Standard&Poor está en el punto de mira de Estados Unidos y no sólo por la histórica rebaja de nota de la deuda estadounidense, que descendió de la triple ‘A’ a AA+. Antes de que la agencia de calificación tomara esta decisión, el Departamento de Justicia de la Administración Obama comenzó una investigación de la que se extrae que S&P podría haber cometido fraude a la hora de calificar las garantías que sustentaron sus ofertas de créditos hipotecarios, según recoge ‘The New York Times’.
Hasta el momento, se desconoce si otras agencias de calificación como Moody’s o Fitch también están siendo objeto de investigación. No obstante, de confirmarse los indicios de las autoridades judiciales, la independencia de la que siempre han hecho gala este tipo de agencias, entre ellas S&P, quedaría en evidencia.



