La apuesta de Indra por una sostenibilidad con impacto real

Indra es una de las principales compañías globales de tecnología y consultoría, con operaciones en más de 140 países y un fuerte compromiso por generar soluciones que impulsen el desarrollo sostenible. Desde sus áreas de transformación digital y sistemas críticos, trabaja por una innovación que no solo sea eficiente, sino también ética y responsable. Su enfoque en sostenibilidad está profundamente vinculado a retos sociales y ambientales actuales, como la inclusión, la brecha tecnológica y la conservación de la biodiversidad. 

Esta visión se materializa en sus operaciones a través de políticas integrales, programas de impacto y una cultura organizacional alineada con los estándares ESG, esfuerzos actualmente liderados por Carolina Montoya, quien lidera la estrategia de sostenibilidad de Indra Colombia, Ecuador, Centroamérica y el Caribe.

Carolina Montoya es especialista en sostenibilidad corporativa y comunicación estratégica, con una sólida trayectoria en entidades públicas, medios de comunicación y empresas tecnológicas. Es Magíster en Estudios de Sostenibilidad y experta certificada en GRI, igualdad de género y diversidad. Hablamos con ella sobre los principales hallazgos del más reciente Informe de Sostenibilidad de Indra y el camino para convertir la sostenibilidad en una cultura viva dentro de la organización:

Expok: Carolina, ¿qué busca Indra con esta publicación anual?

Carolina Montoya: En un contexto global donde la sostenibilidad enfrenta narrativas polarizadas, en Indra reafirmamos nuestro compromiso con una gestión responsable, basada en resultados concretos. Este informe no solo muestra avances: demuestra que, incluso en la incertidumbre, la sostenibilidad bien hecha genera valor real, el informe sistematiza acciones que responden a retos reales del país: desigualdad, brechas tecnológicas, pérdida de biodiversidad. Cada página tiene detrás un equipo, una comunidad, un propósito. Queremos que el informe sea una conversación honesta con nuestros grupos de interés.

sostenibilidad con impacto real

Expok: En el artículo se menciona el 23,65 % de empleados pertenecientes a colectivos de inclusión. ¿Cómo se sostiene esa cifra en la práctica?

Carolina Montoya: Con políticas activas y coherencia. Por ejemplo, en procesos de selección garantizamos ternas diversas. También creamos rutas de formación específicas para población desplazada, madres cabeza de hogar, personas mayores de 50 años y LGBTIQ+. No se trata solo de abrir vacantes, sino de acompañar su permanencia y crecimiento dentro de la compañía.

Expok: ¿Qué hay detrás de la apuesta por talento femenino que supera los promedios de la región?

Carolina Montoya: Mucho trabajo interno. Creamos un Colectivo de Liderazgo Femenino que conecta a nuestras líderes con oportunidades de desarrollo y visibilidad. También impulsamos jornadas de inspiración con niñas y adolescentes, como “Hackea tus sueños” y “El secreto está en ti”, donde nuestras expertas enseñan que la tecnología necesita más mujeres y que las carreras STEM representan oportunidades reales de movilidad social.

Expok: En términos de voluntariado, ¿cómo están conectando al talento de Indra con la comunidad?

Carolina Montoya: No queríamos un voluntariado simbólico. Creamos experiencias técnicas, como reacondicionamiento de equipos para escuelas rurales, y jornadas donde nuestros colaboradores enseñan desde habilidades blandas hasta ciberseguridad básica. Solo en 2024 sumamos 119 horas de voluntariado real. Es una manera de dar sentido al conocimiento que tenemos.

Expok: ¿Qué implicaciones tiene el Plan Amazonía que mencionan en el informe?

Carolina Montoya: Es uno de los proyectos más potentes que hemos impulsado. No queremos solo reforestar sino hacer la mejor restauración posible así que nos unimos al laboratorio de semillas nativas de Amazonía Emprende y tenemos un piloto en 13,5 hectáreas de bosque nativo en Caquetá. Medimos el impacto, no solo en CO₂ compensado (676 toneladas), sino en conocimiento transferido, biodiversidad conservada y sostenibilidad comunitaria.

sostenibilidad con impacto real

Expok: ¿La sostenibilidad en Indra tiene una dimensión tecnológica también?

Carolina Montoya: Absolutamente. El Centro de Excelencia en Ciberseguridad Industrial en Medellín es prueba de ello: forma talento, protege infraestructuras críticas y genera investigación aplicada. También aplicamos innovación a la economía circular: nuestros uniformes en desuso se transforman en maletas y portacables en alianza con organizaciones de mujeres, uniendo sostenibilidad, diseño y justicia social.

Expok: ¿Qué aprendieron en la implementación del plan “Conectamos Vidas”?

Carolina Montoya: Que el verdadero cambio es cultural. Nuestros colaboradores ya no ven la sostenibilidad como algo externo, sino como parte de su día a día. Eso solo es posible cuando dejas de hablar de sostenibilidad y empiezas a vivirla. Conectamos Vidas es eso: un estilo de trabajo, no una campaña. Ahora el plan está en una nueva etapa que hemos llamado #INDRA4Impact en donde sumamos la ética a las dimensiones fundamentales de la sostenibilidad: ESG.

Microplásticos llegan a organismos de mamíferos

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En los últimos años, la presencia de microplásticos ha dejado de ser un fenómeno confinado a los océanos y se ha convertido en una amenaza transversal para la vida en el planeta. Lo que comenzó como un problema visible en aves marinas y peces, hoy se extiende a especies terrestres, generando nuevas alertas sobre la magnitud de la contaminación plástica y sus impactos sistémicos.

Un reciente estudio de Greenpeace, en colaboración con la Escuela Politécnica Federal de Lausana, ha revelado la presencia de microplásticos en mamíferos centroeuropeos, lo que abre un nuevo capítulo en el debate sobre la responsabilidad social frente al uso, producción y gestión del plástico. Este hallazgo, además de alarmante, reafirma la urgencia de políticas integrales que aborden el problema desde su raíz.

Evidencias científicas preocupantes: microplásticos en mamíferos

Según Forbes, el análisis se basó en el estudio de excrementos de 14 especies de mamíferos salvajes en Suiza, de las cuales al menos 11 presentaron partículas de microplásticos. Entre ellas, los jabalíes mostraron niveles particularmente altos, superando las 800 partículas por gramo. Estos datos confirman que los microplásticos en mamíferos no son casos aislados, sino parte de una tendencia generalizada.

