Las sociedades primitivas comenzaron temiendo a la naturaleza y los fenómenos que la acompañaban; después le agradecieron sus dones buscando aliarse con ella, siempre dentro de un marco de respeto.
Pero, ya con más confianza, creyeron que la conquistaban y lograban dominarla, concepto erróneo que prevalece actualmente, y que ha llegado al juego de crear y modificar las leyes de vida, flora y fauna, so pretexto de investigación para un mejor desarrollo y bienestar de la humanidad.
La idea de un aprovechamiento razonado, lo que es el moderno concepto de la sustentabilidad, sostenibilidad o perdurabilidad, se transformó en un abuso que rebasó los límites de lo permisible.
