El pasado viernes 23 de mayo, una persona acabó con la vida de seis personas en California, entre ellas dos mujeres, para después suicidarse. La tragedia le dio la vuelta al mundo, como también lo hizo el video que Elliot Rodger, el único sospechoso del caso, subió a You Tube antes de cometer su crimen. En el material, que ya fue eliminado de la red social, Rodger explica que las mujeres “nunca le han hecho caso” y promete venganza, con frases como “voy a castigarlas a todas por eso” y “voy a masacrar a todas las rubias presumidas”.
Estas declaraciones, junto con un documento de 147 páginas que funcionaba como su “manifiesto”, así como evidencias de que frecuentaba foros de internet sobre “derechos masculinos”, pintan a una persona con creencias profundamente misóginas, las cuales, desgraciadamente, no son poco comunes. Aunque su caso es un extremo, no puede negarse que muchos hombres antes que él han demostrado estar convencidos de tener derechos sobre el cuerpo y la mente de las mujeres.
Como resultado del crimen, se generó en Twitter un hashtag con el que mujeres de todo el mundo compartieron sus experiencias tanto con acoso y abuso sexual como con violencia de género y situaciones de sexismo en la vida diaria.