Aún más preocupante fue la detección de múltiples tipos de microplásticos en cada muestra, incluso llegando a registrarse hasta diez variantes en una sola. Esto sugiere una exposición constante y diversa a estos contaminantes, provenientes de diferentes fuentes humanas. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este hallazgo nos exige mirar con más profundidad la trazabilidad de la cadena productiva.

microplásticos en mamíferos

Si bien algunos niveles podrían haber sido influenciados por contaminación de laboratorio, el estudio confirma una presencia real y significativa. No podemos subestimar el riesgo: la contaminación plástica ha sobrepasado los límites ecológicos y ha comenzado a filtrarse en la base misma de la cadena trófica terrestre.

El vínculo entre contaminación plástica y salud ambiental

El hallazgo de microplásticos en mamíferos no solo pone en riesgo la fauna silvestre, sino que establece un precedente alarmante sobre la posibilidad de que estos materiales lleguen también a los cuerpos humanos por vías indirectas. Si animales terrestres ya presentan estas concentraciones, ¿qué podemos esperar para especies de granja o domésticas?

Desde una perspectiva de responsabilidad social, este fenómeno debe integrarse con urgencia a las estrategias de sostenibilidad corporativa y a las políticas públicas. Las acciones aisladas ya no son suficientes; se requiere un enfoque sistémico que abarque desde el rediseño de productos hasta la educación sobre consumo responsable.

Además del impacto en la biodiversidad, la salud de los ecosistemas se ve gravemente comprometida. La acumulación de microplásticos afecta la fertilidad del suelo, la calidad del agua y la salud de los organismos que forman parte de la red ecológica. Todo esto configura un escenario de riesgo para la seguridad alimentaria y la salud global.

Microplásticos en mamíferos: una alerta para el sector privado

Para las empresas comprometidas con la sostenibilidad, este tipo de investigaciones debe ser una brújula que oriente decisiones. ¿Cómo están contribuyendo las operaciones corporativas a la generación de microplásticos? ¿Qué papel juegan los empaques, los procesos industriales y la gestión de residuos en la perpetuación de este problema?

El impacto no es solo ambiental, también es reputacional. Los consumidores y grupos de interés son cada vez más sensibles a temas de trazabilidad, circularidad y transparencia. La aparición de microplásticos en mamíferos es una señal que debe mover a las marcas a revisar y transformar sus cadenas de valor.

Adoptar prácticas basadas en economía circular, apostar por materiales biodegradables y repensar el modelo de negocio desde un enfoque regenerativo, no son ya una ventaja competitiva: son una exigencia ética. El futuro de la biodiversidad depende, en parte, de las decisiones que hoy tome el sector privado.

La división internacional frente a un tratado vinculante

Este estudio se publica en un momento crucial: en agosto se celebrará la sexta ronda de negociaciones para un tratado global contra la contaminación por plásticos. A pesar de los avances, los desacuerdos persisten. Mientras algunos países impulsan la reducción de la producción de polímeros vírgenes, otros prefieren enfocarse únicamente en reciclaje y gestión de residuos.

Desde la perspectiva de la responsabilidad social, limitarse a la gestión del daño es una visión reducida. La evidencia de microplásticos en mamíferos demuestra que debemos ir más allá de los síntomas y atacar las causas estructurales. La prevención debe ser la base de cualquier tratado internacional.

microplásticos en mamíferos

La participación activa de la sociedad civil, de las empresas con propósito y de gobiernos con visión de futuro es clave. Alcanzar un acuerdo ambicioso es vital para evitar que esta crisis ecológica siga extendiéndose de forma silenciosa pero devastadora.

¿Y ahora qué? Claves para la acción…

Ante este panorama, la corresponsabilidad es esencial. Organizaciones sociales, instituciones académicas y empresas deben colaborar para impulsar una transición hacia materiales sostenibles, impulsar el ecodiseño y fortalecer la educación ambiental. La presencia de microplásticos en mamíferos debe marcar un antes y un después.

Las políticas internas de sostenibilidad deben incorporar criterios más exigentes, y no limitarse al cumplimiento normativo. Se trata de anticipar riesgos, proteger la biodiversidad y cuidar la salud humana. La innovación y la ética ambiental deben caminar de la mano.

Finalmente, los líderes de responsabilidad social debemos ser agentes activos de cambio, no solo dentro de nuestras organizaciones, sino también en el ámbito público. Promover alianzas estratégicas y una gobernanza global es parte de nuestra misión ante esta nueva evidencia.

Una oportunidad para actuar con propósito

La detección de microplásticos en mamíferos es un recordatorio urgente del alcance de la contaminación plástica y de la necesidad de actuar desde todos los frentes. Ya no se trata de salvar especies lejanas, sino de proteger la integridad de la vida en su conjunto.

Frente a este desafío, la responsabilidad social cobra más sentido que nunca. No podemos esperar a que la evidencia llegue también a nuestros cuerpos para reaccionar. Tenemos el conocimiento, las herramientas y el compromiso: es hora de usarlos con decisión.

El momento de actuar no es mañana, es hoy. Porque proteger a los mamíferos, los ecosistemas y las futuras generaciones está en nuestras manos.

Nuevo marco de descarbonización: la apuesta de P&G por un futuro más sostenible

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En un contexto de creciente presión regulatoria y social para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), P&G ha dado un paso estratégico al participar en el desarrollo de un nuevo modelo que impulsa la transición hacia procesos más limpios. Según información del portal edie, este proyecto que tuvo una duración de 18 meses, realizado en colaboración con Innovate UK y la Universidad de Durham, responde a la necesidad urgente de herramientas integrales que permitan a las industrias químicas y de bienes de consumo evaluar tecnologías con menor huella de carbono.

El marco de descarbonización P&G representa una respuesta innovadora y ambiciosa para enfrentar los desafíos del cambio climático desde una perspectiva estructural. Combina herramientas clave como la evaluación del ciclo de vida (LCA), la evaluación tecnoeconómica (TEA) y el análisis de políticas públicas. Gracias a esta integración, se pueden comparar opciones tecnológicas no solo en términos de su viabilidad económica, sino también desde una óptica ambiental y regulatoria.

¿Qué es el marco de descarbonización P&G?

El marco de descarbonización P&G tiene como propósito principal facilitar la toma de decisiones informadas en la manufactura de productos químicos, una de las industrias con mayores niveles de emisiones. Su estructura permite analizar las compensaciones entre costo, impacto ambiental y política regulatoria, apoyando así un enfoque sistémico en la selección de nuevas tecnologías o la mejora de las existentes.

