El gigante de Internet debió pagar US$ 25.000 por “retrasar deliberadamente” la investigación. Reguladores europeos aseguran que, por ejemplo, Google tiene acceso a sesiones completas de chat.
Fiscalizadores federales de Estados Unidos acusaron a Google de “impedir y retrasar deliberadamente” una investigación que se lleva a cabo en torno a la recopilación de datos personales sobre redes inalámbricas que el buscador realiza con sus vehículos de “Google Street View”, informó ayer el New York Times.
Cuando Google reveló por primera vez en 2010 que aquellos automóviles, también estaban recopilando información personal delicada sobre las redes inalámbricas domésticas, la empresa lo catalogó un “error”.
