Se discute la posibilidad de construir una represa hidroeléctrica en el Amazonas desde los años ’70s, pero esta semana se extendió la licencia ambiental para llevarla a cabo.
Así, el proyecto Belo Monte será una realidad en manos de la empresa que gane la licitación, que además deberá pagar 800 millones de dólares en concepto de compensación ambiental.
Se trata de una obra monumental, que cuenta con gran resistencia de grupos ambientales.
Belo Monte será la tercera planta hidroeléctrica más grande del mundo, y su objetivo será el aportar 11 mil GW adicionales de energía para ayudar a cubrir la creciente demanda de un país que se ha convertido en potencia mundial.