La combinación de herramientas analíticas dentro del marco permite a los tomadores de decisiones evaluar no solo las tecnologías actuales, sino también aquellas en desarrollo. Esto lo convierte en un instrumento clave para fomentar la adopción de energía verde, especialmente electricidad e hidrógeno de bajo costo, como alternativas viables para disminuir la huella de carbono industrial.

La utilidad del marco no se limita al interior de las operaciones de P&G. También se proyecta como una base de referencia para toda la industria, al aportar lineamientos claros y cuantificables que pueden orientar tanto a empresas como a formuladores de políticas públicas en la transición hacia procesos más sostenibles.

Energía limpia como eje de la transición

Uno de los hallazgos centrales del proyecto es la relevancia de integrar fuentes de energía limpia en los procesos de manufactura. El uso de electricidad e hidrógeno verde puede marcar una diferencia significativa en la reducción de emisiones dentro de las cadenas de suministro de productos químicos y de consumo masivo.

El marco de descarbonización P&G identifica estas fuentes energéticas como catalizadores clave para transformar la industria sin comprometer su capacidad de producción. No solo se trata de sustituir combustibles fósiles, sino de rediseñar las cadenas de valor con un enfoque estratégico de largo plazo.

Al reconocer estas fuentes como pilares de una economía baja en carbono, el proyecto impulsa a las empresas a invertir en infraestructura energética sostenible y a priorizar alianzas que aceleren la descarbonización. De esta forma, se alinean los intereses corporativos con los compromisos globales del Acuerdo de París.

marco de descarbonización P&G

Descarbonización más allá de las operaciones directas

P&G ha identificado que abordar las emisiones de Alcance 3 es crucial para lograr un impacto climático significativo. Estas emisiones, que provienen de fuentes indirectas como proveedores, transporte o uso del producto, son difíciles de medir pero representan una proporción sustancial del total.

Como parte de su estrategia, la empresa se ha comprometido a reducir sus emisiones de Alcance 3 en un 40% por unidad de producción para 2030, tomando como referencia los niveles de 2020. Este compromiso ha sido validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), lo que refuerza su credibilidad y rigor científico.

El marco de descarbonización P&G también puede ser una herramienta útil para alcanzar estos objetivos. Al permitir un análisis integral de las cadenas de valor, facilita la identificación de puntos críticos donde se pueden aplicar innovaciones que reduzcan las emisiones indirectas, desde el diseño de productos hasta su desecho final.

Impacto sistémico y futuro del modelo

El valor de este marco no radica únicamente en su aplicabilidad dentro de una empresa líder como P&G. Su alcance potencial es mucho mayor: puede servir como referencia para toda la industria de bienes de consumo, al estandarizar métodos de evaluación que contribuyan a decisiones más transparentes y sostenibles.

Además, su enfoque holístico —que une economía, ecología y política— permite anticiparse a nuevas regulaciones ambientales y mantenerse competitivo en un entorno que exige cada vez más responsabilidad social y climática. El hecho de que los resultados iniciales ya hayan sido publicados en ACS Sustainable Resource Management demuestra su validez científica.

A futuro, se espera que este modelo evolucione y se complemente con nuevos estudios. La colaboración entre el sector privado, la academia y los organismos públicos será clave para convertirlo en una plataforma de transformación profunda, no solo a nivel corporativo sino también sectorial y nacional.

marco de descarbonización P&G

La sostenibilidad como motor de innovación

El marco de descarbonización P&G es un claro ejemplo de cómo la innovación aplicada a la sostenibilidad puede transformar las operaciones empresariales y, al mismo tiempo, influir positivamente en todo un sector. Al abordar tanto las emisiones directas como indirectas, y combinar herramientas técnicas avanzadas, este proyecto se posiciona como un hito dentro de la estrategia climática de P&G.

El camino hacia la neutralidad de carbono exige más que compromisos: requiere herramientas prácticas, colaboraciones estratégicas y voluntad de cambio. El marco impulsado por P&G y sus socios es una apuesta concreta por ese futuro sostenible, donde las decisiones basadas en datos y ciencia marcarán la diferencia.

Derechos humanos en riesgo: de la omisión institucional a la resistencia civil

Por Aldo Farrugia

En los últimos años, el mundo ha sido testigo de un preocupante retroceso en materia de derechos humanos. En países democráticos y autoritarios por igual, se están normalizando prácticas que vulneran las libertades más básicas:

  • Represión de la protesta social en lugares como Irán, Rusia o Nicaragua.
  • Uso excesivo de la fuerza y militarización en países como Colombia, Estados Unidos y Brasil.
  • Persecución política y censura en Hong Kong, Turquía y Egipto.
  • Migración forzada por violencia, hambre o crisis climática, sin garantías de protección internacional.
  • Y en todo el planeta, un patrón constante: criminalización de la pobreza, del disenso y de las minorías.

Lo alarmante no es solo que estas violaciones ocurran, sino que muchas veces son legitimadas o minimizadas por los propios gobiernos. En este escenario global, la defensa de los derechos humanos se convierte en un acto de resistencia.

En nuestro país, las cifras hablan por sí solas:

  • Más de 100 mil personas desaparecidas, la mayoría sin respuesta estatal.
  • Feminicidios y violencia de género sistemática.
  • Criminalización de defensores del territorio y periodistas (México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo).
  • Cárceles sobrepobladas con miles de personas presas por pobreza, no por peligrosidad.
  • Violencia institucional contra personas con discapacidad, indígenas y migrantes.

Frente a este panorama, lo que se espera es una respuesta clara, firme y autónoma de instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Sin embargo, la CNDH ha mantenido una postura débil, opaca y, en muchos casos, más cercana al poder que a las víctimas.

Mientras las instituciones callan, la sociedad civil organizada se levanta. Organizaciones, colectivos y personas activistas asumen la defensa de los derechos humanos como una responsabilidad ineludible. Su trabajo consiste en:

  • Documentar violaciones.
  • Acompañar legal y emocionalmente a las víctimas.
  • Exigir cambios estructurales.
  • Luchar contra la impunidad y la normalización de la violencia.

Estas acciones no son pequeñas. Son un contrapeso fundamental ante un Estado que falla sistemáticamente.

