Las promesas de utilizar materiales reciclados se quedan cortas a medida que el público se preocupa más por el problema mundial de los residuos y busca soluciones para aligerar su huella, una de estas fue la implementación de la circularidad en 2021.
De acuerdo con Triple Pundit, aunque muchas de las respuestas todavía tienen que ampliarse, un número creciente de empresas está tratando de allanar el camino hacia una economía circular en la que nada se convierta en desecho. Desde envases reutilizables y disolubles hasta dar una nueva vida a los productos de segunda mano.
Entendiendo esto, las siguientes compañías lograron crear nuevas formas de consumo y generar conciencia en sus usuarios.
Marcas que abrazaron la circularidad en 2021
1. Adidas y Allbirds: zapatilla baja en carbono
La veterana marca de calzado Adidas y la nueva empresa sostenible Allbirds causaron sensación en el sector de la circularidad en 2021, cuando decidieron asociarse para crear una zapatilla de rendimiento con bajas emisiones de carbono. Menos de ocho meses después del anuncio, el modelo Futurecraft.Footprint estaba listo para el mercado.
A̶ ̶p̶r̶o̶d̶u̶c̶t̶ ̶l̶a̶u̶n̶c̶h̶ A new way to do business
For the last year we've called @allbirds colleagues to make a performance running shoe with our lowest ever carbon emissions.
Cada par genera menos de 2.5 kilos de emisiones equivalentes de dióxido de carbono, en comparación con los 10 kilos de otros tenis deportivos, en esta iniciativa la economía circular se hizo presente de diferentes maneras. Por un lado, el diseño toma en cuenta el patrón y la eficiencia de la fabricación para reducir los residuos durante el montaje, además de abastecerse de materiales biodegradables y reciclados.
Además, parece que la circularidad en 2021 también alcanzó a algunos competidores: Nike renovó sus estilos populares como el Blazer Mid, el Air VaporMax y el Free Run 5.0 con materiales reciclados, mientras que la marca de lujo Roscomar recurrió a materiales vegetales y renovables en su calzado.
2. McDonald’s y Starbucks: vasos reutilizables
McDonald’s probó un programa de vasos reutilizables en el Reino Unido en colaboración con Loop. Los clientes de seis restaurantes podían pedir una taza reutilizable, siempre y cuando dejaran un depósito, el cual se les regresaba al momento de devolver el recipiente, otorgándoles un descuento en su siguiente compra.
Mientras tanto, después de dos pruebas en una sola tienda en 2020, Starbucks amplió su iniciativa Borrow A Cup en Seattle, desarrollada con un servicio local llamado Ridwell. Al igual que en McDonald’s, los usuarios pagarán un depósito para pedir con un vaso reutilizable y recibirán puntos a través del programa de recompensas de la cadena, al retornarlo.
Ambas empresas afirman que quieren aprender de dichos proyectos piloto para llevar la reutilización a más establecimientos, esto con el objetivo de crear circularidad en 2021.
3. Ikea: programa de recompra y reventa de muebles
El programa de recompra de muebles a gran escala de Ikea fue un éxito cuando se lanzó en 27 países en 2020, incluyendo Alemania, Australia, Canadá y Japón. El año pasado los consumidores estadounidenses tuvieron la oportunidad de participar.
Después de un piloto efectuado en Conshohocken, Pennsylvania, donde la compañía dice que el 100% de los artículos traídos fueron revendidos, Ikea lo extendió a todas sus tiendas minoristas de este país. Al igual que en la iniciativa mundial, los usuarios podrán obtener crédito en la tienda por su mobiliario reciclado y no modificado que se revenda
4. The North Face: “Materiales principales” en 2025
Para conmemorar el Día de la Tierra en 2021, la querida marca de artículos para el aire libre, The North Face, ha aumentado su apuesta por la economía circular con el compromiso de emplear fuentes recicladas, regenerativas o renovables para el 100% de sus materiales principales, con miras al 2025.
La empresa afirma que utilizará tres iniciativas principales:
Su proyecto de reparaciones gratuitas.
El programa de reciclaje de prendas de vestir Clothes the Loop.
La plataforma de recomercialización The North Face Renewed.
Cabe resaltar que la marca tiene previsto lanzar próximamente su primera línea de ropa totalmente circular.
5. Dove: envases rellenables
En la búsqueda de la circularidad en 2021 para los envases, la marca Dove de Unilever se ha comprometido a reducir o eliminar el plástico de un solo uso, siempre que le sea posible y a utilizar materia prima reciclada para el que no pueda evitar.
Varias marcas del aglomerado han apostado por los contenedores ecológicos en los últimos años, incluyendo una asociación con la plataforma Loop y pruebas de rellenado en tiendas en Europa.
A principios de 2021, Dove implementó un envase de desodorante de acero inoxidable rellenable que es a la vez atractivo y funcional, por lo que la opción refill es solo uno de los 100 proyectos en los que está trabajando para eliminar el plástico.
Estas son solo algunas de las marcas que abrazaron la circularidad en 2021, sin embargo, existen cantidad de iniciativas que están dando un ejemplo digno de responsabilidad social para el resto y sus consumidores.
La pandemia derivada de COVID-19 es un hito que modificó la forma de vida de la humanidad en diversos rubros, uno de ellos: la forma de hacer negocios. De acuerdo con el Banco Mundial, tan solo entre 2020 y 2021 las ventas de una cuarta parte de las empresas cayeron un 50%.
Por si fuera poco, el 65% de ellas tuvieron que ajustar sus nóminas para mantener a sus colaboradores. En este contexto, existieron otras consecuencias, por ejemplo en los criterios ESG durante la pandemia.
Como se sabe, los criterios ESG (Environmental, Social, Governance) consideran factores ambientales, sociales y de gobernanza dentro de las empresas. Sin embargo, estos elementos parecen haber perdido su importancia frente a la crisis sanitaria. Te compartimos la postura de las empresas al respecto.
La pandemia en el top de los problemas
2020 fue el año que modificó todo, y aún en todos los países se viven los efectos del COVID-19 y las múltiples variantes de la cepa original que afecta la salud y la vida de miles de personas.
Para nadie es una novedad que la crisis sanitaria se encuentra en el centro de los problemas, hecho que de acuerdo con el portal Eco-business se reafirma en las salas de reuniones empresariales en el mundo. De hecho, de acuerdo con un estudio global realizado por la firma de análisis GlobalData, la pandemia y sus efectos, son el problema número de las y los ejecutivos para este 2022. Y en segundo lugar se encuentran los criterios ESG durante la pandemia.
En octubre de 2021 se realizó la Encuesta de Estrategia ESG de GlobalData 2021 a mil 500 ejecutivos, y frente a la pregunta: “¿Cuál de estos temas crees que impactarán tus negocios durante los próximos 12 meses? “, respondieron:
COVID-19 (69%).
ESG (57%).
Incremento en las regulaciones (26%).
Transformación digital (25%).
Disputas comerciales (23%).
69% de los ejecutivos siente que la pandemia tendrá un alto impacto en su negocio durante los próximos 12 meses, en comparación con el 57% para ESG.
Encuesta de estrategia ESG de GlobalData 2021.
Resalta también que las transformaciones digitales no se encuentran en top 3 de estos problemas. Dato que contrasta con el crecimiento del trabajo remoto en América Latina y el Caribe, el cual pasó del 3% antes de la pandemia a un 20 a 30% durante el confinamiento. Eso sin mencionar el crecimiento del comercio electrónico que en algunas regiones como Corea del Sur creció del 20,7% al 25,9%, solo por mencionar un dato.
Ahora bien, hasta el momento los criterios ESG durante la pandemia, de acuerdo con ejecutivos de diversas partes del mundo, es un tema importante pero no el primero. ¿Qué significa esta apreciación?
ESG durante la pandemia
Dentro los criterios ESG, el que se encuentra más consolidado es el tema ambiental. En especial para las industrias más contaminantes, dentro de las que sobresalen la industria de embalaje, particularmente por la crisis de plástico que se agravó estos dos últimos años.
Un estudio señaló que si utilizan la misma cantidad de cubrebocas que en Italia (durante la primavera de 2020) se consumirían más de 129 mil millones de cubrebocas y 65 mil millones de guantes mensuales en todo el mundo, además el 70% de este plástico terminaría en los océanos y el 12% sería quemado.
Si bien las industrias más contaminantes tienen una clara preocupación por el tema ambiental y el cambio climático, no sucede lo mismo con los bancos y las aseguradoras. Este sector es menos propenso a creer que los criterios ESG tendrá un alto impacto en su negocio a pesar de que comunican constantemente sus acciones ambientales, señala GlobalData.
A continuación se presentan las industrias que consideran que los criterios ESG durante la pandemia tendrán un alto impacto en sus operaciones:
Embalaje: 27%.
Petróleo y gas 21%.
