Por Emilio Guerra Díaz
Hace muchos años el reconocido y destacado empresario José Ignacio de Nicolás fue seleccionado de una terna para dirigir la novel Junta de Asistencia Privada de Sinaloa. En esos momentos era una Junta sui géneris pues su nacimiento había sido marcado por un intenso trabajo de líderes sociales del estado provenientes de trabajo social, asistencial, de base y de desarrollo, quienes además de organizar una serie eventos para conocer y discutir qué implicaciones se tendrían al contar con una ley de asistencia privada para el estado, cómo afectaría o beneficiaría a la filantropía en la entidad; también recibieron asesorías de expertos en materia legal para organizaciones sin fines de lucro como Consuelo Castro Salinas, Don Fernando Castro y Castro, Clara Jusidman, Martín Amaral (qepd) y su esposa Luz María, Laura Bremer y otros ciudadanos.