México enfrenta cifras alarmantes de desaparición forzada, tortura, extrosión,  “cobro de piso y violencia estructural contra mujeres, personas LGBTIQ+, comunidades indígenas, periodistas y quienes viven en pobreza extrema. 

En este contexto, hablar de derechos humanos es urgente y necesario, no como discurso, sino como acción con resultados tangibles.

Hoy quiero platicarles y resaltar la labor de organizaciones como Documenta, se especializa en ofrecer soluciones alternas a la discriminación y desventajas estructurales que enfrentan grupos invisibilizados y marginados, especialmente frente a un Estado marcado por la impunidad. Con una convergencia de asesoría legal, investigación rigurosa, incidencia política y narrativas artísticas:

  • Enfoca su acción en temas como la criminalización de la pobreza, delitos menores, la detención preventiva y la tortura.
  • Trabaja junto a personas en situación de pobreza, individuos con discapacidad, población BIPOC (Black, Indigenous and People of Color), activistas y personas privadas de su libertad.
  • Opera con un enfoque interseccional para entender cómo intersecan género, origen étnico, condición económica, discapacidad y otros factores en las violaciones a sus derechos. 
  • Sus estrategias incluyen: litigio estratégico, fortalecimiento de capacidades locales, investigación documentada e incidencia política.

Este trabajo posiciona a Documenta como un actor clave que no sólo expone violaciones, sino que propone soluciones viables desde la base comunitaria.

Para que la defensa de los derechos humanos no recaiga solo en organizaciones, como ciudadanos podemos:

  1. Informarnos y compartir información responsable sobre violaciones.
  2. Participar activamente en iniciativas que promuevan la rendición de cuentas.
  3. Apoyar —con tiempo, asesorías o donaciones— a organizaciones como Documenta.
  4. Exigir a nuestras autoridades mecanismos de investigación y sanción efectivos, no discursos vacíos.

Nuestra democracia se define por cómo protegemos a quienes están más expuestos a la injusticia. Cuando la defensa institucional falla, es la sociedad quien debe asumir el rol de vigilante. Organizaciones como Documenta demuestran que es posible transformar esa frustración en acción, pero su labor necesita respaldo. 

Defender los derechos humanos es una responsabilidad colectiva, no una opción.

Más info aquí: @documenta_ac


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Grupo Xcaret celebra 24 años consecutivos de recibir el distintivo ESR® del Cemefi

Grupo Xcaret celebra este 2025 un logro que va más allá de un reconocimiento: la obtención por 24 años consecutivos del Distintivo ESR® (Empresa Socialmente Responsable), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi). Esta distinción valida el compromiso sostenido y tangible del Grupo: con la responsabilidad social, y representa una oportunidad para visibilizar cómo vivimos, desde la práctica, una forma de gestión basada en la ética, la sostenibilidad y el respeto por las personas, la cultura y el planeta.

“En Grupo Xcaret, la sostenibilidad no es un área de colaboración dentro del Grupo: es nuestra forma de hacer empresa, de hacer recreación turística sostenible y de contribuir al país. Lo vivimos en cada parque, hotel y comunidad con la que colaboramos”, señaló Miriam Alonso Pacheco, Subdirección de Sostenibilidad en Grupo Xcaret.

De acuerdo con datos de Cemefi, este año solo 1,065 empresas grandes en México obtuvieron el Distintivo ESR®. De ellas, apenas 17 están en Quintana Roo, y menos del 1% ha logrado mantener el distintivo de forma ininterrumpida por más de dos décadas.

Grupo Xcaret ha sido pionero en el sector turístico al adoptar la responsabilidad social como una forma de hacer empresa. Más allá de figurar en una lista, lo relevante ha sido sostener este compromiso de forma continua durante 24 años consecutivos.

Grupo XcaretGrupo Xcaret

El proceso de evaluación del Distintivo ESR® se basa en una metodología transversal e independiente que revisa indicadores sociales, ambientales, éticos y de gobernanza. Todo esto se valida con registros, mismos que dan testimonio de la forma en que opera la organización y qué impacto genera. El Distintivo también representa un vínculo con la identidad cultural de México, ya que la estatuilla está intervenida con la técnica tradicional de chaquira sobre cera de Campeche, realizada por el taller de la Maestra Artesana Perla Carrillo, originaria de la comunidad de Mezquitic, Jalisco. 

“Desde nuestros inicios, la sostenibilidad forma parte del modelo único de gestión de Grupo Xcaret y se construye todos los días, en cada área del Grupo. Se refleja en la forma en la que cuidamos nuestro entorno, protegemos el patrimonio natural y cultural de México, y generamos prosperidad compartida junto con nuestras comunidades, aliados y colaboradores.”, añadió Miriam Alonso.

Este 2025, Grupo Xcaret reafirma que ser una Empresa Socialmente Responsable no es una meta alcanzada, sino un compromiso vivo, constante y compartido, que honra el respeto a la integridad a las personas, a la cultura, a la naturaleza y a las generaciones por venir. Y lo hace con la misma convicción que ha guiado su historia desde el inicio: “hacer más feliz al planeta, contagiando su gran amor por México”.

7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO: Estudio

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El camino hacia el liderazgo ejecutivo no es igual para todas las personas. Un reciente estudio de Women’s Power Gap reveló los patrones y obstáculos en las trayectorias profesionales de las y los CEOs del índice S&P 500, haciendo hincapié en las disparidades que enfrentan las mujeres en su ascenso. La investigación excluyó a fundadores —que representan el 6% del total— debido a que no siguen una ruta tradicional. Cabe destacar que ninguno de los 29 fundadores en el estudio era mujer.

Este estudio permite visualizar con claridad las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO al explorar las posiciones previas a ser nombradas como máximas líderes. A través de una revisión funcional de estos roles, el estudio arroja luz sobre los desafíos estructurales y culturales que aún persisten en el ámbito corporativo. Aquí te presentamos algunas brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO.

7 brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

1. Aumento en el número de mujeres CEO, pero con desafíos latentes

Actualmente, 48 mujeres ocupan el cargo de CEO en las principales empresas de Estados Unidos, una mejora notable en comparación con las 9 que había en el año 2000. Esta cifra representa casi el 10% del total en el S&P 500. En 2024, 11 mujeres fueron nombradas CEO, lo cual equivale al 17% de los nuevos nombramientos, lo que indica avances modestos pero constantes.