Minería 21%.
Energía 20%.
Cuidado de la salud 19%.
Consumo 18%.
Automotriz 18%.
Venta minorista 17%.
Farmacéutica 17%.
Telecomunicaciones 16%.
Tecnología 16%.
Servicios de alimentación 16%.
Viajes y turismo 15%.
Servicios médicos 15%.
Construcción 15%.
Vestido 15%.
Defensa y seguridad espacial 15%.
Manufactura 13%.
Bancos 10%.
Aseguradoras 9%.
Dada la amenaza existencial que representa el cambio climático, es comprensible que se priorice el medio ambiente.
Sin embargo, las prácticas de gobernanza inadecuadas hacen que sea más probable que las empresas no cumplan con los objetivos ESG, incluidos aquellos que mejorarían sus registros sociales y ambientales.
Cyrus Mewawalla, jefe de investigación temática de GlobalData.
Empero, también resalta que tanto la industria del vestido como el turismo consideran en un bajo porcentaje el impacto de los criterios ESG en sus operaciones. En especial, la industria del vestido o moda ha sido acusada de explotación laboral. Así como el turismo, por el tema ambiental y social ve impactada sus operaciones.
Si bien queda claro, a través de estos datos, que los criterios ESG son de suma relevancia para las empresas, el tema de la pandemia continúa siendo central. Sin embargo, no son temas aislados o que se contrapongan, por el contrario, la pandemia atraviesa los temas ambientales, sociales y de gobernanza.
Esto quiere decir que si la importancia e impactos de la pandemia son tangibles y de gran relevancia, esta se debería considerar dentro de los criterios ESG, ya que es un tema que no se resolverá a corto plazo y, de hecho se estima que en el futuro existan más pandemias, por lo que integrar esta problemática dentro de los criterios ESG podría significar mayor preparación para las empresas en el futuro.
La sustentabilidad juega, desde hace tiempo, un papel clave como estrategia global para las empresas. Esta se basa en la prosperidad económica, el balance ecológico y el bien común, por lo que conocer las tendencias de sustentabilidad corporativa permite generar nuevas estrategias de valor.
De hecho, una estrategia sustentable hoy en día se encuentra asegurando gran parte del éxito de las organizaciones y su permanencia en el tiempo, por tal motivo, The SustainAbility Institute by ERM se ha dado a la tarea de explorar qué tendencias de sostenibilidad a largo plazo se encuentran en auge y el porqué.
Y en su más reciente informe, comparte 10 tendencias de sustentabilidad corporativa 2022. Te contamos de cuáles se trata.
The SustainAbility Institute by ERM
The SustainAbility Institute es la principal plataforma de ERM para el liderazgo intelectual en sostenibilidad. Su propósito es definir, acelerar y escalar el desempeño de la sostenibilidad mediante el desarrollo de conocimientos prácticos para las empresas.
En este informe, identificaron 10 tendencias de sustentabilidad corporativa que resultarán familiares para los profesionales de la sostenibilidad, ya que se encuentran: políticas, clima, equidad, cadenas de suministro, consumo sostenible y otras megatendencias.
We're delighted to announce the publication of our new report, '2022 Sustainability Trends'. Find out about the sustainability issues and trends that will shape the business agenda in 2022 including #ESG, #netzero, #supplychains and #policy.
— The SustainAbility Institute by ERM (@SustInsti) January 12, 2022
Con cada una de ellas, reflexionaron brevemente sobre su dinamismo en al actualidad para posteriormente enfocarse en lo que la tendencia demanda del sector privado para la recuperación de la pandemia: reconstruir mejor y accionarse en la última década antes de la fecha establecida para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los objetivos del Acuerdo de Paríspara mediados de siglo.
10 tendencias de sustentabilidad corporativa
1. Integración de ESG
En respuesta al creciente interés de los inversores y las empresas por los factores Environmental, Social and Governance (ESG) es probable que se produzca la siguiente evolución:
La integración de los factores ESG en los procesos de inversión y las operaciones de la empresa seguirá integrándose.
Actualmente, uno de cada tres dólares de los activos estadounidenses bajo gestión está guiado por estrategias ESG, y la proporción es aún mayor en Europa. Además, el crecimiento de estas estrategias se acompaña de políticas regulatorias, por ejemplo, el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles de la Unión Europea.
Los criterios ESG integrados dentro del modelo de negocios contribuyen a la reputación de marca. De hecho, más del 80% de las compañías más grandes del mundo cuentan con reportes ESG y métricas de sustentabilidad, se espera que este número incremente en el 2022 y en los próximos años.
Además, el creciente incremento de conexiones entre el sistema financiero y la sustentabilidad —por ejemplo, los bonos verdes— empuja a que las empresas integren más los criterios ESG. Con ello se refuerza la reputación empresarial entre los stakeholders a la par que atrae inversión interesada en ESG.
Más empresas realizan vínculos entre compensaciones ejecutivas con criterios ESG
Existen diferentes estrategias para la integración efectiva de los criterios ESG de acuerdo a la dinámica de cada compañía, sin embargo, una herramienta que ha crecido en los últimos años es la compensación ejecutiva. Estrategia que se irá afinando en los próximos años a través de indicadores más específicos en ESG.
Además, los sectores con grandes áreas de oportunidad de inversión ESG en los próximos cinco años son:
Energía.
Bienes de consumo.
Salud.
Telecomunicaciones.
Servicio de negocios.
Industria manufacturera.
Agricultura.
Logística.
Alimentos y bebidas.
Industria automotriz.
Entretenimiento.
Educación.
Construcción.
Esto hace visible que los criterios ESG son una tendencia de sustentabilidad corporativa que ha llegado para quedarse, pues actualmente se establecen objetivos medibles del rendimiento ESG que incluso constituyen rankings ESG, los cuales tienen por propósito resaltar lo beneficiosas que pueden ser las inversiones al tomar en cuenta estos criterios.
2. Valorar el capital humano
Siguiendo las tendencias de sustentabilidad corporativa, después de un gran aumento de perfil en los últimos años, el tema del capital humano está ahora al frente y en el centro de las empresas, los inversores y otras partes interesadas.
La flexibilidad del horario laboral y del lugar de trabajo transformará la forma en la que las empresas operan
La pandemia de COVID-19 ha transforma la forma en la que se trabaja en especial con un incremento sustancial en el trabajo remoto, de hecho el 65% de los colaboradores considera esto como un beneficio.
En este contexto las empresas necesitan desarrollar posiciones claras, estrategias de apoyo a la atracción y retención de talento, así como elementos para prevenir las posibles pausas laborales. Además, el trabajo remoto adquiere popularidad como una forma diferente de organizar el tiempo de vida para las y los colaboradores, esta es una tendencia que es clave en la era del COVID-19.
Empresas conectarán más a sus empleados con su propósito
Una de las grandes tendencias de sustentabilidad corporativa es la necesidad de que las empresas conecten más con su propósito para atraer el mejor talento y mantenerlo. En especial con la generación de Millennial y la Generación Z ya que entre el 44 y 49% realiza sus elecciones laborales con base en que los comportamientos éticos de las empresas se alineen con sus valores personales.
Para lograrlo es necesario el trabajo constante en conectar el propósito de la empresa con los problemas sociales, de hecho una encuesta reciente señala que las empresas que trabajan de esta forma logran que entre el 40 al 60% de sus colaboradores se comprometan con la compañía.
3. Responder al cambio climático
En respuesta al rápido crecimiento de las expectativas sobre el papel central que las empresas desempeñan en el logro de una economía neta cero para 2050, es probable que se produzca la siguiente evolución:
El número de compromisos corporativos netos cero seguirá aumentando
Los compromisos de la COP26 han visto un enorme aumento en la actividad corporativa en materia de clima esperando que se lleven a cabo los Acuerdos de París, tendencia que seguirá en los próximos años. Empero, uno de los problemas para alcanzar el neto cero era la forma de medirlo. Ahora con los Objetivos Basados en Ciencia (SBT por sus siglas en inglés) presentan una guía y una estrategia para certificar y alinear los compromisos neto cero de las empresas con los Acuerdos de París.
Incrementa la importancia dela justicia climática y la estrategia de un desarrollo ambiental
Se reconoce la conexión el cambio climático y la justicia social por algunos llamada just transition, la cual reconoce que los impactos ambientales afectan a los más vulnerables. En ese sentido, los requerimientos formales de la justicia climática han incrementado, especialmente en políticas nacionales, tendencia que continuará y a la cual las empresas se deben sumar y de hecho lo hacen.
4. Salvaguardar los sistemas naturales
Para responder a las crecientes expectativas de las partes interesadas y al agotamiento continuo de la naturaleza, es probable que:
Más empresas adoptarán y / o fortalecerán estrategias de biodiversidad
Si bien las empresas se centran actualmente en la biodiversidad a nivel de proyecto, a medida que aumentan los requisitos de los prestamistas, los esfuerzos corporativos llegarán a abarcar impactos en toda la cadena de valor, y esto llevará a que más empresas realicen evaluaciones de la cadena de suministro de los riesgos a la biodiversidad.
