Los llamados jardines verticales, también conocidos como cubiertas vegetales, son una solución arquitectónica que está empezando a ser frecuente, tanto en un nuestro país como en el extranjero, ya que ofrecen, además de una imagen estética espectacular, numerosas ventajas entre las que se encuentra un ahorro energético importante.
A primera vista parece increíble cómo puede desarrollarse un manto de vegetación tan tupido en una pared completamente vertical sin llegar a desprenderse. El principal secreto está en una estructura metálica, que queda anclada a la pared y que sirve como soporte a la vegetación, mientras que una capa de fieltro es la encargada de aportar un sustrato adecuado para que enraícen las plantas. Sin embargo, también es importante elegir adecuadamente las especies vegetales que se van a colocar, siendo lo más idóneo que no requieran mucha agua o elevada cantidad de fertilizantes, ni tampoco excesivas podas.