Sin embargo, este crecimiento sigue siendo limitado cuando se analiza la evolución histórica. A pesar de representar la mitad de la fuerza laboral, las mujeres siguen estando significativamente subrepresentadas en los niveles más altos de decisión. El avance hacia posiciones de liderazgo continúa siendo desigual, evidenciando las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, incluso en un contexto de mayor visibilidad y promoción de la equidad.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

2. Invisibilidad de las mujeres de color en la cima corporativa

El estudio reveló que solo seis mujeres CEO en el S&P 500 son asiáticas, mientras que no hay representación de mujeres afroamericanas ni latinas. Esta falta de diversidad étnica agrava las brechas estructurales, y se refleja también entre los ejecutivos mejor pagados, donde las mujeres de color apenas alcanzan el 3%, frente al 18% de los hombres de color.

Este dato alerta sobre una doble barrera: género y raza. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO de grupos racializados son aún más profundas, afectando tanto su acceso a oportunidades como su permanencia en roles estratégicos. A pesar de los esfuerzos de diversidad e inclusión, la representación real de mujeres de color en puestos de alto liderazgo sigue siendo ínfima.

3. Las mujeres CEO están más calificadas, pero enfrentan trayectorias más largas

El análisis muestra que las mujeres que llegan a la posición de CEO suelen tener credenciales iguales o incluso superiores a las de sus pares hombres. De hecho, son 32% más propensas a ocupar el rol de presidenta antes de ser nombradas CEO, lo que implica un paso adicional en su trayectoria profesional.

Esta diferencia puede interpretarse como un indicio de que las empresas exigen a las mujeres más validaciones antes de otorgarles el máximo cargo. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también incluyen la percepción del riesgo asociado a su nombramiento. Esto refuerza la necesidad de revisar los criterios de selección desde una perspectiva de equidad real.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

4. Menor presencia femenina en posiciones con responsabilidad de P&L

Solo el 24% de los llamados “launch roles” —puestos con responsabilidad directa sobre ganancias y pérdidas— están ocupados por mujeres. Estas posiciones son consideradas la antesala al rol de CEO y, sin acceso a ellas, muchas mujeres quedan fuera del camino hacia la alta dirección.

A menudo, las mujeres son canalizadas hacia funciones como Recursos Humanos, Sostenibilidad o Comunicación, que si bien son estratégicas, no son vistas como puertas de entrada al liderazgo ejecutivo. Esta segregación funcional es una de las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO, ya que limita sus posibilidades de demostrar capacidades directivas ligadas a resultados financieros.

5. El último escalón: una caída inexplicable en la transición final

Aun cuando logran ocupar launch roles, las mujeres experimentan una caída notable en el paso final hacia la dirección general. Representan el 24% de estas posiciones, pero solo el 8% accede al cargo de CEO, una caída del 67% que no puede explicarse solo como un problema de pipeline.

Este fenómeno, identificado como una manifestación clara del “techo de cristal”, muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también están ligadas a sesgos en los procesos de selección. A pesar de estar listas y presentes, muchas mujeres no son consideradas como candidatas viables por razones que siguen siendo poco transparentes.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

6. Ausencia total de mujeres fundadoras como CEOs en el S&P 500

De los 500 CEOs analizados, 29 eran fundadores y todos eran hombres. Esto muestra que el emprendimiento tampoco es una vía de acceso al liderazgo corporativo para las mujeres en el contexto de las grandes empresas públicas. La falta de inversión en proyectos liderados por mujeres refuerza esta tendencia.

Este dato es crítico porque evidencia que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO también se reproducen en los ecosistemas de innovación y capital. La falta de acceso a financiamiento para mujeres fundadoras impide que construyan empresas que puedan escalar y eventualmente cotizar en bolsa, perpetuando su invisibilidad.

7. La industria importa: la representación femenina varía por sector

El estudio encontró que el porcentaje de mujeres CEO difiere considerablemente entre sectores. Las industrias de servicios públicos y materiales cuentan con un 15% y 11% de mujeres líderes respectivamente, mientras que sectores como tecnología, finanzas y energía apenas alcanzan el 4%.

Esto sugiere que algunos sectores están abiertos a criterios más amplios de liderazgo o tienen culturas organizacionales más inclusivas. Las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO están influenciadas por los valores dominantes en cada industria, por lo que comprender estos matices es clave para diseñar intervenciones efectivas.

brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO

Este análisis nos muestra que las brechas de poder que enfrentan las mujeres CEO son complejas, multidimensionales y profundamente arraigadas en las estructuras corporativas tradicionales. Aunque hay avances, como el aumento en el número de mujeres al frente de grandes empresas, persisten barreras invisibles en el acceso, permanencia y legitimación del liderazgo femenino.

Para el ecosistema de responsabilidad social empresarial, estos hallazgos deben ser un llamado a la acción. Promover trayectorias equitativas al liderazgo requiere transformar no solo los sistemas de reclutamiento y promoción, sino también los imaginarios sobre quién puede —y debe— liderar en la economía global. Las empresas comprometidas con la equidad tienen en este estudio una hoja de ruta clara para actuar, si quieres consultarlo da click aquí.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

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En un momento en que la narrativa común habla de la sostenibilidad como si estuviera “en una encrucijada”, es hora de dejarlo claro: no hay dos caminos posibles. El único rumbo viable es el que prioriza al planeta, a las personas y al largo plazo. Hoy, más que nunca, la sostenibilidad continúa avanzando como una estrategia de negocio necesaria, no opcional.

Las empresas que aún se preguntan si deben actuar, ya están quedándose atrás. Los datos son contundentes: los desastres naturales ya afectan economías completas, los consumidores están elevando sus exigencias y los valores compartidos se han convertido en el nuevo diferenciador competitivo. La sostenibilidad continúa avanzando, no como una moda, sino como una urgencia respaldada por cifras, mercados y expectativas sociales. Un artículo de Sustainable Brands nos comparte 4 señales clave en materia.

4 señales de que la sostenibilidad continúa avanzando 

1. Liderazgos que marcan la pauta

Más del 70 % de las personas encuestadas en EE. UU. —de todas las generaciones y afiliaciones políticas— quieren que las empresas mantengan el rumbo en temas como cambio climático y diversidad. No hay duda: los líderes empresariales ya no pueden guardar silencio ni evadir responsabilidades sociales.