Las empresas continuarán implementando prácticas de agricultura regenerativa
La agricultura regenerativa ha incrementado la atención de muchas empresas y negocios dedicados a la producción agrícola. Al respecto, World Resources Institute promueve diferentes prácticas de agricultura regenerativa, las cuales ayudan a:
Proteger los depósitos de carbón natural.
Mejorar la salud de los suelos.
Menor uso de pesticidas.
Además, la agricultura regenerativa genera beneficios para las empresas como el rendimiento financiero a la par de los objetivos ambientales. Por ello, muchas empresas seguirán adoptando esta práctica en sus modelos de negocios.
5. Construyendo cadenas de suministro sostenibles y resilientes
Si bien las empresas están comenzando a tomar nota de los beneficios de invertir en cadenas de suministro más sostenibles y resilientes, muchos programas e iniciativas se encuentran en una etapa temprana de madurez. Y siguiendo las tendencias de sustentabilidad corporativa, en los próximos años, es probable que:
Las empresas acelerarán los esfuerzos para aumentar la transparencia de la cadena de suministro, así como identificar sus riesgos.
Para ganar mayor visibilidad en sus cadenas de suministro, las empresas están adoptando cada vez más herramientas digitales que incluyen inteligencia artificial e Internet de las cosas para monitorear datos en tiempo real relacionados con pronósticos meteorológicos y escenarios de tráfico, y para realizar un mapeo de la cadena de suministro.
Además, están integrando los criterios ESG como parte de la cadena de suministro, así como los riesgos a tener en cuenta con estos criterios. En ese sentido, las empresas necesitan establecer sistemas centrados en los riesgos significativos a la par que elaboran planes de desarrollo alrededor de estos.
El proceso de la cadena de suministro debe evolucionar para incluir un enfoque más inclusivo
Las empresas están desarrollando estrategias más robustas y sustentables con la finalidad de alinear mejor todas sus estrategias corporativas, en especial con los objetivos ambientales, así como obtener una base diversificada de la cadena de suministros.
En ese sentido, el trabajo en conjunto con instituciones como National Minority Supplier Development Council y Women’s Business Enterprise Council ayuda a las empresas a trabajar más eficientemente con cadenas de suministro más inclusivas.
6. Habilitación del consumo y la producción sostenibles
Para permitir el consumo y la producción sostenibles, y responder al impulso creciente en torno al cambio a modelos comerciales circulares, es probable que se produzca la siguiente evolución:
Las empresas acelerarán la operación y el desarrollo de planes de economía circular como el centro de sus modelos de negocios
Existe un interés creciente de las empresas en la economía circular y actualmente existen diferentes herramientas para integrar estos procesos dentro de los modelos de negocios. De hecho, un mayor enfoque sobre este punto en datos verificables y la facilitación de mecanismos probablemente estimularán el progreso. Además, integrar la economía circular les proveerá a las empresas de ganancias sostenibles tanto en el tiempo como con el ambiente.
Las empresas acelerarán sus esfuerzos para incluir la etiqueta de la huella de carbono a productos de consumo
Un elemento que ha generado expectativa entre las y los consumidores es observar la transparencia de las empresas respecto a su huella de carbono. Elemento que deja ver la preocupación de las y los consumidores por el tema ambiental. De hecho, se está desarrollando esta información en más de 45 mil productos y se espera que dicha tendencia de sustentabilidad corporativa se mantenga.
7. Aplicar la tecnología a la sostenibilidad
En respuesta a esta dinámica, es probable que se produzcan las siguientes tendencias:
Las empresas acelerarán el ritmo de la transformación digital para mejorar la resiliencia empresarial y el rendimiento de la sostenibilidad
A lo largo de los últimos años, las empresas recurrieron cada vez más a servicios basados en la nube, nuevas herramientas de software, soluciones predictivas de inteligencia artificial, técnicas de análisis de datos e incluso robótica para respaldar la continuidad del negocio, la planificación de la respuesta COVID-19 y la mejora de la gestión y el rendimiento de la información ESG en toda la cadena de valor.
La pandemia también destacó la importancia de contar con datos, análisis e informes precisos y oportunos para permitir la respuesta a la crisis y promover la transparencia, todas áreas en las que las empresas probablemente centrarán más la atención en los próximos años a medida que buscan desarrollar la resiliencia e infundir confianza entre sus partes interesadas. Lo que forma parte de las tendencias de sustentabilidad corporativa.
Las empresas utilizaran la tecnología para ayudar a sus consumidores a formar un estilo de vida saludable
Dos terceras partes de la generación millennial y el 70% de la generación Z quieren ser más saludables y tener un estilo de vida más amigable con el ambiente. Las compañías podrán utilizar la tecnología para encontrar a consumidores que tengan este tipo de perfil y brindar servicios específicos.
Por ejemplo, Google Flights utiliza la consideración climática para orientar al usuario sobre las emisiones de carbono de un vuelo o Google Maps indica al conductor que caminos son mejores para el medio ambiente. Estos ejemplos serán cada vez más cotidianos dentro de las tendencias de sustentabilidad corporativa.
8. Protección de los derechos fundamentales
En respuesta al aumento continuo en el enfoque en la acción corporativa en apoyo de la protección de los derechos fundamentales, es probable que:
Las empresas enfrentarán expectativas crecientes sobre la debida diligencia de los derechos humanos en las cadenas de suministro.
En el período previo a 2030, las apuestas seguirán aumentando en torno a los derechos humanos dadas las iniciativas como el proyecto UNGPs10 +, que tiene como objetivo aumentar la aplicación de los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos (UNGP por sus siglas en inglés) desde ahora hasta el final de la década.
La debida diligencia de los derechos humanos esta contenida en la Guía para hacer negocios respetando los derechos humanos (2011), además de las legislaciones locales para salvaguardar y respetar los derechos humanos. Por ejemplo, en Alemania se requiere que se establezcan prácticas de debida diligencia contra la violación de los derechos humanos en compañías de más de tres mil empleados.
En respuesta a las crecientes expectativas y los crecientes estándares, más empresas considerarán cómo aplicar estos principios para influir en las buenas prácticas de derechos humanos en sus cadenas de suministro.
Las empresas deberán prepararse para verificar sus informes sobre la esclavitud moderna
Las empresas que trabajen en Reino Unido estarán obligadas a realizar reportes sobre la esclavitud moderna con el objetivo de tener transparencia en las operaciones de las empresas y evitar delitos como la trata de personas con fines de explotación laboral.
Además de los requerimientos de transparencia se suman las ofensas criminales, así como las fuentes de las cadenas de suministros para garantizar que no existe esclavitud moderna dentro de las empresas.
9. Dar forma a políticas, regulaciones y normas
En respuesta al creciente enfoque en el papel corporativo en la configuración de políticas, regulaciones y normas, así como en los problemas ambientales y sociales es probable que se produzca la siguiente evolución:
Las empresas aprovecharán su influencia económica para alentar acciones gubernamentales sobre problemas sociales que importen a sus colaboradores y clientes
Utilizar la ventaja financiera y la importancia de las empresas respecto a los problemas sociales en las regiones en donde operen es fundamental para sus grupos de interés.
Por ejemplo, algunas compañías en China están considerando un boicot a los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 como una forma de presionar al gobierno por el respeto a los derechos humanos. También resalta que desde 2019, Unilever confirma con sus asociados comerciales para que sus operaciones estén alineadas con el Acuerdo de París.
Las empresas invertirán más con socios que compartan sus objetivos y valores sustentables
Muchas empresas buscan incrementar su impacto a través de grupos enfocados a temas sociales y ambientales. Grupos como Principios para la Inversión Responsable —red internacional de inversores— respaldada por las Naciones Unidas ha crecido rápidamente, tan solo en 2021 crecieron de 3 mil a 4 mil miembros. Esta tendencia de sustentabilidad corporativa se mantendrá en los próximos años.
10. Avanzando hacia el capitalismo de las partes interesadas
En respuesta al enfoque continuo en los principios del capitalismo de las partes interesadas, es probable que se produzca la siguiente evolución:
Más empresas crearan, o invertirán más en funciones y roles internos que conduzcan a los principios del capitalismo de las partes interesadas
A pesar de las críticas al capitalismo de las partes interesadas, nadie niega el crecimiento que han tenido, por ejemplo PwC anunció su intención de crear 100 mil empleos en temas ESG para 2026. Lo que muestra un crecimiento de la demanda de profesionales ESG, camino que siguen también las y los especialistas en sustentabilidad, y responde al capitalismo de las partes interesadas.
