Como un salto en su política de sustentabilidad, la viña Concha y Toro comenzará a medir este año en Chile la huella del agua en sus procesos productivos, transformándose así en la primera vitivinícola en el mundo que medirá el recurso hídrico para que, en el futuro, poder desarrollar acciones que contribuyan a disminuir el impacto en el medioambiente.
Según explicó Giancarlo Bianchetti, gerente de Desarrollo Sustentable de la viña ligada a la familia Guilisasti, para llevar a cabo la iniciativa trabajarán en conjunto con Fundación Chile y Water Footprint Network por un período de seis a ocho meses, tiempo estimado que demorará en tener la primera medición en sus procesos agrícolas, vinificación, bodega y embotellado.