Esta demanda se traduce en una oportunidad estratégica. Las organizaciones que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están invirtiendo en liderazgos valientes, que comunican con claridad, toman decisiones con enfoque ético y marcan tendencia con propósito.

sostenibilidad continúa avanzando

2. Las decisiones de consumo son más conscientes

Cada vez más personas eligen con la cartera: el 49 % de los consumidores en EE. UU. afirman haber comprado un producto sostenible el último mes, un aumento significativo respecto a 2024. Esta tendencia demuestra que el consumo responsable ya no es marginal, sino creciente.

Las marcas que entienden que la sostenibilidad continúa avanzando están rediseñando su oferta y mensaje. La elección ya no depende solo de precio o calidad, sino de valores: las personas están dispuestas a premiar o castigar con base en la ética empresarial.

3. El crecimiento económico tiene un nuevo motor

El mercado de productos sostenibles está creciendo 71 % más rápido que el convencional. Solo en EE. UU., se espera que las ventas en este rubro superen los 217 mil millones de dólares en 2025, y alcancen más de 400 mil millones en 2032.

Esto evidencia que la sostenibilidad continúa avanzando no solo como una tendencia social, sino como un impulsor clave de rentabilidad. Las empresas que la adoptan con autenticidad están encontrando nuevas rutas de expansión, innovación y fidelización.

sostenibilidad continúa avanzando

4. Los valores construyen lealtad de marca

Un consumidor que conecta emocionalmente con una marca por sus valores será fiel más allá del precio o la conveniencia. La sostenibilidad continúa avanzando como eje de conexión profunda con las audiencias, construyendo relaciones más sólidas y duraderas.

Como afirmó Paul Polman, “el peor mensaje que puede enviar un líder es el silencio”. La neutralidad ya no es percibida como prudencia, sino como falta de convicción. Hablar de sostenibilidad con autenticidad es hoy un acto de liderazgo.

Claves para comunicar con impacto en medio del ruido

1. Enfócate y prioriza. Ya no basta con declaraciones bonitas. Identifica los temas materiales para tu empresa, define uno prioritario y comunica con claridad, consistencia y enfoque.

2. Habla claro. Elimina el lenguaje técnico. Usa palabras que la gente entienda y sienta cercanas: salud, agua limpia, bienestar. Si no lo diría alguien de confianza en una conversación real, no lo digas así.

sostenibilidad continúa avanzando

3. Hazlo personal. Relaciona los beneficios de la sostenibilidad con la vida diaria de las personas: su salud, su ahorro, su tranquilidad. La empatía conecta más que cualquier gráfico de impacto.

La sostenibilidad continúa avanzando como el único camino viable para las empresas que buscan ser relevantes, resilientes y responsables. No se trata de elegir entre propósito o ganancias: se trata de entender que una no existe sin la otra.

Hoy, liderar con visión implica actuar con compromiso ambiental y social, pero también comunicar con valentía. Porque quedarse callado ya no es una opción. La sostenibilidad no es una apuesta: es el nuevo estándar.

Aleatica y Tec de Monterrey presentan herramienta de autodiagnóstico ASG

Las ciudades enfrentan cada vez más desafíos derivados del cambio climático. Fenómenos como lluvias extremas, inundaciones o temperaturas récord han dejado en claro que la infraestructura vial necesita evolucionar para hacer frente a estas nuevas realidades. No solo se trata de garantizar la movilidad y seguridad de los usuarios, sino también de asegurar que las vías y sistemas que conectan al país resistan condiciones cada vez más impredecibles.

Por otro lado, resulta importante considerar que el sector de la infraestructura vial y la construcción es responsable de casi el 40% las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), por lo que su participación en la búsqueda de alternativas que permitan mitigar su impacto ambiental, así como crear soluciones para ofrecer vialidades más resilientes, es pieza clave cuando se piensa en lograr un futuro con ciudades más sostenibles.

Conscientes de este reto, Aleatica y el Centro para el Futuro de las Ciudades (CFC) del Tec de Monterrey han desarrollado una herramienta de autodiagnóstico ASG que busca impulsar la adopción de estos criterios entre las empresas del sector, misma que no sólo es de libre acceso, sino que ofrece a las organizaciones una guía clara para medir, evaluar y mejorar su desempeño en sostenibilidad.

Un lanzamiento que impulsa la transformación del sector

El 4 de junio de 2025, en la Ciudad de México, se llevó a cabo un encuentro que reunió a representantes de empresas, academia y sociedad civil con motivo de la presentación oficial de una plataforma desarrollada por Aleatica y el Tec de Monterrey, la cual busca impulsar una transformación sostenible dentro del sector de la movilidad vial.

Durante la presentación se explicó que la plataforma está diseñada para que empresas concesionarias, constructoras, operadoras de servicios de infraestructura, compañías de transporte, y fabricantes o desarrolladores de tecnología relacionada con la movilidad, así como actores que formen parte de la cadena de valor de estos sectores, puedan evaluar su nivel de adopción de criterios ASG con base en 53 indicadores clave. A partir de este análisis, las organizaciones podrán identificar fortalezas, áreas de oportunidad y riesgos, para luego acceder a recomendaciones y buenas prácticas que les permitan avanzar hacia una operación más responsable.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, esta plataforma busca generar información de valor, un lenguaje común y una directriz compartida que facilite la colaboración y acción entre empresas del ramo, pues, tal como expresó Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica:

 “Solo a través de la colaboración podremos generar un impacto positivo real en nuestras ciudades, comunidades y el planeta”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Un proceso colaborativo y sectorial detrás de la herramienta de autodiagnóstico ASG

La creación de esta herramienta de autodiagnóstico ASG fue resultado de un proceso colaborativo iniciado en 2024. Aleatica y el CFC organizaron una serie de talleres y espacios de diálogo con más de 35 organizaciones del sector, entre empresas, especialistas y académicos, que aportaron su experiencia y visión para la construcción de una solución útil, concreta y adaptada a las necesidades reales de este campo.

La metodología utilizada partió de estándares internacionales, como los desarrollados por SASB, pero fue adaptada de forma específica al contexto de la movilidad vial y carretera. “No se trata de copiar fórmulas”, explicó Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC. “Se trata de crear herramientas hechas a la medida que puedan ofrecer resultados reales y aplicables”.

Cada fase del proyecto consideró momentos de retroalimentación, evaluación y validación con expertos del sector. La finalidad no solo era crear una herramienta diagnóstica, sino también generar conocimiento útil que pueda alimentar futuras estrategias públicas y privadas hacia una infraestructura más sostenible.