Las empresas refinarán y ampliarán su compromiso para responder a las necesidades de sus grupos de interés
Para que el capitalismo de las partes interesadas realmente suceda, tal como su nombre lo indica, se necesita un mejor compromiso con sus grupos de interés internos y externos. En especial dada la diversidad empresarial es necesario evaluar los tipos de compromiso con sus grupos de interés para su crecimiento.
De acuerdo a una encuesta realizada en 2021 por Porter Novelli, el 71% de los ejecutivos encuestados calificó la satisfacción de los empleados como la principal prioridad, si bien este sentimiento crece dentro de las empresas siempre es necesaria una continua evaluación.
¿Está lista tu empresa para estas tendencias de sustentabilidad corporativa?
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el plástico representa el 85% de los residuos que llegan a los océanos causando graves efectos al ambiente marino. En ese contexto, resulta urgente implementar un pacto vs el plástico.
Por lo que recientemente, de acuerdo con edie más de 70 empresas —algunas de ellas las mayores contaminantes de plástico en el mundo— han solicitado a la ONU un pacto que incluya reducir la contaminación plástica, mayor reciclaje y con miras a una economía circular.
Plástico: un problema ambiental urgente
Para nadie es un secreto los problemas ambientales por los que pasa el planeta, entre ellos la contaminación y el calentamiento global. Sin embargo, en ocasiones se carece de entender cabalmente la problemática de los residuos, en este caso del plástico.
El plástico es un polímero que se obtiene a partir de reacciones químicas. Es un producto sintético con propiedades y usos muy diferentes que van desde el uso automotriz hasta empaques como bolsas plásticas. Y así como sus usos son diversos su potencial contaminante también es amplio. El PNUMA advierte:
La fosa de las Marianas, y el Monte Everest contienen diminutos trozos de plástico originados a kilómetros de distancia procedentes de las actividades humanas.
Se estima que para 2040 la basura plástica en los entorno marinos alcance entre 23 a 37 millones de toneladas por año.
Con este incremento constante, resulta importante entender que la basura plástica en los océanos acarrea diversas problemáticas que afectan a:
Fauna marina: Enredos, inanición, ahogamiento, laceración de tejidos internos, asfixia y privación de oxígeno y luz, estrés fisiológico y daño toxicológico son algunos de los problemas que viven los animales y vegetación marina.
Calentamiento global: Los plásticos también pueden alterar el ciclo global del carbono. Generalmente, los ecosistemas marinos y especialmente los manglares, los pastos marinos, los corales, entre otros. Estos juegan un papel importante en el secuestro de carbono, por lo que cuanto más se dañe los océanos y las zonas costeras, más difícil será para estos ecosistemas compensar y continuar siendo resistentes al cambio climático.
Daño a la salud humana: Principalmente por la ingestión de mariscos contaminados con plásticos, la exposición a bacterias transportadas en plásticos y la filtración de sustancias preocupantes a las aguas costeras.
Con este breve contexto se observa la importancia de tomar medidas y acciones urgentes, ya que la basura plástica daña al ecosistema marino, al planeta y a la salud humana.
Pacto vs el plástico: acciones hoy
En marzo de 2022 se llevará acabo la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA por sus siglas en inglés) la cual reunirá a representantes de los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas, empresas, sociedad civil y otros grupos de interés para abordar los desafíos ambientales más urgentes a través de acuerdos, pactos y otras herramientas políticas.
Por lo que gran cantidad de empresas quieren aprovechar dicha asamblea para solicitar un pacto vs el plástico. Por lo que han realizado una Declaración Comercial para realizar un Tratado que convoque la ONU sobre la contaminación plástica. En la que reconocen:
Naturaleza transfronteriza de la contaminación plástica.
La necesidad de una respuesta integral, holística y coordinada.
A la economía circular como una herramienta para abordar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad a la par que se obtienen beneficios positivos a nivel social.
+70 leading businesses and financial institutions have called for a legally binding UN treaty on plastic pollution, recognising the need to reduce virgin plastic production and use. https://t.co/XJgx12HEFs
— Ellen MacArthur Foundation (@circulareconomy) January 17, 2022
Creemos que al armonizar los estándares regulatorios, exigir el desarrollo de objetivos y planes de acción nacionales, definir métricas y metodologías comunes y apoyar la innovación y el desarrollo de infraestructura concentradas en un tratado de la ONU sobre contaminación plástica puede ayudar a impulsar la transición hacia una economía circular para el plástico, en velocidad y escala.
Declaración Comercial para realizar un Tratado de la ONU sobre la contaminación plástica.
Dichas empresas consideran que el pacto vs el plástico a negociarse en la próxima UNEA debe ser legalmente vinculante y que considere:
Políticas upstream y downstream para mantener los plásticos dentro de la economía pero fuera del ambiente, a la par que se reduce la producción y el uso de plásticos vírgenes y se desvincula la producción de plásticos del consumo de recursos fósiles.
Alinear a gobiernos, empresas y sociedad civil a la comprensión de la contaminación plástica y un enfoque para abordarla: Esto se traduce para las empresas y los inversores en un campo de juego equitativo que permite establecer las condiciones adecuadas para que una economía circular funcione.
Estructura de gobernanza sólida para garantizar participación y el cumplimiento delos países: Que existan definiciones comunes y estándares aplicables a todos. Esto facilita las inversiones para innovaciones, infraestructuras y herramientas para los países e industrias que más lo necesiten.
En este llamado de un pacto vs los plástico participan empresas de diferentes sectores como: PepsiCo, Nivea, Beiersdorf, Essity, Cushelle, Schwarzkopf, Henkel, Zara, Inditex, Procter & Gamble (P&G), Starbucks, Marte, Mondelez Internacional, Grup H&M, Zalando, Pick n Pay, Werner & Mertz, y más.
Sin duda este llamado hace evidente la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), pero en especial el compromiso con el desarrollo sostenible del planeta. Si deseas ver la declaración completa y los firmantes lo puedes hacer aquí.
De acuerdo con el Ficensa, una inversión es la utilización de los recursos en el sector productivo o de capitales con el objetivo de lograr beneficios o ganancias y su importancia radica en lograr obtener libertad financiera. Pero… ¿te has preguntado qué es la inversión social?
¿Qué es la inversión social?
La inversión social se trata de invertir en las personas. Son políticas diseñadas para fortalecer las habilidades y capacidades de las personas y ayudarlas a participar plenamente en el empleo y la vida social. Las áreas clave incluyen, por ejemplo:
Protección social.
Educación.
Salud.
Vivienda y servicios comunitarios.
Actividades recreativas, de cultura o religión.
Protección del medio ambiente.
Este tipo de inversión es reembolsable, a menudo con intereses. Las organizaciones benéficas y las empresas sociales pueden generar un excedente a través de actividades comerciales, contratos para la prestación de servicios públicos, subvenciones y donaciones, o una combinación de algunos o todos ellos. Este excedente se utiliza luego para reembolsar a los inversores.
La inversión social no es adecuada para todos y debe considerarse junto con otras opciones. Es importante analizar la variedad de opciones financieras disponibles para la organización benéfica o empresa social antes de tomar una decisión.
Las organizaciones benéficas y las empresas sociales pueden generar un excedente a través de actividades comerciales, contratos para la prestación de servicios públicos, subvenciones y donaciones, o por medio de una combinación de todos ellos; luego, este excedente es utilizado para reembolsar a los inversores.
La inversión social no son donaciones, no se busca llevar a cabo iniciativas de caridad, sino formar alianzas con el objetivo de elaborar soluciones a problemas sociales que de algún modo están vinculados con el quehacer de la organización.
De este modo las aportaciones no están sujetas a la dinámica del mercado ni a las posibilidades económicas de la empresa.
Contexto sobre la inversión social
Para comprender mejor qué es la inversión social es necesario comprender que la globalización ha generado que el progreso de la humanidad sea cada vez más rápido.
Factores como el crecimiento de la industria en todos los sectores alrededor del mundo o el acceso a un mayor flujo de información, han propiciado que surjan nuevos actores en el mercado y exista un incremento en la formación académica, lo cual favorece al aumento de la oferta laboral, que, a su vez, beneficia la calidad de vida.
Sin embargo, este progreso no ha sido equitativo para todos, gran parte de la población todavía vive en condiciones de pobreza, lo cual genera otros problemas sociales como no tener acceso a alimentación y educación de calidad, a servicios esenciales como el de salud o el agua, así como a una digna fuente de ingresos, entre otros.
Los gobiernos —por medio de fondos de ayuda para el desarrollo—, y organizaciones civiles —a través de la prestación de diferentes servicios— han sido las instituciones más factibles para atender este tipo de situaciones. Sin embargo, se ha visto que su capital es insuficiente para apoyar a todas las personas que lo necesitan. En ese sentido, el sector privado se ha convertido en un gran aliado para contribuir con la solución de este tipo de problemas.
