Ambiental

Consumo y Medio Ambiente

En 2007 fui contratado por el Instituto Nacional de Ecología (INE), para realizar un estudio acerca de Ia venta de madera certificada. Las certificaciones ambientales son un tema emergente que trata de impulsar menores impactos a través de productos que, por su manufactura, forma de producción, métodos de obtención o consumo de energía, se diferencian de los convencionales. Existen entidades certificadoras que mediante procesos estandarizados otorgan una “eco etiqueta” que da ciertas garantías acerca de Ia sustentabilidad del producto en cuestión.

En el ejemplo con el que inicio esta colaboración, el INE nos pedía que investigáramos acerca del consumo de madera certificada comparada con Ia que no contaba con ningún sello en muebles de cocina. El estudio planteaba realizar una campaña promoviendo las ventajas de los muebles de madera certificada y analizar el comportamiento del consumidor.

La primera sorpresa fue que una de las tiendas (El Palacio de Hierro) no sabía que vendía muebles de madera certificada y en consecuencia no entendía el alcance comercial del producto. La segunda fue que los precios de ambas opciones eran equivalentes, derrumbando la extendida percepción de que absolutamente todos los productos sustentables tienen un sobreprecio.

Frecuentemente nos cuestionamos si nuestro planeta tiene una capacidad de carga, es decir, un número finito de pobladores que pueda sostener sin colapsarse. La respuesta es relativa, ya que depende de nuestra capacidad de consumo. Si todos nos comportáramos con los patrones de gasto energético en Estados Unidos, se necesitarían siete planetas Tierra para abastecernos.

La clave está en el consumo, ya que el norteamericano promedio es siete veces más costoso en términos ambientales que un mexicano, por ejemplo. Es obvio en consecuencia que Ia forma y sensatez con Ia que consumimos recursos tiene un efecto importantísimo en la viabilidad del planeta.

Sin embargo, es un tema que cabalga lento debido a factores como la esperanza tecnológica, una especie de terapia planetaria que deposita su confianza en la ciencia y la tecnología como los salvoconductos a un mundo sustentable y, en consecuencia, se auto exonera de participar de forma activa.

Sobre los productos sustentables o verdes existen varios recelos, el primero es su aparente sobreprecio. En las condiciones económicas actuales no parece existir una sensibilización suficiente para librar ese escollo. Un segundo elemento es Ia falta de información acerca de sus beneficios, que muchas veces se vuelven vagos e intangibles. Estos son dos retos por superar de manera urgente. Una de las palancas más importantes para revertir la crisis ambiental que enfrentamos se basa en una modificación de nuestros patrones de consumo que, en algunos casos —coma en el de las camionetas de echo cilindros —, son simplemente una barbaridad, sobre la que deberíamos reflexionar sin dilación.

Fuente: Equilibrio, p. 4.
Por: Fedro Carlos Gallen.
Publicada: Agosto 2011.

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ExpokNews

1 comentario

  • Estoy de acuerdo con que debemos modificar nuestros parones de consumo, pero me pregunto, la economía está lista para generar los empleos que una reducción del consumo necesariamente dejará de requerir…

    El problema es de fondo y debe ser resuelto de manera integral, asegurando la generación de empleos dando cabida a todos nuestros jóvenes en la planta laboral de México y el mundo.

    El establecimiento de políticas públicas que incentiven que el crecimiento de la planta productiva y de la infraestructura del país, promueva la sustentabilidad del medio ambiente se hace apremiante.

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