Perla Martínez también destacó que esta herramienta permite generar datos valiosos:

“Es un insumo útil y práctico para las empresas, pero también nos permitirá, desde la academia, identificar retos específicos y crear nuevas estrategias para apoyar al sector en su transición hacia la sostenibilidad”.

Perla Martínez, líder de Ciudades y Cambio Climático del CFC.

Un recurso para evaluar, aprender y transformar el sector

La herramienta de autodiagnóstico ASG se compone de tres elementos esenciales: un cuestionario con 53 indicadores que permiten conocer el nivel de madurez de la empresa en sostenibilidad; una colección de buenas prácticas organizadas por fases para fortalecer capacidades; y un marco de referencia por industria para orientar los esfuerzos hacia objetivos estratégicos.

No solo se trata de medir, sino de aprender. Las empresas que utilicen esta plataforma recibirán recomendaciones específicas según su nivel de madurez (básico, intermedio o avanzado), y podrán establecer un plan de mejora continua que impacte positivamente tanto en su operación como en el entorno social y ambiental.

herramienta de autodiagnóstico ASG

Además, al agregar los datos de diversas empresas del sector, el Centro para el Futuro de las Ciudades podrá generar análisis más amplios que ayuden a diseñar políticas públicas, programas de capacitación y nuevas herramientas que refuercen el camino hacia una movilidad más verde, todo lo cual, se traducirá en beneficios no solo para las empresas, sino para toda la sociedad. Vanessa Silveyra reafirmó el compromiso de Aleatica con esta transformación:

“Como líderes en sostenibilidad, no basta con hacer bien las cosas. Debemos convocar a los demás actores del sector para avanzar juntos en una agenda común que tenga como centro al planeta, las personas y el buen gobierno corporativo”.

Vanessa Silveyra, directora global de sostenibilidad y atención al usuario de Aleatica.

Aleatica: un liderazgo que impulsa el cambio

La plataforma lanzada por Aleatica y el Tec de Monterrey representa mucho más que un recurso técnico. Es una apuesta decidida por transformar un sector clave para el desarrollo urbano y la lucha contra el cambio climático. Con esta iniciativa, ambas instituciones se colocan a la vanguardia del impulso a prácticas empresariales más responsables y sostenibles.

El sector de la movilidad vial necesita nuevas herramientas para adaptarse a los desafíos actuales, por lo que esta herramienta de autodiagnóstico ASG no solo facilita ese proceso, sino que también construye puentes de colaboración, aprendizaje y mejora continua entre actores que comparten la misma responsabilidad ambiental y social.

Con este esfuerzo, Aleatica y el Tec de Monterrey demuestran que es posible liderar con propósito y, al hacerlo, inspiran a más empresas a tomar decisiones conscientes, a medir su impacto y a comprometerse con un futuro donde la infraestructura no solo conecte destinos, sino también contribuya activamente al bienestar del planeta.

 Día Mundial del Medio Ambiente, un llamado a la acción empresarial

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Por Fernanda Aguilar, Gerente de Sostenibilidad en Genomma Lab

El verdadero progreso se refleja en la capacidad para proteger y preservar el mundo que nos rodea. Con acciones concretas y una visión a largo plazo, es posible construir un futuro donde desarrollo y sostenibilidad avancen de manera paralela, asegurando que las próximas generaciones disfruten de un planeta saludable y equilibrado. 

El Día Mundial del Medio Ambiente es una fecha propicia para tener en cuenta que las empresas tienen en sus manos la capacidad de contribuir a cambiar el rumbo, de convertir desafíos en oportunidades y de dejar una huella positiva en la historia. 

En ese contexto, desde nuestra experiencia en Genomma Lab, entendemos que la sostenibilidad no es una meta aislada, sino parte esencial de una manera distinta de hacer negocios. Hemos adoptado prácticas que reflejan este compromiso: desde la protección de millones de abejas, hasta el impulso de la economía circular y el diseño de instalaciones industriales con estándares internacionales en eficiencia y sustentabilidad. Cada acción representa una convicción: es posible crecer cuidando lo que nos rodea.

Genomma Lab sostenibilidad

Hemos dado pasos firmes hacia un modelo de negocio más sostenible y responsable con el medio ambiente. 

En los últimos dos años, uno de los avances más significativos ha sido la apertura de laboratorios apícolas asociados a la marca Tío Nacho®, en Colombia, Florida y Costa Rica. Estas instalaciones no sólo resguardan a más de cuatro millones de abejas, sino que también impulsan la polinización en alrededor de 900 hectáreas, contribuyendo a la preservación de la biodiversidad en los países donde tenemos operaciones. A la par, se han desarrollado programas para incentivar el reciclaje de los envases de fórmulas lácteas como Novamil®, integrando campañas educativas para fomentar hábitos de consumo más conscientes.

El Complejo Industrial de San Cayetano, en el Estado de México, representa otro paso en la dirección correcta. Diseñado bajo criterios de eficiencia ambiental, cuenta con la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), que avala reducciones sustanciales en el uso de energía, agua y materiales en su proceso de diseño y construcción. Estos esfuerzos han sido reconocidos por organismos internacionales, como lo reflejan las calificaciones obtenidas en MSCI ESG Ratings y la presencia en índices como el Dow Jones Sustainability Index MILA.

La sostenibilidad también implica mirar hacia adentro. Por ello, se han fortalecido los vínculos con proveedores a través de programas orientados a mejorar prácticas ambientales y sociales a lo largo de la cadena de suministro. Internamente, se opera bajo un Sistema de Gestión Ambiental y Social (SGAS), que articula más de 50 procedimientos evaluados anualmente por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Financiera Internacional (IFC), lo que permite asegurar una administración de recursos alineada con estándares internacionales. 

Genomma Lab sostenibilidad

El uso responsable del agua es uno de los pilares de nuestra estrategia ambiental. Contamos con una política enfocada en el uso eficiente del recurso y operamos una planta de tratamiento que garantiza la calidad del agua en nuestros procesos. Para 2025, se prevé una optimización aún mayor en este rubro. En paralelo, hemos logrado que 100% de los residuos peligrosos sean tratados adecuadamente y que más del 40% de los no peligrosos se reciclen o reutilicen. A través de alianzas como la que mantenemos con CHEP®, hemos evitado la tala de más de 5,600 árboles y la emisión de 1.2 millones de kilogramos de CO₂.