Sector privado socialmente responsable
En los últimos años, muchas empresas se han comprometido a cooperar con la solución de distintas cuestiones sociales, realizando un gran esfuerzo por alinear sus actividades de negocio con las necesidades de las comunidades de los lugares donde operan, creando una serie de beneficios para el desarrollo social, así como para el rendimiento económico de las organizaciones.
Las compañías pueden ayudar a la comunidad de distintas maneras, ya sea con la creación de empleos, con el apoyo a políticas públicas o con el financiamiento de proyectos y organizaciones civiles; es en este último punto en donde surge el concepto de inversión social.
Anteriormente las contribuciones de este tipo se hacían desde un enfoque filantrópico. Las empresas, por medio de una ayuda financiera, buscaban generar un impacto social positivo sin que este tuviera alguna relación con su negocio.
Este enfoque no era rentable ni sostenible para las empresas, por lo que en la última década se replantearon este tipo de aportaciones desde un punto de vista sistémico, teniendo como base el desarrollo sostenible integral, en respuesta a los desafíos globales.
Como consecuencia se redefinió el sentido de éxito empresarial, el cual ya no se mide únicamente por el resultado económico sino también por su impacto social y ambiental.
Tipos de inversión social
Hay que tener en cuenta que este tipo de financiamiento no es adecuado para todos y debe considerarse junto con otras opciones. Existen dos principales tipos de inversión social:
Préstamos (deuda): Se refiere a obtener cierta cantidad monetaria con la condición de ser reembolsada durante un periodo de tiempo determinado. En la mayoría de los casos este tipo de inversiones son pagadas con intereses, una tarifa que se paga al inversor por el uso de su dinero.
Acciones (capital social): En este caso, las organizaciones venden parte de sus acciones a un inversor, quien recibe una parte de las ganancias de la organización y puede opinar sobre su gestión.
Asimismo, existen otros tipos de inversión social más específicos como:
Inversión de financiación colectiva: Se obtiene a través de una plataforma en línea y no está asegurada contra un activo. En ella, un grupo de inversores individuales prestan pequeñas cantidades a la organización que luego pagará según lo acordado.
Fondos de propiedad social: La empresa recauda fondos de sus inversores para comprar una propiedad, que podrá ser alquilada por la organización.
Cuasicapital: Es similar a la inversión de capital social, pero en este caso las organizaciones no ofrecen parte de sus acciones, sin embargo, se comprometen a pagar una cantidad de dinero fija cada mes a sus inversionistas.
Los recursos obtenidos por las organizaciones por medio de este tipo de inversión, pueden provenir de dos grupos: a través de una organización —como empresas especializadas en inversión social, bancos sociales o fideicomisos—, o de un individuo, por ejemplo con el uso de plataformas de crowdfunding —mecanismo colaborativo de financiación de proyectos desarrollado sobre la base de las nuevas tecnologías—.
Sin duda, la inversión social es una práctica muy útil para impulsar el desarrollo de la sociedad. Genera beneficios tanto para las empresas que deciden realizar este tipo de financiamiento, como para las organizaciones que trabajan para solucionar diferentes tipos de problemas y, sobre todo, para las personas que requieren ayuda.
En el día feriado en honor al reverendo Martín Luther King, científicos, teólogos, ministros y defensores de la justicia climática encuentran puntos en común en el movimiento que lideró hace más de medio siglo. Lo que nos lleva a la pregunta: ¿Qué diría Martín Luther King sobre los negocios sostenibles? ¡Te contamos!
Aunque términos como racismo ambiental o justicia ambiental aún no formaban parte del léxico nacional en ese momento. Registros internos revelan que la nación estaba siendo informada ese mismo año sobre los peligros del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.
A través de Inside Climates News, científicos climáticos, teólogos o activistas por la justicia ambiental y climática de hoy encuentran mucho significado e inspiración en lo que King escribió.
🙌¡Feliz Lunes e inicio de semana!
‘Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía plantaría un árbol’-Martin Luther King.
De acuerdo con el portal Inside Climates News, King alimento un movimiento ambiental que se alejó de un “enfoque casi exclusivo de la protección y preservación de la naturaleza y se centró en la vida urbana, la salud pública y la experiencia negra”, dijo Norman Wirzba, profesor de teología en la Escuela de Teología de la Universidad de Duke. En otras palabras, el medio ambiente es donde todas las personas viven y trabajan, dijo Wirzba.
Una conexión muy directa entre King y el movimiento de justicia ambiental actual se puede encontrar en la vida del reverendo Benjamin Chavis Jr. Chavis fue uno de los organizadores de una protesta prolongada en 1982 en un vertedero de desechos peligrosos en una comunidad predominantemente negra de Carolina del Norte, donde popularizó el término “racismo ambiental”.
Esa campaña fue el inicio del movimiento de justicia ambiental que seguiría, centrándose en cómo las personas de color y los pobres disfrutan de muchas menos protecciones ambientales; y sufren riesgos mucho mayores en sus hogares, comunidades y trabajos.
Incluso cuando observamos la muerte real del Dr. King, descubrimos que en realidad estaba en Memphis marchando por los derechos de los trabajadores. Estos eran trabajadores de la basura, y vemos una correlación directa entre la injusticia ambiental y la injusticia social.
Michael Malcom, fundador y director ejecutivo de The People’s Justice Council.
El legado de Martín Luther King sobre los negocios sostenibles
Como hemos mencionado, el tema de la sustentabilidad, por supuesto, no era un tema en ese entonces; la palabra no se volvió de uso común hasta finales de la década de 1980, al menos en este contexto. Entonces, cualquier cosa sobre lo que el Dr. King podría haber pensado o dicho sobre este tema es pura conjetura.
Pero sí aludió a lo que más tarde llamaríamos responsabilidad empresarial: el papel del sector privado en la creación de una sociedad justa y equitativa.
Dr. King es mejor conocido por abogar por la justicia racial y contra la discriminación social, política y económica contra los afroamericanos. Pero su enfoque se extendió, particularmente en su obra posterior, más allá de la raza a la desigualdad en la riqueza y el nivel de vida de todos. Destacó la falta de igualdad en el empleo y los negocios, y predicó que las empresas tienen la responsabilidad de ser fuerzas del bien en el mundo y deben predicar con el ejemplo.
Además inspiró a millones a oponerse a las empresas que toleraban el maltrato y el abuso de un segmento completo de la población por motivos de raza u otros factores. Pidió un cambio radical y el posible desmantelamiento de estructuras, instituciones y sistemas económicos injustos.
En su aclamada “Carta desde la cárcel de Birmingham” de 1963, dirigida a “Mis queridos compañeros clérigos”, el Dr. King escribió lo que fácilmente podría ser un manifiesto para el movimiento de justicia social actual:
La injusticia en cualquier parte es una amenaza para la justicia en todas partes. Estamos atrapados en una red ineludible de reciprocidad, atados en una sola prenda de destino. Lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente.
Martín Luther King
Justicia ambiental y social
El trabajo de King, también se centró en las condiciones laborales desiguales de los trabajadores negros, que hacían las labores más peligrosas y sucias por salarios más bajos que sus compañeros blancos.
Igualmente importante, el King reconoció que muchas luchas de su tiempo, y del nuestro, incluidas la desigualdad racial, la pobreza, los derechos humanos y los efectos de la contaminación del aire y el agua en la salud, están intrínsicamente vinculadas.
Probablemente habría abrazado los objetivos del Green New Deal, cuyo objetivo es crear oportunidades económicas y garantizar el acceso a la naturaleza, aire y agua limpios, alimentos saludables y protección del clima para todos. Lo mismo ocurre con los ODS de las Naciones Unidas, que apuntan a acabar con la pobreza y el hambre, empoderar a los desfavorecidos y reducir las desigualdades, temas centrales del trabajo de la vida del Dr. King.
Probablemente habría sido un ferviente defensor de abordar la crisis climática, particularmente dado que las familias de bajos ingresos y las personas de color soportan una carga desproporcionada de los impactos climáticos. Pero probablemente habría reprendido al movimiento ambientalista moderno por dar prioridad a los animales sobre las comunidades, por poner aparentemente a los osos polares por delante de la pobreza, por ejemplo.
Lamentablemente, si estuviera vivo hoy (tendría 93 años), el Dr. King habría visto cómo la mayoría de las luchas que abrazó en ese entonces siguen siendo relevantes hoy. El papel del capitalismo en la creación de prosperidad para unos pocos sigue siendo un tema importante de derechos civiles. El acceso al aire y al agua limpios permanece inclinado hacia los “ricos”. La interconexión de la justicia social, los problemas ambientales, la equidad económica y la discordia política se comprende mejor ahora que entonces, pero para la mayoría siguen siendo puntos desconectados.
