

Eminem demandó a META

¿Cómo se traduce esto en responsabilidad social empresarial?

La propiedad intelectual es un activo estratégico, pero también un derecho humano vinculado a la expresión cultural y la equidad económica. Las empresas responsables entienden que respetar la creatividad no solo es legalmente necesario, sino moralmente ineludible. Casos como este obligan al sector privado a revisar cómo integran la RSE en entornos digitales.

Meta tiene una oportunidad: pasar de la reacción a la transformación. No se trata solo de evitar demandas, sino de establecer estándares éticos para el uso del contenido en línea. Implementar licencias claras, algoritmos que identifiquen contenido protegido y alianzas con la industria creativa serían pasos coherentes con una estrategia de RSE sólida.

Además, el caso evidencia la necesidad de impulsar una cultura corporativa que valore la justicia distributiva. Cuando los beneficios de los contenidos no se comparten con sus creadores, se rompe el pacto ético entre empresa y sociedad. La sostenibilidad de cualquier plataforma depende de su capacidad para generar valor compartido.

Eminem demandó a META

La reputación no se licencia

Eminem demandó a META y, con ello, volvió a encender el debate sobre los límites éticos de la innovación. En una era donde la reputación corporativa se construye a partir de decisiones transparentes, sostenibles y respetuosas, ignorar los derechos de autor es más que un error legal: es una falla en el modelo de RSE.

Las organizaciones que liderarán el futuro serán aquellas que comprendan que la tecnología debe estar al servicio del bien común, no del lucro unilateral. Este caso debería motivar a las empresas a preguntarse no solo si pueden usar un contenido, sino si deben hacerlo.

Meta puede salir fortalecida si convierte esta crisis en una oportunidad para reformar sus prácticas. Pero si decide minimizar el problema, lo que está en juego no solo es una demanda, sino su legitimidad como actor responsable en el ecosistema digital global.