Estas acciones están alineadas con marcos internacionales como The Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), lo que permite integrar la gestión de riesgos ambientales en nuestro modelo de negocio. También impulsamos la innovación sostenible en nuestros productos: una parte importante de nuestros empaques ya es reciclable o contiene materiales reciclados. En México, algunos envases incluyen hasta 30% de material post consumo, y en Colombia, 100% de nuestras cajas de cartón provienen de residuos agroindustriales como el bagazo de caña de azúcar y tamo de arroz. La sostenibilidad, más que una meta, se ha convertido en una manera de operar.

Nuestro compromiso es seguir avanzando con coherencia y convicción, integrando la sostenibilidad como parte de nuestro modelo de negocio, no como un añadido. Cuidar el medio ambiente, innovar con propósito y generar valor compartido no son esfuerzos aislados, sino parte de una visión más amplia sobre el rol que las empresas debemos asumir. Porque cuando la acción se alinea con la responsabilidad, podemos ser más que testigos del cambio: podemos ser parte activa de una transformación que realmente trascienda generaciones.

¿Sin agua en 2030? Esta ciudad moderna está al borde del colapso hídrico

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El reloj avanza sin pausa para Kabul. La capital afgana, con más de 7 millones de habitantes, se enfrenta a una crisis hídrica sin precedentes que podría convertirla en la primera ciudad moderna en quedarse completamente sin agua en 2030. La advertencia proviene de la ONG Mercy Corps, que ha documentado una caída de hasta 30 metros en los niveles de sus acuíferos en tan solo una década.

De acuerdo con The Guardian, este escenario no solo plantea una amenaza local: es un llamado urgente para la comunidad internacional. Lo que sucede en Kabul es un espejo de lo que podría ocurrir en otras ciudades del mundo si no actuamos con decisión y con visión de largo plazo. Es momento de dejar de ver el agua como un recurso inagotable.

Sin agua en 2030: una crisis con rostro humano

Lo que en otros lugares se discute en cifras, en Kabul se vive en carne propia. Las familias deben decidir entre comprar comida o pagar por agua, que puede absorber hasta el 30 % de sus ingresos. Más del 60 % se ha endeudado solo para cubrir este recurso básico, y casi la mitad de los pozos de la ciudad se han secado.

La desigualdad se hace evidente cuando empresas privadas excavan nuevos pozos y revenden el agua a precios inflados. Mientras tanto, las autoridades carecen de los medios –y en muchos casos, de la voluntad política– para frenar la sobreexplotación y garantizar el acceso equitativo.

Los habitantes de Kabul no solo enfrentan la escasez, sino también la contaminación: el 80 % de las aguas subterráneas se consideran insalubres por su alto contenido de residuos, salinidad y arsénico. La crisis, más que hídrica, es estructural.

sin agua en 2030

Urbanización desmedida, gobernanza ausente

En apenas dos décadas, Kabul pasó de tener menos de un millón de habitantes a más de siete. Esta expansión urbana desregulada ha puesto una presión descomunal sobre los recursos hídricos, y los acuíferos no logran recargarse al ritmo en que son explotados: 44 millones de metros cúbicos más por año, según Mercy Corps.

La falta de una política pública eficaz y una gobernanza debilitada han perpetuado este desequilibrio. El problema no es solo técnico o ambiental: es una crisis de gestión, planeación y responsabilidad intergubernamental.

Desde la óptica de la responsabilidad social, urge que tanto gobiernos como empresas reconozcan su rol en esta cadena de decisiones que lleva al desastre. No se trata solo de eficiencia, sino de ética y justicia intergeneracional.

La ayuda internacional: ausente o paralizada

Uno de los factores más críticos que ha profundizado esta crisis es el congelamiento de fondos internacionales. Desde 2021, tras el regreso del régimen talibán, se han retenido más de 3.000 millones de dólares destinados a agua y saneamiento, mientras que los recortes de USAID han superado el 80 %.

A pesar de las alarmas, la comunidad internacional apenas ha respondido. En 2025, solo se habían recibido 8,4 millones de los 264 millones necesarios para atender el acceso al agua en Afganistán. Esta parálisis amenaza con dejar a millones sin soluciones viables.

Los recortes no solo afectan proyectos de infraestructura, también reducen la capacidad de monitoreo, educación comunitaria y respuesta humanitaria. La falta de inversión en soluciones a largo plazo nos acerca peligrosamente al escenario sin agua en 2030.

Alternativas sostenibles en pausa

Existe al menos una esperanza concreta: el proyecto del acueducto del río Panjshir, que podría abastecer de agua potable a dos millones de personas. Su diseño está terminado, pero requiere 170 millones de dólares para iniciar su ejecución, y aún no cuenta con los fondos suficientes.

Este tipo de iniciativas no solo alivian la presión sobre los acuíferos, sino que permiten sentar bases para una gestión más equitativa y sostenible del agua. Su viabilidad depende de la cooperación internacional y de la confianza en el liderazgo técnico local.

La participación del sector privado con enfoque en inversión de impacto también puede ser una vía. Invertir en infraestructura resiliente no es solo un imperativo moral: también es una oportunidad para crear valor compartido a largo plazo.

sin agua en 2030

El rol del liderazgo social y empresarial

Kabul es un llamado urgente para los actores de la responsabilidad social en todo el mundo. La escasez hídrica no es un fenómeno aislado ni exclusivo del sur global. Lo que sucede hoy en Afganistán podría repetirse en otras ciudades si no se adoptan medidas integrales.

Es momento de que las organizaciones –empresariales, académicas y civiles– promuevan una agenda de corresponsabilidad que priorice la seguridad hídrica. Esto implica desde el monitoreo comunitario hasta la transformación de modelos de consumo y producción.

El caso de Kabul no es solo una tragedia en desarrollo: también es una oportunidad para redefinir cómo nos relacionamos con el agua. El escenario sin agua en 2030 no debe ser una profecía autocumplida.

Lo que estamos presenciando en Kabul debe sacudirnos profundamente. La amenaza de quedarnos sin agua en 2030 no es una exageración, sino una advertencia clara del colapso que ya se vive en algunos rincones del planeta. Es tiempo de actuar con responsabilidad, de invertir en soluciones sostenibles y de ejercer presión desde todos los frentes posibles.

El agua no puede seguir siendo rehén de las crisis políticas ni de la desidia institucional. Es un derecho humano, un bien común y un factor de estabilidad social. En nuestras manos está transformar esta historia de escasez en un ejemplo de resiliencia y acción solidaria.