Empresas y cambio climático
Y el papel de las empresas a la hora de abordar estos problemas, si bien hoy en día es mucho más proactivo que en la década de 1960, sigue siendo totalmente inadecuado, incluso cuando el poder social de las empresas se ha expandido. Sin duda, el Dr. King estaría profundamente decepcionado por la reticencia de la mayoría de las empresas a abordar cuestiones de justicia social más allá de la filantropía (incluso después del aparente estallido de conciencia dentro de las empresas tras el asesinato de George Floyd en 2020).
Quizás MLK encontraría consuelo y apoyo entre los líderes empresariales y empresarios que entienden nuestra “red ineludible de mutualidad” y están trabajando activamente para democratizar el acceso a alimentos, vivienda, trabajos bien remunerados y un medio ambiente saludable. Y que reconocen que no hacerlo pone en peligro a sus clientes, empleadores y comunidades y, en última instancia, a sus empresas.
La lección principal del Dr. King, de acuerdo con el portal Green Biz, es que todos debemos defender la sustentabilidad con coraje y convicción, incluso cuando sea incómodo o impopular hacerlo. Es una tarea tan desafiante ahora como lo fue entonces.
Eso no es solo una lección de negocios, por supuesto, sino humana.
Varias instituciones de educación superior en EE. UU. —entre ellas seis de la Ivy League— están acusadas de participar en la fijación de precios y, por ende, en limitar injustamente las ayudas financieras a estudiantes de bajos ingresos, utilizando una metodología compartida para calcular las necesidades de las y los solicitantes.
Según el medio The Conversation, las escuelas en cuestión han declinado realizar comentarios o se han limitado a decir que no han hecho nada malo. Ante esto, Robert Massa, profesor de la Universidad del Sur de California, ofrece su opinión sobre el caso.
Escándalo en admisiones para estudiantes de bajos ingresos
Aunque puede resultar tentador calificar este caso como un “escándalo” de las admisiones, esta demanda se remonta a una investigación de 57 universidades privadas, llevada a cabo hace más de 30 años por el Departamento de Justicia bajo la acusación de “fijación de precios”. Esto representa un modo de restringir la competencia entre aspirantes, acordando entre las instituciones ofrecer ayudas financieras similares a las personas admitidas.
Desde entonces, se efectuaban reuniones entre las instancias educativas para revisar los paquetes de apoyo económico que ofrecían. Las universidades afirmaban que así alineaban sus concesiones con la misma información, esto con el propósito de que el estudiando pudiera seleccionar en función de qué oferta era la mejor, en lugar de cuál ofrecía más remuneración. Lo anterior, tenía como resultado que esta última fuera igual.
El gobierno, citando la Sección I de la Ley Antimonopolio de Sherman, no estaba de acuerdo. Alegó que la práctica de compartir la información sobre la ayuda financiera, limitaba la competencia y, al hacerlo, podía dar lugar a precios más elevados para estudiantes de bajos ingresos, ya que, sin parámetros diferentes, no habría teóricamente ninguna razón para intentar superar lo ofertado por alguna institución participante de esta estrategia.
Finalmente, llegaron a un acuerdo y aceptaron dejar de colaborar en la concesión de ayudas financieras. En 1992, el Congreso eximió a las universidades de las leyes antimonopolio, pero solo si implementaban el need blind, es decir si no tenían en cuenta los aspectos económicos como filtros de admisión. Asimismo, les permitía discutir las políticas de ayuda si acordaban conceder los apoyos en función de la necesidad y no del mérito.
¿Por qué se les acusa nuevamente?
La demanda colectiva presentada por cinco colegiales acusa a las universidades de Brown, Columbia, Cornell, Duke, Emory, Georgetown, Northwestern, Rice, Vanderbilt, Yale, entre otras, de hacer que estudiantes de bajos ingresos paguen más al darles menos ayuda de la que habrían podido recibir utilizando la fórmula estándar de necesidad financiera aprobada por el Congreso.
En concreto, aseveran que estas instituciones dan preferencia a hijas e hijos de los posibles donantes. Según los demandantes, con esto pasan por alto la política de no mirar las finanzas, por lo que no pueden acogerse a la exención.
Cabe señalar que con el need blind, las decisiones de admisión son tomadas sin ver la solicitud de ayuda financiera. Pero, es probable que los descendientes de donadores que puedan hacer una aportación importante no presenten una solicitud. Por lo tanto, antes de hacer una admisión, las universidades no pueden ver un formulario que no existe.
La demanda también alega que no son 100% “ciegas a las necesidades” porque algunas miran los requerimientos cuando aceptan a personas en sus listas de espera. En la experiencia de Robert Massa, esta sí es una actividad común al final del ciclo de admisiones, si hay espacio disponible en la clase de primer año, es después de que la mayoría de los fondos se han concedido.
Otro punto de la acusación apunta a que estas escuelas conceden menos ayudas porque aceptan utilizar una “metodología compartida”, con una fórmula que calcula contribuciones familiares más altas para los gastos universitarios que la “metodología federal” aprobada por el Congreso en la concesión de ayudas federales.
Los ajustes realizados disminuyen la necesidad de ayuda financiera del estudiante. A pesar de esa suposición, las entidades educativas que se ponen de acuerdo en el cálculo financiero también podrían aumentar el derecho a la ayuda.
Por ejemplo, podrían hacerlo decidiendo que esperarán que el alumnado aporte menos de sus ingresos de verano debido al impacto de la COVID-19 en el mercado laboral, disminuyendo el precio que deben pagar.
¿Por qué debería preocuparse alguien por esto?
Si bien, solo una pequeña fracción de la comunidad estudiantil actual se vería afectada por estas supuestas prácticas, la mayoría de los colegios de Estados Unidos no cumplen con las leyes antimonopolio porque aún no se comprometen a no contemplar las necesidades, no las satisfacen y no conceden las ayudas únicamente en función de las mismas. Por lo tanto, no alcanzan los criterios para una exención.
Lamentablemente, las instituciones no están obligadas por ley a conceder ayudas con sus propios fondos a quienes cumplan con los requisitos, dice Massa. “En mis 45 años como docente, he comprobado que la mayoría conceden ayudas porque se han comprometido a eliminar las barreras financieras para el mayor número posible de estudiantes”, afirma.
Añade que sabe que las universidades creen que con su título conducen a la movilidad ascendente y quieren contribuir a eso. “Por supuesto, nadie quiere que las universidades —o las empresas de consumo— realicen prácticas que eliminen la competencia y den lugar a un aumento de los precios
Al operar dentro de la ley, deben ser transparentes sobre cómo admiten y conceden ayuda financiera. Esto es esencial para que las familias puedan estar seguras de que están recibiendo un trato justo, concluye.
Aunque la mayoría de los fabricantes se han mostrado optimistas respecto a sus planes a largo plazo para los vehículos eléctricos (VE) —incluyendo el reciente informe de Volkswagen— todavía quedan muchos obstáculos, ya que las y los conductores siguen prefiriendo los motores de combustión interna.
Además, uno de los retos actuales es la escasez mundial de semiconductores. Se trata de un problema que escapa en gran medida al control de la industria automovilística, y que no ayuda a convencer a la clientela en adquirir modelos de gama verde.
Esperanza de electrificación con el informe de Volkswagen
Durante el año pasado, la empresa Volkswagen entregó casi 4.9 millones de automóviles, alrededor del mundo, aunque dicha cantidad representa un descenso del 8% de ventas con respecto al 2020, la demanda de sus modelos es alta. En este sentido asegura que tiene una cartera de pedidos de más de 540 mil vehículos solo en Europa.
De estos el 17% son VE, lo cual, según las cifras acaba de hacer públicas, demuestra que el camino de la corporación hacia la electrificación sigue siendo prometedor, pese a las dificultades.
Volkswagen repartió, el año pasado, 370,000 autos totalmente eléctricos en todo el mundo. Eso supone un aumento de más del 40% en los pedidos de este tipo de productos para la compañía, en comparación con los 212,000 del 2020. ¿El vehículo eléctrico más popular? El crossover ID.4, seguido por el ID.3, lanzado en 2019.
Según Tina Casey de TriplePundit, el enfoque de Volkswagen en la producción de VE para que sean más asequibles podría seguir proporcionando impulso en la carrera mundial por la movilidad eléctrica.
La perspectiva de costos de combustible y mantenimiento más bajos en comparación con otros vehículos impulsados por diesel y gasolina también puede ayudar a quitarle importancia al precio, independientemente de si hay o no incentivos fiscales.
Tina Casey de TriplePundit.
Si bien las cifras en bruto pueden no impresionar a quienes creen que la transición global hacia la electrificación, debe ocurrir mucho más rápido. Otra de las estadísticas destacadas de Volkswagen es que del total de autos que vendió el año pasado, el 7.5% de ellos eran híbridos o totalmente eléctricos. Eso es casi el doble del 4% de las entregas totales de la compañía durante 2020.
Los defensores de los VE y energéticamente eficientes encontrarán resultados mixtos en los números de Volkswagen. Mientras que en Alemania, el Golf es el más vendido, los Sport Utility Vehicle (SUV) conformaron la mayor parte de los pedidos de Volkswagen en 2021, un 40% en comparación del 35% del año anterior.
Volkswagen ha tenido que girar con fuerza hacia la electrificación, aplicando su probada estrategia de construir muchos estilos diferentes de vehículos a partir de la misma familia de piezas y diseños.
Jonathan Gitlin de Ars Technica.
Sin embargo, con una autonomía reportada de 260 millas con una carga completa y una plataforma de baterías que es capaz de soportar diferentes prototipos, el panorama totalmente eléctrico de Volkswagen parece alentador.
La eterna pregunta sobre el cambio climático, que suele surgir en torno al iniciar el año, es si este será el punto de inflexión en materia. En este sentido parece que el diseño sostenible en 2022 nos puede dar una respuesta concertada y decidida ante la problemática ambiental.
Con el telón de fondo de las terribles catástrofes climáticas, en 2021 se produjeron una serie de acontecimientos que invitan al optimismo, desde el llamado de la Agencia Internacional de la Energía para alcanzar las emisiones netas cero en 2050 hasta los nuevos compromisos de los bancos mundiales y fondos de inversión institucionales para descarbonizar sus participaciones.
De acuerdo conCorporate Knights, un número creciente de ciudades, entre ellas Nueva York, están promulgando normas que prohíben las conexiones de gas para los nuevos edificios.
Otro ejemplo de que el diseño energéticamente ineficiente puede tener severas implicaciones es la demanda por 10 millones de dólares que un grupo de propietarios de condominios en San Francisco entabló contra un promotor, debido a que las unidades orientadas al oeste y al sur de su torre de muros se calentaron gravemente.
He aquí cinco tendencias que hay que observar en el mundo del diseño sostenible en 2022:
1. Baterías estacionarias, recarga de vehículos eléctricos y microrredes aceleradas
A medida que el mercado de vehículos eléctricos crece, también lo hace la presión sobre las redes eléctricas existentes, lo que a su vez obliga a los planificadores de sistemas y a las empresas de servicios públicos a ser más proactivos en cuanto a la energía distribuida.
En la provincia más poblada de Canadá, la Junta de Energía de Ontario comenzó en 2021 a desarrollar un nuevo proceso para regular esta evolución. Esto implica un despliegue masivo de fuentes renovables locales para que la proliferación de los automóviles no se limite a provocar más inversiones en grandes centrales de gas.
El sector de la recarga de vehículos eléctricos está en plena efervescencia por la actividad de puesta en marcha, inversión y comercialización, impulsada por los multimillonarios incentivos gubernamentales anunciados el año pasado para la infraestructura de recarga.
Además, las nuevas normas de planificación, como la versión 2022 del Toronto Green Standard, pronto exigirán a los promotores que garanticen que todas las plazas de aparcamiento de las nuevas torres de apartamentos y oficinas estén equipadas con cargadores para vehículos eléctricos.
Solo espero que los gobiernos también tengan en cuenta las nuevas infraestructuras necesarias para que ese camino tenga éxito.
Deborah Byrne, directora de operaciones de Kearns Mancini Architects.
Otra área del diseño sostenible en 2022 es la industria de servicios de microrredes y el mercado de almacenamiento de energía para baterías estacionarias como la Powerwall de Tesla, un dispositivo que puede instalarse en hogares u oficinas para almacenar energía de reserva.
En los campus universitarios, las grandes instalaciones industriales o los depósitos de flotas, los desarrolladores de microrredes están instalando baterías estacionarias y paneles solares en los tejados para permitir a los propietarios cambiar la carga, lo que significa que están menos expuestos a las tarifas de los periodos de máxima demanda, al tiempo que pueden operar estaciones de carga para los autos eléctricos.
Con el tiempo, aunque la tecnología continúa siendo incipiente, las plataformas de software de las microrredes podrán extraer energía de los coches aparcados cuyas baterías estén equipadas con inversores “vehículo a red”.
2. Adiós a los hornos de gas natural
La conciencia pública sobre la necesidad de abandonar el gas natural y sustituirlo por la electricidad para la calefacción, el agua caliente y la cocina va en aumento. En la Columbia Británica y en Quebec, las políticas de energía limpia ofrecen incentivos financieros a los propietarios de viviendas que cambien de combustible.
El presupuesto federal del año pasado incluyó miles de millones en préstamos sin intereses y subvenciones para la modernización energética de las viviendas, incluidas las subvenciones para equipos como las bombas de calor de fuente de aire.
Los responsables políticos siguen siendo resistentes a la hora de impulsar esta transición, en parte por la fuerza de los grupos de presión de la industria del gas natural, pero también porque no han descubierto cómo proporcionar suficiente electricidad limpia para satisfacer las cargas adicionales de la calefacción de espacios y del agua.
3. Llegar al fondo del carbono incorporado
En la última versión de la Normativa Verde de Toronto, los promotores de la ciudad pueden empezar a evaluar voluntariamente el carbono incorporado en sus proyectos, en el entendimiento de que la próxima versión de este código de pasos hará obligatoria la divulgación. En 2021 entraron en vigor normas similares en la Columbia Británica.
Conocer el carbono incorporado en una iniciativa exige a los administradores y arquitectos realizar evaluaciones del ciclo de vida de los materiales de construcción, con el objetivo último de reducir los residuos y promover el uso de componentes menos intensivos en carbono, así como sustitutos, como el hormigón producido con escoria de acero en lugar de cemento a base de piedra caliza.
Sin embargo, el equilibrio entre la reducción de las llamadas emisiones de carbono operativas producidas por el funcionamiento del edificio y el carbono incorporado sigue siendo un tema espinoso.
Por ejemplo, el diseño de casas pasivas, una norma de construcción ecológica que hace mucho hincapié en el aislamiento, ha sido criticado porque no presta suficiente atención al análisis del ciclo de vida.
Nuestros proyectos más progresistas han pasado de la promoción del carbono incorporado a un recuento detallado del mismo.
Monte Paulsen, especialista en casas pasivas de RDH Building Science, en Vancouver.
“Esto está dando lugar a algunos resultados sorprendentes, ya que muchos arquitectos y promotores descubren que los edificios totalmente de cristal con madera en el interior tienen un rendimiento peor que los requisitos del código. Esperemos que cuando empecemos a contar realmente el carbono incorporado, podamos tomar decisiones basadas en datos y no en creencias”, destaca.
4. Aire más fresco para todos
Durante décadas, hemos soportado una calidad de aire interior pésima, gracias a la emisión de gases de las alfombras sintéticas y otros tejidos, a las ventanas herméticas y a los sistemas de ventilación deficientes o mal mantenidos.
Las salas de reuniones sin aire que producían somnolencia y dolores de cabeza eran una característica terrible pero inevitable de la vida laboral o escolar.
Por eso, en el mundo del diseño sostenible 2022 es importante recordar que en el período previo a la vuelta a clases del pasado otoño, arquitectos, administradores de fincas y organismos del sector público se reencontraron con el aspecto de la calidad del aire y la ventilación en las construcciones, puntos olvidados en el mundo del diseño sostenible.
La importancia de una ventilación adecuada se ha visto subrayada por la acumulación de pruebas de que los aerosoles transportados por el aire son un vector primario de la infección por COVID-19.
Desde el punto de vista del diseño sostenible en 2022, la mejora de la ventilación puede estar vinculada a dispositivos de eficiencia energética, como los sistemas de recuperación de calor conectados a los ventiladores y a los conductos de extracción.
En los edificios diseñados para minimizar las fugas de energía con elementos como las ventanas de triple cristal y las barreras de vapor ultra herméticas, una ventilación adecuada es mucho más importante para evitar el moho provocado por el exceso de humedad interior. El resultado, sin embargo, son edificios con una excelente calidad del aire interior, que nos ayudarán a respirar mejor en los próximos años.
5. Planificación más inteligente del diseño sostenible en 2022
Para muchos ecologistas, son casi un milagro las normas de planificación del uso del suelo que promuevan la intensificación y el tránsito, que hacen el trabajo pesado de la reducción del carbono.
Aunque las políticas que promueven o salvaguardan los cinturones verdes y los objetivos de densidad a lo largo de los corredores de tránsito no son nuevas, un número creciente de ciudades ha respondido a la crisis de asequibilidad de la vivienda de los últimos años con normativas diseñadas para acabar con lo que un grupo de presión empresarial de Toronto ha denominado “zonificación excluyente”.
Estas iniciativas incluyen permisos automáticos para apartamentos en sótanos, suites en carriles y “unidades de vivienda accesorias” en el patio trasero en barrios dominados por viviendas unifamiliares.
El Ayuntamiento de Toronto votó recientemente la actualización de las normas de zonificación residencial, muy restrictivas, permitiendo también los llamados multiplex en los barrios de baja altura.
Hay muchas fuerzas que se resisten a esta tendencia, pero está ocurriendo mucho más de lo que muchos hubieran esperado incluso hace dos años.
Shoshanna Saxe, profesora adjunta de ingeniería civil en la Universidad de Toronto y experta en infraestructuras sostenibles
“Esto es más importante para la sostenibilidad que casi cualquier otra cosa que podamos hacer en este momento, y sin duda tendrá un impacto mucho mayor que cualquier material novedoso con bajas emisiones de carbono”, agrega.
Si bien estas medidas no garantizan por sí solas la asequibilidad, empiezan a abordar la despoblación de los barrios residenciales envejecidos, donde los precios de la vivienda ya no están al alcance de la gran mayoría de la población.
Los intentos de abordar el estrés y la insatisfacción del personal con bonificaciones, mindfulness y tiempo libre adicional parecen no funcionar. Continúan las renuncias, a veces de forma airada y dramática, por lo que podemos decir que es más que burnout.
Los empleados dejan sus oficios, en una cantidad sin precedente, a menudo con angustia, ante esto, quienes dirigen las organizaciones no saben cómo responder.
¿Y si el problema que solemos llamar “agotamiento” es más que burnout ?
De acuerdo con Fast Company, tratar adecuadamente la epidemia de angustia en las y los colaboradores, así como el abandono de labores, requiere identificar correctamente sus causas y utilizar una terminología precisa para describirla.
Y aunque el burnout es la explicación más popular de este estado alterado, en muchos casos el problema podría ser uno menos conocido, pero más insidioso: el daño moral.
Los datos preliminares de una investigación en curso indican que, de forma conservadora, la experiencia de al menos el 25% de las personas que dice sentirse agotada, podría explicarse más que burnout, como la afección antes señalada.
Definición del daño moral
Las primeras nociones sobre este malestar, al igual que el trastorno de estrés postraumático (TEPT), provienen de los estudios efectuados en tropas militares. Entender el origen ayuda a distinguir entre estos síndromes. Mientras que el TEPT puede estar causado por la amenaza de morir, el daño moral se relaciona con la afectación a los sentimientos, afectos, reputación o a la vida privada.
El psiquiatra clínico Jonathan Shay, quien acuñó el término mientras trabajaba con veteranos militares, destacó el papel que juega en este problema la traición de los dirigentes en situaciones de alto riesgo.
Por ello, basándose en investigaciones anteriores y ampliando el concepto de daño moral a una serie de ocupaciones, se sugiere que forme parte de una clasificación más amplia, asociada al estrés, dentro de las políticas empresariales.
En resumen, el TEPT afecta predominantemente la sensación de seguridad, en tanto el daño moral ataca la de confianza y autoestima, mientras que el burnout la de compromiso y eficacia. Aunque pueden coincidir y superponerse, las causas y los efectos son distintos y requieren intervenciones variadas.
La investigación no militar sobre el daño moral se ha centrado principalmente en el personal sanitario: enfermeras, enfermeros y médicos, pues están muy preocupados por la incapacidad de prestar los cuidados que juraron proporcionar debido a las complicaciones que ha acentuado la pandemia, como la grave falta de apoyo, los trámites burocráticos y a las culturas organizativas subyacentes que anteponen el beneficio al paciente.
Aproximadamente, uno de cada cinco empleados sanitarios ha dejado su puesto desde que comenzó la contigencia. Sin embargo, la alta prevalencia de daños morales en el sector estaba bien documentada antes de marzo de 2020, y se atribuía a problemas sistémicos que hacían hincapié en la eficiencia y las métricas financieras a expensas de la comunicación médico-paciente, la confianza y la atención general.
Del mismo modo, los educadores experimentan actualmente los impactos de la COVID-19 y luchan con los recursos inadecuados para satisfacer las necesidades del estudiantado.
Incluso antes de la crisis sanitaria, profesionales de K-12 —proveedor de aprendizaje en línea de muchas escuelas públicas— informaron de niveles de daño moral similares a los de veteranos militares, en docentes cuando se les obligaba a aplicar prácticas curriculares y disciplinarias poco investigadas y potencialmente dañinas.
Asimismo, en el ámbito periodístico, este problema apareció en reporteros que cubrían la crisis de los refugiados en Europa y en algunos integrantes de la población civil.
En su forma más genérica, aplicable a todas las ocupaciones, el daño moral en el lugar de trabajo es una respuesta traumática al presenciar o participar en comportamientos que contradicen las propias creencias en situaciones de alto riesgo con potencial de daño físico, psicológico, social o económico para otros.
Los sucesos perjudiciales pueden clasificarse en tres categorías:
Transgresiones cometidas por otros: Por ejemplo, jefes, compañeros de trabajo o clientes).
Faltas: Cometidas por los propios individuos.
Traición: Sensación de que los directivos, colaboradores o responsables políticos han afectado los valores profesionales.
La violación de valores profundamente arraigados puede sacudir el núcleo de la identidad y el autoconcepto de un integrante. El daño moral puede dar lugar a una serie de sentimientos, como culpa, vergüenza, ira, pena, ansiedad y asco.
Además suelen provocar desilusión, especialmente por las figuras de autoridad y por las corporaciones. También son frecuentes las crisis de autodesprecio, existenciales y espirituales, llevando a desarrollar enfermedades físicas o comportamientos inadaptados.
La prevención es la mejor medicina, la reparación, la segunda
La falta de atención al daño moral y la mala interpretación del mismo como burnout da lugar a formas ineficaces de abordar el problema. Dado que muchos reducen el “agotamiento” a una respuesta individual a las demandas que superan los recursos. Las intervenciones están centradas en el “desarrollo de la resiliencia” a través de aplicaciones de bienestar y formación, o la “gestión del estrés” o de la atención plena y el yoga o, en el mejor de los casos, tiempo libre.
Sin embargo, ni el yoga ayudará mucho a un doctor al que las normas del seguro le impiden recetar un tratamiento que le salve la vida a alguien o a un profesor al que se le haya ordenado utilizar el aislamiento y la contención en niñas y niños alterados.
Las reacciones negativas a las situaciones moralmente perjudiciales no son el resultado de una baja resiliencia, son reacciones normales a violaciones éticas sistémicas, y a menos que estas se corrijan, las organizaciones y sectores enteros seguirán perdiendo talento y confianza pública.
La reparación de estas deficiencias para evitar que se produzcan más daños debería ser el objetivo de la intervención, junto con el apoyo a las personas afectadas, no catalogándolas, en primera instancia, como defectuosas. La mejor manera de prevenir el daño moral es garantizar un funcionamiento organizativo transparente y ético.
Por ello, se insta a que las empresas realicen un seguimiento del daño moral junto con la satisfacción, el agotamiento, el compromiso y otros indicadores clave de la salud. El análisis cuidadoso de estos datos debería informar de las acciones en apoyo del bienestar corporativo y de la ética organizativa. Estos son algunos de los rubros a considerar:
Adoptar prácticas organizativas que tengan en cuenta el trauma.
Proporcionar múltiples formas en las que los empleados puedan expresar sus preocupaciones de forma efectiva y en un entorno de seguridad psicológica, y garantizar un seguimiento transparente de las preocupaciones éticas.
Hacer de las consideraciones éticas uno de los elementos clave de la contratación, la promoción y la formación en liderazgo.
Cuando se haya producido un daño moral, el restablecimiento de la confianza entre las organizaciones y los empleados y la comunidad requerirá una transparencia sistémica, sin ambigüedades y radical.
Es posible que las compañías tengan que reparar el daño, proporcionando y ejecutando de forma clara los planes para abordar las violaciones éticas anteriores. En este sentido, sería bueno, siempre que sea posible, permitir que los colaboradores que las sufrieron participen activamente en el proceso restaurativo.
La recuperación del daño moral es compleja, dado que implica recomponer la justicia, por lo que es probable se requiera de apoyo psicológico y espiritual para encontrar un sentido y facilitar el crecimiento postraumático.
Por desgracia, no todos los que han sido víctimas de daño moral verán las mejoras en donde se les ha producido dicho conflicto. Y pueden encontrarse con situaciones perjudiciales en otros lugares, pero esto no los condena.
A medida que las actividades laborales experimentan una “revolución de la humanidad”, es crucial comprender el papel del daño moral en la experiencia y su repercusión en la retención de talentos, la reputación de la compañía y otros aspectos.
Las empresas honestas y éticas benefician a todos, y podrían ser una respuesta a la gran dimisión, especialmente cuando es, de hecho, más que burnout, una desilusión.